Archivo de la categoría: Con la lengua depilada

@el_pais (EL PAIS) vuelve a la insidia de la manipulación lingüística y la propaganda en titulares

Digamos que, en España, el monopolio de la insidia verbal propia de la propaganda política y de la ingeniería social ha sido tradicionalmente un haber del rotativo de Pedro J. Ramírez, aka El Mundo del Siglo XXI. Casa de grandes periodistas pero también de oscuras intrigas, en los últimos años El Mundo ha sido fuente de infumables titulares poco dignos de la profesión periodística, de su deontología y de su responsabilidad social como generador de valor.

En Artematopeya trabajamos con el lenguaje y los códigos de comunicación para la transformación personal, para el coaching de personas y talentos hacia su propia excelencia, para la comunicación emocional efectiva, para el estímulo de la creatividad y para la formación de líderes y equipos. Y no podemos evitar que se nos escapen los ojos hacia tantos suddenlies que surgen como champiñones a nuestro alrededor porque estamos entrenados para ello y nuestro awareness, nuestra capacidad de darnos cuenta,  sigue alerta.

El caso es que, esta mañana, nos hemos encontrado en el diario EL PAIS el titular que ilustra este artículo:

Miles de dependientes morirán sin ayuda al ampliarse los plazos.

Cuando lo he leído, se han desactivado todos mis botones internos y programaciones personales y, de repente, me he sorprendido a mí mismo pensando:  ¿cómo que miles de dependientes morirán sin ayuda? y se me ha puesto el estómago cabeza abajo. La sensación ha durado escasos segundos, porque los mecanismos de seguridad se han puesto en marcha para devolverme a mi estado de equilibrio. Esto es España, esto es prensa, esto es periodismo sensacionalista y esto es propaganda. He buscado la misma noticia en la edición digital para descubrir que el titular ha sido modificado para transformarlo en una versión aún más perversa:


Decenas de miles de dependientes morirán esperando la ayuda.

¿Por qué son repugnantes estos titulares de EL PAIS y por qué hay que denunciar públicamente esta práctica de manipulación flagrante cuyo objetivo no es informar sino crear de forma encubierta y artificial un estado mental asociado a significados negativos de miedo, furia, agitación y alerta por peligro y disparar contra la linea de flotación, en este caso, del gobierno de Rajoy en España?

Porque TÚ ESTÁS DIARIAMENTE EXPUESTO A ESTE TIPO DE MENSAJES QUE PROVOCAN UNA REACCIÓN A NIVEL SUBCONSCIENTE QUE ESCAPA DE TU CONTROL y, sobre todo, PORQUE NO ES INFORMACIÓN SINO PROPAGANDA y la Historia nos ha demostrado demasiadas veces ya qué es la propaganda y para qué se emplea…

Ambos titulares pivotan en torno al efecto que provoca la polisemia del término ayuda en combinación con el fraccionamiento hacia arriba del concepto (generalización) y el innecesario mega-encuadre (alejar el foco de atención para que pierda definición), provocando una ampliación innecesaria del espacio semántico que puede dar lugar, y de hecho lo hace, a una distorsión del significado con voluntad de confundir. De lo que se habla en el artículo es de ayuda económica pero la autora del texto, la periodista Carmen Morán, reencuadra hacia arriba y generaliza empleando desnudo el término ayuda, sabiendo que su acepción primaria hace referencia a la asistencia, el apoyo y el socorro y que el efecto del titular es demoledor a nivel emocional porque expresa un mensaje que se interpreta, en primera instancia, como El Gobierno dejará morir a miles de dependientes sin prestarles ninguna ayuda. Atención, además, al tiempo verbal: un taxativo futuro (morirán) cuando podría haber optado por un tiempo potencial (podrían haber ya fallecido…). Y no nos olvidemos del vocablo elegido para expresar el final de la vida: la periodista ha preferido el impersonal y vacío morir en lugar del menos connotativo fallecer en el sentido de apagarse porque no es lo mismo morir sin ayuda que fallecer sin ayuda, locución que hace referencia a otra modalidad funeraria y que, en relación con el titular, la razón crítica de cualquier lector hubiera rechazado al instante al no verse completada con el adjetivo económica por carecer de sentido.

En la coyuntura económica y social del momento, un titular como éste está pensado y escrito para servir de resorte emocional que ayude a crear de forma artificial un estado social de rechazo hacia el Gobierno y el Partido Popular y eso, por muy justificado que esté, no es más que sucia propaganda cuyo objetivo no es informarte sino manipularte para crear en ti un estado inducido de aversión que no has elegido tú.

¿De verdad estás dispuesto a que los medios de comunicación sigan metiéndose sin permiso en tu cabeza y provocándote estados de ánimo y de inquietud que tú no has pedido?

El hecho objetivo es que el Gobierno de Rajoy ha vuelto a retrasar la resolución de la ayuda económica para dependientes y esto provocará que, cuando al final se produzca, muchos de los potenciales beneficiarios podrían haber fallecido ya. Pero EL PAIS transforma la noticia en que Miles de dependientes morirán sin ayuda.

¿Que el PP es una agrupación terrorífica que viene demostrando desde hace años su absoluto desprecio y desinterés por las personas y que es un nido de codiciosos, elitistas y antisociales, con conciencia de clase superior y capaces de lo que sea por el poder y el control del sistema?. Puede que lo sea, pero allá cada uno con sus elecciones. Nadie puede obligarte a opinar nada sin tu permiso previo, porque eso no es periodismo y, además, apesta.

¡Dale la vuelta, AHORA Y YA!

Artematopeya Blog & News es una sección de nuestro social media hub en la que no sólo tienen cabida reports sobre nuestros cursos y talleres y las fotos de nuestros alumnos. También incluimos, y sobre todo verbalizamos, nuestra visión, a veces tachada de ácida e incluso impúdica aunque siempre nace de la voluntad de expresarnos con honestidad y con coherencia con nuestros valores, sobre herramientas y recursos con artematopeya de nacimiento, sobre lenguaje, sobre ingeniería social (aka. manipulación y propaganda) y  sobre propuestas en el mundo del arte, de la cultura, de la sociedad y del mundo entero, entre otras cosas. No pretendemos expresarnos con corrección para que nadie nos diga lo bien que dominamos el lenguaje, a pesar de que lo hagamos, ni para que los que nos lean asientan con la cabeza y una media sonrisa cuando leen nuestros artículos en señal de aprobación por haber sido políticamente correctos. No.

Básicamente, nuestra visión pivota sobre una sencilla frase. NO ESPERES A QUE SUCEDA: HAZ QUE OCURRA.

Lamentablemente para muchos, nuestro compromiso con esta motivación que nos propulsa implica cosas como que, la mayoría de las veces, lo que decimos puede no ser agradable de escuchar pero es necesario que sea dicho. Y en voz alta.

Lo siento. Es lo que hay. Ya sabes. Si no te gusta lo que vas a leer ahora puedes elegir no continuar leyendo esta página.

Te propongo un sencillo ejercicio. Mira qué hora marca tu reloj en este preciso momento y, frente a un espejo o a un cristal bien limpio que pueda reflejar tu imagen, dí en voz alta:

Mi nombre es NOMBRE y APELLIDO. Soy un ser humano. Me siento digno de respeto, relacionarme con otras personas incrementa mi bienestar y me gusta ser feliz. Tengo derecho a disfrutar de una vida plena de sensaciones agradables y a que mi calidad de vida sea sana y completa.

Ahora, cierra los ojos, realiza una par de respiraciones lentas y profundas e imagínate a ti mismo, dentro de 365 días, en la siguiente situación, haciendo que tus imágenes mentales sean vivas e intensas y que estén en movimiento cuando las imagines:

Por una circunstancia externa a tu propia vida, como puede ser la situación económica del empresario que te contrata, has perdido tu trabajo. Comienzas a consumir tus ahorros en pagos de los que antes apenas eras consciente mientras los medios de comunicación y los portavoces políticos no dejan de volcarte mensajes tóxicos y emocionalmente destructivos sobre una situación que no tiene nada que ver contigo (el circuito bolsa-inversión-banca) mientras te intentan convencer de que, de esto (¿esto?), tenemos que salir entre todos y por eso está justificado que tú te hagas cargo de una parte de unos gastos para cubrir la carencia de unos recursos económicos de los que tú nunca te has beneficiado antes. Pero eso da igual. No te queda más remedios. Comienza a mermar tu capacidad de responder a tus obligaciones económicas. No tienes éxito a la hora de encontrar un nuevo empleo. Tu cabeza empieza a hacerse preguntas para las que no encuentras respuesta. Tus emociones empiezan a descontrolarse. Tu carácter empieza a retraerse. El miedo inducido y la presión del medio va adquiriendo peso sobre tu espalda. Ya no puedes relacionarte como antes porque tienes mucho de lo que preocuparte y, además, cada vez te apetece menos. Tus amigos, que al principio trataban de entenderte, terminan por hartarse de tu aura tóxica y contagiosa, y no sólo empiezan a verte como un bicho raro sino que, además, cominezan a romperse los lazos emocionales. Cada vez hay menos personas a tu alrededor hasta que, eventualmente, se han ido todas y no queda ninguna. Y, un día, llaman a tu puerta. Son las fuerzas del orden público que vienen a expulsarte de una vivienda cuya letra has dejado de pagar hace unos meses. Tienes unos minutos para empaquetar todo lo que puedas cargar y sales a la calle. Has sido desprovisto de todo lo que tenías por un sistema en el que has peleado duro por mantenerte. Y comienza tu vida en la calle con unos cuantos bultos y un rostro que refleja tristeza, frustración, miedo y súplica. Continúas preguntándote como es posible que te haya ocurrido a ti, después de tantos estudios, tantas horas de trabajo, tanto esfuerzo y tanto respeto por los mecanismos del sistema. Y empiezas a vivir en un mundo paralelo del que nunca habías tenido noción: un mundo de silencio, de indiferencia, de ayuno, de frío y de falta de dirección. No hay ni destino ni objetivo. Estás sólo y tu mundo se limita a ti mismo.

Ahora, abre los ojos y, desde esa misma sensación, repite de nuevo la frase anterior:

Mi nombre es NOMBRE y APELLIDO. Soy un ser humano. Me siento digno de respeto, relacionarme con otras personas incrementa mi bienestar y me gusta ser feliz. Tengo derecho a disfrutar de una vida plena de sensaciones agradables y a que mi calidad de vida sea sana y completa.

¿Te ha resultado chocante la sensación de que el sentido de la misma frase es emocionalmente distinto entre la primera vez y esta segunda más reciente?

Lo cierto es que han ocurrido varias cosas. Acabas de darte cuenta de que entre la primera y la segunda vez que has leído en voz alta la frase resaltada en negrita hay algo que no ha cambiado. Eres la misma persona, con los mismos nombres y apellidos, con los mismos valores y con las mismas aspiraciones. Eres la misma persona. Tu esencia es la misma. Lo único que ha cambiado es tu estado, la configuración de tu realidad, tu circunstancia personal. Tengas o no tengas trabajo, tengas o no tengas dinero, tengas o no tengas una vivienda en propiedad… eres el mismo ser humano, eres digno del mismo respeto, tienes el mismo derecho a disfrutar de una vida plena.

¿Eres consciente de haber vuelto la cara o de haber hecho algún comentario despectivo cuando alguna persona de aspecto abandonado o de expresión ausente se te ha acercado en la calle para pedir tu ayuda?

Acabas de darte cuenta, además, de que, cuando el signo de los estímulos que recibes de tu entorno -mensajes, información, lenguaje- es degradante y tóxico para tu salud emocional, tu respuesta refleja la polaridad de ese signo. Después de un párrafo repleto de contenidos relacionados con la angustia, la pobreza, el miedo, la indiferencia… tu cuerpo ha reaccionado configurándose automáticamente en estado miedo. Te has visto por un instante al final de ese proceso y has sentido miedo hasta el punto de evitar pensar en ello. Bien. pues esto es lo que ocurre a diario con la comunicación sistémica, con los llamados medios de comunicación y con los mensajes políticos y empresariales. Están diseñados para que sientas, precisamente, eso. Miedo. Aunque te resulte difícil de creer que políticos, empresarios, banqueros y otras criaturas semejantes sean capaces de llegar a un nivel de inteligencia suficiente como para saber manipular a otros, después de haber demostrado repetidamente su incapacidad para hacer algo bien, lo cierto es que en las artes de mentir, manipular, avariciar, estafar y despreciar son auténticos maestros.

Algún día volveremos a escribir sobre el lenguaje político, con ejemplos, para que te des cuentas de que la propaganda, la manipulación y la ingeniería social existe. A diario y en tu cara.

El ejercicio concluye con la invitación a que, de ahora en adelante, cuando te cruces con una persona cuyo estado haya sido alterado y no coincida con tu modelo social, recuerdes que esa persona es digna del mismo respeto, de la misma consideración y de la misma sonrisa que tú y que te conduzcas, sencillamente, como lo que eres: un ser humano junto a otro. En el día a día, esta actitud se conoce como solidaridad aunque no se trata, ni más ni menos, que de ejercer tu humanidad. De ser (verbo) humano. De poner en valor todo lo que hace de ti un ser (sustantivo) humano.

Hoy, 8 de junio, es el día cero de la campaña masiva Somos – DALE LA VUELTA. Me repugna comprobar, en el panel de colaboradores, la presencia de engendros como Micropolix, ese parque temático infantil ubicado en San Sebastián de los Reyes (Madrid) disfrazado de inocente diversión pero cuya misión real es la de crear pequeños monstruitos consumistas en los que puedan implantar las marcas que patrocinan todas sus instalaciones desde bien pequeños. O de algunos medios que, hipócritamente, continúan silenciando a diario muchas realidades que podrían ayudar a erradicar y que, casualmente, coinciden con aquellas que ahora vienen a apoyar porque el patrocinio de acciones sociales es una eficaz táctica reputacional dentro del plan de marketing. Pero, a pesar de ellos y de otros cuantos, DALE LA VUELTA o cualquier otra acción similar es una inciativa pertinente, necesaria y urgente. La deshumanización a la que nos ha llevado este repugnante sistema consumista que tantos siglos nos ha costado construir es ya insostenible. Es de recibo devolverle el mundo a las personas y redimensionar y redefinir las estructuras que sustentan todos esos modelos sociales que han demostrado nuestro fracaso como seres inteligentes. Y, sobre todo, es de recibo posicionarse, aunque sólo sea con el gesto de llevar una prenda de ropa del revés y que el gesto sea, además, visible.

Lo importante es que empieces a actuar ya y ahora. Lo esencial es tu compromiso. Con tu decisión de que, a partir de ahora, vas a empezar a aportar valor para contribuir a una reconstrucción social centrada en las personas y no en los valores del consumo, la economía y la competencia que sólo fomentan la desigualdad. Si haces una exploración en las cercanías de tu entorno, estoy seguro de que encontrarás un proyecto o una iniciativa a la que puedes prestar tu tiempo y tu conocimiento. Empieza desde ahí. La solidaridad oficialista realiza una importante labor, pero suele ser tan opaca y estar tan burocratizada que resulta prácticamente imposible integrarse si no es de forma testimonial o meramente superficial. La prueba la tienes en la propia Asociación Española de Fundraising, promotora de la campaña Dale la vuelta, que no acepta en su perfil de Facebook aportaciones no moderadas y uno de cuyo objetivos, en realidad, no es más que solicitarle al gobierno el un incremento en las desgravaciones fiscales por donaciones para poder seguir justificando sus chiringuitos. Dinero. Sólo dinero. Puag.

Seguro que encuentras centros de apoyo, comedores sociales o unidades de rehabilitación o espacios de formación en los que estarán encantados de poder contar con tus manos, con tu actitud y con tu cabeza.

Y lo mejor de todo: adóptalo como un objetivo propulsor. Participa en un proyecto más grande que el de tu propia vida.

Dale la vuelta a tu vida y estarás dándole la vuelta a la vida de todos. Eso también es tener artematopeya.

¡Teeeeeeeeeeeengo tu-lipaneeees, oigaaa!

Mi amiga Loli, que tiene un ojo que pa qué y que sabe que hay cosas que no se me dan igual de bien que otras, no sabía cómo decirme que me ve de cara un poco mustio por el frío, así que no se le ha ocurrido otra que mandarme a que le traiga unos capullos de tulipán (que, por lo que se ve, se llaman bulbos – yo no la entendía bien y, de hecho, pensaba que me estaba pidiendo con la nariz llena de mocos, porque Loli es de constiparse bastante en invierno, que le trajera un par de pulpos de los que tienen tentáculos…) de los Países Bajos, a ver si de verme rodeado por un océano de sensaciones se me arrebataba un poco el color blanco-inodoro que me adorna la tez cuando inviernea.

He regresado a Holanda por tres días después de casi once años y, la verdad sea dicha, no la he notado demasiado cambiada. Sigue siendo el mismo pueblachito lleno de angostas casas apretujadas, moteadas aquí y allá con desconchones y peligrosamente inclinadas hacia cualquier lado; de cafetarías con a, de bares de bebida en los que no se come, de bares de comida en los que no se bebe y de negocios del estilo más casposo que uno se pueda imaginar, con sus correspondiente olores, ya sean perfumados o apestosos, que de todo hay; de tiendas como Chimera, el distribuidor especializado en hadas y complementos faéricos más friki que te puedas imaginar; mucho mangui despelujado, mucho calorro local, mucho colgao de la vida, mucho perdido; señoritas, señoras y señoronas altas y rubias, solas de por vida porque, de tan sobraditas que son, se han olvidado de que una mujer es femenina no sólo en físico sino también en configuración emocional y porque los hombres holandeses se han hartado de ellas hace rato y prefieren emparejarse con mujeres normales de otras nacionalidades menos bordes, menos orangutanadas y bastantes más sonrientes; frío, agua, nieve, viento y humedad para parar un tren… Nunca me ha gustado Holanda, ni siquiera cuando vivía allí.

Me siguen resultando, sin embargo, dignos de admiración y de copia, a pesar de las incomodidades que me incomodan, un par de hechos: las buenas piernas y los buenos traseros colaterales a la cultura de la bicicleta, que ha erradicado practicamente la obesidad en toda la capital, y cómo gestionan el apego. Saben que su país es una amalgama de barro y agua infectada por una humedad que la pudre sin remedio. Sin, embargo, han sido capaces de crear una de las economías más ricas del mundo y una de las organizaciones sociales más avanzadas al menos en una parte del país, que no es tan liberal en realidad como todo el mundo cree pero en fin. Pero, por lo general, no se encadenan a lo duradero. No aprecian demasiado las cosas ni las pertenencias. Prefieren usarlas sin demasiados miramientos y dedicarse a viajar, que es cómo poseer el mundo pero en especie. No han vuelto a despuntar en lo cultural y en lo artístico después de Erasmo de Rotterdam o de la edad de oro del XVII: para qué, si va a terminar pudriéndose. Las bicicletas, cochambrosas y llenas de herrumbre, se agolpan medio tiradas por cualquier esquina, en medio de cualquier plaza, en cualquier suelo sin pared. Qué más da. Se roban o se intercambian las bikes en un auténtico festival casi folklórico. Caminan sin cesar por los mismos lugares una y otra vez. Pasean. Beben y fuman, se ausentan; en concreto, mucho; demasiado o incluso todo, en mi opinión, aunque no estoy juzgando nada. Experimentan la vida en lugar de limitarse a observarla de lejos y de hacer planes para mañana. Se estimulan en la estética, en la belleza, en los colores y en las imágenes. Se regalan flores porque son simplemente bonitas y porque quedan bien encima de la mesa.

El caso es que sí, que he comprado tulipanes para regalar. No tengo ni idea de cómo se plantan pero lo aprenderé. Cómo símbolo de una forma distinta de hacer las cosas, voy a hacer crecer unos cuantos en mi casa. Y, cuando venga alguien que necesite desapegarse de algo o de alguien, se los regalaré. Son un estupendo token emocional.

No creo que vuelva a vivir nunca en Holanda otra vez pero esta vez, al menos, me he traído los colores de los tulipanes.

¿Un asesino llamado Bobby Brown? ¿Una vida de cristal llamada Whitney Houston?

Uno de los motivos, sino el principal, que nos llevó en Artematopeya a volcarnos en el coaching y en el training de personas en el ámbito personal y en el de las organizaciones fue, y no tenemos ninguna duda al respecto, el de literalmente poner en práctica nuestra máxima de dejar siempre a las personas mejor de lo que nos las hayamos encontrado y contribuir a que los entornos en los que vivimos, trabajamos y nos desarrollamos sean cada día más positivos, más abiertos, más humanizados, más afectivos, más luminosos y más vivibles. Siempre win-win: cuando yo hago que tú ganes sin darle prioridad a mi propio beneficio, yo también gano porque todo el entorno que compartimos mejora y, como resultado, también es mejor para mí, por lo que, en realidad, yo también gano; todos salimos ganando.

En nuestro camino, nos hemos encontrado con personas de todos los tipos imaginables. Personas fuertas y sólidas, conectadas con su propia realidad y con la de su entorno y capaces de conducirse con una actitud sana sobre su vida y sobre sus emociones; personas que eligen disfrutar de la vida y que se mantienen alejadas de las distorsiones y de los ruidos creados en nuestros sistemas sociales para cumplir las expectativas de otros en detrimento de las suyas propias; personas que no pierden su tiempo en juzgarse y en acoplarse a un modelo de corrección de acuerdo a los parámetros que han definido otros para sí mismos y que no responden más que a intereses de gestión social desde el principio de los tiempos; personas que entienden las relaciones humanas como un intercambio en el que ambas partes entregan y reciben lo mejor del otro y en el que cada uno mantiene su independencia dejando a un lado sometimientos, posesiones, dependencias y, sobre todo, obligaciones; personas que ríen porque eligen reír y que entienden que los estados emocionales son configuraciones casi mecánicas que se pueden construir de acuerdo a la elección de cada uno y que no responden a coyunturas insoslayables del entorno; personas que, cuando entran en una habitación, hacen que se sienta que ha salido el sol.

Para nuestra tristeza, también nos hemos encontrado con personas que se han quedado en el otro lado. Personas debilitadas  y sin motivación que no son capaces de apretar su interruptor de disfrutar de la vida; personas ciegas a la belleza de la vida y a la felicidad, sometidas e hipnotizadas por virus mentales, sociales y emocionales con una rutina de autodestrucción que, irremediablemente, termina por arruinar sus vidas y la de los que les rodean; personas esclavas del qué dirán y del juicio de valor eterno sobre lo que se debe hacer y lo que no, sobre lo que está mal y lo que no, sobre lo que es correcto y lo que no; personas que han desarrollado una débil personalidad dependiente que, a pesar de provocarles un sufrimiento interminable que odian, no son capaces de hacer crecer la semilla de su autoestima y el amor de sí mismos, dejándose maltratar y pisotear porque creen que no existe otro modo de que el afecto sea expresado; personas frustradas y llenas de dolor que ejercen su venganza sobre ellos mismos maltratando a otras personas más débiles que caen en sus  egoístas redes; personas que escamotean su inseguridad y su egocentrismo malsano y los convierten en cinismo, en agresión, en abuso verbal y físico y en un contexto centrípeto en el que otros sufren; personas que, cuando entran en una habitación, hacen que se despliegue una espesa y sofocante niebla gris y que se sienta que ha llegado la tristeza y la oscuridad.

No hay personas mejores o peores a un lado o al otro. Todas ellas son mecanismos vitales que se desarrollan de uno u otro modo por motivos discreccionales. Y esta circunstancia implica que, sencillamente, si unos lo hacen (lo que quedarse en el lado brillante de la vida) es porque se puede hacer. Sin excusas. Es posible. Nuestro trabajo consiste en abrir la puerta de ese lado brillante para que todos puedan entrar y quedarse.

Pero hay un tipo de personas a las que en Artematopeya sí juzgamos y condenamos. Sin asco y sin eufemismos. Son aquellas personas que, sin escrúpulos y sin humanidad, se prestan voluntariamente a que otros sufran a cambio de dinero. Porque esto es lo único que mantiene vivo el negocio del narcotráfico: el puñetero y maldito di-ne-ro.

No es la primera vez que condenamos abiertamente en este blog el drama consentido de las drogodependencias. En este artículo anterior, hablábamos del tristemente famoso cristal, la peligrosa versión no terapéutica de la metanfetamina. Pero la realidad es aplicable a drogas de cualquier configuración, sea cual sea su naturaleza. No hay drogas más sanas o menos peligrosas que otras, como en ocasiones nos quieren hacer creer ciertos discursos. Hasta toda esa subcultura estúpida de la marihuana no es más que un basurero en el que se revuelcan millones de pobres imbéciles que eligen creer que el cigarrito verde es un relajante con el que sólo se lo pasan bien sin hacerle daño ni a nadie ni a sí mismos. Me repugna escuchar a individuos como Sánchez Dragó cuando hacen campaña sobre la marihuana como catalizador de la creatividad. O esa otra pandilla de pobres retardados, generalmente del mundo del artisteo mal entendido, que siguen empeñados en que la cultura es sinónimo de izquierda y de hacerse el hippy y que fumarse un porrito es moderno, progre, liberal y culto. Espero que, en un futuro, todos ellos sin excepción tengan la oportunidad de disfrutar en sus propias familias de lo estupendo que es tener que ver como sus hijos se degradan y se autodestruyen por la marihuana o por cualquier otra cosa similar.

Conozco personas que se creen felices aficionados (sin querer admitir saber que están siendo poco a poco esclavizados para que sigan manteniendo llena la caja registradora de los que se hacen de oro con el comercio de drogas) a consumir este tipo de mierda. Espero que lleguen hasta el final de este artículo y que se atrevan a leer, sin retirar la mirada, que, cuando una persona compra marihuana, cocaína o cualquier otra porquería semejante, el malnacido que se lo vende está colaborando activa, voluntaria, directa y consentidamente con su degradación física y mental a cambio de dinero. Los consumidores son sacrificables para que alguien se siga forrando. Y las consultas de los psiquiatras, mientras tanto, siguen a rebosar de babeantes idiotas enganchados, condenados a sufrir brotes psicóticos y maniacodepresiones de por vida. Cuando no a morir si la adicción deviene una versión más virulenta y terminan, por ejemplo, como Whitney Houston.

Como ya comentábamos también en este otro artículo anterior del año 2009, Whitney Houston era una de esas personas que, te gustara o no a nivel artístico, había pasado por las vidas de prácticamente todos aquellos que estamos expuestos a las industrias del entretenimiento en cualquier lugar del mundo. Una preciosidad con demasiado talento que estaba hecha de cristal y a la que el cristal, entre otras cosas, le ha quitado la vida. Para los que cantamos, Whitney Houston es parte de nuestra herencia musical. Para los que cantamos gospel, todavía lo es un poco más.

En los próximos días, se condenará públicamente a Bobby Brown por haberle hecho esto a Whitney. Cierto es que este elemento nunca ha sido ejemplo de nada y ha estado implicado en varios casos de asesinato, tráfico y agresiones, entre otros hacia su propia esposa. Fue él quién embarcó a Whitney Houston en una relación dañina, degradante y destructiva en la que él ocupó el papel del maltratador posesivo y destructivo y ella el de la débil y pobre tonta dependiente. Los dos, sin embargo, han terminado siendo víctimas. Ella, de su dependencia de las drogas y del afecto inducida por Brown. Él, de su malsano egoísmo hedonista y de un egocentrismo que le hará arrastar, de por vida, la losa emocional de que es el responsable de la muerte de Whitney Houston y de los reproches de la hija que tenían en común y de la escena musical mundial  hasta el fin de la eternidad. Ninguno ha de ser juzgado culpable a pesar de haber elegido libremente un camino que ha convertido sus vidas y las de los suyos en un infierno, aunque sí me pregunto si nadie pudo haber hecho algo más por ellos; si nadie entre sus amigos o sus familias pudo tomar las riendas y hacer algo para intentar dejarlos mejor de lo que los encontró.

Con ejemplos como éste, no se me ocurre mejor recomendación que la que ya proponía en aquel artículo de 2009:

En mi opinión, la actitud más valiente en relación con las drogas es temerlas, repudiarlas y, además de perseguirlas para erradicarlas y aplicar la pena de muerte para aquellos que asesinan mediante el tráfico lucrativo, huir de ellas sin verguenza y todo lo rápido que te permitan los pies. Y si alguna vez, de repente, alguien a quien quieres te comparte su curiosidad por este tipo de estímulos, te recomiendo que le metas la peor paliza de la que seas capaz, le pongas la cara como un cromo de moratones y le digas “y esto no es nada en comparación con lo que te puede provocar cualquier droga, así que encima no te quejes”. Le estarás haciendo un favor, después de todo.

Y después pregúntale si estará de acuerdo con que su hijo, que hoy tendrá dos o tres años, se convierta en usuario de drogas cuando se transforme en adolescente. Puede que tu pregunta le haga daño, pero eso es lo que menos importa, en realidad.

La monetarización de la vida no merece un Nóbel

Ya sabía yo que se me iban a tirar al cuello por culpa de este artículo sobre la dulce abuelita que toma el té a pesar de que mi única intención era la de comentar que me apasiona Maryl Streep.

¿Cómo se me ocurre decir que Margarita la Pajera -traducción literal al español del sintagma Margaret Thatcher, lo prometo- ha sido de facto una asesina?

En este blog, intentamos acercarnos al escenario del lenguaje y a la comunicación desde una posición diferente, particular y artematopéyica. Con ironía, con humor y con mucho learning-by-reading. No somos un periódico digital ni una plataforma política. Ni catedráticos ni políticos ni sociólogos ni comisionistas. Nuestros artículos no son opinión interesada: son casos extraídos de la más cruda realidad en los que, en lugar de parrafear teorías y explicaciones sobre lo que enseñamos en nuestros talleres de lenguaje emocional, persuasión, creatividad y comunicación o en nuestros grupos de coaching empresarial, creamos un paquete metafórico en torno a una premisa empleando los recursos con los que trabajamos en Artematopeya -lenguajes y códigos de comunicación en su sentido más amplio, psicoherramientas y cognición- y la entregamos envuelta y con lazo, sabiendo perfectamente de antemano lo que va a provocar y exactamente a quién. No hay inocencia ni ingenuidad ni errores de bulto ni faltas de ortografía. Nada es lo que parece y todo tiene un porqué.

Pero hoy me he levantado hastiado de la metáfora y voy a opinar. Que conste que no tengo nada que ver con el PSOE ni quiero, gracias. Vaya por delante.

Detente un momento y piensa en lo siguiente:
– ¿Por qué elegiría Carmen Chacón verbalizar que lo que el PSOE necesita es un REARME IDEOLÓGICO?
– ¿Por qué aparece impresa ayer en algunos periódicos y en otros no?
– ¿Qué significados y emociones están culturalmente asociados al concepto de rearme?
– ¿Por qué es necesario sugerir un escenario de guerra ante una audiencia determinada?
– ¿Crees que el poder de una simple y única palabra es suficiente para provocar un estado de movilización en un ámbito social determinado?

Ejemplos como éste puedes encontrarlos todos los días, en todos los medios y en todas las interacciones de comunicación en las que estás envuelt@. Eres blanco, a diario, de miles de ataques contra tu inconsciente para que seas sumiso, para que trabajes sin rechistar, para que consumas, para que gastes tu dinero y sigas dependiendo, para que sientas miedo (pronto hablaremos, de nuevo, sobre el marketing del miedo…) y angustia, para que seas un robot. Y todo ello ocurre delante de nuestras narices y cocinado de forma que la mayoría de la masa, tonta y robotizada, no se dé cuenta. Porque para la organización social del capitalismo en el que vivimos, es condición sine qua non que la mayoría no seamos más que una masa de carne esclavizada al dinero y atada a la rueda dentada que mantiene en marcha el movimiento del sistema.

Existe la manipulación emocional. Existe la hipnosis pervertida. Existe la comunicación persuasiva vestida de negro. Existe todo esto y muchísimo más aún. Existe.

Y existen herramientas, como el cine, a las que les abrimos las puertas de nuestra estabilidad y de nuestro aparato emocional de par en par y sin barreras. Y existen películas, como La dama de hierro, que entregan un mensaje manipulado y manipulador. Y esta entrega no es inocente ni ingenua ni casual. Es un cañón dirigido contra tu cabeza.

Aún a riesgo de repetirme cual ajo, te vuelvo a invitar a que veas esta película documental sobre el trabajo de Naomi Klein La doctrina del caos (es un enlace a Youtube). Si aún no la has visto, estoy seguro de que te aclarará muchísimas cosas.

Por ejemplo, que el neoliberalismo de todo un premio Nóbel como Milton Friedman ha implicado la muerte de demasiadas personas, por acción o por omisión. Que sólo en el mundo civilizado –y no incluyo Iberoamérica porque para las huestes clasistas de la puñetera y famosa escuela de Chicago aquel territorio no era más que un zoológico lleno de monos con los que experimentar; por favor, no dejes de ver el documental-,  Margaret Thatcher, Ronald Reagan, aquel engendro que leía libros al revés conocido como George Bush, José María Aznar y pronto hasta el nuevo ministro de justicia Alberto Ruiz Gallardón, con su reciente declaración de intenciones, han sido y/o serán responsables directos del sufrimiento de millones de personas por el hecho de no pertenecer a una determinada raza aria en la que los dicen haiga no tendrían la oportunidad de aprender a decir haya sin una cuenta corriente con la que pagar el servicio. O en la que los enfermos sin recursos económicos solo podrían rezar para seguir vivos porque, sin dinero, no podrían comprar un servicio médico. O en la que los que tienen un nivel intelectual distinto o inferior o discapacitado no tendrían derecho a ser considerados por su mera condición de seres humanos y respetados en su dignidad. Si esto ocurre en Europa y en Norteamérica, mejor ni hablemos de los países en desarrollo o en vías, porque suponen la peor vergüenza y la peor indignidad de esta civilización humana tan avanzada y tan solidaria de la que formamos parte.

El neoliberalismo no es una inocente teoría económica que se queda en los anaqueles de las bibliotecas: directamente implica que, si no cumples ciertos requisitos de una tabla de cualidades determinada -nivel intelectual, nivel de educación, nivel de liquidez, nivel social-, no puedes acceder a ciertos bienes y servicios: sanidad, justicia, educación… Pasas a formar parte de una raza endémica inferior que se va consumiendo hasta morir porque no importa tu naturaleza humana: sólo importa tu naturaleza económica como consumidor. Si no tienes nada, no vales nada. Sólo vales lo que sume tu cartera. Y todo esto apesta, sencillamente, a limpieza étnica como la de aquel señor alemán con bigote de cuyo nombre y de cuya puta madre no quiero acordarme. Porque el trasunto segunda guerra mundial no fue más que cuestión de dinero.

¿De quién fue la idea de premiar con un Nóbel a un señor que consiguió montar un club de poder alrededor de la idea de que la dignidad humana no existe y de que la única dignidad es la que se puede comprar?

Por eso, La dama de hierro es cinematografía inmoral. Porque miente sin escrúpulos y crea un personaje de ficción que nunca ha existido. No te creas la inocencia de la abuelita y no te dejes engañar más, por favor. Sí, Meryl Streep está estupenda. Pero esta película es una esponjosa, amarronada, humeante, putrefacta y maloliente mierda.

Sin anestesia te lo repito.

Y todo esto sí es opinión.

Dulce abuelita que tomas el té, dos puntos

Por nuestra intrínseca naturaleza, en Artematopeya amamos sin medida a las artes (con preposición) y a los artistas, a los que profesamos una amable, respetuosa y profunda envidia de color verde brillante. Cuando un ser humano es capaz de producir cualquier tipo de arte, sencillamente demuestra la existencia real de la capacidad de trascender y de transitar por planos de esencia y de existencia vedados, por razón de su carencia de inteligencia y empatía para con lo emocional, a todos esos charlatanes que leen tantos periódicos, hablan tanto de la apayasada farsa de la economía y del guión de la telenovela de la crisis y se justifican en la etiqueta de la actualidad para mantener su sistema nervioso y su capacidad de vivir en sendos y profundos estados catatónicos. Si yo tuviera una escoba…

Me disculpo de antemano por la grosería que voy a escribir a continuación: la película La dama de hierro es una esponjosa, amarronada, humeante, putrefacta y maloliente mierda. Periodo.

No me creo lo que acabo de hacer: disculparme por un tabú! Un virus lingüístico y mental de rango medio se ha colado en nuestras vidas. Hmmm…

No creo, en absoluto, que esta película haiga de recibir ningún premio de perfil pero qué bien que está todo, de esos tipo óscar a la mejor película o globo de oro equivalente, porque no es más que un dorado panfleto con andamios de propaganda sobre un guión no sólo mal escrito y poco afortunado en demasiadas partes, sino también insidioso y emocionalmente dañino y peligroso para los espectadores que hayan bajado sus escudos de defensa mental. Cualquiera, y por cualquiera me refiero a Phyllipa Lloyd y Abi Morgan para más señas, que se atreva a presentar a Margaret Thatcher como una indómita y feucha jovenzuela rebosante de valores humanos o como una dulce e indefensa abuelita aquejada de soledad, la pobre, a la vejez viruelas se merece, como poco, que les pidan plaza en alguna residencia de la ONCE y que, además, las convoquen a un consejo de guerra por crímenes intelectuales contra la humanidad. Periodo. Margaret Thatcher no es, no ha sido y nunca fue lo que estas dos señoras, directora y guionista respectivamente, proyectan sobre la pantalla. Periodo. No sólo fue un coñazo de ser humano, que a su marido gustosamente regalamos el resto de la mitad masculina del universo,  que se cagó (con perdón) hasta en su propia vida y a la que el orgullo, la soberbia y el servilismo al poder en la sombra le llevó a autocondenarse de buen grado a una burbuja de cristal sólido de la que no escapó ni su familia ni su propia salud mental, sino que se atrevió, entre otras cosas, a mostrar públicamente su apoyo a un asesino como Pinochet. Puñetera educación británica. Periodo. El muro de Berlín jamás cayó por la voluntad de abrir puertas a una nueva etapa de la civilización sino sólo de tender puentes por los que pudiera empezar a fluir la pasta entre este y oeste. Periodo. Por no hablar de las Malvinas. Y creo que me voy a detener aquí porque hay riesgo de erupción verbovolcánica… Confer La doctrina del caos de Naomi Klein y cualquiera de los trabajos de Estulín sobre Bilderberg, para más señas.

¿Qué será lo siguiente? ¿Las aventuras del virtuoso y heróico Superhéroe Bush?

Lo bueno que tiene el cártel artístico británico es que, veas lo que veas, lo mínimo que te llevas es un trabajo de interpretación entre impresionante-maravilloso-impactante y sencillamente subyugante-fascinante-alucinante, en una escala de peor a mejor. Y, en esto, La dama de hierro no defrauda. Un óscar para la dirección de casting. No recuerdo haber visto tantos y tan buenos actores-artistas juntos en el mismo lugar y al mismo tiempo. Meryl Streep te puede gustar o no, y los que no la soportan en realidad no la soportan ni un poquito ni a menos de diez kilómetros. Pero a mí me fascina. Y está soberbia. Ahí lo dejo…

Por cierto, por si acaso te lo habías planteado gracias a las maquinaciones del aparato comercial y de propaganda que opera desde hace unos meses en torno a esta dulce y senil abuelita británica que ahora se dedica a tomar el té mientras charla con su marido muerto en lugar de seguir matando personas por acción y por omisión como respetuosa abanderada del capitalismo más despiadado, te recomiendo que no pierdas ni tu tiempo ni tu dinero con ese ladrillo de papel y tinta titulado Los años de Downing Street, un mamotreto de mil páginas que contiene, según dicen, las memorias de la agüela. No sólo está mal escrito, sino que es aburrido y monótomo: se limita a repetir subimos los impuestos, aumentó el paro, los sindicatos por aquí, las huelgas por allá… Un auténtico coñazo.

Ya sabes: lee algo hermoso y artístico. No hay color. La vida es demasiado corta para permitirse el lujo de no desarrollar la capacidad de saber elegir.

No creo en la teoría de las guerras justas o humanitarias

* ARTÍCULO RECUPERADO

Alberto San Juan dixit en la conv #2 de este chat del diario Público:

Y, ahora, ¿qué?

Go, Japan, go!!!!

*ARTÍCULO RECUPERADO

Descubro, con estupor a pesar de que, en el fondo, me lo esperaba, que la falta de escrúpulos de este sistema perverso y maloliente que, inexplicablemente, tanto nos hemos esforzado en crear, alimentar y mantener, no respeta ni el sufrimiento ni el dolor ni la sensibilidad de la materia prima de la que está hecha la vida verdadera: las personas y sus emociones.

Y se me revuelve el estómago al comprobar que al responsable de la linea editorial de Telemadrid, la cadena pública de la Comunidad de Madrid, lo único que le provoca el horrible y triste sufrimiento que se vive en Japón desde hace días es el consuelo de que el desastre japonés permitirá equilibrar la balanza comercial con el país nipón, para el que será preciso potenciar la importación de suministros y alimentos no contaminados ante la preocupante amenza nuclear. Es, sencillamente, una afirmación absolutamente antihumana y repugnante y no quiero ni imaginar cómo estarán viviendo este momento delicado, desde la distancia, los miles de japoneses que habitualmente viven fuera de su país. Desde luego, con auténtico terror. No sólo por la exasperante lejanía y la imposibilidad de tocar y abrazar a su gente, sino por la certeza de que, al escuchar impotentes semejantes afirmaciones, tendrán que resignarse entre lágrimas a que lo que terminará importando, más que las importantes vidas de los japoneses, seguirá siendo mantener engrasado el repugnante sistema global y aprovechar la destrucción para seguir especulando, mientras los viscosos y podridos mercados se frotan las manos con avaricia, con la fatalidad y con la necesidad de los seres humanos.

Del Comisario Europeo de Energía no me sale decir absolutamente nada. Únicamente que, si me lo llego a cruzar en Bruselas, lo cual no es tan imposible en mis circunstancias, lo voy a estampar contra la primera pared que me encuentre de las dos ostias que le voy a calzar. Esta es la calaña, la maloliente piara que dirige el destino del planeta, la basura cobarde que se echa a un lado con cualquier conflicto internacional para evitar tener que tomar partido y para no tener que explicar que, en realidad, todos ellos son amiguitos (que se lo pregunten a Sarkozy y a Gadafi), que se reparten el mundo como un Risk mientras disfrutan de un puro y un whisky y que, ante un desastre que clama a la solidaridad, a la compasión y al apoyo sin condiciones no sólo con los hechos sino también con las palabras, simplemente se muestran asustados como niñas de tres años porque todo se les va de las manos y esta vez, además, les han pillado y dejan ver su absoluta irresponsabilidad y su flagrante inutilidad. Que te den, comisario. Y reza para que en Alemania nunca se produzca una amenaza nuclear. Porque entonces, Otto, habrá muchos que levanten las manos y, mientras las agitan, te dirán: ¡aaaaah, haber elegido muerte!

Por favor, políticos, gobernantes, responsables varios y expertos mediáticos mundiales: ¿PODÉIS DEJAR DE PERDER EL VALIOSO TIEMPO CON TANTA VERBORREA Y TANTO DRAMA BÍBLICO? ¿PODÉIS PONEROS A TRABAJAR DE UNA MALDITA VEZ PARA ECHAR UNA MANO REAL, DE VERDAD, EN JAPÓN YA, HOY, AHORA?

Joder.

¡Que viene Robert!

*ARTÍCULO RECUPERADO

Que mi amigo Robert se deje caer un par de días por España no tiene ningún misterio. Que lo haga para mantener y renovar, generación tras generación, la rentable polémica editorial en torno a la verdad última sobre la mejor estrategia para escribir un guión, tampoco. Que Paramount Comedy, el canal que apuesta en España por un género como la stand-up comedy, probablemente tan divertido (a quien se lo parezca) cuando es breve y no supera los tres minutos pero tan pretencioso en cuanto a su propio ingenio como por lo general vulgar y estúpido en cuanto a su propio valor, fiche a Robert tiene su aquel.

El monólogo de humor a la americana nunca ha sido más que un género de segunda para actores mediocres en train de descarrilar incluso antes de haber arrancado. Es, incluso, un subgénero dentro de la tragicomedia o el drama fílmico: el de los eternos aspirantes saltando de garito en garito y cuya única devolución a cambio de su desorbitada (e incomprensible) entrega es, con suerte, una copa de garrafón cuando no una patada en el culo.

En el país del genio y del ingenio en el que le dió por nacer a Jardiel Poncela, y a pesar de no sufrir yo de ningún tipo de prejuicios (lo juro), me da a mí por pensar que el empeño de Paramount en que el lenguaraz chavalito éste de La Sexta, Angel Martín, tenga que resultarle a todo el mundo gracioso, locuaz y ocurrente por cojones… tiene truco. Sino, ¿por qué invertir semejante pastizal en embaucar a Robert para traérselo a España a hincharse de jamón y terminar después poniéndolo, en el cartel del festival de humor de Paramount (http://www.paramountcomedy.es/noticias/festival-de-comedia), junto a un vulgar licenciado del teta-culo como Angel Martín, en cuyo haber no consta más que el dudoso logro de haber sido, érase una vez que se era, guionista de aquella comedieta de segunda entitulada Siete Vidas?

En fin.

Que si eliges no sólo escuchar a Robert sino también seguir engordando su cartera y adelgazando la tuya, malgasta entonces 330 euros de esos que te cuesta tanto ganar para asistir a su seminario en lugar de hacerte con una copia de El guión por 20 euros en cualquier librería. Es más de lo mismo y estarás participando en el callejón sin salida de la formación actoralmente inútil para eternos aspirantes de la que sólo se terminan beneficiando, a costa de tu dinerín y de tu resistencia psicológica, un par de listos y hábiles empresarios.

Y si te apetece disfrutar de un monólogo de verdad, empieza a poner moneditas en la hucha y acércate a ver a Nuria Espert y su Violación de Lucrecia en el Español (que tendrán que reponer por narices ante el éxito de público; la sala está vendida al completo para todas las funciones de la temporada) o espera a que llegue la nueva Cinco horas con Mario de Natalia Millán. Entre tirar al agujerito del báter 15 pedazo de euros para ver a cualquier par de graciosos de mercadillo vomitando literatura de saldo sobre un escenario o invertirlos en verdadero arte que te enriquezca, la elección no debería ofrecer duda.

PS: Recuerda que este artículo no es de obligada lectura. Si te sientes aludido, ofendido, insultado o incluso crees que eres un estupendo actor (o actriz) al que, injustamente, no le ha llegado la oportunidad que merece y, mientras tanto, dedica su tiempo a esa estupidez llamada monólogo a la americana, más te valdría dejar de perder el tiempo y cultivarte, estudiar y leer muchisisísimo (y no sólo sobre interpretación), bajarte del frágil pedestal en el que seguramente te ha colocado tu abuela y convertirte en un actor de verdad por dentro y por fuera antes de que termines rompiéndote inexorablemente. Por si no te has dado cuenta, estás haciendo que mucha gente se forre a costa de tu dinero y de tu estabilidad mental y emocional y tú nunca recibirás nada a cambio de ello.

La libra británica es carroñera

No estaba previsto que este artículo, en realidad, fuera por donde ha terminado yendo. Pero así son las cosas. Empezaba esta mañana, a eso de las 09:00, echando un vistazo a las ediciones de las cabeceras internacionales, como siempre. A pesar del ya conocido impune terrorismo informativo del britániquísimo Financial Times, no lo he quitado de mi lista porque es una de las mejores revistas de humor que se publican hoy en el mundo. Me hace mucha gracia la flema estúpida y la soberbia infantil de un medio como el Financial, que apesta a consejo de redacción formado por comepollas a-los-pies-de-su-señora-esposa, acomplejados conectados sin salvación posible a la matrix y que, cuando todo eran vacas gordas, no dejaron ni un segundo de lamerle servilmente el culo al resto del mundo sin conseguir que nadie les prestara la más mínima atención pero que, llegadas las vacas estrechas, se han quitado el disfraz y han empezado a mostrar sin complejos la clase de serpientes insidiosas que son.

Para muestra, la captura de pantalla que ilustra este artículo.

Para entender la amoralidad que subyace al porqué de esa enconada campaña contra el resto de la humanidad de un United Kingdom que, a nivel emocional, sigue creyendo que su destino es dominar el imperio del mundo, no hay más que pinchar en la pestaña world y observar el orden de las páginas: Estados Unidos y Canadá, Reino Unido, Europa y, después, el resto de continentes.

No se puede ser más gilipollas.

La libra se convirtió, tras la formalización de la moderna UE, en la moneda más acomplejada del sistema económico mundial. La puta de siempre, la cortesana más conocida del dólar norteamericano, jugó a que podía boicotear la estructura económica de la nueva Europa diciendo no al euro y, haciéndose la despechada, eligió quedarse fuera para esperar a que alguien viniera de rodillas a pedirle que lo pensara una vez más. Pero nunca fue nadie.

A estas alturas, todo el mundo conoce el sencillo mecanismo del mercado bursátil. El dinero es como la energía: ni se crea ni se destruye, sólo se desplaza de lugar. Matemática y percentualmente, mientras el dólar y el euro se mantengan estables en los mercados mundiales y entre sí, jamás quedará ni el resto de un moco para la libra. ¿Por qué se beneficia la libra, y por ende todo el sistema empresarial e industrial británico, si una de las dos monedas de referencia universal se ve afectada por cualquier campaña de desprestigio, de propaganda emocional o de manipulación informativa y los inversores, atacados por el susto de que el valor de su inversión descienda y pierdan dinero, empiezan a vender sus acciones haciendo que el sistema de sature de títulos que ya nadie quiere y que terminan convirtiéndose en saldos? Pues porque la pérdida de valor de la moneda víctima se transforma en un incremento de valor automático para la moneda verdugo: las empresas que cotizan pierden valor, pierden recursos, pierden competitividad, pierden mercado exterior, pierden reputación, pierden empleos… Es un simple monopoly de miles de millones y sin el más mínimo de los escrúpulos.

Durante años, el establishment británico hirvió de malasangre al haber perdido el protagonismo contemporáneo en favor de Alemania, otro de esos malolientes países catetos y sin clase que tanto abundan por el mundo al que tuvo que salvar, por supuesto, de su correspondiente asesino dictador. Porque la segunda guerra mundial la ganó Inglaterra, por supuesto. Qué pereza, Isabel.

Hete ahí que, con la cagada de las subprimes americanas, se destapa la olla de los sapos y, de repente, el establishment británico empieza a mostrarse como el Gollum traicionero y especulador que siempre ha sido. No es ninguna novedad que los negocios de medios de comunicación, que en la mayoría de los paises suelen tener poco (por no decir nada) que ver con la información y mucho con el dinero publicitario de las patronales y de los gobiernos, reservan un capítulo importante en sus presupuestos de gastos para la compra de tubos de vaselina. Todo por la pasta. Y, de repente, el Financial Times decide redecorar el imaginario colectivo y Portugal, Italia, Grecia y España pasan a formar un nuevo subconglomerado de cerdos, de pigs (con la p de Portugal, con la i de Italia, con la g de grecia y con la s de Spain). Este artículo, a pesar de pertenecer a la wikipedia, explica muy bien todo este mamoneo.

El trabajo del Financial Times, putita cortesana del sistema británico, de las agencias de clasificación (Fitch, Moodys, Standard & Poor’s y AM Best) y de cualquier otro mafioso que huela a dinero, se centra en los últimos tiempos en mentir, en difundir rumores y en sembrar la duda sobre las solvencias europeas para dinamitar los mercados, provocar la zozobra en las sociedades y la quiebra en sus economías y que después pasen, volando bajo, los buitres británicos a recoger el botín. Ni más ni menos. Ellos son, junto con las puñeteras agencias a las que se les ha dado la autoridad sobre el sistema, los especuladores de los que tanto se habla ultimamente. Con Grecia, el trabajo de ingeniería manipuladora les ha salido muy bien. A todos nos pilló por sorpresa. Y el mundo terminó creyendo que Grecia era un desastre y que no merecía la pena seguir invirtiendo en su economía. Y Grecia quebró sin necesidad.

Eligen a países que, como el nuestro, muestran una imagen de debilidad, imbecilidad y auténtico papanatismo gracias al esfuerzo de sus gobiernos por no dar en el clavo ni una sola vez. Aunque el país sea otra cosa. Y atacan. Obviamente, y después del papelón que vienen haciendo Zapatero y sus apandadores, la siguiente era España. Era cuestión de minutos que lo intentaran aunque, al final, no lo han conseguido. Ni lo conseguirán.

La de rojo, roja con La Roja

Mira que soy de poco monarquismo pero tengo que reconocer que, en momentos como estos,  en los que nuestro presidente (por no hablar de su gabinete) se ha convertido en el  Míster Bean de la política mundial y la imbécil e inmoral mediocridad de las instituciones ejecutivas ha convertido a nuestro país, o sea, a España, en tamaño hazmerreir que no nos va a salvar del imperio ni Obi-Wan Kenobi (es nuestra hora de mayor desesperación… ayúdanos Obi Wan… eres nuestra única esperanza), se agradece que al menos una institución haga su trabajo sin rechistar y sin jugar al pío pío que yo no he sido. Es el caso de Sofía Margarita Victoria Frideriki, funcionaria del Estado y más conocida por el nombre artístico de Sofía de Borbón, un ejemplo de savoir-faire y de más tablas en el arte de las relaciones públicas y de la comunicación que ni Lola Flores con su como me las maravillaría yo.

Que la monarquía sea sobre el papel un régimen antidemocrático, antihumanista y predictatorial no quiere decir que la monarquía constitucional española no sea un modelo mixto, muy sensato y bastante más productivo que otras propuestas que apestan a crema de afeitar LEA y a tranvía de posguerra, en el que la corte trabaja para la comunidad y no al contrario. Aunque estén muy bien pagados y, encima, les regalen los libros en la Feria del ídem o les inviten a comer en Casa Lucio, tanto Sofía como mi amigo Juan Carlos, su marido, son dos currantes bien consecuentes con su trabajo y saben conducirse en cada lugar y en cada momento como corresponde: él se adormila ante las cámaras sin ningún pudor en cualquier ceremonia de entrega del Premio Cervantes (y quien haya asistido alguna vez a semejante evento lo comprenderá perfectamente) y ella se coloca un fular rojigualdo encima del traje rojo y se planta en Sudáfrica dispuesta a que la prensa mundial se harte de echarle fotos y nos hagan una campaña de agitación anímica, de sensibilización hispánica y de imagen promocional por toda la patilla.

Sin ningún género de dudas, el video que recoge el momento en el que Sofía visita a la selección española en el vestuario tras la victoria de ayer podría llegar a ganar premio en el Festival Internacional de Cannes porque no existirá jamás ninguna campaña institucional, por muchas y creativas agencias que se presentaran a la licitación, capaz de superar la potencia emocional de la pieza audiovisual grabada por Pepe Reina que ya ha dado la vuelta al mundo. Una fan sesentona a la que sólo le faltan las pinturas de guerra en los mofletes que, sin comerlo ni beberlo y seguramente debido a un más que probable descuido por parte de su jefe de protocolo o de su road-manager, se encuentra de repente entre un montón de deportistas medio en pelotas que todavía apestan a pies y a sudor (porque las estrellas también sudan, oiga).

La cara del pobre Puyol al salir de la ducha para encontrarse un vestuario abarrotado de gente y, en medio de aquel jaleo, ni más ni menos que a una reina en activo a la que se ve en la obligación de saludar, porque se interpone entre él y sus calzoncillos, sin más cobertura que una frágil toalla a la cintura bien vale un Pulitzer. Por no hablar del cachondo de Casillas, que no deja de aguantarse la risa durante todo el video al darse cuenta de lo que está a punto de ocurrir, y de su compadre Piqué, que le sigue la coña como si tal cosa. Según demuestran las imágenes, Puyol estaba más que contento. Y Sofía, tan contenta también.

Este momento, que en privado se hubiera recordado seguramente como una divertida anécdota sin mayor trascendencia, terminará convirtiéndose con toda seguridad en ejemplo de naturalidad, de saber estar, de buen humor y de complicidad social y nos valdrá a nivel mundial un comentario de tono afable en foros de todo tipo. Sofía, que a pesar de trabajar como reina de España no es ninguna muñeca repollo como esa otra señora de alcanfor que vive en Inglaterra, maneja con gran habilidad los momentos de trágame tierra, tan humanos por otra parte, y precisamente por eso se ha convertido en una funcionara apreciada y muy bien valorada por la comunidad para la que trabaja. El video de Pepe Reina es tan oportuno y recoge con tal potencia el contenido emocional y la comunicación paralingüística de la situación que cualquiera podría ser capaz de reproducir lo que está pensando cada uno de los protagonistas de esta singular sit-com incluso bajando el volumen hasta el cero.

El caso es que La Roja está haciendo por el prestigio, el ánimo y la imagen de España en treinta días lo que el gobierno de Zapatero y su gabinete jamás podría llegar hacer ni en treinta años (o ni siquiera en trescientos si además nos atrevemos a leer sus pobres currículums). El sistema especulador internacional, que primero se cebó con Grecia y después lo ha seguido intentando con España, estará bien jodido comprobando como la inyección de espíritu le ha dado la vuelta a la situación y, en los próximos meses, no se hablará en el mundo de otra cosa más que de España. Pero bien. Y mucho. Porque  entre los especuladores macroeconómicos y la pequeñita España se habrá levantado un muro emocional que ni el puñetero sistema va a ser capaz de romper.

El fútbol es popular, es masivo y es emocionalmente positivo. Y la victoria del domingo puede terminar de poner la guinda a la salud emocional y a la estabilización económica de nuestro país.

Así que, esta vez más que nunca:

TODOS CON LA ROJA…

… y a los especuladores, que les den bien por detroit.

El turbio secreto de EL SECRETO (y III)

¿Quieres ayudar a desenmascarar el negocio encubierto de El Secreto? Si quieres contribuir, copia la dirección de este artículo (https://artematopeya.wordpress.com/2010/06/20/el-turbio-secreto-de-el-secreto-i/) donde pueda ser vista por otras personas.

(Leer Parte I y Parte II)

La ley de la atracción no es más que una simple fantasía que ha sido pensada y diseñada para situarte, por defecto, en el angustioso e interminable estado sigo deseando que tanto daño puede llegar a causar en cualquier área de tu vida. Más abajo veremos por qué el secreto es la versión perversa y destructiva de un efecto natural que, sí, puede ser dirigido por ti para potenciar tu bienestar. Has leído bien: puede ser dirigido… y por ti, no por ningún universo.

En realidad, este efecto debería llamarse ley de la sintonía sensorial o ley de la percepción aumentada, por intentar ponerle una etiqueta que ayude a desembrollarlo y a comprenderlo sin magias potagias ni universos que valgan.

Piensa en cualquiera de estas situaciones:

  • cuando una mujer se queda embarazada, su comentario habitual suele ser que, de repente, no deja de ver mujeres embarazadas a todas horas y en todas partes.
  • cuando alguien se compra un coche determinado, su comentario habitual suele ser que, de repente, no deja de ver coches idénticos al suyo a todas horas y en todas partes.
  • cuando alguien compra una música determinada, su comentario habitual suele ser que, de repente, no deja de escuchar esa canción a todas horas y en todas partes.

Estos ejemplos, y muchos otros similares que tú mismo puedes recordar, comparten una característica muy específica: están positivamente asociados a un fortísimo estado emocional en tu sistema nervioso.

El sistema nervioso (que, a nuestros efectos, podemos definir como la estructura formada por el cerebro, por el par de procesos internos consciente-inconsciente y por los cinco sentidos que conectan nuestro sistema cognitivo con el exterior, con el mundo que nos rodea) es una estructura compleja que funciona como una exacta maquinaria.

Tu cerebro procesa toda la información que recibes a través de los sentidos como imágenes, como películas en movimiento. Es un proceso inconsciente y rapidísimo similar a la digitalización de las películas analógicas antiguas, con la particularidad de que, al pasar por el visor, no sólo se procesan y etiquetan los componentes visuales de la información: también se procesan los auditivos, los olfativos, los gustativos y los táctiles. Este proceso tiene dos particularidades adicionales:

  • El cerebro no sabe distinguir si una imagen ha sido vista o, simplemente, imaginada. Una vez que una imagen pasa por el visor, queda almacenada y etiquetada para su posterior uso o referencia.
  • El cerebro sólo sabe manejar información afirmativa. Para poder negar o cuestionar cualquier información, primero ha de visualizarla en afirmativo para, después, tacharla con una cruz roja o ponerle una interrogación. ¡Un momento!. ¿Recuerdas lo que explicaba el párrafo anterior?: cualquier imagen queda automáticamente almacenada ya sea real o imaginada. Es un loop…

Haz la siguiente prueba. Pídele a un grupo de personas, haciendo que parezca algo natural o espontáneo, que nadie piense en una cuchara y repíteselo un par de veces o tres: no pienses en una cuchara, ninguno pensamos en una cuchara, nadie piensa en una cuchara ahora…Si te dicen la verdad, a la pregunta qué imagen te ha venido a la cabeza todos te responderán cuchara (¡jajajaja!) o algún otro componente de la taxonomía útiles de cocina de naturaleza similar. Este es el mecanismo por el que los comandos del tipo niño, no te subas a la silla que te vas a caer se suelen resolver con un niño encima de una silla y con el mismo niño estampado contra el suelo segundos más tarde.

Por cierto, aprovecho para recordarte que el estudio de los modelos cognitivos tiene años de historia, como puedes comprobar en cualquier fuente documental sobre Georges Lakoff, experto seminal sobre neurolingüística. ingeniería social y cognición y autor de numerosos textos sobre pensamiento metafórico, proceso cognitivo asociado al lenguaje, etc. Como, por ejemplo, No pienses en un elefante (rosa).

:-)

Rhonda Byrne no deja de ser una vulgar plagiarista sin escrúpulos y comercialmente muy hábil. Y éste es sólo uno de los muchos ejemplos de robo a mano armada del copyright de otros en beneficio propio perpetrado por esta señora.

Para etiquetar y almacenar imágenes, el cerebro utiliza la configuración específica de todos los sentidos asociados a cada fotograma. Es cómo si guardara un fichero junto con cada imagen en el que dijera: en el momento de procesar esta imagen, con estas características determinadas, se escuchaba un sonido con un determinado tono, tempo, volumen, timbre, nitidez, resonancia, etc… y se percibía una determinada presión, temperatura, movimiento, duración, sabor, olor, etc. Cada una de esas fichas de configuración sensorial pasa entonces al par consciente-inconsciente antes de concluir su proceso. Tu consciente la analiza y la asocia a un pensamiento y a una emoción.

Este punto del proceso es clave para entender por qué el secreto es una invención novelesca con fines lucrativos. Lucrativos para otros, quiero decir. A continuación te lo explico.

Cuando el paquete de información ha sido procesado, tu función consciente le dota de significado, lo semantiza y lo neuroniza. A partir de ese momento, lo has incorporado a tu archivo y a tu conocimiento y ya lo puedes manejar. Puedes pensar en ello. Puedes hablar de ello. Además, le asocias una emoción de intensidad determinada. Y, para terminar, lo pasas a tu inconsciente.

Todo el proceso no dura más de unas décimas de segundo.

A cada paquete formado por una información recibida, un etiquetado sensorial, un pensamiento asociado y una emoción podemos llamarlo estado. Y la principal característica de estos paquetes o estados es que todos sus componentes funcionan como interruptores y, además, quedan automáticamente asociados entre sí.

Haz la prueba. ¿Nunca has escuchado a lo lejos unos pasos o un tintineo de llaves con unas características determinadas e, inconscientemente, te ha embargado una sensación de calidez y de anticipación porque se ha formado en tu cabeza la imagen de, digamos, tu abuelo? ¿Y qué pasa cuando escuchas  una canción y, de repente, te transportas a un lugar lejano en el tiempo y en el espacio en el que has vivido algo especial y casi puedes sentir que has vuelto allí? ¿Y el aroma de ese pan casero o de ese bizcocho? ¿Y el tacto de la sábana de ese hotel? ¿Y el estruendo de los truenos de una gran tormenta como la de aquel verano en el Caribe?

Lo que ha ocurrido es lo siguiente. Tu sistema nervioso recibe un estímulo sensorial (el sonido de unas llaves) con una configuración determinada. Mira en su archivo hasta que encuentra la ficha cuya configuración coincide con la del estímulo recibido. Extrae también el pensamiento y la emoción asociada a la ficha y entonces activa una réplica del estado o paquete original. El resultado es que uno de los interruptores (el estímulo) ha encendido toda la bombilla.Y al escuchar unas llaves eres capaz de sentir las emociones asociadas a la persona de tu abuelo. Y de verlo en tu imaginación con todo tipo de detalles (su figura, el aroma de su perfume, el color de su pelo, etc).

Con las embarazadas, los coches y las canciones ocurre exactamente lo mismo. El interruptor puede ser, también, una emoción. El grado de intensidad de la emoción determina el grado de intensidad del efecto interruptor. Para cualquier mujer, la emoción asociada a un embarazo es la más poderosa de todas las que pueden sentir. Es una emoción de potencia volcánica. Así que, en el momento en el que recibe la noticia, su sistema nervioso crea una autoimagen mental en estado de embarazo, dispara la emoción asociada y recoloca en su lugar cada uno de los componentes que conforman el resto del paquete o estado mujer embarazada: el pensamiento asociado, la imagen asociada y la ficha de configuración sensorial. Y a partir de ese momento será consciente de que existen muchas mujeres embarazadas a su alrededor no porque antes no las hubiera, sino porque sus sentidos no estaban sintonizados para detectarlas. Eran una pieza de información estándar en su entorno.

Este es el secreto del puñetero secreto. Un mecanismo modelado por la psicología, por la programación neurolingüística o por el conductismo (estudiado por Paulov y practicado con gran éxito por César Millán en El encantador de perros) que funciona a nivel endógeno (dentro de ti mismo) y que permite, con las técnicas adecuadas, conducir y potenciar tu propia experiencia de la realidad, creando e visualizando situaciones enfocadas hacia un objetivo determinado y provocando una configuración sensorial y emocional que te permite sintonizarte con la realización de dicho dicho objetivo. No es que el universo te vaya a regalar nada: lo que buscas está ya a tu alrededor pero, al sintonizar tus sentidos y gestionar tu sistema nervioso, puedes empezar a ver lo que antes no eras capaz de percibir. Por eso ocurren situaciones que parecen mágicas pero, en realidad, no lo son. Es una cuestión de percepción y de pensamiento dirigido.

Cuando no eres consciente de cómo funciona el mecanismo de tu percepción, es como si vivieras en modo piloto automático. Tu sistema nervioso se limita a ser reactivo. Con el tiempo, aprende a no intervenir en tu sistema emocional. Reduce tu control consciente de todos tus procesos y los pasa al control inconsciente con mucha rapidez, que empieza a manejarlos con tan poca intervención tuya como cuando conduces. No eres capaz de intervenir en tus propias emociones y en tus propias acciones por que tu sistema nervioso actúa y responde por sí solo.

Ésta es la perversión de el secreto. En lugar de explicarte como funcionan tus procesos cognitivos y emocionales para que aprendas a manejarlos y los pongas a tu servicio, te ofrece un argumento absurdo y además dañino que jamás podrá hacer que tu vida sea mejor, o por lo menos, de la forma que tu elijas porque, al no saber como gestionar tu percepción, tu vida nunca podrá superar el nivel de tu propia interpretación –bloqueada– sobre tus circunstancias. Y además, según el secreto, tus circunstancias las elige el universo.

Lo bueno es que es posible aprender el verdadero mecanismo de la sintonia sensorial y de la percepción aumentada. Puedes romper el patrón piloto automático, deshacerte de tu actitud pasiva de espera –sigo deseando– y empezar a responsabilizarte de ti mismo y de lo que quieres que ocurra. Cualquier experiencia es lo que es, no tiene signo ni positivo ni negativo. Simplemente, es. La polaridad la pones tú con tu interpretación personal, con tu pensamiento y con tu emoción. Puedes interrumpir el proceso automático que tu sistema ha aprendido y empezar a sustituir patrones de reacción que no te sirvan bien por otros nuevos, elegir el pensamiento y la emoción que asocias con cualquier imagen o con cualquier experiencia y, sobre todo, activar y entrenar a tus sentidos para que puedas empezar a sintonizarlos con tu entorno y a ver cosas que antes no veías.

No vamos a alargar más este artículo profundizando en la mecánica de la percepción y de las emociones. Baste con señalar que un proceso de coaching verdadero, sea con programación neurolingüística o no, hará que descubras las habilidades internas que necesitas para conseguir lo que quieres con tus propios recursos. El mal llamado coaching con el secreto sólo te convertirá en un adicto al hecho de desear y, de paso, a los productos que venden Rhonda Byrne y el resto de apandadores que forman parte de este rentable negocio.

¿Sabes lo que ocurre cuando aceptas un modelo de afuera hacia dentro, como la mentirosa y fantasiosa estupidez de el secreto?. Pues que, ciego a la experiencia de tu entorno y sin sintonía con la realidad que te rodea, desarrollar un patrón de conducta que refuerza constantemente tus pensamientos y creencias sobre cómo pedirle algo al universo y esperar a que te lo sirva no sirve para nada, porque nunca ocurre nada, pero no puedes dejar de seguir esperando, de seguir deseando, porque no tienes sintonía con tu realidad. No eres capaz de ver nada. Algo muy conveniente para los objetivos de esta gigantiásica campaña de marketing pseudo espiritual que es El secreto de Rhonda Byrne. Cuando vives según el modelo de afuera hacia dentro, tu bienestar siempre depende de que algo ocurra. Seré feliz cuando…, seré feliz si…, no puedo ser feliz porque… . La realidad es que las cosas simplemente ocurren. Ocurren. Y tú estás siempre a merced de lo que ocurre, porque no manejas ni tus pensamientos ni tus emociones. Estás en piloto automático.

Cuando vives según el modelo de dentro hacia fuera, conociendo el mecanismo de tu percepción y de tus emociones y manejándolo a nivel consciente, puedes gestionar las piedras que se interponen en tu camino hacia tus objetivos: pensamientos y emociones. ¿Y qué hay detrás de las piedras?. Abundancia, conocimiento, opciones y los objetivos que buscas.

Te invito a que hagas una distorsión temporal hacia el futuro y te visualices a ti mismo dentro de un año, habiendo casi conseguido lo que quieres. Adereza la película con todos los detalles sobre cómo te sentirás (lleno de energía, feliz, excitado y a punto de conseguirlo), el lugar en el que te encuentras, los olores que puedes sentir, los ruidos que puedes escuchar… Cierra los ojos y deja que la sensación vaya invadiendo tu cuerpo. Haz que tus sentidos se configuren como si estuviera mirando esa situación como si estuvieran oliendo esos olores, como si estuvieran escuchadno esos ruidos. Haz como si estuvieras allí, haz como si estuvieras sintiendo esa sensación. Deja que tu sistema nervioso se ponga en marcha. Deja que tu imagen mental, imaginada pero asociada a la emoción potente de alcanzar tu objetivo, ponga en marcha el mecanismo y active el estado estoy consiguiendo mi objetivo: tus sentidos se configurarán de modo que empezarás a ser capaz de ver, en tu entorno, las situaciones, hechos y circunstancias que te llevarán hacia tu objetivo y que antes, simplemente, no podías ver porque tu sistema nervioso estaba programado para sentarse a esperar al maldito universo.

Para terminar, cuatro propuestas:

  • Decide si el modelo de dentro hacia fuera tiene sentido para ti y si te resulta más útil que el modelo esperar a que ocurra.
  • Decide si el modelo de dentro hacia fuera te permitirá tener mejores resultados que el modelo esperar a que ocurra.
  • Elige si quieres dejar de ser un pasajero de tu vida y empezar a ser el piloto de tu propio cohete vital.
  • Empieza a hacer que tu vida se sintonice con tus objetivos. ¿Cómo?: define tus objetivos verdaderos, tus deseos reales, los sueños que te emocionan. Olvídate de los deseos sociales y de los hayques políticamente correctos. Sólo te quedan, por hacer una media, unos 40 años de vida como para que los desperdicies en asuntos estúpidos y en sistemas sociales que no te interesan y que tampoco aportan nada bonito o interesante a tu experiencia o a tus emociones.
  • No desperdicies ni un minuto más. Ponte en marcha. YA y AHORA.

Y, sobre todo, prométete a ti mismo que jamás vas a volver a dejarte engañar por auténticas películas de ciencia ficción como ésta de El Secreto. Lo que han deseado es forrarse de pasta creando una fantástica y mágica ley sobre el universo y que tú se lo compres pero, desde luego, no se han sentado a esperar a que el universo se lo cumpla. Se han puesto manos a la obra y han hecho que ocurra.

Lo cual significa, en realidad, que no creen en lo que predican. Y eso doblemente significa, por si este artículo no te ha convencido todavía, que te están engañando.

El turbio secreto de EL SECRETO (II)

¿Quieres ayudar a desenmascarar el negocio encubierto de El Secreto? Si quieres contribuir, copia la dirección de este artículo (https://artematopeya.wordpress.com/2010/06/20/el-turbio-secreto-de-el-secreto-i/) donde pueda ser vista por otras personas.

(Leer Parte I)

Si accedes a http://www.thesecret.es y revisas los contenidos de la sección coaching, te darás cuenta (y sino te lo hago notar yo) de que se trata de un simple copia y pega de una pésima reseña sobre programación neurolingüística. Indeterminada, incompleta, incorrecta, mal plagiada y tan descuidada que por sí sola no debería poder atraer la atención ni del más estúpido de entre todos los ignorantes. Lamentablemente, si accedes a las secciones agenda o foro, comprobarás que hay demasiados ingenuos necesitados de responsabilidad personal y de autoestima que ya se han dejado engañar por un engendro de tan pobre estofa como éste o que están a punto de hacerlo.

Sin entrar en demasiados detalles sobre terminología, cánones o corrección conceptual, no está de más hacer notar aquí que la PNL es el resultado de la conjunción y la evolución de diversas disciplinas de conocimiento, incluyendo la psicología (especialmente en el marco de los modelos cognitivos pero también de la percepción, de la hipnosis tradicional y conversacional, el condicionamiento clásico, etc), la lingüística (a partir del revolucionario trabajo científico de Noah Chomsky sobre gramática generativa y transformacional) o las ciencias exactas, entre otras, a partir del trabajo de observación y modelado realizado por Richard Bandler y John Grinder, principalmente, con Virginia Satir, Milton Erickson y Fritz Perls a mediados de los 70. Si te documentas mínimamente sobre todo esto, apreciarás que la PNL es un marco de conocimiento que se ha desarrollado a lo largo de 40 años en un aséptico entorno de naturaleza científica.

Por si no estás familiarizado con el mundo de la comunicación o el de la formación, te será útil saber que una certificación internacional en programación neurolingüística puede llegar a rondar los 15.000 euros y suele precisar alrededor de dos años de trabajo entre formación, investigación, estancias y prácticas obligatorias para alcanzar el grado de máster. Para alcanzar el grado de Trainer, los tiempos y los costes se pueden llegar a multiplicar por dos o por tres, e incluso más en algunos casos. Antes de que te escandalices, si algo te ha podido parecer excesivo, quizás te sea útil recordar que la PNL es absolutamente respetuosa en su interacción con cualquier individuo. Toda preparación y capacitación previa debería ser poca para cualquier profesional al que, por el motivo que fuere, tuvieras que darle acceso a tu cabeza, a tus creencias y a tus resortes emocionales.

Algo que caracteriza a la PNL es su absoluta claridad y transparencia sobre su propia naturaleza. Existe abundante documentación que describe de forma exhaustiva absolutamente todas las técnicas del corpus de la PNL como metodología, incluida la hipnosis conversacional o las técnicas de anclaje a pesar de los riesgos que implica que su funcionalidad pueda ser pervertida para generar resultados de naturaleza, digamos, clandestina.

Cualquiera que se acerque a la PNL dispone de antemano de todos los medios para hacerlo con confianza porque la información es pública y accesible.

Ahora quiero invitarte a que regreses a http://www.thesecret.es y busques la pestaña formadores. Al pie de un programa de cinco párrafos tan torpe como el resto de esta ridícula y mal escrita web, encontrarás el dato sobre el coste de esta certificación: 200 €. Por un seminario de duración indeterminada pero de no más de un día según la sección agenda.

Puedes extraer tus propias conclusiones.

En cualquier caso, has de saber que la PNL es la formulación básica sobre la que se han modelado, con mayor o menor fortuna, otras propuestas de intervención motivacional como el método Silva o el propio secreto. Su particularidad es que le han añadido una capa de pintura ideológica misteriosa o mágica, propia del folletín de intriga más televisivo que te puedas imaginar, y que supone uno de los factores de atracción que mejor funciona para activar los resortes emocionales en el ser humano. Lo inexplicable vende, lo misterioso atrae. Si te aburres y no tienes otra cosa a la que dedicar un par de horas de tu tiempo, te invito a que te diviertas leyendo la historia del tal José Silva que tuvo una revelación mientras se dedicaba a reparar aparatos de radio, un modelo diseñado alrededor de los mismos (algunos) mimbres básicos que la PNL pero en un formato de metáfora o cuento repleto de elementos específicos para estratos sociales de acceso limitado a la cultura y con exceso de poso de tradiciones y de realismo mágico.

Si todo esto se quedara en la simple morfología de una metáfora, tampoco habría mayor problema. Lo grave es que, en la reformulación, han introducido errores. Y errores muy graves porque son intencionados y porque las consecuencias de tu contacto con estas misteriosas y mágicas propuestas new age son perjudiciales para tu equilibrio emocional.

Es necesario recordar aquí también qué es el coaching verdadero, el coaching honesto. No se trata de una terapia ni de una intervención psicológica ni de un tratamiento médico ni mucho menos de un curso de formación empresarial, como algunos creen. Se trata, simplemente, de la implementación de un proceso negociado y acordado entre dos personas en el que uno de ellos actúa como facilitador (mediante la observación, la motivación proyectiva, la comunicación…) para que el otro desarrolle, a partir de sus propios recursos internos, nuevos recursos y habilidades para alcanzar objetivos renovados en cualquier ámbito de su propia elección. Cierto es que la formación personal del coach, cualquiera que sea su índole, supone una garantía no sólo de solidez y desarrollo intelectual sino también de madurez y de coherencia. Cualquier acercamiento, ya sea desde la psicología, desde la PNL, desde la formación económica o empresarial o desde la sociología es igual de válido, porque los verdaderos interruptores de la facilitación del proceso son las habilidades interpersonales y de comunicación del coach.

En el coaching verdadero, la premisa principal es que la persona que solicita el entrenamiento es la propia protagonista y genera su propio proceso de renovación. Es responsable de su propio cambio, de su propia evolución, y el resultado del proceso de facilitación conlleva un valor añadido de autoafirmación, de autoconfianza y de autovalidación: descubre que no tiene por qué depender del entorno que le rodea, de lo que ocurre en su exterior, y que tiene la capacidad innata de elegir, decidir y potenciar lo que quiere que le ocurra a nivel personal y en su interacción con su entorno porque cuenta con todos los recursos internos que necesita para dirigir su propio desarrollo. Se libera de la conveniente y aprendida mentira de que su existencia depende de lo que ocurre a su alrededor y empieza a actuar como conductor de su propia vida en lugar de limitarse a ser un simple pasajero.

No se trata de ningún conjuro ni de ninguna magia. Y ni mucho menos de un secreto. Se trata de liberar el potencial que tenemos absolutamente todos para liderar nuestras propias vidas. En la tercera y última parte de este artículo te contaré algo más sobre todo esto, pero mientras tanto permíteme que te haga una pregunta: ¿tú crees, por poner un ejemplo extraído de http://www.thesecret.esque Fernando Alonso aceptaría renegar de su habilidad físico-mecánica para la conducción, de su visión estratégica, de su entrenamiento físico, de su entramado empresarial y publicitario, de su reputación social y de su visión de liderazgo personal para limitarse a tomar asiento y esperar que el universo se ocupe de todo porque lo diga una señora llamada Rhonda Byrne o un señor llamado Eduardo Sánchez, a la sazón autor de un par de libros y representante de El Secreto en España e Iberoamérica por el único medio del pago de una franquicia dineraria? Si te encuentras con Alonso alguna vez, pregúntale si sus logros son resultado de su propio trabajo o de la ley de atracción del universo. Cuando deje de reírse, seguro que te invita a una caña.

Buceando en internet, puedes encontrar esta otra página con una breve reseña sobre el franquiciado de El Secreto en España y su historial profesional. Resulta que el autodenominado líder de El Secreto en España ha sido profesional del transporte de mercancías en el área de gestión comercial. Interesante. En 2003 recibe un premio, sin especificar ni de quién ni en qué ámbito, en calidad de mejor broker de Europa. Broker; intermediario y redistribuidor de bienes retribuidos por comisión. Interesante. Forma parte de la Facultad Americana iLearning Global…

¿Cómo?

iLearning Global (http://ilearningglobal.biz/opportunity.html) no es ningún centro de conocimiento. No es una facultad universitaria. ES UNA SIMPLE Y LLANA EMPRESA DE MARKETING MULTINIVEL O PIRAMIDAL.

Menuda credencial.

Y por fin, de la manera más casual y con toda seguridad gracias al Universo, se nos revela el verdadero secreto de Eduardo Sánchez, hábil negociador y competente comunicador en las distancias cortas que decide cambiar de vida y hacer de sí mismo un producto que rentabilice al máximo las habilidades personales que tanta pasta le han proporcionado a su antigua compañía TNT. Su trabajo le ha permitido relacionarse con el complejo sector de la formación empresarial en el continente en el que todo se vende a través de teletienda. En España, sin embargo, el nicho de la motivación y el liderazgo es también complejo. Demasiada competencia y un mercado todavía inmaduro en ebullición que busca su encaje. Profesionales con una excelente formación y de perfil superior al suyo con los que no puede competir.

Y, de repente, aparece El Secreto, un libro que hoy, en junio de 2010, sigue estando entre los cinco libros más vendidos en nuestro país.

Es perfecto. Compra la marca, el diseño gráfico y la exclusividad de la franquicia durante el tiempo que estipule el contrato. Monta una web con dominio.es en la que pega trozos inconexos de información que mezclan de forma incoherente PNL, secreto, teorías new age… Da lo mismo. El logo de El Secreto generará por sí solo una presuposición de legítimidad y desactivará el factor crítico de un público que ya está programado, tras la película y el libro y toda la gaita gallega que rodea desde hace varios años al puñetero secretito, para seguir deseando… Para alguien que quiere creer, cualquier cosa será creíble. Hasta que la Open University of Advanced Sciences de Florida, mencionada en el currículum vitae de Alfonso Sánchez, existe de verdad…. aunque no sea más que una web cutre y de aficionado de segundo de BUP y cuya dirección postal está en la calle Sepúlveda 96 Ent 2ª de Barcelona!!

Y Eduardo Sánchez comienza a replicar el modelo piramidal multinivel de iLearning en España empleando como producto y como canal El Secreto. Atención.

Vamos a terminar con un cálculo sencillo.

Hasta diciembre de 2008 (según el date stamp del código fuente que figura en este último enlace), Eduardo Sánchez ha facturado 200 cursos. Según la agenda de la web http://www.thesecret.es, entre julio y octubre prepara 18 cursos más, además de un programa de varios días en el balneario de Cofrentes (Valencia).

Si de media consigue captar a unos 50 participantes por curso, a un razonable precio de 200 euros por persona, los 218 cursos que tenemos documentados le habrían reportado unos 43.000 euros. Sin contar los cursos del año 2009. Ni el programa de Cofrentes, cuyo coste de inscripción es de 690 euros por persona. Ni los libros que haya escrito o escribirá a la sombra  de la marca franquiciada.

Cursos a precio de saldo, y además dañinos según veremos en la tercera parte, diseñados para pobres ignorantes y desesperados que no saben hacia dónde ir y que siguen programados con la mentira de que alguien hará algo por ellos en algún momento y su vida cambiará. Cualquier alguien menos ellos mismo. Ya se ocupará el universo. Y, mientras sigan deseando, seguirán pagando…

Rhonda Byrne recibe un porcentaje de todo esto. No lo olvides.

Y no dejo de preguntarme si Eduardo Sánchez es otro de esos charlatanes sinvergüenzas y codiciosos que se aprovechan de la ingenuidad de otros. O no.

Continuará…

El turbio secreto de EL SECRETO (I)

¿Quieres ayudar a desenmascarar el negocio encubierto de El Secreto? Si quieres contribuir, copia la dirección de este artículo (https://artematopeya.wordpress.com/2010/06/20/el-turbio-secreto-de-el-secreto-i/) donde pueda ser vista por otras personas.

Antes de empezar a teclear, ya estoy anticipando que muchos leerán este artículo y sus emociones se revolverán en volcánica ebullición. Pero cómo te atreves es la frase que más voy a escuchar en los próximos días. Que nadie se lo tome como algo personal. Aún así, voy a publicarlo en honor a la verdadera naturaleza de artematopeya y de este sitio no esperes a que suceda: expresar observaciones sin intentar ser políticamente correcto sino, únicamente, objetivo y congruente.

Si eres, has sido o tienes intención de ser lector o lectora de El secreto de Rhonda Byrne, has de saber que no es más que una auténtica y genuina imbecilidad y un rentable engañabobos, dañino no sólo para tu bolsillo sino también para tu bienestar emocional.

Mi amigo Jamie resume su visión al respecto en una sencilla frase:

Si El Secreto es tan estupendo,
¿dónde están mis 20 millones de euros,
mi isla privada,
mi Bugatti Veyoron y
mi Naomi Campbell…?

Y es que el secreto y la ley de la atracción en la popular versión secretística no son más que una eficacísima y rentabílísima campaña de marketing a nivel planetario de una peligrosísima toxicidad emocional que te mantendrá sin fecha límite en el conocido (y ya viejo para nosotros) estado sigo deseando sin que ocurra nada en tu vida y realimentando tu frustración y tu estado continuo de aspiración mientras –sí, lo has adivinado– no haces más que seguir consumiendo compulsivamente productos-el-secreto para ver si por fin te ocurre algo de eso que tanto deseas… aunque lo único que terminará ocurriendo es que la cuenta bancaria de la golfa de Rhonda Byrne y de sus secuaces se seguirá llenando hasta rebosar aprovechándose sin escrúpulos de tu debilidad emocional, de tus desconocimiento, de tu frustración (aprendida) y de tu estado de satelización vital.

Porque, ¿sabes?, te estás comportando como un simple y gregario satélite cuando tu potencial natural es el de vivir como un céntrico y solar líder.

Lo primero que debes saber es que todos los presuntos expertos y líderes que aparecen en este falso documental (de soberbia factura, a pesar de todo; busca más abajo la explicación sobre estimulación sensorial…) no son más que un rebaño de sinvergüenzas, sacacuartos y charlatanes sin ningún tipo de habilidad o don especial. Lo cual no implica que no sean listos, que lo son. Pero la nómina de El Secreto no está formada por seres iluminados preocupados por tu bienestar sino por auténticos expertos en marketing y smoke-selling (venta de humo) como, por ejemplo, Joe Vitale, un multimillonario e irritante charlatán capaz de forrarse escribiendo sobre técnicas de marketing espiritual y después cambiarse de chaqueta, fichar por el secreto y venderte la moto de El Secreto empleando las mismas técnicas de persuasión sobre las que él mismo ya te ha vendido alguno de sus libros antes.

¿Y por qué, contra toda previsión, he decidido dedicarle un artículo a El Secreto hasta para mi propia sorpresa?

Pues porque si saber que El Secreto no es más que una descomunal campaña de comunicación transmedia cuyo objetivo es generar ingresos a tu costa no fuera suficiente, prepárate porque la infección ha desarrollado una nueva y peligrosa mutación. Primero fue una película, después un libro-biblia, más tarde varios libros spin-off y otros productos colaterales y, ahora, acciones de marketing vivo y de socialización a través de cursos de formación y de una peligrosa y tóxica propuesta de coaching.

Lo segundo que debes saber es que El Secreto es un gran negocio vírico de estructura cuasi-piramidal cuyo objetivo es perpetuarse mediante la manipulación de los sistemas sociales y culturales de creencias. La víctima eres tú por tu condición (y la de casi todos nosotros) de enfermo sistémico y, para ello, la enorme organización en la que se ha convertido y que opera a través de franquicias locales sin más complicación empresarial que la de una red de tintorerías no duda en emplear técnicas de comunicación persuasiva en su versión black-ops; en román paladín, encubiertas, clandestinas y con la única intención de manipularte.

Una premisa misteriosa y secreta sólo revelada a los elegidos mediante un anticipador goteo (…el secreto fue prohibido…), una realización sensorialmente subyugante y sintonizada a nivel emocional (imágenes y sonidos evocadores, morfología y diseño gráfico de folletín de aventuras, montaje rítmico con capacidad de sincronización hipnótica, creativos testimonios revestidos de una supuesta y deseable verdad…), un guión muy efectivo en términos de lenguaje persuasivo, un aparato de distribución de proyección exponencial, un nuevo valor añadido de cercanía face-to-face

Te invito a que pases, lo más deprisa que puedas y sin prestar demasiada atención, por esta url (http://www.thesecret.es) para que compruebes que contiene las siguientes afirmaciones y contenidos:

  • Oportunidades de negocio (= pasta para el secreto).
  • Cursos online (= pasta para el secreto).
  • Programa de formadores del Secreto Nivel 1 (para que te vayas preparando porque pronto habrá un Nivel 2 y 3 y 4 y 5…) y avalado por una universidad de Florida (Open University of Advanced Sciences) que es, sencillamente, una estafa. Sólo hay que buscarla en Google y echarle un vistazo a esa web de plantilla de Microsoft Word para darse cuenta de que está redactada por malnacidos del mismo nivel que los pretendidos analfabetos que escriben los mails-spam sobre herencias, loterías y pasayadas similares, igual de peligrosos y carentes de escrúpulos (= pasta para el secreto).
  • Coaching falsamente refrendado por líderes testimoniales como Fernando Alonso que, probablemente, ni siquiera saben que se utiliza su nombre sin autorización para vender productos comerciales mediante técnicas engañosas (= pasta para el secreto).

Sobre el coaching tóxico de El Secreto y su absoluta y diametral perversión de la verdadera programación neurolingüística y del coaching honesto hablaremos en la segunda parte de este artículo. Y sobre el triángulo emociones-pensamientos-realidad y cómo aprender a ver el mundo que te rodea con claridad sin tener que resignarte a ser vapuleada/o por los vaivenes de la vida –discurso enfermizo y engañoso que, con toda seguridad te habrá, llevado hasta la basura de El Secreto-, en la tercera.

Mientras tanto, cuídate de El SecretoEs tóxico para tu bienestar, recuérdalo.

Ir a Parte II.

La boca del fraile

Desde luego que en boca cerrada no entran moscas.

El director del catoliquísimo colegio San Agustín, con denominación de origen Miguel Ángel Fraile aunque nadie sepa si de fraile tiene algo más que el apellido, se ha descolgado con una perla en EL PAÍS que viene a confirmar la certeza de que el planeta en el que vive el canon eclesiástico vaticano de la civilización moderna sigue estando absolutamente imbecilizado y de que por sus primaverales y floridos campos corretean en gozoso éxtasis ramilletes de sores (o simples monjas para los que no hacemos crucigramas) entonando hasta la extenuación el Do-re-mí de Sonrisas y lágrimas, the movie aunque cuando nadie les ve se conviertan en salvajes monstruos capaces de infligir esa sobrecogedora y cruel tortura conocida como pellizcos de ídem.

La UEFA se ha apropiado de las instalaciones del colegio agustino de Padre Damián (la calle…) hasta que concluya la final de mañana sábado en el Bernabéu. El angelical patio del San Agustín se convertirá por unas horas en la Champions Village, un recinto exclusivo y, o-ssea, VIP por obra y gracia de su ubicación aneja al estadio, en el que se vivirá en directo todo el mamoneo, famoseo, gilipolleo y comepolleo que ya es más seña de identidad del fútbol que el propio hecho de jugar al fútbol.

A cambio de un par de días de desorden en la vida educativa de unas criaturas que, además de envainarse by the face un día extra de vacaciones, han sido fichados por la organización como gratuítos y felices voluntarios de tamaño macroevento, condición que terminará apareciendo en todos y cada uno de sus juveniles currículums en su etapa de acceso a la condición oficial de asalariados (ya sea como fotocopistas o como ar-pees de discoteca de garrafón), el afortunado cole se va a embolsar la friolera de de 350.000 euros. Para acceder a la cesión temporal del religiosísimo recinto, han sido necesaria la intervención de Butrageño, de la Federación Española de Fútbol y del Ayuntamiento de Madrid.

“El colegio tiene una dimensión social, no se puede negar a lo que la ciudad le pida”, dice Fraile. Hasta aquí todo bien pero…

El establecimiento (o sea, el colegio: ya le vale al periodista…) ha comunicado que invertirá parte de ese dinero en dotar de césped a su campo de fútbol…

¿Hay que comerse semejante memez cuando ese dineral, en realidad, será un bienvenido respiro para la función presupuestaria del centro, que, como muchos otros, estará a verlas venir por muy concertado que sea y cuya junta directiva dudo mucho que quiera malgastar en plantar césped, sobre todo porque su campo de fútbol es de patio de colegio de los de toda la vida, o sea, de asfalto?

¿Es necesario seguir escuchando todas estas gilipolleces?

Porque, como todo el mundo sabe, plantar césped es un ejemplo de lo que significa ser social.

Me imagino que el teléfono del señor fraile estará echando humo con las llamadas de algunos papás que querrán asegurarse un pase de estranjis para poder pasear a las orgullosas mamás con el bolso colgado por el pliegue del brazo y la rebequita marrón por los hombros y abotonada en el cuello. Y todo el mundo sonriendo con cara de idiota a diestro y siniestro. ¡Fulanita, mira, ahí está mi niño abriéndole la puerta a… a… a uno!. Y el pobre niño en pantalones cortos y más tieso que una vela durante más horas que el Festival de la OTI haciéndole la cortesana pelotilla a las bienpagás del deporte rey.

Por no hablar de las peluquerías del barrio, que harán un prematuro y beneficioso agosto redondeando los pelos de todas estas señoras con carácter de urgencia.

Todos contentos.

Anda, señor Fraile, que menuda boquita…

Del pudor, del eufemismo y de la idiota hipercorrección

El lenguaje es una herramienta prodigiosa. Es un sortilegio que produce esa magia que permite, simplemente y si así se quiere, sólo intercambiar información y significados literales o, manejado desde una perspectiva más integral, establecer un canal de comunicación por el que no sólo viajen palabras en un sentido y en otro sino también sensaciones, pensamientos, sugestiones y contenidos invisibles al ojo humano pero capaces de impactar en el centro de operaciones de las emociones y de la cognición humana y poner en marcha los motores del mundo.

El lenguaje como sistema organizado de expresión y como habilidad de integración interpersonal es la tecnología más avanzada desarrollada jamás por la civilización humana.

Dicho lo cual procede preguntarse por qué hoy, en el minuto y segundo más moderno y vanguardista jamás vivido por nuestra civilización hasta el minuto y el segundo siguiente, sigue ocurriendo con creciente insistencia esa aberración conocida como hipercorrección además de aquella otra originada en el falso e hipócrita pudor y que viene a denominarse eufemismo.

De que el lenguaje es lo que es y que las personas lo saben, la prueba más absoluta reside en que hay demasiadas cosas que muchos no se atreven a expresar con palabras. Y no necesariamente limitado a la taxonomía de las partes del cuerpo o de la escatología. Para algunos, verbalizar la emoción del amor y decir te quiero es tan traumático que llega a convertirse en una convulsión física y tanto o más imposible que verbalizar cualquier cochinada o, mejor aún, demostrarla en público, como, por ejemplo, la de meterse un dedo en la nariz y extraer cuidadosamente un ejemplar de moco que terminará pegado en quién sabe dónde. Por cierto, qué tendrán los orificios corporales que, automáticamente, nos disparan una asociación de significado desagradable cuando no se emplean en el ámbito de lo sexual…

El caso es que, con demasiada y creciente frecuencia, se ha puesto de moda la payasada de transformar el limpio y sintético boca-boca en toda suerte de variaciones pudorosas del tipo boca-oreja, boca-oído, boca-a-oreja, de boca en oreja e, incluso, oreja-oreja. Jesús por dios, como diría una determinada Mónica que yo conozco.

Cuanto exceso de racionalización, de cerebro izquierdo, de factor crítico y de individuópatas sistemas de creencias lesivos y dañinos para el bienestar y la tranquilidad de las personas.

El boca-boca auténtico no es más que una reducción sintética de la locución de boca en boca como la que canta Niña Pastori: de boca en boca van, de boca en boca van saltando los rumores…  Cuanta porquería tendría en el cerebro el que (o la que) primero ideó la perversión boca-oreja si colocar en aposición dos instancias de la palabra boca fue suficiente como para provocarle el mismo pudor o prurito de decencia como el que provoca que, algunos, le llamen trasero al culo o pecho a una teta. Muchos diccionarios, también víctimas de una hipercorrecta estupidez pretendidamente asociada al factor de clase social, aclaran que la mayoría de las expresiones que usan del vocablo culo en España son vulgares y malsonantes, al igual que ocurre con el pedo en Argentina. Vaya, que, si por ellos fuera, te mandarían a tomar por el trasero en vez de mandarte a tomar por culo, que, dónde va a parar, es mucho más ordinario.

Todas estas aberraciones sociópatas se han transladado al lenguaje en la forma de la hipercorrección, generalmente asociada a personas cuya relación con la letra impresa es más bien escasa. Suelen mostrar una absurda actitud aspiracional de clase que articulan a través de una ridícula voluntad de estilo, hiperbólico y grandilocuente, que ellos (y ellas) asocian a un trasnochado concepto de elegancia, de estilo y de refinamiento que más que generar respeto sólo termina generando risa. Que para muestra un botón: Bibiana Aído, la pobrecita. O Leire Pajín, la pobrecita. Por ejemplo. O los del tipo Jesulín de Ubrique y familia, unos pobres cazurros (porque la falta de cultura es una auténtica desgracia) que podrían ser personas normales y corrientes, como somos todos los demás, pero que lo estropean cuando abren la boca.

Nunca tengas pudor en decir boca-boca. No seas dogmático ni fundamentalista con tu lenguaje. Es innecesario y, además, es ridículo. Muchos periodistas, políticos, publicitarios y hasta escritores son prueba fehaciente de ello.

El lenguaje está ahí para que te sirvas de él y para cumplir la función de que te puedas comunicar al nivel que elijas, transformándolo cuando y como lo consideres necesario. Cada persona es única y su lenguaje refleja su verdadero yo. Nunca fallarás si empleas tu propia versión del lenguaje sin complejos. Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces no es más verdad que cuando se refiere a la utilización pretenciosa del lenguaje.

Sugerencia para entablar conversación con un hipercorrecto o con una hipercorrecta:

– Hola. ¿Te han dicho alguna vez que tu forma de hablar resulta estúpida y sólo demuestra que eres una persona poco culta por no mencionar tu frustración social?

Si me llego a cruzar con Bibiana Aido o con Cristina Kir(s)chner, por mis muelas que se lo suelto.

¿Qué coño le pasa a Miguel Bosé?

La libertad, en todas sus facetas, es un derecho íntimo e inalienable del ser humano. Cada cual es libre de pensar, opinar, decir, elegir y actuar según le dicten sus privadas entendederas sin tener la obligación de dar por ello ninguna explicación ni sobre el qué ni sobre el porqué. Hasta el xenófobo, el asesino, el maltratador, el tirano, el caudillo o el estafador gozan de la misma libertad de ser o no y de actuar o no como tales. Es una cuestión de elección en el ámbito de lo personal que será después matizada por los filtros de la organización social cuando lo personal macula el bien común.

Lo mismo ocurre con las ideologías o los cultos para los que los tienen. Decir que se es de izquierdas es tan legítimo como decir que se es de derechas. Decir que se es católico o decir que se es musulmán es una cuestión de cada uno. Querer decirlo es una manifestación de libertad. Elegir decirlo es un signo de íntimo albedrío. No hacerlo, también.

Lo principal, y lo suyo, es cultivar la coherencia. O no. La incoherencia es también un signo de libertad. Aunque, en ocasiones, resulte especialmente indigna por su falta de respeto hacia la libertad de los demás.

Las malolientes dictaduras que asolan iberoamérica, disfrazadas de una ideología de izquierda cuyo prágmatos ni existe en la realidad ni jamás podrá existir en una civilización tan emocionalmente inmadura como la nuestra, son un calco de los repulsivos fascismos franquistas, mussolinistas y hitlerianos de la Europa de mediados del siglo XX. Caudillos aristocráticos con feudo y corte y un rebaño de millones de hormigas pisoteadas para mantener en marcha su máquina de enriquecimiento personal. 

Fidel Castro y los apandadores de su corte son unos asesinos porque sus regímenes han matado personas. Son indignos porque no respetan la libertad de que las personas no elijan su sistema infectado de banana y además lo digan. Son opresores porque no permiten que cada uno piense lo que quiera y diga lo que quiera. Son caudillos porque no son demócratas y porque no permiten la propiedad privada de los otros. Son manipuladores porque cohartan la libertad de expresión e intervienen en la libre comunicación. En Cuba no se vota. En Cuba se miente, se roba, se manipula y se persigue. En Cuba no hay libertad. Y Fidel no se diferencia mucho de Hitler. En la Alemania nazi también existía la maquinaria de propaganda, los visados oficiales para abandonar el país, las cartillas de suministros, los violentos servicios secretos, las bocas cerradas, la fortuna personal del caudillo engordando en algún paraiso fiscal…

No termino de entender qué coño le pasa a Miguel Bosé cuando habla sobre Fidel días después de que el mundo haya dejado morir voluntariamente de hambre a un disidente cubano. Porque, si viviera en Cuba, ni él ni su familia podrían tener sus fantásticas fincas en Extremadura ni sus enormes viñedos ni sus múltiples negocios ni la capacidad de decir en público lo que les venga en gana. Y si a él no le gusta que le digan lo que tiene que pensar, decir o hacer, que se ponga en la piel de la mayoría de los cubanos antes de tomarse la libertad de hacerlo él.

A no ser que sea un cortesano del régimen.

Es muy fácil ser rojo, amarillo, verde o azul con lunares cuando se vive en un país como el nuestro. Es muy bonito declararse socialista radical en un país demócrata cuando sabes que ni tus bienes ni tu libertad corren ningún peligro de expropiación. Es muy progre hablar de solidaridad cuando eres Miguel Bosé, Ana Belén o Joaquín Sabina, cuando tu cuenta bancaria rebosa con derechos de autor (legítimamente) ganados y cuando tu millonaria capacidad de prescripción social te hace perder la perspectiva y elevarte sobre la realidad para observarla desde arriba. Es muy moderno ser un artista construido a partir de las emociones de millones de personas que conforman tu masa social y no tener la dignidad de reconocer la más incontestable realidad cuando va en contra de tus intereses. La tibieza es la bandera de los ventajeros y de los cobardes.

Por mucho que Miguel Bosé lo niegue, el que en Valencia (España) se hayan retirado unas fotos que depictaban la imagen de algunos de los implicados en el Caso Gürtel relacionados con el Partido Popular no tiene nada que ver con un régimen, como el cubano, que oprime, asesina, oculta y malversa sistemáticamente opiniones, creencias, ideologías y fondos. ¿Propaganda?. Puede ser. Pero hasta ahí.

Lo peor de todo es que, en pleno 2010, la humanidad permita que una persona muera por ejercer su libertad de opinión, de expresión y de acción y que no pase nada.

Ahora resulta que la abuela fuma… ¡de verdad!

Nos hemos enterado gracias a las declaraciones de la menestra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez. Mira que me cae bien esta chica, además de que, para variar dentro del gabinete de Zapatero, es de las pocas a la que no dan ganas de negarle la visual y cuya visión no produce acidez.

Pero ahora resulta que, al contrario que cuando opinaba sobre el tabaco estando en la oposición, toda una ministra de sanidad hecha y derecha no tiene los cojones de decir que el gobierno no va a desmantelar la industria española del tabaco porque los PPGGE, también conocidos como presupuestos generales del estado, no se pueden permitir prescindir de la pasta que ingresarán a través de la fiscalidad indirecta que genera el puñetero y venenoso tabaco.

– Se trata de un producto perfectamente asimilado en la sociedad – dice Trinidad. Prohibirlo no sería una solución, como hemos visto con otro tipo de sustancias.

Vamos, que no se puede eliminar el tabaco porque la abuela fuma y no la vamos a dejar sin fumar a la pobre.

Hay que tener poca vergüenza, Jiménez. Por muy amiga de Sabina que tú seas, no te lo voy a dejar pasar. Así que no eres más que otro payaso de esa comparsa de vedettes falderas en la que se ha convertido tu partido, ¿no?. Espero que, cuando se trate del cáncer, del SIDA o de cualquier otra competencia de tu departamento que sea menos rentable y que no tenga que sufragar la imbecilidad subvencionista de tu jefe, recuperes la dignidad, recuperes tus cojones y vuelvas a decir las cosas por su nombre, aunque te toque pagar por tu indisciplina dentro del partido.

El necio ilustrado

Escribe hoy Luis Balcarce en Periodista Digital:

El Parlamento europeo deja solo a ZP y le manda a “arreglar su propia casa”
– Apuesta por el coche eléctrico y por un mercado interior digital.
– Algunos pidieron a Zapatero que antes de acometer reformas en la UE se dedique a “arreglar su propia casa”.

Lejos de captar la atención de líderes como Merkel o Sarkozy, Zapatero se ha quedado solo ante un vacío hemiciclo en Estrasburgo -apenas asistieron a su presentación diputados españoles y del Grupo Socialista- aburriendo con su cantinela sobre el cambio climático y proponiendo como salida de la crisis el coche eléctrico.

Joseph Daul, presidente del Partido Popular Europeo, le espetó que “con un paro récord de cerca del 20%” las pioridades de la presidencia española eran “poco realistas”. “Si mañana la tasa de paro aumentara en su país, gobernara quien gobernara, mi respuesta como presidente del Gobierno y como europeísta sería de apoyo y de solidaridad y no de recriminación como ha hecho usted”, le dijo Zapatero directamente al parlamentario conservador alemán Werner Langen.

Minutos antes, Langen había atacado al Ejecutivo socialista por el problema del paro, un asunto que varios eurodiputados -especialmente del Partido Popular Europeo (PPE) y conservadores británicos- sacaron a relucir durante el debate en el que Zapatero analizó las prioridades de la Presidencia española de la UE.

El presidente del Gobierno reconoció que la crisis ha supuesto para España una “alta tasa de paro”, pero recordó que lo mismo ocurrió con otras crisis como las de los años 70 y 90. “Ha sido una característica de nuestro país”, señaló Zapatero, que recordó que en los períodos de crecimiento económico España también ha generado más empleo que otros Estados miembros.

Aunque en general expresaron apoyo por los objetivos fijados por el Gobierno español para sus seis meses al frente de la UE, los grupos conservadores del Parlamento expresaron hoy dudas sobre las soluciones que defiende Madrid para salir de la crisis. Algunos, como el conservador británico Timothy Kirkhope, incluso pidieron a Zapatero que antes de acometer reformas en la UE se dedique a “arreglar su propia casa”, en referencia a la economía española.

Acabo de leer el artículo y no tengo ganas ni de sacarle el tapón al BIC. Que desidia de tipo bobo atacado de pulgón de corbata de que no sabe más que mover las manos como las muñecas de Famosa que se dirigen al portal. A ver, al asesor de imagen del Presidente que lo pongan a patadas en la puta calle, por favor, porque ni siquiera en eso destaca este prescindible señor de León. Zapatero, eres mediocre hasta repitiendo patrones.

Por cierto, Presidente, afirmaciones como La crisis ha supuesto para España una alta tasa de paro pero lo mismo ocurrió con otras crisis como las de los años 70 y 90 contienen un aberrante componente manipulador que no es aceptable cuando proviene de un político que aún debe demostrar que su ejecución ha aportado algo y ha servido para dejar el sillón en mejor estado que cuando en él se sentó. La componente psicológica de la construcción adversativa con pero tiene mucho truco cuando se utiliza con fines aviesos, como usted. Tras un primer sintagma que establece un contexto (La crisis ha supuesto para España una alta tasa de paro…), la conjunción adversativa pero ha de introducir una segunda oración de mensaje contrario o contrapuesto.

Si el mensaje primario es negativo, la adversación esperada es positiva. Si el mensaje primario es positivo, la adversación esperada es negativa. Se considera, en términos de intervención terapéutica de conductas, en coaching y, lamentablemente, también en técnicas encubiertas de propaganda y manipulación mental, que la adversación falseada es una potente herramienta para inducir mensajes c0nfusos, vacíos o de intención dirigida. Cuando el mensaje primario es negativo y la adversación esperada es positiva pero, en su lugar, la adversación introducida es también de contenido negativo, el factor crítico del destinatario del mensaje lo dejará pasar hasta el inconsciente porque según sus reglas el patrón es OK. Y el emisor del mensaje se va tan tranquilo a tu casa porque no te ha dicho nada pero ha empleado un pero para que tú pienses que te ha proporcionado una explicación suficiente al mensaje primario: el paro es galopante.

Así que, para el Presidente del Gobierno de España, no pasa nada con el paro galopante del 2010 porque, afortunadamente, en los años 70 y 90 también lo fue, motivo que lo explica todo y que ha de dejarnos muy tranquilos.

Joder, menos mal.

En próximos capítulos, todo sobre otras técnicas encubiertas de confusión de marca Zapatero. De marca aunque sea barata…

¿Y mis buenos ladrones de guante blanco?

La época de Rocambole y de Arsenio Lupin ya está más que long overdue. El excitante escenario del crimen internacional ya no es lo que era y a las pruebas me remito. Me acaba de llegar otro de esos mails para gilipollas que empiezan a apestar a bodrio y a cutrerío (¡a ver, chorizucos de moda, si nos curramos un poquito más la excelencia criminal!):

Buenas noches

Compania grande europea, vendedora relojes de calle busca colaboradores en su distrito para el puesto de Comprador Secreto.

Le proponemos ocupar una de las 94 vacancias. Este trabajo puede combinarse con su trabajo actual, para comenzar le proponemos realizar 1-3 tareas a la semana.

Con gusto le enviare referencias, recomendaciones, demas informacion sobre esta vacancia en respuesta a su carta a mi direccion electronica personal: Ibi@euro-company.net

Actualizacion: Algunos de nuestros clientes nos escriben que nuestra carta les ha legado de sus propias cuentas de correo. Esto es debido un problema repentino en nuestro servidor de correo. Estamos trabajando para eliminar este problema.

En espera de su respuesta.
Con los mejores deseos,
Ibi SANTILLANO

Si Maurice Leblanc levantara la cabeza…

Big bang

Óscar Molina en Periodista Digital, hoy:

“Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15 días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos mientras financio un sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan tener cuidados médicos. De lo segundo, no me quejo (a pesar de que nadie me lo reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.

Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes. Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas esperanzas de conseguir otro. Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta. Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados con mi dinero.

A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo ni prestáis servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de vosotros. Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.

Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones, subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.

¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77 millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas… y vivís de mi pasta.

Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos y además me insultáis. Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el Gobierno que os pone el pesebre, pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino… todo eso después de que este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales. Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador… Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD.

Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.”

Vaya.

Esto si que es una buena desesperación. Sí señor. Porque vomitar semejante cadeneta sin ni siquiera parar para tomar aire tiene tela. No seré yo quién le responda que ahora es ya un poco tarde para que la pequeñoburguesía que se ha inventado todo este sistema venga ahora a quejarse de que el negocio les va mal. Lo siento, Óscar, chato, pero es que el modelo podrido de sociedad jerarquizada por conglomerados es un invento de todos los que ahora os lleváis desesperadamente las manos a la cabeza. Claro que hay políticos sinvergüenzas, directivos sinvergüenzas, sindicalistas sinvergüenzas, artistas sinvergüenzas y sinvergüenzas sinvergüenzas. Entre los rojos y entre los azules. Pero alguno queda todavía del otro equipo. Te lo aseguro.

Acabas de entender que no todo tiene un precio y que es un error convertir en religión a una estúpida variable numérica llamada “dinero”. ¿No querías dinero?. Pues toma dinero.

Y, por cierto, un consejo si me lo aceptas. Bien harías en revisar tu modelo de vida. Y, cuanto antes, mejor. Tú eres quien lo ha elegido. Ahora no tienes derecho a reclamar que tu chiringuito no funciona. Haber elegido zuzto.

Así de sencillo.

Nunca es bueno generalizar.

El efecto publicidad-cero en TVE

Acaba de concluir el mejor programa transversal de humor de la parrilla de todo el año (las puñeteras campanadas) y ya se empiezan a intuir los resultados más inmediatos del efecto publicidad-cero en Televisión Española: la spaghéttica presentadora Anne Igartiburu poniéndole los puntos a su partenaire Manuel Bandera delante de más de siete millones y medio de espectadores, siempre según Barlovento, con su letal y esquizofrénico veneno rubia platino de la clase to came el bollow, man hollow (o, en pronunciación figurada, tócame el bolo, Manolo).

He tenido que embeber este video porque no encuentro ningún otro que contenga el espectáculo completo, pero (aviso de que) contiene sobreimpresiones y referencias cuyo subtexto excede el objetivo de este artículo. Allá cada cual. Mi única intención era ilustrar uno de los efectos más inmediatos del nuevo modelo financiero del Ente: las estrellas se ponen nerviosas. ¿Qué pasará ahora que TVE suprime de su parrilla la publicidad convencional?

Pues que el apartado sueldos para estrellas de la cadena empezará a verse reducido ante la necesidad de ajustar costes y, sobre todo, de tener que empezar a justificarlos al provenir del grifo único de los Presupuestos Generales del Estado. Y, en tal coyuntura, la larga y demasiado abundante colección de floreros casposos de la cadena del Cuéntame, entre los que  destaca esta criatura que un día también perteneció al selecto club de los que cobran 60.000 euros por hacer acto de presencia en cualquier fiesta (y, lo mejor de todo, sin tener la obligación de quedarse: como Cayetana Guillén-Cuervo, que acude a los estrenos, se contonea medio minuto en el photocall y se larga, inmediatamente, por la salida de emergencia…), tendrá que empezar a apretarse el cinturón o, más probablemente, emigrar a otros escenarios en los que la competencia dictada por esa gran mentira aceptada a regañadientes pero aceptada sin remedio por todos, de nombre Estudio General de Medios, aún hace posibles las contrataciones millonarias.

La presentadora Anne “seré-rubia-pero-no-tengo-un-pelo-de-tonta” Igartiburu, que ha demostrado la suficiente habilidad como para haber conseguido pillar un enorme cacho en TVE en sustitución de otro aburridísimo florero de nombre (doña) Jóse Toledo (nadie sabe por donde anda aunque, en realidad, a nadie le importa demasiado…), tiene demasiado claro que nadie va a venir a desatornillarle sus hermosas y apretadas nalgas del cómodo (y rentable) sofá en el que ha conseguido sentarse. Después de una primera etapa de niñata calladita y de buenas maneras, siempre vestida de largo y con las manos engarzadas a-la-mezzosoprano, y tras quedar opcionada al olimpo de las biencasadas de revista al haber conseguido cazar durante un breve espacio al pobre Igor Yebra, Anne ha pasado por una ITV de imagen y ahora se hace la tía superenrollada y superguay que te cagas, ossea. Sigue siendo igual de infumable en sus apariciones televisísticas, por no hablar de su reciente y primera película La felicidad perfecta producida por los buenos chicos de Pausoka. Es difícil conseguir hacer una película tan absurdamente absurda, tan estúpida y tan cutre. Del guión, reservémonos la opinión: una mala tarde la tiene cualquier. Y de la Igartiburu habiéndose creído que lo de ser actriz puede llegar a tener algo que ver con lo que ella hace, también. Total, a ella le da igual. Ha metido el pie en la tele y no está dispuesta a que nadie se atreva a soplarle la nuca por muy mal que lo haga.

El caso es que, durante los 15 minutos que duró la transmisión de las campanadas de marras, Anne Igartiburu no cejó en su empeño de chupar cámara intentando eclipsar a Manuel Bandera a toda costa mientras se frotaba frenéticamente las manos, miraba nerviosamente el reloj (equivocándose de muñeca…) e insistía en interceptar la más mínima intervención de su acompañante-objeto con cualquier comentario fuera de lugar mientras continuaba intentando provocar el cambio de eje llevándose la cámara con la mirada sin parar. El efecto fue tan ridículo y el cuajo de Manuel Bandera, un actor de impecable currículum y de abundantes y curtidas tablas, tan flemático que la rubia platino no pudo anticiparse a la guinda que su compañero le tenía preparada: a tres segundos del final, el de Las cosas del querer se mandó un “saludos a mi familia de Málaga” que terminó de destrozar los nervios del florero Igartiburu.

Eso no se hace, Manuel. Los saludos, y menos a la familia, están prohibidos en televisión. Pero…

¿Sabes lo que te digo? Que olé tus cojones y que, después de todo, a quién le importa. Seguro que no te vuelven a llamar para las uvas del 2010, pero, total, por la miseria que te habrán pagado (¿seguro que tu presencia junto a Anne no era un patrocinio encubierto y pagado por la productora de Chicago el musical?… hmmm…) que hubieran puesto una foto y santaspascuas.

Aprovecho para saludar a mi madre que me estará escuchando.

Así semos, semos asín

¿O no?

Si tú lo dices…

Los cojones de María Teresa (o también manda cojones, María Teresa)

Un buen amigo, que trabaja para una conocida empresa de distribución, me vino ayer con el chisme de que nuestra querida vicepresidenta, a la sazón un clon de la Rottenmeyer de Heidi que hace verdad el dicho de que la cara es el espejo del alma, anda regalando orquídeas por navidad a 350 euros cada. Vamos a obviar el subtexto propio de tal acción dada la semántica testicular de esta preciada flor rara, pero no me voy a quedar con las ganas de decirle a María Teresa que, con la que está cayendo, su hermoso y florido gesto es una repugnante falta de respeto por todos aquellos que carecen de un trabajo digno y bien pagado y que a duras penas pueden comer o pagar su alquiler mensual, siempre y sobre todo gracias a la demostrada estupidez y a los bochornosos espectáculos de los sucesivos gabinetes y de la pandilla de cortesanos satélite del presidente español que pasará a la Historia (para nuestra vergüenza) como el político más incapaz, demagogo, vanidoso y ridículo del catálogo.

2 orquídeas = 1 alquiler mensual = María Teresa, eres una sinvergüenza.

Recién aprobados los presupuestos generales del Estado por las pistolas del partido socialista, obviamente, no me ha parecido ver ninguna enmienda en la que se constate la reducción de gastos previstos, como consecuencia de la renuncia de Leire Pajín a los 90.000 euros anuales de los que se beneficia hasta 2010 en calidad de ex-secretaria de Estado (según regula la ley 74/1980 en relación a los salarios de los altos cargos de la administración) o de la supresión de las orquídeas del capítulo de derroches florales del Ministerio de la Presidencia.

¿Será ésta su idea de contener gastos y evitar el derroche?

¿Se le habrá, acaso, pegado algo de la puta apandadora, malversadora, analfabeta, estafadora, extorsionadora, recauchutada y golfa conocida como Cristina Kir(s)chner que, para infección de todo el universo conocido, preside el por otra parte hermosísimo País de la Plata y, también a la sazón, es amiga y confidente de nuestra querida vicepresidenta?

Predicando con el ejemplo, como siempre.

Leire ya tiene peine

Entre estas dos fotografías median unos cuantos años y unos cuantos miles de euros. Parece ser que a esta señorita, según dicen, autora inalienable de la coincidencia planetaria que terminó siendo sólo mundial no le alcanzaban los miserables 12.000 euros mensuales que cobraba hasta hace bien poco y por eso aparecía desaseada y luciendo ademanes desarrapados. Afortunadamente para ella, y desde que sus ingresos mensuales se han visto elevados a más de 20.000 euros, Leire va a poder aflojarse un poco el cinturón y corren rumores de que ya ha sido vista en Caprabo haciéndose abasto de peine, champú, desodorante y alguna que otra intendencia higiénica más.

Hace unos días, la Senadora cuyas amígdalas son ya más conocidas que la Chelito se obstinaba en anunciar en público que, a partir de ahora, su nómina sería de unos 5.000 y no de los cerca de 20.000 como se empeñaban en asegurar las malas lenguas, porque en el PSOE sólo se acumulan responsabilidades, no sueldos. El caso es que esta media verdad es otra trola y algún día contaremos aquí el porqué.

Le expresamos desde aquí nuestra más ferviente felicitación a la interfecta por haber sido capaz de chupar del bote del asociacionismo social durante años sin que nadie hiciera nada por impedirlo (a las pruebas nos remitimos: a ver con qué cuajo te plantas ahora delante de tu hijo adolescente y le dices que tiene que hacer una carrera y trabajar duro para ser algo en la vida). Nos congratulamos también aquí en nombre de la madre que la parió, que bien orgullosa está de la niña: la mejor muestra de que en este país, España para más señas, somos todos muy listos aunque a veces, por no decir casi siempre, y sobre todo en cuanto a nuestra implicación con la política y con la sociedad en la que vivimos se refiere, parezcamos gilipollas permitiendo que ocurran aberraciones como Leire Pajín.

“Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos presidencias progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EEUU y Zapatero presidiendo la UE”.

Leire Pajín, España (1976) – Intelectual y filósofa

Esperanza Aguirre, España (1952) – Política, Rubia y Yo-aparco-la-escoba-donde-me-da-la-gana

No caerá esa breva

Se puede leer el siguiente titular en la sección de opinión de EL PAÍS de hoy:

¿Y si Zapatero no vuelve a presentarse?

ACTUALIZANDO

Un par de ostias por encargo

No sé cómo lo hago, será porque mantengo los sentidos afilados, pero esta facilidad para toparme con tanta información mundana de la clase peculiar no es normal. Ayer, caminando por Sevilla, me encontré con esto:

He borrado el teléfono más por desabultarle el negocio al anunciante que por discreción. Lo peor de todo no es que alguien se atreva a escribir esto, a pegarlo en cualquier pared impunemente y que no pase nada. Lo peor es que haya gente que haya recortado los cupones. Porque el verdadero mensaje no es, ni más ni menos, que se reparten ostias por encargo. Y esto, en mi pueblo, se llama delito. Porque si fuera un anuncio de detectives lo pondría en algún sitio…

El cartel estaba pegado a menos de veinte metros de la puerta de un Media Markt. El lugar ideal. Así lo puede ver cualquier crío.

Qué bonito y qué sano lo que nos está pasando en este país.

Sin comentarios.

El catarro del pollo, del cerdo o del bicho viviente que sea

Cuando uno está enfermo, se queda en casita. Nada de hacerse el sufrido en la oficina moqueando todo el día. Porque, además de ser un soniquete molesto y una actitud egoísta, no tienes derecho a obligar a nadie a que se coma, sí o sí, tus infecciones. Ese discurso de a mí no me va vencer un resfriado es una payasada y para hacerte el que trabaja mucho ya tienes el resto del año. Gánate tus medallas haciendo bien tu trabajo siempre, no con este tipo de chantajes infantiles. Además, si has agarrado un catarro es porque tus defensas no están tan toreras como tú te crees y ya te ha vencido, así que menos lobos. Deja de hacer el jaimito pelota, hínchate de ilvicos y de cortafrioles y vuelve cuando estés bien. Sobre todo, si eres de los que no entiendes por qué alguien se levanta de tu lado cuando te sientas en una reunión. Bastante es que no te recuerde que el que se tiene que ir eres tú.

Me tienen frito los molestos enfermos egocéntricos.

Míster Simpatía 2009

Ya tenemos ganador. Pues no hay que buscar ni nada para encontrar botijos de pura bellota virgen como éste que firma como el presidente de la comunidad. Porque, extrayendo semejante nota de su contexto, cualquiera se atreve a aventurar cómo es él y en que lugar se encabronó así.

El caso es que semejante aviso se encuentra adherido en todo un señor portal de unos cientocincuenta metros cuadrados, de esos forrados todo de mármol y espejos, con una peste a naftalina que tira patrás y una lámpara de lágrimas de cristal que da grima de sólo imaginársela. Uno de esos lugares trasnochados tan típicos del barrio de Salamanca de Madrid en el que se hacinan demasiados idiotas herederos de la estupidez burguesa de hace unos pocos de lustros. Pobres ancianos, la mayoría, hipnotizados por un abrigo de pieles o auténticos herederos de la ridícula generación pija del quiero y no puedo de los años 90, de esos que visten a la parejita con los mismos colores y los sacan a pasear el domingo para que los mire todo el barrio o que se las dan de importantes y después tienen más cuentas pendientes en las tiendas del barrio que Luis Roldán con la Guardía Civil. Que de esos hay demasiados: si usted supiera de aquella que se hacía llamar condesa…

Obviamente, este aviso es una auténtica invitación a contravenir todos y cada uno de los preceptos que el tarado éste predica, sobre todo por la soberbia de emplear “Prohibido terminantemente” en lugar de un sencillo y suavizad0r “Se ruega que…”; igual de feo pero, al menos, algo más facilitador. Porque los que transitan el portalcito de marras, además de los afortunados propietarios e inquilinos del paraíso de la elegancia y el novamás, no son ruidosos borrachos, arrastrados y malolientes, que emplean los bancos de bákinjan cual locutorio sin complejos. Son, sencillamente, mujeres embarazadas que acuden a su consulta instalada, casualmente, en uno de los pisos del hortera feudo venido a menos. Mujeres a las que les duelen los pies, además de la espalda, la barriga y hasta el alma si me apuras, que necesitan sentarse por que así lo dicta la Naturaleza y que, afortunadamente, disponen de teléfonos móviles para avisar a su Antonio si, por lo que fuere, se ponen de parto en estando fuera de casa.

Como yo sólo iba de acompañante, y las prohibiciones tienen un extraño e hipnótico efecto en mí, extraje el móvil inmediatamente del bolsillo y me puse a vociferar lo más alto que pude. Sentado en el banco del portal, por supuesto.

Y a la salida, de regalo, le dejé una nota con rotulador verde a Míster Simpatía 2009:

Presidente, presiento que no soy el primero al que le cuesta tomarse en serio algo de lo que dices.

A vueltas con la hospitalidad

Tres días en un hospital dan para mucha estimulación sensorial, para mucha imaginación, para mucha artematopeya. Y si es el Hospital de Alcorcón, esa bella y tirolesa localidad madrileña más conocida ultimamente por humillar al soberbio Real Madrid que por otra cosa (aunque, siendo honesto, poco contenido de interés puede ofrecer más allá de un diseño urbanístico caótico pensado para mayor gloria de El Corte Inglés y unos atascos a cualquier hora del día que harían palidecer a los de la Concorde en París), tres días dan para toda una vida de depilación verbal sin más paradas que las necesarias para comer.

Pensaba contar mi experiencia profesional con este hospital en el ya lejano 1998 cuando, unos meses antes de la inauguración del primer hospital madrileño gestionado por una empresa privada (fundación, para más señas), mi por aquel entonces empresa empleadora concurrió al concurso de ideas y de propuestas de gestión de semejante monstruo arquitectónico llamado a ser, supuestamente, un modelo a seguir por los futuros sistemas públicos españoles de salud. Pero, pensándolo mejor, me voy a limitar a comentar un par de detalles que, en sí mismos y diez años después, documentan sin precisar de mayor explicación qué es este hospital, cómo fue resuelta la contratación de servicios y cual es el factor de excelencia de su modelo de gestión (que no médico, sobre cuya calidad no tengo comentario alguno que aportar).

ACTUALIZANDO

Diario LW

CORO GOSPEL LIVING WATER

lyriquediscorde

the home of music obsessions, music reviews, top 5 lists, Northern Soul Monday, Britpop Tuesday, Weller Wednesday, 8-Track Throwback Thursday, Female Friday, Under the Covers Sunday, 10-Questions, Top 10's, Book Reviews, Soundtracks, Live Music, Movie Reviews, Indie Movies, and much more.

Pepe Castro - photographer

Cada semana un retrato y mis impresiones sobre la sesión fotográfica

Artematopeya

Coaching - Training - Lenguaje - PNL - Creatividad - Talento - Estrategia

Luces y Sombras de las Marcas

Todas las novedades en Marketing, Social Media y Comunicación. Fátima Martínez

TheCoevas official blog

Strumentisti di Parole/Musicians of words

Dibuixa el teu Univers

Univers, de Microcosmos Teatre i Efímer

The Photo Vault and Gallery

by Gustavo Greciano

A %d blogueros les gusta esto: