Archivo de la categoría: Talento, arte y creatividad

Si eres músico y tienes un Android (con una buena RAM)… – Parte 2/3

* Leer la primera parte del artículo.

… también puedes pedirle a tu Android móvil que te ayude en tus tareas de escritura y notación.

Progresiones armónicas y acompañamiento

Por ejemplo, con las progresiones armónicas y los acordes de tus nuevas canciones. Y para que tengas una guía de escucha que, además de incorporar todo tipo de acordes y variaciones, te ayude con una pista de acompañamiento para el estilo de tu creación, la mejor elección está entre Chordbot Pro e EasyBand Studio, dos completas aplicaciones con las que podrás engarzar acordes complejos para construir canciones completas que, además, podrás conceptuar sobre una librería de estilos lo suficientemente extensa en ambos casos y que, a pesar de sus limitaciones, es flexible. EasyBand, además, puede exportar a MIDI y, directamente, al grabador multitrack Four Track si también lo tienes instalado. El tercero en la lista, iPhrase, es un desastre de programación y de bugs, por lo que me limito a mencionarlo en espera de poder evaluarlo en otro terminal.

Chordbot Pro
EasyBand Studio
iPhrase

Notación y scoring

A menos que dispongas de una tablet Android o de un móvil lo suficientemente grande, como el Galaxy Note, la creación y visualización de partituras en la notación musical patrón no parece demasiado efectivo. Para paliar esta limitación, vienen que ni al pelo los sistemas de notación simplificada como el famoso ABC o las tablaturas com más o menos nivel de complejidad. Destacamos por su flexibilidad, por su compatibilidad con el formato MIDI (vía el conversor abc2midi) y por su consolidada longevidad el lenguaje de notación musical ABC. Con las aplicaciones Zap’s ABC y aABC Music Browser podrás trabajar cómodamente en el registro de tus temas empleando una notación simple y accesible sin precisar de grandes recursos de memoria o RAM en tu terminal. Si, aún así, prefieres trabajar con notación musical convencional, puedes probar con aplicaciones como Mobile Sheets. Pero ponte unas buenas gafas de ver…

Zap’s ABC
aABC Music Browser
Mobile Sheets

La estrella, sin embargo, en la mejor combinación de estos dos apartados es, sencillamente, iReal b, una completa herramienta musical que te ayudará no sólo a editar tablaturas propias y ajenas (que puedes descargar, gratuítamente, del foro de iReal b desde dentro de la aplicación), sino que, además, incluye entre otras virguerías una completa librería de estilos a-la-Band in a Box para acompañar tus acordes y un potente sistema de transposición automática a cualquier clave o al sistema Nashville de notación numérica. También exporta a MIDI y partituras a PDF… Es, en realidad, una aplicación espectacular y todo el tiempo que puedas dedicar a profundizar en sus recursos te será devuelto en la forma de una mejora inmediata de tus creaciones, en tu flexibilidad como músico y en tu potencial creativo. Por cierto, ¿sabés lo que es el real book?

iReal b
iReal b – foros

Y llega el momento de secuenciar…

… y de ponerse manos a la obra para que tus canciones se conviertan en ficheros de audio que puedan ser escuchados. El proceso de producción musical es una tarea apasionante pero compleja en términos técnicos y más cuando hablamos de dispositivos móviles, con serias limitaciones de memoria y procesador en la mayoría de los casos. Conviene recordar llegados a este punto que, por mucho que haya avanzado la tecnología móvil, no parece demasiado probable que una pista producida con un dispositivo móvil pueda ser tratada más allá del formato maqueta, entre otros motivos, porque no dispones de recursos de escucha de la suficiente calidad como para masterizarla y los procesos de ecualización, reverd, delay, filtros de paso y normalización no están, sencillamente, implementados a nivel profesional real. Siempre necesitarás exportar a PC/MAC para terminar tus temas.

Lo primero que has de saber es que la arquitectura DAW o secuenciador host + plugins pertenece a los sistemas de sobremesa. No tendrás en Android la posibilidad de funcionar al completo (aunque sí parcialmente) con la metáfora modular de los grandes sistemas. No hay plugins ni instrumentos al estilo de VST. Pero no todo está perdido… A efectos de este artículo, vamos a considerar secuenciador y DAW (digital audio workstation) como sinónimos.

Secuenciadores MIDI

Para mi pesar, la implementación de MIDI de la mayoría de aplicaciones Android es prácticamernte inútil. Los pocos secuenciadores MIDI que puedes encontrar en Google Play parecen programados por aficionados y apenas aportan utilidad más allá de poder juguetear con algunas frases antes de aburrirte, cansarte y, probablemente, cabrearte, sobre todo al recordar que en el entorno Palm existen auténticas aplicaciones profesionales para producción musical que podrían ser ejecutadas con emulación y que hasta la Nintendo DS cuenta ya con dos versiones del fantástico DS-10, emulando y mejorando el míticodrumbox-synthesizer-pattern sequencer workstation de Korg. En cualquier caso: los secuenciadores MIDI para Android se limitan a la función de  piano roll y secuenciación de notas y apenas implementan unos pocos mensajes MIDI de utilidad. AndRaita aporta, como novedad, la detección de frecuencias y transformación en notas: supuestamente, tarareas una melodía y el programa lo convierte en MIDI, al igual que Automatic Music Dictation. No lo he probado, pero aunque funcionara me sigo quedando con Budgerigar, la única opción realista en la modalidad secuenciador MIDI. Soporta múltiples pistas y es más depurado en funcionalidad. MusePad está muy bien, pero tiene un pequeño inconveniente: ¡sólo trabaja sobre una pista!, por lo que su funcionalidad se limita a fraseos mononstrumento.

Budgerigar
AndRaita
MusePad
Automatic Music Dictation

¡Con qué podemos trabajar, entonces?

Digital Audio Workstations (DAWs)

Pues con una preciosidad llamada Sunvox, un estudio modular de creación musical basado en síntesis con el que podrás no sólo secuenciar canciones multipista completas, sino crear tus propios instrumentos sintéticos o incorporar samples de hasta 32bit de resolución en formatos WAV, AIFF o XI, exportar tus creaciones en formatos audio (mezclado como fichero completo o por pistas sueltas) o MIDI, añadir efectos de masterización estándar o crear los tuyos propios… Si no te asustas la primera vez que te enfrentas al interface y le dedicas un rato, entenderás todo su potencial y descubrirás que podría ser la única herramienta que necesitaras para producir tus canciones. Y no sólo en tu móvil…

Por cierto: si no tienes unos auriculares con micrófono incorporado, te recomiendo que te hagas con unos. Porque en Sunvox puedes también samplear grabaciones en tiempo real.

Otra auténtica preciosidad es Caustic de Single Cell Software, un completo estudio modular de cuidado interface gráfico que recuerda mucho a Reason de Propellerhead y que funciona, sencillamente, como un tiro. Secuenciador, mezclador, caja de ritmos, línea de bajo, sampler, sintetizador y efectos de inserción. Hay es nada. Prefiero no explicar demasiado y recomendarte que te vayas al sitio web de Single Cell Software para descubrir todo lo que puedes hacer con Caustic.

Otra recomendación: casi todas las aplicaciones que admiten samples de audio manejan paquetes y add-ons de muestras que se van esparciendo por la memoria de tu móvil o por la tarjeta SD. Si yo fuera tú, elegiría el directorio de samples del DAW que hayas seleccionado como tu hub de trabajo (en mi caso, Caustic es mi aplicación central) para guardar también una copia de los samples que instalan otras aplicaciones. A pesar de lo absurdo de la situación, hay aplicaciones que no permiten acceder al sistema de archivos para buscar ficheros fuera de su propio directorio, de modo que te pierdes la posibilidad de reutilizar buenos sonidos en otro software que quizás te gusta más. Dicho queda.

La tercera opción es Nanoloop, un críptico y misterioso estudio musical digital que nació allá en el 98 para la consola Gameboy y que ha sido escalado hacia los sistemas más modernos (hay también una versión para iPad). Con una funcionalidad similar a los anteriores, Nanoloop termina quedándose corto por las limitaciones de memoria pero suena muy, muy bien.

Sunvox
Caustic
Nanoloop

Si no te apetece andar con botones y knobs para diseñar sonidos, tu opción es Reloop Music Sequencer, un secuenciador de loops de audio con el que podrás crear temas basados en samples. Si, en esos samples que tienes bien ordenados y clasificados en un directorio centralizado… ¿Te acuerdas de Sony Acid o de Fruity Loops?. Pues Reloop es lo más parecido que puedes encontrar en Android, aunque también tienes Audio Evolution Mobile o Zequence Studio, con edición no lineal no destructiva, efectos y grabación en tiempo real y sanp to grid para la secuenciación de loops. Además de manejar pistas de audio como cualquier grabador multitrack , Zquence además incopora pistas MIDI editables… Un DAW en toda regla, éste Zquence. No es Logic, pero cada vez se acerca más.

Reloop Music Sequencer
Audio Evolution Mobile
Zquence Studio

No podemos conlcuir esta segunda parte del artículo sobre software y producción musical en Android sin hablar de Reactable, un instrumento musical electrónico desarrollado en España dotado de una interfaz táctil en formato de mesa e inspirado en los sintetizadores modulares de los años sesenta. Sobre la mesa, se desplazan objetos (fichas) que representan diferentes procesos sonoros (generador de audio, filtro, secuenciador, etc). Parámetros como la distancia entre objetos o la configuración de cada pieza modifica la estructura y los parámetros del sonido sintetizado resultante, en una metáfora de creación musical totalmente adicitiva y capaz de generar sencuencias sorprendentes. Bjork o David Ghetta lo han empleado en sus espectáculos. ¡Y está disponible en Android por unos pocos euros!

Reactable

Nos tomamos un respiro aquí. Dejamos para la tercera y última parte sintetizadores, cajas de ritmos, grabación y edición de sonido, multipistas y utilidades varias.

Continuará.

Anuncios

@thecabinstudio (Vince) y @AlisonMoyet1 (Alf) spark the fire, long live Yazoo! Ensemble or part…

Mientras termino de preparar la segunda y tercera parte del artículo sobre producción y software musical portable en Android (que ha servido de aperitivo para una extensísima investigación, más intensiva si cabe, sobre el mismo asunto en la plataforma iOs y que también está siendo digerida en formato artículo multiparte para ver la luz aquí en las próximas semanas), me ha llegado un correo de Rick, músico de allende los mares. Con una simple pregunta (and what’s the music prod and creativity and all of your singing stuff and things got to do with the coaching and the training and your artematopeya project?), me ha hecho darme cuenta al instante de que, algunas veces, artematopeya y Artematopeya se entremezclan de forma confusa en este espacio. Y no se me ha ocurrido mejor ejemplo al que acudir para explicar que es artematopeya (con minúsculas) que el de Vince y Alison, dos buenos amigos desde que, en 1982, me hicieron experimentar por primera vez y en carne propia el efecto del extraordinario poder del talento, de la creatividad, de la comunicación supraconsciente y de la música como código y lenguaje maestro. Gracias a ellos, descubrí que uno de mis talentos estratégicos personales (el oído) servía no sólo para hacer caja y viajar por medio mundo gracias a mis habilidad lingüísticas. También servía para hacer de la voz un instrumento de expresión especial, de catalizador de sensaciones propias y ajenas y de herramienta para la persuasión y la construcción de realidades sensoriales. Para abrir la puerta a una especie de alucinante realidad paralela… Todo ello me dejó preparado para mi primer contacto con la PNL pocos años después, pero eso ya es otra historia…

Alison y Vince son, fueron y serán Yazoo por los tiempos de los tiempos. La prueba de que sus talentos en combinación son una mágica formulación química única en el Universo es que su breve obra musical, una treintena escasa de temas que vieron la luz entre 1982 y 1984, se escucha hoy con la misma emoción y con la misma inyección de endorfinas que entonces. La primera vez en mi vida que fui a comprar música –con escasos 14 años– salí de la tienda con Upstairs at Eric’s en mi walkman. Simplemente, no lo podía creer. ¿Pero de dónde había salido aquella increíble voz con tanto cuerpo, tanto color y tanto poder y porqué sonaba tan increíblemente subyugante por encima de aquellos arreglos sintéticos de cuatro pistas, medio desnudos y tan aparentemente simples pero absolutamente hipnóticos?

Eran una combinación explosiva, aquella voz llamada Alison y aquel talento musical llamado Vince.

Algunos se quejaban de que, a veces, las letras de Vince eran demasiado simples (came in from the city, walked into the door) sin entender que no eran más que otra parte del arreglo musical y que lo importante no era la semántica (this morning, this morning, the curtains were shut) sino la prosodia, el ritmo, la cadencia y las estructuras suprasegmentales, tan importantes en la comunicación emocional y en la persuasión…

CÁ-me.in-to-the- CÍ-tyWÁLK-ed.in-to-the-DÓOR-__
THÍS-mor-ning-THÍS-mor-ning-the-CÚR-tains-were-SHÚT

Por si no lo has reconocido, son casi como paradiddles de batería…

Las letras de Alison, por su parte, reclamaban el espacio del rhythm and blues, del jazz y del blues que una auténtica entertainer como ella, nacida para el escenario y el acústico, expresaba en clave de fusión sin perder una sola gota de sustancia en comunión con los sintes de los 80.

Upstairs at Eric’s fue, obviamente, un éxito instantáneo y adquirió la naturaleza de obra seminal de la música electrónica que estaba por venir. Los sonidos sintéticos, la repetición y la aliteración, el balanceo, el espectro estéreo y la cadencia de la palabra inducían un trance instantáneo. Sencillamente, es una de esas creaciones que demuestra que la música, aunque sea pura matemática, es también auténtico misterio y encierra un poder inescrutable. Después llegó You and me both y el éxito fue incluso mayor. Y, de repente, todo terminó. Se acabó Yazoo. En pleno éxito.

El genio suele estar reñido con la perfección, un concepto que, en realidad, no existe y que cada uno crea de acuerdo a su propia medida de la realidad. Era cuestión de tiempo que dos genios engendraran juntos lo mejor de lo que eran capaces en aquel momento y rápidamente se alejaran para no volver a converger hasta estar preparados para hacerlo en verdadera sintonía.

Toda su obra se resume en el siguiente repertorio:

“Don’t Go” (Vince Clarke) – 3:08
“Too Pieces” (Clarke) – 3:14
“Bad Connection” (Clarke) – 3:20
“I Before E Except After C” (Clarke) – 4:36
“Midnight” (Alison Moyet) – 4:22
“In My Room” (Clarke) – 3:52
“Only You” (Clarke) – 3:14
“Goodbye 70’s” (Moyet) – 2:35
“Tuesday” (Clarke) – 3:22
“Winter Kills” (Moyet) – 4:06
“Bring Your Love Down (Didn’t I)” (Moyet) – 4:40
“The Other Side Of Love” (12″) (Clarke/Moyet) – 5:21
“Situation” (Clarke/Moyet) – 5:46
“Nobody’s Diary” (Moyet) – 4:30
“Softly Over” (Clarke) – 4:01
“Sweet Thing” (Moyet) – 3:41
“Mr. Blue” (Clarke) – 3:24
“Good Times” (Moyet) – 4:18
“Walk Away from Love” (Clarke) – 3:18
“Ode to Boy” (Moyet) – 3:35
“Unmarked” (Clarke) – 3:34
“Anyone” (Moyet) – 3:24
“State Farm” (Clarke/Moyet) – 3:35
“And On” (Moyet) – 3:12″
“Happy People” (Clarke) – 2:56
“Get set” (Clarke) – 3:01

y en dos CDs de estudio (Upstairs at Eric’s, You and me both), un directo (Reconnected Live) y varias compilaciones (In your room, Best of Yazoo y remixes), todo ello disponibles en la página oficial de Yazoo.

La realidad es que Alison y Vince, juntos o por separados, son dos personas con artematopeya en minúsculas: una cualidad personal para traspasar el espacio y el momento y descubrir otras formas de ver y de observar, de transformar los recursos, de crear, de hacer que sus cosas ocurran, de aportar valor a otras realidades, de viajar incesantemente hacia lo que quieren… mediante la música.

¿Lo has pillado, Rick?

Algún día, más bien pronto que tarde, te contaré más sobre Alison. Stay tuned…

Si eres músico y tienes un Android (con una buena RAM)… – Parte 1/3

… hay muchas herramientas que te pueden ayudar, de verdad, a aprovechar los tiempos estériles para continuar con tu trabajo de creación musical, mientras viajas en metro o esperas en la consulta del médico, sin tener que cargar con media tonelada de maquinaria.  Ya es posible viajar ligero de equipo y llevar en un mismo cacharro no sólo un comunicador telefónico, sino una enciclopedia completa de acordes, un constructor inteligente de progresiones armónicas, un sencillo pero utilísmo convertidor audio>MIDI (no es Melodyne pero lo que hace lo hace muy bien…), un notebook para letras con función de archivo sonoro, un secuenciador MIDI (o sólo audio o mixto MIDI+audio), una workstation completa tipo Fruity Loops, una caja de ritmos, múltiples sintes, editores de audio tipo Soundforge, grabadoras multipistas y loopers, amnalizadores de audio y hasta afinadores para que compruebes si te estás yendo de nota cuando cantas o cuando tocas tu instrumento. Musical, por supuesto.

Estas son algunas de las funcionalidades de las que puedes disfrutar en tu dispositivo móvil, por citar sólo algunas además de ciertas las herramientas estándar de Android que también pueden tener utilidad musical.

Obviando que, para escribir música, lo único que necesitas en realidad es un cuaderno, un boli y una grabadora en la que tomar apuntes, en este artículo hands-on os cuento -amigos músicos- qué herramientas de utilidad de la buena están disponibles en la plataforma Android con una sóla excepción: las aplicaciones guitarro-céntricas, que serán objeto de artículo aparte.

En mi home studio, mi equipo base está formado por Mackie Traction 3 en las secuencias, Fruity Loops en los patrones de sinte y en las bases junto a Rebirth, Melodyne en las voces y en la etapa de escritura junto a mi micro, Sound Forge 10 en la edición de audio, Sony Acid en la mezcla -sí, me encanta Acid, ¿passa algo?- y varios plugins de efectos para masterizar junto a VSTis chulos. Con esta retahila, no pretendo alardear de equipo sino alertar de que el paso entre trabajar en equipos tamaño PC y una miniplataforma con una minipantalla y un miniprocesador es algo traumático pero, una vez que aceptas que no se trata de reproducir a pequeña escala los métodos de trabajo de un desktop, se abre ante ti una puerta más hacia tu creatividad, sobre todo en la etapa más productiva de escritura en la que letras, melodías y e infinitas maquetaciones y arreglos empiezan a acumularse en la mesa. No creo que se trate de ejecutar histéricamente toda la cadena de producción musical en un teléfono móvil. Como juego o test de performance es estimulante, pero no le veo el sentido a masterizar un tema terminado en un gadget de bolsillo que difícilmente se deja controlar por mucha pantalla táctil que tenga. Aunque hay cada uno por ahí…

Aplicaciones estándar

Lo primero que necesitas es asegurarte de tener instaladas algunas funcionalidades básicas, como un sencillo editor de ficheros TXT, un software ZIP para archivos comprimidos (cuando hablemos del sistema de archivos de Android, la organización de samples en carpetas y la escasez de memoria lo entenderás todo), un lector/editor de PDF, un scanner (la aplicación cámara sólo fotografía, no hace OCR) y un reproductor de música de calidad que te permita leer el mayor número posible de formatos de audio y que tenga funciones enriquecidas (como, por ejemplo, ecualizador). Las aplicaciones recomendadas en este apartado, aunque puedes utilizar otras que sean similares:

Editor de ficheros TXT: Jota Text Editor o Jota+
Editor y reader de PDFs: iAnnotate Lite
Compresor ZIP: AndroZIP
CamScanner: Scan to PDF FreeCamScanner o CamScanner HD
Lector formatos ebook: Cool reader
Reproductor de música: PowerAmp Registrado

Armonía y acordes

En 2012, ser músico no implica haber pasado por el conservatorio, ser un experto en armonía musical o dominar un instrumento por sencillo que sea. El perfil del músico digital es el de un creativo funcional, con habilidad para visualizar construir paisajes sonoros a partir de recursos asistidos por un ordenador, por lo general recursos software muy bien diseñados para implementar la funcionalidad musical a partir de metáforas visuales que destacan por su usabilidad. Lo cual, por otra parte, no quita para que aproveches la oportunidad y aprendas todo lo que puedas, sobre la marcha, en torno a teoría musical y armonía. Siempre, siempre, siempre te ayudará a que tus creaciones sean, de forma incremental, mejores cada vez.

Sin entrar en complejidades, es recomendable que te familiarices, por ejemplo, con el famoso círculo de quintas, que te ayudará a acercarte a la escala cromática en la que se apoya la teoría musical mediante una sencilla y metódica metáfora visual. En román paladín: cuando escribas progresiones armónicas para el acompañamiento o la melodía de tus canciones, el círculo de quintas te ayudará a seleccionar acordes que suenen naturalmente bien en progresión. Las opciones disponibles en el Android Market son variadas, con diverso nivel de complejidad y profundidad, pero por su claridad en el diseño y su utilidad didáctica en cuanto a acordes y escalas, destacan las aplicaciones del español DavidKBD  (ChordWheelDavidKBD, MusicScalesDavidKBD, GuitarPianoConverterDavidKBD) que, entre otras, aportan funcionalidades como éstas:

  • Comparador de escalas y acordes.
  • Visualizan escalas y acordes en modo guitarra y piano/teclado.
  • Guardar, abrir, exportar y compartir anotaciones.
  • Convertir las escalas y acordes del piano a guitarra.
  • Convertir las escalas y acordes de la guitarra a piano.
  • Afinaciones de guitarra alternativas.
  • Afinaciones para ukelele, violín, viola y banjo.
  • Opción para guitarristas zurdos.
  • Transporte.
  • Modos mayores y menores.

Otras, como Chord wizard, son mucho más sencillas y de contenido limitado, pero perfectas para no abrumar a un principiante. O más complejas y completas, como Key chord, que incluye la función de búsqueda inversa de acordes y escalas: seleccionas alguna de las notas de un acorde que necesites construir y KeyChord presenta progresivamente las opciones posibles hasta que llegas al acorde final; soporta incluso notas que no existen (CMaj7). No quiero concluir esta sección sin mencionar la fantástica aplicación Chord!. Sí, ya sé que iba a excluir de este artículo las aplicaciones guitarro-céntricas, pero es sencillamente tan buena y está tan bien diseñada que no lo he podido evitar. Nos es para amateurs, pero vale su peso en oro.

Piano companion lite
Chord wizard
ChordWheelDavidKBD
MusicScalesDavidKBD
GuitarPianoConverterDavidKBD
Key chord
Chord! versión gratuita o Chord! versión registrada

Lyrics

Para un letrista afincado en la música, el mejor aliado es un bloc y un boli o una simple grabadora. Pero, a veces, la creatividad se atasca y un simple cambio postural, espacial o instrumental puede ayudar a desatascar tu verborrea. Los programas para letras destacan no porque sus funciones sean espectaculares sino porque lo poco que hacen lo hacen bien: registran texto, lo clasifican, permiten asociar (o grabarlos desde el micro del móvil) apuntes de audio en mp3) y además, en algún caso, disponen de tesauro, diccionario de rimas, etc. En resumen, una ayuda para quien la quiera utilizar o para quien no tenga un papel a mano. Si tengo que elegir, me quedo con Lyric Pad. Aunque Songwriter’s Pad no está tan mal…

Lyric writer lite
Lyric Pad Pro
Songwriter’s Pad

Hacemos un alto en este extenso artículo sobre Android y música móvil para tomar aire. Seguiremos destripando todo sobre Android y música móvil, aunque si quieres despreocuparte y recibir directamente en tu correo electrónico las siguientes partes sin tener que estar pendiente, recuerda que puedes suscribirte gratuitamente a la lita de distribución a través de la caja que encontrarás en el menú derecho de esta página.

Continuará con…

Progresiones armónicas y acompañamiento
Notación y scoring
Drums and beats
Sintes
Edición (básica) de audio
Grabación y sampling
Secuenciadores, workstations y asimilados
y otros…

See you later, alligator!

Arrugando la nariz

Cada vez se hace más excepcional lo de encontrar repertorio clásico en la cartelera. Con clásico no quiero decir, precisamente, cosas como Sé infiel y no mirés con quién, por ejemplo. Me refiero, más bien, al repertorio premium: literario, dramático, con papeles para actores verdaderamente superdotados y topics de esos de los de más grande que la vida. Tennessee Williams, Arthur Miller, Eugene O’Neill o, de rebote, Steinbeck, por mencionar sólo a algunos. Por eso, cuando gotea alguna obra maestra en el moribundo y árido oasis del teatro español resucito mis ganas y lo vuelvo a intentar. Después de haber vivido cinco años entre teatro y literatura, he terminado por aceptar que, en España, el teatro no tiene nada que ver con el auténtico arte y que nuestro ombligo debería estar aún más enrojecido de tanto sentirse observado. Salvo escasísimas excepciones, el mercadillo, por no decir tanatorio, de la escena española es una filial del Imserso y se produce según el estándar señora jubilada de abrigo de piel y pelo redondo, de esas que siempre se parten inexplicablemente el pecho en el momento más íntimo y rompen sin pudor la magia que el lenguaje, la literatura y el cerebro de los buenos autores es capaz de crear. Vamos, que vale cualquier cosa. Así nos luce el pelo.

Por si no había sido bastante ver cómo la vedette pero empresaria Concha Velasco o la limitada, a pesar de sus premios –¿tendrá algo que ver su parentesco matrimonial con Mario Gas?-, y omnipresente para mi disgusto Vicky Peña (a Ana Marzoa, a estas alturas, prefiero saltármela directamente) han perpetrado en España a las protagonistas de La rosa tatuada y de Un tranvía llamado Deseo, echando a perder esas pocas oportunidades en las que se puede elegir teatro gourmet en lugar de fritangas de segunda, adaptaciones de saldo para jubilados (y no miro a nadie, La-extraña-pareja…), onanismo psicótico a-la Animalario travestido de pretenciosa modernidad o montajes independientes que suelen provocar más risa que reflexión, los pobres… Por si no había sido bastante, digo, ya podemos ostentar también el honor de haber destrozado De ratones y hombres, otra obra maestra en sus dos versiones (novela y teatralización por su propio autor) que acaba de arrancar en el Español y que, si nadie lo impide, terminará erigiéndose en otra premiada boñiga al estilo de Días de vino y rosas, una delicatessen que Tamzin Townsend, la directora más bostezante del mercado español por muy experta en Shakespeare que se crea, ya se encargó de convertir en un lamentable aborto hace un par de temporadas.

No voy a arañar ninguna piel para no hacer demasiada sangre pero, a excepción de Eduardo Moreno, Juanjo Llorens y Arnau Vilá, responsables -respectivamente- de escenografía, iluminación y espacio sonoro que entregan un trabajo no sólo afinado sino también emocionante, el grueso del equipo artístico sólo ensucia lo que toca. La adaptación de Juan Caño y Miguel del Arco es tan vulgar que lo único que denota es que han optado por una indumentaria varias tallas más grande de lo recomendado para su tamaño. Aunque para Miguel del Arco el pecado es doble porque, además, es el responsable de una de las peores direcciones de actores que se han visto jamás en los escenarios españoles, con permiso –obviamente– de José Carlos Plaza, al que debemos la abominación de haber empujado a Fran Perea a un escenario para ensuciar Fedra, entre otros atracos. Y no voy a decir más.

Entre el elenco, al que prefiero absolver si elijo pensar que se han limitado a seguir las instrucciones del jefe, destaca Roberto del Álamo. Y lo hace porque su trabajo es, sencillamente, irritante, pobre y absurdo. Por si no fuera suficiente, parece que nadie le ha dicho que un actor de verdad sale a saludar habiendo abandonado el espacio del personaje. Cuando no lo hace, probablemente, o sigue oculto tras la careta para no mostrar su vergüenza por un trabajo deficiente o es un soberbio rebosado de ego.

No hay piedad, ni ha de haberla, con los profesionales de la interpretación: cuando sigo escuchando cómo demasiados actores -algunos de ellos todavía amigos… creo-, desde la autocomplacencia más cortesana, pretenden que el aplauso y el reconocimiento sea un derecho adquirido -hay que reconocer el trabajo: ahí hay mucho trabajo, mucho esfuerzo…- y no una retribución añadida, ganada a golpe de emociones por un trabajo con valor añadido que ha recorrido the extra mile, termino por confirmar mi odiada pero lamentablemente cierta percepción de que, en España, la mediocridad y la imbecilidad (por supuesto, no peyorativa: más bien, me refiero a la idiocia, a la escasez, a la brevedad de sesera…) son dos males endémicos para los que no existe medicina. Estamos condenados a ser un país de varietés, al menos en lo teatral.

¿Por qué los actores españoles son, mayoritariamente, analfabetos artísticos sin cultura ni literaria ni teatral? ¿Por qué no es obligatoria una licenciatura en humanidades para poder ejercer con autoridad y con sustancia como legítimo actor?

Cuanto daño han infringido las cristinas rotas, los williams laytons y los corazzas a las rentables huestes de intérpretes aspirantes. ¿De qué sirve entrenar la careta, cuando los cerebros son puestos en la calle completamente desnudos y vacíos aunque, eso sí, habiendo trabajado mucho la verdad, el método y tantos otros zarajos en vinagre…?

Al cuerno. Esta vez sí han conseguido hacer que me enoje. Me doy de baja en la Unión de Actores, aunque los actores de doblaje (profesión de la que ya soy apóstata experimentado) no demos el mismo cante. Es cuestión de vergüenza ajena.

Tecnología tiene nombre de mujer

Tras unas cuantas horas por los océanos de internet, buceando aquí y allá en busca de algún hilo del que tirar para intentar averiguar algo más sobre el misterio de la enigmática tecnología Koowall que nos ha tenido hechizados en los últimos días, ha ocurrido un sortilegio -por no decir mejor una mágica serendipia- y, de repente, hemos aterrizado en la página que reproducimos al principio de este artículo.

Nos hemos quedado de piedra.

?

Nos hemos quedado de piedra porque es una página que podría haber sido, perfectamente, una ventana típica de Artematopeya.

?

Creatividad. Innovación. Desafío. Libertad de pensamiento. Una morfología visual muy :-) visual. Palabras. Imágenes. Kinestesia. Pasión, emoción, contraste. Rojo y negro. Sentidos. Sensaciones. Somos. Creemos. Y, por si fuera poco, LaVivocom -que así se llama este foco artematopéyico de proyectos y contenidos emocionales- se denomina a sí misma en femenino. LA es femenino. TECNOLOGÍA es femenino. EMOCIÓN es femenino.

Es la primera vez, y lo juro sobre lo que haga falta, que me cruzo con una empresa que expresa con tal contundencia y claridad su identidad y su visión de cómo ha de evolucionar una estrategia empresarial en la nueva sociedad del siglo XXI inmersa en un proceso de transformación que devuelva el protagonismo a la persona, a los valores humanos y sociales, a la estimulación de la creatividad y a la lateralidad cerebral del hemisferio derecho: el lado femenino, el lado de las emociones -entendidas como configuración de los sistemas cognitivos-, el lado de la verdadera comunicación intuitiva.

LA. Emoción, intuición, creatividad.
VIVO. Vital, humano, persona, social.
COM. Tecnología, desarrollos, proyectos, innovación.
Content technologies. Producción y tecnología de contenidos.

Sobresaliente cum laude para el responsable de branding de LaVivocom. En una marca con 9 letras, todo un universo claro y prístino. No hay lugar para las interpretaciones confusas.

¿Quién es LaVivocom?, me pregunto. ¿Dónde han estado escondidos?. ¿Cómo será la artematopeya -porque cada uno tenemos un tipo de artematopeya única y personal- de las cabezas que hay detrás de una revolución expresiva como es Koowall?.

No puedo resistirme al impulso de conocerlos. Los pares se juntan, dice un dicho, así que me las rebusco para contactar con ellos por teléfono. Lo consigo. Termino hablando con Mayte Carratalá, CEO y uno de los motores de la aventura LaVivocom. Charlamos un rato y le pido que me cuente todo con pelos y señales. Se ríe a carcajadas por la urgencia de mis preguntas y me hace un resumen rápido. Me habla de la costa oeste americana, de producción audiovisual para televisión, de televisión digital y de televisión IP, de imagen, de servicios para corporaciones, de creación, de contenidos y proyectos tecnológicos para las personas, de Koowallizar su entorno, de Keiretsu (¿eeeeh?)…

Termino proponiéndole que nos tomemos un café para que me cuente mejor y acepta encantada. Para variar, un CEO de algo que, además de atender el teléfono personalmente, no se hace la estupenda. Cómo se nota que es LA.

¡Es otro right-brainer! :-O

Esto promete. Creo que voy a grabar la charla porque, al final, voy a terminar haciéndole una entrevista en toda regla. Una entrevista que, si me deja, terminará colgada en Artematopeya Blog & News.

Qué es un rickrolling y el poder del lenguaje hipnótico encubierto

En el mundo del frikismo informático se dan prácticas sin utilidad otra que alimentar el ego de todos esos yo-voy-a-ser-el-próximo-Steve-Jobs. Los easter eggs o contenidos escondidos en piezas de software o en menús de DVD ya no constituyen ninguna sorpresa para nadie. El caso que traemos hoy a Artematopeya Blog & News es algo especial y por eso lo reseñamos: porque es un ejemplo concienzudamente trabajado y porque, a pesar de que su extensión impide llevarlo tal y como al terreno del lenguaje hipnótico efectivo, es un ejemplo del lenguaje encubierto en acción. Un estudiante de informática formatea un ensayo sobre redes infomáticas de modo que las primera palabras de cada línea conforman, en acróstico, la letra de uno de los temas más famosos de aquel alambrillo pop de los 80 llamado Rick Astley. Para Mayniac182 no se trata más que de un lúdico rickrolling, pero nos ha gustado replicarlo aquí, resaltando en verde la rítmica secuencia, para demostrarte que estamos expuestos diariamente a múltitud de estímulos encubiertos como éste (bien diseñados como éste o contraproducentes para tus propósitos como el que concoeras en el siguiente artículo) y que el lenguaje es una poderosísima herramienta capaz de transformar tu comunicación y tus interacciones personales  para que siempre consigas tus objetivos. Esta es la clave del lenguaje hipnótico encubierto del que habitualmente hablamos en nuestros talleres de comunicación emocional.

El objetivo de Mayniac182 no era sino comprobar que su profesor en realidad lee los trabajos que le presentan los alumnos. Pero te puedo asegurar que, después de leer este artículo, no vas a dejar de tararear esta canción durante una buena temporada…

Eva al desnudo y la comunicación emocional

Artematopeya Blog & News no es una web sobre cine, aunque a veces nos guste reseñar alguna que otra película haciendo honor al efecto hipnótico del que hacen gala algunos mecanismos psicosociales de los que hablamos en nuestros talleres sobre comunicación emocional. Sobre la última y primera película del debutante Kike Maíllo,  no procede profundizar aquí en lo cinematográfico por varias razones a pesar de mis irreprimibles ganas: entre otras, por el hecho de que cualquier dato que se me ocurriera comentar provocaría un automático destripado de las ya de por sí e inexplicablemte en exceso predecibles dos tramas principales de esta historia. Baste comentar aquí que las interpretaciones, a excepción de la maravillosamente intuitiva Claudia Vega y de la maravillosamente actriz Marta Etura, son sencillamente eso: maravillosas. Casi todo lo demás en esta película, incluido Lluis Homar y el siempre sobrevalorado Daniel Brühl, es despiadadamente mediocre y demasiado pagado de sí mismo.

Eva (Escándalo Films) es un mercadillo de intenciones cruzadas que se despeña por congelación. Con un director que se empeña en recordar que no es una cinta de ciencia ficción sino de personajes –y luego termina presentado dos tramas (un triángulo amoroso y una reflexión existencialista) absolutamente adivinables en el minuto ’20 de metraje gracias al innecesario flash-forward que prologa la película– y una producción/distribución que se empeñan en supermanierar el apartado artístico de esta producción para aprovechar que el Pisuerga pasa por Sitges, Venecia y otras fantásticas localidades, la experiencia del espectador es una constante esquizofrenia entre lo que le están obligando a que quiera ver (ciencia ficción de libro) aunque el desenredo de la trama le esté llevando hacia otro lado. Es como lo de vocalizar en voz alta un “sí” mientras mueves la cabeza hacia los lados expresando un “no”. Conflicto de hemisferios cerebrales y system crash.

Pero, pero, pero.

A pesar de la indiferencia que me pueda provocar como creación, Eva (Escándalo Films) es un estupendo recurso que voy a empezar a emplear de aquí en adelante para nuestros talleres porque contiene las mejores ilustraciones con las que me he cruzado nunca sobre algunos de los conceptos que conforman el corpus de las disciplinas de comunicación emocional con las que trabajamos en Artematopeya:

  • La fotografía y el diseño de sonido (la película transcurre en una localización nevada, blanca, deshabitada, hostil) conforman una metáfora emocional extremadamente afinada que es transversal a todo en Eva como conjunto. No sólo enmarca la acción en una narración (storytelling) con un mood o estado de ánimo y un ritmo determinados, sino que va hilvanando personajes y situaciones en una suerte de collar de hielo mientras estimula todos los canales sensoriales de espectador en una única dirección. A partir de un cierto momento, el espectador es incapaz de determinar donde se encuentra en realidad el paisaje más helado, si fuera o dentro de esos personajes fríos, inexpresivos y casi más muertos que los propios robots que ellos mismos diseñan. Storytelling emocional y punto. Llevado tan al extremo que, como espectador, sales del cine frío en todos los sentidos…
  • Algunos robots del universo de Eva, como el Max interpretado por Lluis Homar, son capaces de escalar a voluntad la intensidad emocional de sus configuraciones internas, de sus motores humanizantes, de su interface de relación social.
  • Es curiosa -por inesperada- la utilización explícita (y algo amateur…) de un patrón de hipnosis conversacional o lenguaje hipnótico en acción mediante una orden o comando embebido. Esta secuencia lingüística (¿que ves cuando cierras los ojos?) es una orden encubierta de protección que los diseñadores implantan como medida de seguridad para desactivar a un robot fuera de control, provocando un reset instantáneo. Me hubiera gustado más que los guionistas se hubieran documentado mejor, dado que éste (imperativo encubierto) es uno de los pocos ejemplos de patrón hipnótico que en castellano se puede circunloquiar adecuadamente: ¿qué vé alguien como tú cuando cierra los ojos?. Pero nos sirve como ejemplo tal y como está.
  • Pero lo mejor de todo es la metáfora visual que emplea Eva para describir el mecanismo emocional que determina el funcionamiento de esos cascarones robotizados vacíos y vírgenes. Es una de las mejores implementaciones del concepto de sistema nervioso y estructura emocional que he encontrado jamás para poder explicar que las emociones no son sino configuraciones determinadas de nuestro sistema nervioso (representadas como nodos, sinapsis, artefactos, objetos, formas… conectados en una especie de red holográfica en la que se pueden tocar, recolocar, reconectar los componentes a voluntad) y que, como tales, pueden ser manipuladas (en el sentido de handled) y reconfiguradas.

Te invito a que le dediques 90 minutos de tu tiempo a esta película. Vas a intuir mucha comunicación emocional en acción.

Nos vemos en el próximo taller de comunicación emocional. Ya me contarás.

Si yo fuera…

… un emprendedor innovador, ya habría empezado a activar procesos creativos y experimentales para definir cómo se pueden integrar las paredes de Koowall.com en los entornos de todo tipo de usuarios y que tipo de aplicaciones se pueden desarrollar en torno a la tecnología y a la usabilidad de Koowall.com.

… un fotógrafo profesional, un artista gráfico, un ilustrador o un diseñador, ya habría creado una pared en Koowall.com para presentar mi portfolio de forma visual a través de un medio diferente, emocional e impactante.

… un profesional sin conocimientos de programación pero con necesidad de tener presencia en internet, ya habría creado una pared en Koowall.com para poder disponer, de un modo sencillo y en pocos minutos, de un sitio web diferente, inesperado, interactivo y gratuito con el que administrar mi identidad en el mundo digital.

… un viajero ocasional o profesional, ya habría creado una pared en Koowall.com para actualizar en vivo y al minuto mi diario de viaje, incluyendo, además de mis comentarios, las fotos y los videos que puedo registrar con mi teléfono móvil.

… un cantante o una formación musical, ya habría creado una pared en Koowall.com para mostrar mi propio material audiovisual sin tener que modificar frecuentemente mi página web y otra más en cada concierto, para que mis fans pudieran aportar las fotos y los videos de su propia experiencia.

… un departamento de recursos humanos, ya habría creado una pared en Koowall.com para que el equipo de mi empresa tenga un espacio externo a la intranet de comunicación e interacción sin la rigidez habitual de los formatos corporativos.

… un apasionado del R’n’B, ya habría creado una pared en Koowall.com para convertirla en un espacio especializado en este tipo de música y convertirlo en un catálogo de referencia.

… un director de escuela, ya habría creado muchas paredes en Koowall.com para que cada grupo, curso o módulo dispusiera de un espacio de expresión propio y organizaría un programa de interacción en el que se pudieran visitar, desarrollar proyectos en colaboración o competir a través de sus paredes.

… un padre creativo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis hijos lo utilizaran como espacio para su crecimiento y creatividad, animándoles a utilizarlo como cuarto de juegos y a invitar a sus amigos.

… un escritor, periodista o blogger innovador, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mi próxima novela, serie de artículos o comentarios se presentaran desde una nueva perspectiva ante mis lectores.

… una tienda de libros, discos, artesanía, decoración, plantas, regalos… ya habría creado una pared en Koowall.com para que fuera mi escaparate digital, porque además podría enlazar la foto o el video de cada artículo a su ficha dentro de mi web o a mi pasarela de pago para completar el proceso de compra.

… una asociación, agrupación o colectivo de cualquier tipo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis miembros pudieran leerse, verse y escucharse en cualquier momento con el nivel de privacidad que yo eligiera.

… una organización social de cualquier tipo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis miembros pudieran expresar públicamente sus comentarios, opiniones, desacuerdos y propuestas en un espacio público virtual cooperativo, interactivo y accesible.

… una cadena de televisión, ya habría creado muchas paredes en Koowall.com para interactuar con mi público en cada uno de los contenidos de mi parrilla, organizando paredes temáticas que podría utilizar después como soporte audiovisual en eventos públicos relacionados con mis contenidos.

… un sitio de citas y aforismos, ya habría creado una pared en Koowall.com para transformar y renovar mi diseño hacia un modelo más visual y atractivo.

… un cerebro creativo, como tú, ya habría creado una pared en Koowall.com y estaría pensando en las mil formas de usarla como instrumento para canalizar e implementar todo lo que se te ocurra.

¿Por qué no nos las cuentas, pinchando en el enlace ‘dejar un comentario’ que hay junto al título de este artículo y explicándonos qué harías tú con una o más paredes de Koowall?

¡Nos han regalado una pared! ¡Ya estamos en Koowall!

Hace unos días, nos ha llegado un inesperado regalo por e-mail: los creativos e innovadores señores de koowall.com nos han regalado… ¡una gigantesca e interminable pared digital de regalo!

Ya puedes acceder a la pared emocional de Artematopeya en Koowall a través de este enlace o del widget que encontrarás en el menú a la derecha de tu pantalla para dejar tus comentarios, opiniones, fotos, esquemas… para lo que quieras. Exprésate y di alto y claro lo que te apetezca compartir con la comunidad de Artematopeya. Puedes invitar a quién quieras.

Es cada vez más difícil encontrar recursos digitales que aporten valor añadido a la mera y simple funcionalidad. Lo funcional no suele ser demasiado artematopéyico. Hoy en día, la tecnología y los creativos caminan por sendas paralelas y casi nunca llegan a encontrarse. Cada uno termina yendo a su bola. Los tecnólogos inventan lo que les apetece y nosotros, los usuarios, nos lo comemos con patatas por muy feo que sea. Quien diga que no le gustaría que las empresas de tecnología digital aprendieran a desarrollar interfaces más humanos y menos racionales, más creativos y capaces de alinearse con nuestro sistema emocional y estimular vista, oído y sensaciones…. miente o está en estado de animación suspendida.

¿Por qué es diferente, creativa, innovadora y artematopéyica una pared de koowall?

Una pared digital de koowall es, simple y llanamente, una pared digital vacía, de longitud ilimitada (o hasta que la memoria de sus servidores se consuma hasta el último bit, hecho harto improbable por otra parte). Este espacio, al que puedes acceder a través del explorador o desde un enlace embebido en tus webs, blogs y demás redes sociales copiando y pegando un código que te proporciona koowall, te permite subir contenidos en formato texto, imagen o video. Puedes interactuar con una pared desde un ordenador, desde un móvil, desde una tablet, desde un e-book con wifi y con teclado… Si la pared es tuya, puedes definir diferentes niveles de privacidad, y en cualqueir caso siempre puedes visitar las paredes de otros, tengas o no la tuya propia.

Pero lo mejor de todo no es esa funcionalidad: koowall.com es el único espacio de socialización e interacción digital que conozco que consigue crear una experiencia inmersiva y kinestésica realmente potente. Una pared de Kowall es un espacio absoluta y completamente emocional, visual y asíncrono.

No hay un interface blanco con bloques de información. No hay índices, infinidad de menús, widgets, opciones, opciones de configuración o ventanas. La sensación, cuando entras en una pared de kowall, es que estás frente a una pared de verdad, un espacio que casi puedes tocar. No estás mirando a través de una ventana. Estás directamente dentro.

Además, los contenidos se disponen automáticamente a modo de gran panel visual. El efecto es increíble. La experiencia de recorrer una pared es estimulante porque, liberados de todos esos complejos diseños que diseñan los tecnólogos para ellos mismos, los usuarios activan otras partes de sus sistemas cognitivos. Todo es visual, todo es asíncrono y cuidadosamente desordenado, todo es simultáneo, todo queda relacionado por su disposición en el espacio. Dominas el contenido del muro de un vistazo. No tienes que leer obligatoriamente, también puede limitarte a mirar y a ver y a disfrutar de la experiencia.

¿Te imaginas, además, la sensación de poder ver tu pared llena de contenidos proyectada en gran formato sobre una pared de las de verdad?

Imagínatelo, porque esto significa que puedes compartir la experiencia de koowall con quien quieras de un modo totalmente diferente al que estás acostumbrado.

¿Te imaginas, por ejemplo, que cada uno de los participantes de uno de nuestros talleres pudiera incorporar desde casa los contenidos que pedimos en alguna actividad y que, al día siguiente, pudiéramos visualizar automáticamente un panel de ideas completo sobre el que pudiéramos trabajar sin necesidad de manejar papel? ¿O una sesión de gamestorming, de creatividad, de brainstorming, de investigación de ideas… en directo y a tamaño natural en la que cada uno trabaja desde su teléfono móvil o desde su tablet? ¿O una sesión interactiva de preguntas y respuestas en la que cada uno participa desde su casa? ¿O una pared exclusiva y privada para un grupo de trabajo?

Nos encanta esta idea y ya estamos pensando en cómo incorporarla en las actividades de nuestros talleres y seminarios. De momento, ya es accesible en pruebas desde el menú lateral Artematopeya Blog & News.

Además, nos hemos sentado a pensar y, en unos días, publicaremos en Artematopeya Blog & News el resultado de un brainstorming de trabajo con ideas específicas para la aplicación de las paredes de koowall.com a múltiples actividades. Para que uses las que te apetezcan y compartas las demás con quien quieras.

Vigésimo octava parada: Arturo Soria (Madrid)

Vigésimo octava y última estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012.

Final del viaje.

Ser de agua…

… es el título del maravilloso album de Presuntos Implicados de 1991, el claim del famoso video de Bruce Lee, el animal conocido como medusa en un 96% o, por terminar con un ejemplo más actual, el We ART water Film Festival que organiza la Fundación Somos Agua (We are water foundation). Puedes encontrar las bases del festival en estos enlaces.

En Artematopeya nos encantan este tipo de convocatorias. No es por el premio, ni por la proyección, ni por la visibilidad. Es, sencillamente, porque son auténticas premisas con las que practicar el storytelling emocional, la metáfora creativa y los códigos de expresión. No necesitas grandes medios. La tecnología actual hace posible que tú, con tú nokia o tu iphone o tu siemens o tu samsung, puedas experimentar una forma de expresión que combina todos tus recursos para la comunicación y los incorpora dentro de una cadena de valor que te aportará innumerables beneficios especialmente relacionados con las habilidades de comunicación emocional que aprendes en los talleres y seminarios de Artematopeya.

Puede que alguna vez hayas pensado que te gustaría hacer cine. Pero incluso el formato más pequeño te resulta inalcanzable. No sabes por donde empezar.

¿Por qué no dejas de boicotear tu inexplorada capacidad de crear y participas en tu primer festival de cine?

En solitario o en equipo. Con una ficción en toda regla, con una animática de fotos sobre una pista de voz que cuente algo que tú has escrito, con un documental express, con un monólogo, con un teaser (falso spot) publicitario, con un video musical… tú eliges. Investiga en internet, compra algún libro barato sobre realización de cortometrajes o, incluso, hazte con el manual de algún videojuego sobre cinematografía para entender lo básico. Aprende bien como manejar tu cámara de video casera. Abre las puertas de tu sistema nervioso para que entre la premisa del festival (agua y seguridad alimentaria) y… fluye, sé de agua, déjate llevar.

Lo mejor de todo es que, una vez que empiezas a crear, no podrás parar.

Nos encantará que compartáis la experiencia con nosotros.

Y los ganadores son…

… ni más ni menos que Yolanda Sáiz y Mónica Ramos. Ambas recibirán próximamente sus Rory’s Story Cubes y podrán empezar a disfrutar en breve de una nueva forma de conectar con su potencial creativo a través del storytelling.

En las últimas semanas, la plataforma de WordPress que soporta este sitio Artematopeya Blog & News ha andado algo revuelta y ha provocado que el mecanismo de actualizaciones en cascada con Twitter, Linkedin y Facebook no funcionasen correctamente, nos tememos que por algún aspecto relacionado con el XML o con el motor de configuración. Algunas publicaciones no se han replicado bien y el resultado es que no somos capaces de trackear los tags de los que han participado en el concurso a través de Twitter. Sencillamente, la lista nos aparece en blanco, así que vamos a declarar desierto el ganador de esta plataforma y nos guardamos el premio para una próxima acción exclusiva a través de Twitter una vez que se haya solucionado el malfunction.

Artematopeya en el país de los capullos

Artematopeya hace, en estos momentos, las maletas para desplazarse al florido país de los capullos, a.k.a Holanda.

Estaremos fuera hasta el lunes 21 de febrero, así que… hasta entonces. Os traeremos unas flores.

:-)

Mis dos peliculones en Bandeja de plata

Señoras y señores, con todos ustedes mis dos peliculones en Bandeja de plata.

¿Os he hablado ya antes de Bandeja de plata?

Allá por 2001, despúes de dejar abandonada a su suerte a mi brillante carrera internacional –la pobre– tras entender que, en realidad, todo aquello del protocolo y el imbecilismo transnacional no me había interesado ni lo más mínimo durante los últimos quince años, decidí quedarme en España, ya para siempre, y desarrollar por fin en toda su plenitud aquello para lo que había nacido: el arte, la creación, las relaciones humanas, el lenguaje, la voz y la vida. Empecé a coquetear con el audiovisual, con el cine, con el teatro. Escribía, producía, dirigía. Escribía mis dramáticos, mis artículos, mis canciones. Los convertía en esencia creativa. Se podían tocar. Estrené en un gran teatro. Produje una serie documental de 160 micro-capítulos. Produje y escribí un magazine para televisón durante dos años. Mis proyectos recibieron algún premio, como la mención especial del mercado de televisión del Festival de Cine de Málaga. Trabaje con mi voz, hablando y cantando. Empecé a entrenar a personas. Mis habilidades creativas se unían a mi compleja y ecléctica formación en múltiples áreas de la comunicación humana y, de aquella mezcla, surgía un torrente de pura energía que llega hasta hoy, hasta aquí…

Durante todo este proceso, he conocido a mucha gente; a más de la que puedo recordar. Pero, de entre todos ellos, guardo en mi archivador mental un recuerdo especial de mi amigo Carlos. Con él, compartí unos cuantos años de cinematografía exagerada, exacerbada, desordenada, caótica y apasionante. Compartimos una etapa de creación y de estimulación artística que nos ha terminado trayendo hasta hoy, hasta aquí. Él es, después de todo, el artífice de una de las blog-webs de cine más importantes de nuestro país: Bandeja de plata. Si me preguntas por qué, te diré que Carlos es una auténtica enciclopedia sobre cinematografía y artes visuales con piernas y con un procesador central de quintuple núcleo. Sabe tanto de cine, ve tanto cine, disfruta tanto del cine, lee tanto sobre cine, observa tan bien el cine, escribe tan bien sobre cine… que, después de 20 años de práctica, lo extraño es que no hubiera terminado siendo el mejor. De hecho, creo que las televisiones, las radios, las prensas y las editoriales que todavía tienen algo serio y jugoso que decir sobre cine deberían pegarse a mordiscos por poder conseguir que Carlos estuviera entre sus efectivos. Hay que verlo para creerlo y, como yo lo he visto en acción, lo digo porque lo sé.

Es más, yo creo que debería ir pensando en contar con él como asesor para un proyecto que está empezando a germinar…

Pues eso, que va y coloca en portada una de sus lúcidas visiones sobre mis dos peliculones: DOS HOMBRES Y UN DESTINO y EL GOLPE.

¡Gracias, Carlitos!

Vigésimo séptima parada: Leganés

Vigésimo séptima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje… y estamos llegando al final.

:-)

¡Quedan siete días para que explores tu creatividad!

Dentro de exactamente siete días publicaremos el nombre de los dos ganadores del sorteo que anunciábamos hace unas semanas en Artematopeya Blog & News. Tenemos preparadas dos cajitas (aunque te parezca gigante en la foto, recuerda que una información enmarcada y sin referencias puede ser engañosa…) de los increíbles Rory’s Story Cubes sobre los que tienes más información en este artículo.

Si trabajas en cualquier actividad que requiera gasolina creativa y te apetece poder llevar encima (de hecho, cabe hasta en un bolsillo…) siempre una herramienta que te ayude a desvelar tu capacidad de invención, de sorpresa, de imaginar y de contar historias, entre muchas otras cosas, éste es tu sorteo.

El plazo de participación concluye el próximo viernes 17 de febrero a las 13:00 horas y para participar y llevarte una de estas dos maravillosas cajitas creativas, como las que utilizamos en Artematopeya en nuestros propios seminarios y talleres, sólo tienes que:

1) Twittear (o re-twittear) este mensaje: Has visto que @Artematopeya sortea 2 juegos de Rory’s Story Cubes en https://artematopeya.wordpress.com son una pasada únete!! #Artematopeya

2) Pinchar ME GUSTA en la página Planeta Artematopeya de Facebook y dejar un mensaje en el muro contándonos cualquier idea original para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

3) Dejar un comentario en la pestaña COMENTA de este mismo blog contándonos, igualmente, alguna idea creativa para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

Si, además, te inscribes a la lista de correo de Artematopeya Blog & News en la cajita que encontrarás en la barra de menús a la derecha de tu pantalla, no sólo podrás leer directamente en tu mail los artículos que publicamos sobre comunicación emocional, lenguaje, persuasión, cognición, hipnosis conversacional, creatividad, cambio personal y liderazgo,  sino que podrás enterarte antes que nadie de los próximos sorteos que tenemos previstos en los próximos meses.

Ya sabes que el resultado del sorteo es inapelable y no reembolsable por dinero. Anunciaremos los ganadores en esta misma página y contactaremos con ellos vía mail, twitter o facebook (su canal de participación). Este sorteo, además, sólo está abierto para residentes en España.

Cuéntaselo a tus amigos e invítales a participar. Cuantos más lectores visiten esta página, más posibilidad tendremos de acceder a productos y servicios de vuestro interés que, como siempre, pondremos a vuestra disposición a través de sorteos o promociones. Recuerda que Artematopeya no realiza prescripciones comerciales y sólo realizamos recomendaciones no retribuidas de productos y servicios de interés para nuestra comunidad. Puedes acceder a estas recomendaciones en la pestaña Recomendados de este blog.

¡Date prisa en participar, que aún tienes tiempo!

Vigésimo sexta parada: Alcorcón

Vigésimo sexta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo quinta parada: Fuenlabrada

 

Vigésimo quinta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo cuarta parada: Carabanchel

Vigésimo cuarta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo tercera parada: Arturo Soria (Madrid)

Vigésimo tercera estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo segunda parada: San Martín de la Vega

Vigésimo segunda estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo primera parada: Rivas Vaciamadrid III

Vigésimo primera estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésima parada: Rivas Vaciamadrid II

Vigésima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Si tú también dices xyzzy…

… entonces no has de perderte Ready player one de Ernest Cline porque, seguramente:

  • eres de la generación del 68, año arriba año abajo;
  • viviste, como yo, los estertores del telex;
  • jugaste por primera vez a una aventura de texto en un IBM con pantalla de fósforo verde!!!;
  • has jugado a Colossal Cave, a Adventure, a Zork;
  • sigues jugando ficción interactiva y fantasy digital en los emuladores que llevas en tu móvil, en tu blackberry, en tu DS, en tu iPhone, en tu…
  • tuviste un ZX Spectrum, un Commodore64, un Atari, un TRS-80, un Dragon o cualquier otro cacharro de 8 bits;
  • sabes lo que es The Dragon Magazine, los juegos de rol, Dungeons & Dragons, los PBM, los RPGs, los MUDS;
  • conoces el significado de la palabra mágica xyzzy y, en algún momento, la has tenido como contraseña de acceso a tu ordenador o a tu móvil;
  • eres lector de Tolkien, Moorcock, Stephenson;
  • cómo no, eres fan incondicional de Star Wars, de Blade Runner, de Galáctica, de Space 1988;
  • etc, etc…

Digamos que Ernest Cline no destaca, exactamente, por su calidad literaria ni por sus manierismos lingüísticos. Cline es, simplemente, un buen narrador. Y con esta habilidad por bandera, poco importa que Ready Player One sea un batiburrilo descontrolado pero enciclopédico de absolutamente casi todos y cada uno de los iconos de la cultura popular de la década de los 80. Videojuegos, máquinas y cacharros domésticos, películas, música, comics, series de televisión, redes sociales por modem… Los que hemos vivido esa experiencia vital en carne propia somos carne de cañón para unirnos en hueste de los que han disfrutado teletransportándose a su pasado y evocando el potentísimo paquete emocional asociado a la novela. Cierto es que somos privilegiados por haber vivido el momento seminal que ha dado lugar al momento cualtural que vivimos hoy en día.

Resumiendo: que no esperes una narración sesuda, intelectiva, adulta y demasiado seria. Ready player one (que no es ni más ni menos la frase que avisaba del comienzo de su partida al jugador de aquellas antiguas y enormes máquinas de videojuegos de billares de barrio) es una simple e intensa novela de aventuras de corte folletín tecnológico y vestida de futuro. Si la lees, te teletransportarás a tu adolescencia y podrás evocar aquellos años; aquellos maravillosos años… Tendrás la impresión de que Cline estuvo sentado junto a ti durante alguna de esas interminables partidas.

Ready player one es auténtica literatura emocional.

Décimo novena parada: Rivas Vaciamadrid I

Décimo novena estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Dulce abuelita que tomas el té, dos puntos

Por nuestra intrínseca naturaleza, en Artematopeya amamos sin medida a las artes (con preposición) y a los artistas, a los que profesamos una amable, respetuosa y profunda envidia de color verde brillante. Cuando un ser humano es capaz de producir cualquier tipo de arte, sencillamente demuestra la existencia real de la capacidad de trascender y de transitar por planos de esencia y de existencia vedados, por razón de su carencia de inteligencia y empatía para con lo emocional, a todos esos charlatanes que leen tantos periódicos, hablan tanto de la apayasada farsa de la economía y del guión de la telenovela de la crisis y se justifican en la etiqueta de la actualidad para mantener su sistema nervioso y su capacidad de vivir en sendos y profundos estados catatónicos. Si yo tuviera una escoba…

Me disculpo de antemano por la grosería que voy a escribir a continuación: la película La dama de hierro es una esponjosa, amarronada, humeante, putrefacta y maloliente mierda. Periodo.

No me creo lo que acabo de hacer: disculparme por un tabú! Un virus lingüístico y mental de rango medio se ha colado en nuestras vidas. Hmmm…

No creo, en absoluto, que esta película haiga de recibir ningún premio de perfil pero qué bien que está todo, de esos tipo óscar a la mejor película o globo de oro equivalente, porque no es más que un dorado panfleto con andamios de propaganda sobre un guión no sólo mal escrito y poco afortunado en demasiadas partes, sino también insidioso y emocionalmente dañino y peligroso para los espectadores que hayan bajado sus escudos de defensa mental. Cualquiera, y por cualquiera me refiero a Phyllipa Lloyd y Abi Morgan para más señas, que se atreva a presentar a Margaret Thatcher como una indómita y feucha jovenzuela rebosante de valores humanos o como una dulce e indefensa abuelita aquejada de soledad, la pobre, a la vejez viruelas se merece, como poco, que les pidan plaza en alguna residencia de la ONCE y que, además, las convoquen a un consejo de guerra por crímenes intelectuales contra la humanidad. Periodo. Margaret Thatcher no es, no ha sido y nunca fue lo que estas dos señoras, directora y guionista respectivamente, proyectan sobre la pantalla. Periodo. No sólo fue un coñazo de ser humano, que a su marido gustosamente regalamos el resto de la mitad masculina del universo,  que se cagó (con perdón) hasta en su propia vida y a la que el orgullo, la soberbia y el servilismo al poder en la sombra le llevó a autocondenarse de buen grado a una burbuja de cristal sólido de la que no escapó ni su familia ni su propia salud mental, sino que se atrevió, entre otras cosas, a mostrar públicamente su apoyo a un asesino como Pinochet. Puñetera educación británica. Periodo. El muro de Berlín jamás cayó por la voluntad de abrir puertas a una nueva etapa de la civilización sino sólo de tender puentes por los que pudiera empezar a fluir la pasta entre este y oeste. Periodo. Por no hablar de las Malvinas. Y creo que me voy a detener aquí porque hay riesgo de erupción verbovolcánica… Confer La doctrina del caos de Naomi Klein y cualquiera de los trabajos de Estulín sobre Bilderberg, para más señas.

¿Qué será lo siguiente? ¿Las aventuras del virtuoso y heróico Superhéroe Bush?

Lo bueno que tiene el cártel artístico británico es que, veas lo que veas, lo mínimo que te llevas es un trabajo de interpretación entre impresionante-maravilloso-impactante y sencillamente subyugante-fascinante-alucinante, en una escala de peor a mejor. Y, en esto, La dama de hierro no defrauda. Un óscar para la dirección de casting. No recuerdo haber visto tantos y tan buenos actores-artistas juntos en el mismo lugar y al mismo tiempo. Meryl Streep te puede gustar o no, y los que no la soportan en realidad no la soportan ni un poquito ni a menos de diez kilómetros. Pero a mí me fascina. Y está soberbia. Ahí lo dejo…

Por cierto, por si acaso te lo habías planteado gracias a las maquinaciones del aparato comercial y de propaganda que opera desde hace unos meses en torno a esta dulce y senil abuelita británica que ahora se dedica a tomar el té mientras charla con su marido muerto en lugar de seguir matando personas por acción y por omisión como respetuosa abanderada del capitalismo más despiadado, te recomiendo que no pierdas ni tu tiempo ni tu dinero con ese ladrillo de papel y tinta titulado Los años de Downing Street, un mamotreto de mil páginas que contiene, según dicen, las memorias de la agüela. No sólo está mal escrito, sino que es aburrido y monótomo: se limita a repetir subimos los impuestos, aumentó el paro, los sindicatos por aquí, las huelgas por allá… Un auténtico coñazo.

Ya sabes: lee algo hermoso y artístico. No hay color. La vida es demasiado corta para permitirse el lujo de no desarrollar la capacidad de saber elegir.

Hablando de cine

Acabo de llegar a casa, de madrugada y con ganas de compartir con los habitantes del Planeta Artematopeya la experiencia de The artist, la película revelación de la temporada. Pero veo que mi amigo Carlos, en su magnífico blog sobre cine Bandeja de plata, se me ha adelantado. Y como Carlos y yo hemos compartido una etapa de nuestras vidas en la que fuimos cinematográficos, no es de extrañar que su revisión sea artematopéyica y afinada. Así que, con la satisfacción de que siempre hay personas que pueden haber dicho o hecho algo mejor que tú y que no tienen sentido ni el orgullo ni la soberbia de repetirse, apago el ordenador y me voy a dormir…

Zzzzzz…..

Décimo octava parada: La Navata (Madrid)

Décimo octava estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Décimo séptima parada: Galapagar I (Madrid)

Décimo séptima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Palabras dentro de palabras dentro de palabras dentro de palabras


Seguro que a Gertrude Stein, una artematopéyica y redomada creadora, le habría encantado el título de este post…

Diario LW

CORO GOSPEL LIVING WATER

lyriquediscorde

the home of all things music

Pepe Castro - photographer

Cada semana un retrato y mis impresiones sobre la sesión fotográfica

Artematopeya

Coaching - Training - Lenguaje - PNL - Creatividad - Talento - Estrategia

Luces y Sombras de las Marcas

Todas las novedades en Marketing, Social Media y Comunicación. Fátima Martínez

TheCoevas official blog

Strumentisti di Parole/Musicians of words

Dibuixa el teu Univers

Univers, de Microcosmos Teatre i Efímer

The Photo Vault and Gallery

by Gustavo Greciano

A %d blogueros les gusta esto: