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@el_pais (EL PAIS) vuelve a la insidia de la manipulación lingüística y la propaganda en titulares

Digamos que, en España, el monopolio de la insidia verbal propia de la propaganda política y de la ingeniería social ha sido tradicionalmente un haber del rotativo de Pedro J. Ramírez, aka El Mundo del Siglo XXI. Casa de grandes periodistas pero también de oscuras intrigas, en los últimos años El Mundo ha sido fuente de infumables titulares poco dignos de la profesión periodística, de su deontología y de su responsabilidad social como generador de valor.

En Artematopeya trabajamos con el lenguaje y los códigos de comunicación para la transformación personal, para el coaching de personas y talentos hacia su propia excelencia, para la comunicación emocional efectiva, para el estímulo de la creatividad y para la formación de líderes y equipos. Y no podemos evitar que se nos escapen los ojos hacia tantos suddenlies que surgen como champiñones a nuestro alrededor porque estamos entrenados para ello y nuestro awareness, nuestra capacidad de darnos cuenta,  sigue alerta.

El caso es que, esta mañana, nos hemos encontrado en el diario EL PAIS el titular que ilustra este artículo:

Miles de dependientes morirán sin ayuda al ampliarse los plazos.

Cuando lo he leído, se han desactivado todos mis botones internos y programaciones personales y, de repente, me he sorprendido a mí mismo pensando:  ¿cómo que miles de dependientes morirán sin ayuda? y se me ha puesto el estómago cabeza abajo. La sensación ha durado escasos segundos, porque los mecanismos de seguridad se han puesto en marcha para devolverme a mi estado de equilibrio. Esto es España, esto es prensa, esto es periodismo sensacionalista y esto es propaganda. He buscado la misma noticia en la edición digital para descubrir que el titular ha sido modificado para transformarlo en una versión aún más perversa:


Decenas de miles de dependientes morirán esperando la ayuda.

¿Por qué son repugnantes estos titulares de EL PAIS y por qué hay que denunciar públicamente esta práctica de manipulación flagrante cuyo objetivo no es informar sino crear de forma encubierta y artificial un estado mental asociado a significados negativos de miedo, furia, agitación y alerta por peligro y disparar contra la linea de flotación, en este caso, del gobierno de Rajoy en España?

Porque TÚ ESTÁS DIARIAMENTE EXPUESTO A ESTE TIPO DE MENSAJES QUE PROVOCAN UNA REACCIÓN A NIVEL SUBCONSCIENTE QUE ESCAPA DE TU CONTROL y, sobre todo, PORQUE NO ES INFORMACIÓN SINO PROPAGANDA y la Historia nos ha demostrado demasiadas veces ya qué es la propaganda y para qué se emplea…

Ambos titulares pivotan en torno al efecto que provoca la polisemia del término ayuda en combinación con el fraccionamiento hacia arriba del concepto (generalización) y el innecesario mega-encuadre (alejar el foco de atención para que pierda definición), provocando una ampliación innecesaria del espacio semántico que puede dar lugar, y de hecho lo hace, a una distorsión del significado con voluntad de confundir. De lo que se habla en el artículo es de ayuda económica pero la autora del texto, la periodista Carmen Morán, reencuadra hacia arriba y generaliza empleando desnudo el término ayuda, sabiendo que su acepción primaria hace referencia a la asistencia, el apoyo y el socorro y que el efecto del titular es demoledor a nivel emocional porque expresa un mensaje que se interpreta, en primera instancia, como El Gobierno dejará morir a miles de dependientes sin prestarles ninguna ayuda. Atención, además, al tiempo verbal: un taxativo futuro (morirán) cuando podría haber optado por un tiempo potencial (podrían haber ya fallecido…). Y no nos olvidemos del vocablo elegido para expresar el final de la vida: la periodista ha preferido el impersonal y vacío morir en lugar del menos connotativo fallecer en el sentido de apagarse porque no es lo mismo morir sin ayuda que fallecer sin ayuda, locución que hace referencia a otra modalidad funeraria y que, en relación con el titular, la razón crítica de cualquier lector hubiera rechazado al instante al no verse completada con el adjetivo económica por carecer de sentido.

En la coyuntura económica y social del momento, un titular como éste está pensado y escrito para servir de resorte emocional que ayude a crear de forma artificial un estado social de rechazo hacia el Gobierno y el Partido Popular y eso, por muy justificado que esté, no es más que sucia propaganda cuyo objetivo no es informarte sino manipularte para crear en ti un estado inducido de aversión que no has elegido tú.

¿De verdad estás dispuesto a que los medios de comunicación sigan metiéndose sin permiso en tu cabeza y provocándote estados de ánimo y de inquietud que tú no has pedido?

El hecho objetivo es que el Gobierno de Rajoy ha vuelto a retrasar la resolución de la ayuda económica para dependientes y esto provocará que, cuando al final se produzca, muchos de los potenciales beneficiarios podrían haber fallecido ya. Pero EL PAIS transforma la noticia en que Miles de dependientes morirán sin ayuda.

¿Que el PP es una agrupación terrorífica que viene demostrando desde hace años su absoluto desprecio y desinterés por las personas y que es un nido de codiciosos, elitistas y antisociales, con conciencia de clase superior y capaces de lo que sea por el poder y el control del sistema?. Puede que lo sea, pero allá cada uno con sus elecciones. Nadie puede obligarte a opinar nada sin tu permiso previo, porque eso no es periodismo y, además, apesta.

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@thecabinstudio (Vince) y @AlisonMoyet1 (Alf) spark the fire, long live Yazoo! Ensemble or part…

Mientras termino de preparar la segunda y tercera parte del artículo sobre producción y software musical portable en Android (que ha servido de aperitivo para una extensísima investigación, más intensiva si cabe, sobre el mismo asunto en la plataforma iOs y que también está siendo digerida en formato artículo multiparte para ver la luz aquí en las próximas semanas), me ha llegado un correo de Rick, músico de allende los mares. Con una simple pregunta (and what’s the music prod and creativity and all of your singing stuff and things got to do with the coaching and the training and your artematopeya project?), me ha hecho darme cuenta al instante de que, algunas veces, artematopeya y Artematopeya se entremezclan de forma confusa en este espacio. Y no se me ha ocurrido mejor ejemplo al que acudir para explicar que es artematopeya (con minúsculas) que el de Vince y Alison, dos buenos amigos desde que, en 1982, me hicieron experimentar por primera vez y en carne propia el efecto del extraordinario poder del talento, de la creatividad, de la comunicación supraconsciente y de la música como código y lenguaje maestro. Gracias a ellos, descubrí que uno de mis talentos estratégicos personales (el oído) servía no sólo para hacer caja y viajar por medio mundo gracias a mis habilidad lingüísticas. También servía para hacer de la voz un instrumento de expresión especial, de catalizador de sensaciones propias y ajenas y de herramienta para la persuasión y la construcción de realidades sensoriales. Para abrir la puerta a una especie de alucinante realidad paralela… Todo ello me dejó preparado para mi primer contacto con la PNL pocos años después, pero eso ya es otra historia…

Alison y Vince son, fueron y serán Yazoo por los tiempos de los tiempos. La prueba de que sus talentos en combinación son una mágica formulación química única en el Universo es que su breve obra musical, una treintena escasa de temas que vieron la luz entre 1982 y 1984, se escucha hoy con la misma emoción y con la misma inyección de endorfinas que entonces. La primera vez en mi vida que fui a comprar música –con escasos 14 años– salí de la tienda con Upstairs at Eric’s en mi walkman. Simplemente, no lo podía creer. ¿Pero de dónde había salido aquella increíble voz con tanto cuerpo, tanto color y tanto poder y porqué sonaba tan increíblemente subyugante por encima de aquellos arreglos sintéticos de cuatro pistas, medio desnudos y tan aparentemente simples pero absolutamente hipnóticos?

Eran una combinación explosiva, aquella voz llamada Alison y aquel talento musical llamado Vince.

Algunos se quejaban de que, a veces, las letras de Vince eran demasiado simples (came in from the city, walked into the door) sin entender que no eran más que otra parte del arreglo musical y que lo importante no era la semántica (this morning, this morning, the curtains were shut) sino la prosodia, el ritmo, la cadencia y las estructuras suprasegmentales, tan importantes en la comunicación emocional y en la persuasión…

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THÍS-mor-ning-THÍS-mor-ning-the-CÚR-tains-were-SHÚT

Por si no lo has reconocido, son casi como paradiddles de batería…

Las letras de Alison, por su parte, reclamaban el espacio del rhythm and blues, del jazz y del blues que una auténtica entertainer como ella, nacida para el escenario y el acústico, expresaba en clave de fusión sin perder una sola gota de sustancia en comunión con los sintes de los 80.

Upstairs at Eric’s fue, obviamente, un éxito instantáneo y adquirió la naturaleza de obra seminal de la música electrónica que estaba por venir. Los sonidos sintéticos, la repetición y la aliteración, el balanceo, el espectro estéreo y la cadencia de la palabra inducían un trance instantáneo. Sencillamente, es una de esas creaciones que demuestra que la música, aunque sea pura matemática, es también auténtico misterio y encierra un poder inescrutable. Después llegó You and me both y el éxito fue incluso mayor. Y, de repente, todo terminó. Se acabó Yazoo. En pleno éxito.

El genio suele estar reñido con la perfección, un concepto que, en realidad, no existe y que cada uno crea de acuerdo a su propia medida de la realidad. Era cuestión de tiempo que dos genios engendraran juntos lo mejor de lo que eran capaces en aquel momento y rápidamente se alejaran para no volver a converger hasta estar preparados para hacerlo en verdadera sintonía.

Toda su obra se resume en el siguiente repertorio:

“Don’t Go” (Vince Clarke) – 3:08
“Too Pieces” (Clarke) – 3:14
“Bad Connection” (Clarke) – 3:20
“I Before E Except After C” (Clarke) – 4:36
“Midnight” (Alison Moyet) – 4:22
“In My Room” (Clarke) – 3:52
“Only You” (Clarke) – 3:14
“Goodbye 70’s” (Moyet) – 2:35
“Tuesday” (Clarke) – 3:22
“Winter Kills” (Moyet) – 4:06
“Bring Your Love Down (Didn’t I)” (Moyet) – 4:40
“The Other Side Of Love” (12″) (Clarke/Moyet) – 5:21
“Situation” (Clarke/Moyet) – 5:46
“Nobody’s Diary” (Moyet) – 4:30
“Softly Over” (Clarke) – 4:01
“Sweet Thing” (Moyet) – 3:41
“Mr. Blue” (Clarke) – 3:24
“Good Times” (Moyet) – 4:18
“Walk Away from Love” (Clarke) – 3:18
“Ode to Boy” (Moyet) – 3:35
“Unmarked” (Clarke) – 3:34
“Anyone” (Moyet) – 3:24
“State Farm” (Clarke/Moyet) – 3:35
“And On” (Moyet) – 3:12″
“Happy People” (Clarke) – 2:56
“Get set” (Clarke) – 3:01

y en dos CDs de estudio (Upstairs at Eric’s, You and me both), un directo (Reconnected Live) y varias compilaciones (In your room, Best of Yazoo y remixes), todo ello disponibles en la página oficial de Yazoo.

La realidad es que Alison y Vince, juntos o por separados, son dos personas con artematopeya en minúsculas: una cualidad personal para traspasar el espacio y el momento y descubrir otras formas de ver y de observar, de transformar los recursos, de crear, de hacer que sus cosas ocurran, de aportar valor a otras realidades, de viajar incesantemente hacia lo que quieren… mediante la música.

¿Lo has pillado, Rick?

Algún día, más bien pronto que tarde, te contaré más sobre Alison. Stay tuned…

¡Dale la vuelta, AHORA Y YA!

Artematopeya Blog & News es una sección de nuestro social media hub en la que no sólo tienen cabida reports sobre nuestros cursos y talleres y las fotos de nuestros alumnos. También incluimos, y sobre todo verbalizamos, nuestra visión, a veces tachada de ácida e incluso impúdica aunque siempre nace de la voluntad de expresarnos con honestidad y con coherencia con nuestros valores, sobre herramientas y recursos con artematopeya de nacimiento, sobre lenguaje, sobre ingeniería social (aka. manipulación y propaganda) y  sobre propuestas en el mundo del arte, de la cultura, de la sociedad y del mundo entero, entre otras cosas. No pretendemos expresarnos con corrección para que nadie nos diga lo bien que dominamos el lenguaje, a pesar de que lo hagamos, ni para que los que nos lean asientan con la cabeza y una media sonrisa cuando leen nuestros artículos en señal de aprobación por haber sido políticamente correctos. No.

Básicamente, nuestra visión pivota sobre una sencilla frase. NO ESPERES A QUE SUCEDA: HAZ QUE OCURRA.

Lamentablemente para muchos, nuestro compromiso con esta motivación que nos propulsa implica cosas como que, la mayoría de las veces, lo que decimos puede no ser agradable de escuchar pero es necesario que sea dicho. Y en voz alta.

Lo siento. Es lo que hay. Ya sabes. Si no te gusta lo que vas a leer ahora puedes elegir no continuar leyendo esta página.

Te propongo un sencillo ejercicio. Mira qué hora marca tu reloj en este preciso momento y, frente a un espejo o a un cristal bien limpio que pueda reflejar tu imagen, dí en voz alta:

Mi nombre es NOMBRE y APELLIDO. Soy un ser humano. Me siento digno de respeto, relacionarme con otras personas incrementa mi bienestar y me gusta ser feliz. Tengo derecho a disfrutar de una vida plena de sensaciones agradables y a que mi calidad de vida sea sana y completa.

Ahora, cierra los ojos, realiza una par de respiraciones lentas y profundas e imagínate a ti mismo, dentro de 365 días, en la siguiente situación, haciendo que tus imágenes mentales sean vivas e intensas y que estén en movimiento cuando las imagines:

Por una circunstancia externa a tu propia vida, como puede ser la situación económica del empresario que te contrata, has perdido tu trabajo. Comienzas a consumir tus ahorros en pagos de los que antes apenas eras consciente mientras los medios de comunicación y los portavoces políticos no dejan de volcarte mensajes tóxicos y emocionalmente destructivos sobre una situación que no tiene nada que ver contigo (el circuito bolsa-inversión-banca) mientras te intentan convencer de que, de esto (¿esto?), tenemos que salir entre todos y por eso está justificado que tú te hagas cargo de una parte de unos gastos para cubrir la carencia de unos recursos económicos de los que tú nunca te has beneficiado antes. Pero eso da igual. No te queda más remedios. Comienza a mermar tu capacidad de responder a tus obligaciones económicas. No tienes éxito a la hora de encontrar un nuevo empleo. Tu cabeza empieza a hacerse preguntas para las que no encuentras respuesta. Tus emociones empiezan a descontrolarse. Tu carácter empieza a retraerse. El miedo inducido y la presión del medio va adquiriendo peso sobre tu espalda. Ya no puedes relacionarte como antes porque tienes mucho de lo que preocuparte y, además, cada vez te apetece menos. Tus amigos, que al principio trataban de entenderte, terminan por hartarse de tu aura tóxica y contagiosa, y no sólo empiezan a verte como un bicho raro sino que, además, cominezan a romperse los lazos emocionales. Cada vez hay menos personas a tu alrededor hasta que, eventualmente, se han ido todas y no queda ninguna. Y, un día, llaman a tu puerta. Son las fuerzas del orden público que vienen a expulsarte de una vivienda cuya letra has dejado de pagar hace unos meses. Tienes unos minutos para empaquetar todo lo que puedas cargar y sales a la calle. Has sido desprovisto de todo lo que tenías por un sistema en el que has peleado duro por mantenerte. Y comienza tu vida en la calle con unos cuantos bultos y un rostro que refleja tristeza, frustración, miedo y súplica. Continúas preguntándote como es posible que te haya ocurrido a ti, después de tantos estudios, tantas horas de trabajo, tanto esfuerzo y tanto respeto por los mecanismos del sistema. Y empiezas a vivir en un mundo paralelo del que nunca habías tenido noción: un mundo de silencio, de indiferencia, de ayuno, de frío y de falta de dirección. No hay ni destino ni objetivo. Estás sólo y tu mundo se limita a ti mismo.

Ahora, abre los ojos y, desde esa misma sensación, repite de nuevo la frase anterior:

Mi nombre es NOMBRE y APELLIDO. Soy un ser humano. Me siento digno de respeto, relacionarme con otras personas incrementa mi bienestar y me gusta ser feliz. Tengo derecho a disfrutar de una vida plena de sensaciones agradables y a que mi calidad de vida sea sana y completa.

¿Te ha resultado chocante la sensación de que el sentido de la misma frase es emocionalmente distinto entre la primera vez y esta segunda más reciente?

Lo cierto es que han ocurrido varias cosas. Acabas de darte cuenta de que entre la primera y la segunda vez que has leído en voz alta la frase resaltada en negrita hay algo que no ha cambiado. Eres la misma persona, con los mismos nombres y apellidos, con los mismos valores y con las mismas aspiraciones. Eres la misma persona. Tu esencia es la misma. Lo único que ha cambiado es tu estado, la configuración de tu realidad, tu circunstancia personal. Tengas o no tengas trabajo, tengas o no tengas dinero, tengas o no tengas una vivienda en propiedad… eres el mismo ser humano, eres digno del mismo respeto, tienes el mismo derecho a disfrutar de una vida plena.

¿Eres consciente de haber vuelto la cara o de haber hecho algún comentario despectivo cuando alguna persona de aspecto abandonado o de expresión ausente se te ha acercado en la calle para pedir tu ayuda?

Acabas de darte cuenta, además, de que, cuando el signo de los estímulos que recibes de tu entorno -mensajes, información, lenguaje- es degradante y tóxico para tu salud emocional, tu respuesta refleja la polaridad de ese signo. Después de un párrafo repleto de contenidos relacionados con la angustia, la pobreza, el miedo, la indiferencia… tu cuerpo ha reaccionado configurándose automáticamente en estado miedo. Te has visto por un instante al final de ese proceso y has sentido miedo hasta el punto de evitar pensar en ello. Bien. pues esto es lo que ocurre a diario con la comunicación sistémica, con los llamados medios de comunicación y con los mensajes políticos y empresariales. Están diseñados para que sientas, precisamente, eso. Miedo. Aunque te resulte difícil de creer que políticos, empresarios, banqueros y otras criaturas semejantes sean capaces de llegar a un nivel de inteligencia suficiente como para saber manipular a otros, después de haber demostrado repetidamente su incapacidad para hacer algo bien, lo cierto es que en las artes de mentir, manipular, avariciar, estafar y despreciar son auténticos maestros.

Algún día volveremos a escribir sobre el lenguaje político, con ejemplos, para que te des cuentas de que la propaganda, la manipulación y la ingeniería social existe. A diario y en tu cara.

El ejercicio concluye con la invitación a que, de ahora en adelante, cuando te cruces con una persona cuyo estado haya sido alterado y no coincida con tu modelo social, recuerdes que esa persona es digna del mismo respeto, de la misma consideración y de la misma sonrisa que tú y que te conduzcas, sencillamente, como lo que eres: un ser humano junto a otro. En el día a día, esta actitud se conoce como solidaridad aunque no se trata, ni más ni menos, que de ejercer tu humanidad. De ser (verbo) humano. De poner en valor todo lo que hace de ti un ser (sustantivo) humano.

Hoy, 8 de junio, es el día cero de la campaña masiva Somos – DALE LA VUELTA. Me repugna comprobar, en el panel de colaboradores, la presencia de engendros como Micropolix, ese parque temático infantil ubicado en San Sebastián de los Reyes (Madrid) disfrazado de inocente diversión pero cuya misión real es la de crear pequeños monstruitos consumistas en los que puedan implantar las marcas que patrocinan todas sus instalaciones desde bien pequeños. O de algunos medios que, hipócritamente, continúan silenciando a diario muchas realidades que podrían ayudar a erradicar y que, casualmente, coinciden con aquellas que ahora vienen a apoyar porque el patrocinio de acciones sociales es una eficaz táctica reputacional dentro del plan de marketing. Pero, a pesar de ellos y de otros cuantos, DALE LA VUELTA o cualquier otra acción similar es una inciativa pertinente, necesaria y urgente. La deshumanización a la que nos ha llevado este repugnante sistema consumista que tantos siglos nos ha costado construir es ya insostenible. Es de recibo devolverle el mundo a las personas y redimensionar y redefinir las estructuras que sustentan todos esos modelos sociales que han demostrado nuestro fracaso como seres inteligentes. Y, sobre todo, es de recibo posicionarse, aunque sólo sea con el gesto de llevar una prenda de ropa del revés y que el gesto sea, además, visible.

Lo importante es que empieces a actuar ya y ahora. Lo esencial es tu compromiso. Con tu decisión de que, a partir de ahora, vas a empezar a aportar valor para contribuir a una reconstrucción social centrada en las personas y no en los valores del consumo, la economía y la competencia que sólo fomentan la desigualdad. Si haces una exploración en las cercanías de tu entorno, estoy seguro de que encontrarás un proyecto o una iniciativa a la que puedes prestar tu tiempo y tu conocimiento. Empieza desde ahí. La solidaridad oficialista realiza una importante labor, pero suele ser tan opaca y estar tan burocratizada que resulta prácticamente imposible integrarse si no es de forma testimonial o meramente superficial. La prueba la tienes en la propia Asociación Española de Fundraising, promotora de la campaña Dale la vuelta, que no acepta en su perfil de Facebook aportaciones no moderadas y uno de cuyo objetivos, en realidad, no es más que solicitarle al gobierno el un incremento en las desgravaciones fiscales por donaciones para poder seguir justificando sus chiringuitos. Dinero. Sólo dinero. Puag.

Seguro que encuentras centros de apoyo, comedores sociales o unidades de rehabilitación o espacios de formación en los que estarán encantados de poder contar con tus manos, con tu actitud y con tu cabeza.

Y lo mejor de todo: adóptalo como un objetivo propulsor. Participa en un proyecto más grande que el de tu propia vida.

Dale la vuelta a tu vida y estarás dándole la vuelta a la vida de todos. Eso también es tener artematopeya.

La infancia es un modelo de excelencia

La comunicación emocional no tiene nada que ver, como ya hemos explicado en ocasiones anteriores, con la inteligencia emocional. De hecho, tu inteligencia emocional puede estar sólidamente desarrollada mientras que, sin embargo, tu capacidad para la interacción se mantiene en un poco útil estado de somnolencia vegetativa.

En realidad, en Artematopeya denominamos a nuestro modelo comunicación emocional por contraposición al resto de modelos racionales que se mantienen por encima de la línea de flotación de lo que se considera adecuadamente intelectual, colegido, terapéutico, normativo, colegiado y, de nuevo, racionalmente racional.

Según nuestra visión, todos los sistemas de un individuo se pueden definir, de un modo bastante cibernético, como un conjunto de entidades que se comunican mediante el intercambio de paquetes de información o mensajes, al estilo de la programación orientada a objetos de la computación moderna. En un nivel primario, el cerebro desarrolla conocimiento mediante el flujo de mensajes entre neuronas y se comunica con el resto del cuerpo y de sus funciones mediante neurotransmisores. Además, el propio individuo se comunica consigo mismo mediante procesos de diálogo, en el perímetro que limitan los polos consciente e inconsciente, y cuyo resultado no sólo son acciones determinadas sino también configuraciones de estados determinadas. Adicionalmente, la interacción del individuo con su medio es, una vez más, un proceso de transmisión y recepción de mensajes. Por eso, nuestro modelo de intervención para el cambio personal, el coaching, la comunicación, la motivación, la excelencia, la creatividad y el liderazgo se denomina genéricamente comunicación, porque trabajamos en torno al concepto de mensajes y paquetes semánticos articulados a partir de diferentes códigos o lenguajes. Además, esta intervención no se realiza únicamente en el nivel más externo, el de la consciencia y la razón, sino en las capas más internas al nivel del sistema nervioso. Por eso es emocional: porque no es racional y porque, también, emplea los recursos emocionales para que cada individuo elabore sus mensajes internos y externos de acuerdo a un perfil determinado y decida la morfología y el efecto de sus estados, de sus mensajes y de sus interacciones internas y externas.

Dicho así, puede parecer más complicado de lo que realmente es. Pero no es más (ni menos…) que un modelo de autoconocimiento y autogestión que te permite conseguir resultados  sorprendentes. Trabajamos con múltiples recursos: programación neurolingüística, lenguaje, hipnosis conversacional, persuasión, interpretación y role play, música, creación y recreación, por poner algunos ejemplos. Y una de las metáforas que empleamos para transferir nuestro modelo gira en torno, como no, a la versión mas depurada de comunicación emocional que se conoce: la de los niños.

Si tienes la suerte de encontrarte en el perímetro vital de un niño de dos años, estás de enhorabuena porque estás participando del mejor máster que puedes encontrar en el universo sobre comunicación, carisma, persuasión, gestión de estados, marketing, negociación y liderazgo.

La etapa que transcurre entre los cero y siete años es la fase más sorprendente, brillante, efectiva, productiva, emocionante, emocional y gestáltica de cualquier vida. El cerebro, que constituye una tecnología tan sencillamente alucinante que debería ser imposible, comienza un proceso de estructuración que concluye alrededor de los siete años, gracias a la intervención y el adoctrinamiento social, convirtiéndonos en pequeños autómatas robotizados con formas y expresiones de adultos prematuros condenados a actuar como prototipos de traje gris de esa maquinal sociedad que, entre todos, hemos construido a lo largo de los siglos.

En el minuto uno, el sistema nervioso de un recién nacido comienza a recibir mensajes a través de sus sentidos. Su archivo mental está vacío, aunque comienza a construirse automáticamente de forma inmediata. Al no disponer ni de reglamentos ni de factor crítico de serie, su proceso es instintivo, intuitivo, inconsciente y, a la vez, altamente efectivo y excelente al 100%. Sin palabras, sin conocimiento, sin apenas recursos, un organismo casi vacío no sólo es capaz de comunicarse con otros organismos de tamaño gigante -los adultos- sin ninguna dificultad, sino que además consigue hipnotizarlos, persuadirlos y atraparlos en su red empleando única y exclusivamente sus limitados recursos de comunicación emocional. Un puchero o una torpe caricia pueden parecer simples zalamerías, pero son en realidad estrategias emocionales altamente especializadas que implican una compleja maquinaria interna con un ratio de éxito del 100% en términos de objetivos.

Tras los primeros meses, sus habilidades kinestésicas se potencian al 2.000% en comparación con las tuyas, adulto. Su capacidad de manipular sensaciones y estados internos no la emplean, precisamente, con ellos mismos, sino directamente contra ti. Aún no dominan el lenguaje verbal más allá de sus cremosos gugutéos, pero es que no les hace falta. Son auténticos catedráticos de la comunicación sensacional -por sensaciones- y dominan de tal modo los canales sensoriales -visual, auditivo, gustativo, olfativo y táctil- con sus microexpresiones faciales, su kinestesia corporal, sus mecanismos hormonales, su dominio de los niveles suprasegmentales del lenguaje … que consiguen establecer comunicaciones de una riqueza expresiva tal que, la mayoría de las veces, supera la de cualquier adulto. Son el mejor ejemplo de ídolos de masas, carismáticos y ansiolíticos a partes iguales.

Cuando se acercan a los dos años de edad, en pleno proceso de incorporación del habla, comienza su verdadero aprendizaje conceptual sobre el medio y su crecimiento cerebral se multiplica exponencialmente. Su maestría, su excelencia y su liderazgo ha alcanzado niveles estratosféricos. Cada concepto alimenta su lenguaje y el crecimiento de su lenguaje provoca la incorporación de nuevos conceptos. A partir de este momento, el organismo en desarrollo entra en una etapa de crecimiento imparable. Al principio, su charloteo es ininteligible pero, poco a poco, comienza a configurarse una taxonomía propia de 20 ó 30 palabras. Y, ciertamente, con 30 palabras son capaces de dominar su mundo. Mío significa yo, aquí, mío o conmigo, por ejemplo. Su idioma es multiestratificado, polisémico y altamente eficaz. Tú, adulto, necesitas emplear alrededor de 20.000 vocablos para conseguir los mismos objetivos. Un niño es capaz de establecer un proceso de negociación con una sola palabra: ¿juebas?. Un adulto suele precisar un curso de formación de 5.000 euros, como poco.

Lamentablemente, es en ese momento de imparable potencial en el que los niños comienzan a disfrutar de la capacidad de crear su propio mapa de la realidad cuando suele aparecer un elemento disruptor que consigue cargarse, de un plumazo, todo ese potencial: el típico papá sadim (midas, leído al revés) o, lo que es lo mismo, el adulto que se empeña no en conseguir que todo ese brillo se convierta en oro sino, más bien, en apagarlo; el adulto que, en vez de garantizar que el mapa de la realidad de un niño sea un terreno fértil y propio en el que plantar múltiples semillas para que crezcan a su propio ritmo y según su propia capacidad, se empeñan en vaciarlo y transformalo en una réplica de su propio mapa, por lo general limitado por virus mentales, convenciones sociales, aprendizajes culturales, ignorancia personal y frases hechas; el adulto que, en vez de velar porque esa capacidad de comunicación, liderazgo, carisma, negociación y potencial personal continúe en expansión, comienza a poner vallas al campo en términos de esto no se hace, esto no se dice, esto no se toca (y menos si tiene algo que ver con lo sexual, a pesar de que es precisamente ahora cuando este aprendizaje debería ser naturalizado); el adulto que, al evaluar a un hijo según su propio mapa mental, le está privando de desarrollar conocimientos y capacidades que potencialmente podría incorporar aunque él mismo no los tenga, al no ser capaz de traspasar de los límites de su propia burbuja; el adulto que, sin ni siquiera saberlo, se empeña en adoctrinar un nuevo robot a su imagen y semejanza; el adulto que, muy probablemente sin ninguna animosidad, es capaz de preguntarle a su hijo de tres años quién es su novia en la guardería, qué quiere ser de mayor o cualquier otra estupidez semejante que para un niño de tres años no significa absolutamente nada.

Se supone que, si con dos años ya somos expertos en todas esas habilidades, con la práctica y la edad deberíamos haber sido capaces de desarrollarlas hasta un grado gigantiásico. Sin embargo, nuestro modelo social nos lleva a corromper todo ese potencial creando adultos prematuros, monstruitos degradados en los que implantamos un proceso excesivamente intelectualizado y racional de normalización social que habrá de acompañarlos, si nadie lo remedia, por el resto de sus días.

En Artematopeya, intentamos revertir ese proceso y revelar de nuevo la existencia olvidada de todas esas capacidades y los mecanimos que las articulan para que nuestros amigos retiren los hierbajos, los escombros y las bolsas de basura de sus mapas de la realidad, dejen el suelo limpio y empiecen a hacer crecer de nuevo todas sus habilidades sepultadas a partir de donde lo dejaron entonces. De eso hablamos cuando hablamos de comunicacion emocional.

Mientras las comadronas no empiecen a entregar bebés en pañales y con corbata, todavía hay esperanza…

Pasaporte a Dublín

No. Esto no es Eurovisión ni estamos en 1970. Es, simplemente, que Artematopeya se marcha a Dublín hasta el próximo lunes. Nos vemos a la vuelta.

En apoyo al lado femenino…

Artematopeya se une a otra iniciativa de comunicación social en torno a uno de los factores potenciales de mayor impacto emocional entre la mitad femenina de la sociedad: la salud mamaria. Y lo hacemos, como es ya sabido,  no sólo por la responsabilidad y el respeto con los que nos conectamos con los lados femeninos de la vida, auténticos motores de la creatividad, de la innovación, de la comunicación emocional y de la artes –las materias primas de nuestros talleres, seminarios y coloquios-; también, porque sabemos de buena tinta que los sistemas nerviosos de todas y cada una de las mujeres tienen mucho que decir sobre este asunto.

La realidad, como tal, no existe. Mejor aún: existe, pero no somos capaces de verla de forma objetiva. Nuestros sistemas de interacción con todo lo que nos rodea se ven sesgados porque los sentidos, que actúan como canales a través de los cuales recibimos datos sobre los que construímos nuestra representación personal y única de la realidad, están filtrados: filtrados por creencias, aprendizajes, ideas, mitos, rumores, virus mentales y prejuicios entre otras pátinas. Por eso sabemos que, aunque una circunstancia personal cualquiera no sea en sí más que un conjunto de configuraciones mecánicas determinadas, el paquete emocional asociado a cada circunstancia es un efecto no sobrevenido sino creado por nosotros mismos en los recovecos de nuestros sistemas nerviosos. Y, por ello, también sabemos que se puede manipular. Y, lo que es mejor: hacerlo en nuestro propio beneficio y para nuestro propio bienestar, al servicio de nuestros propios intereses y no a los de nadie más, individuo o grupo.

En román paladín: cuando alguien dice, por ejemplo, encontrarse en un estado determinado de frustración, miedo, angustia, depresión o malestar de cualquier grado, lo que ha ocurrido es que que ese alguien ha elegido asociar un paquete emocional de signo negativo a un circunstancia que, en sí, no significa nada. ¿Que pasaría si ese mismo alguien desarrollara, por el contrario, una estrategia emocional de signo positivo para transformar la semántica de, digamos, un trauma mamario para convertirlo en una palanca de gestión emocional positiva y de crecimiento personal inmune al concepto de circunstancia?

La integridad mamaria es, para las mujeres, un factor de identidad. En mi opinión, por una excesiva presión social asociada más a la imaginería visual de esta civilización infectada de vanidad visual que por el miedo anticipado a una carencia personal. Y, en muchos otros casos, es también un factor de mecánica glandular. Pero, en cualquiera de ellos, no estaría de más hacernos algunas preguntas:

¿QUIÉN DICE, DÓNDE ESTÁ ESCRITO, DÓNDE ESTÁ CINCELADO EN PIEDRA que la ausencia de un pecho, por el motivo que sea, tiene que afectar obligatoriamente al bienestar emocional de una mujer?

¿QUIÉN DICE, DÓNDE ESTÁ ESCRITO, DÓNDE ESTÁ CINCELADO EN PIEDRA que una mujer con un sólo pecho es menos que una mujer con dos pechos?

¿QUIÉN DICE, DÓNDE ESTÁ ESCRITO, DÓNDE ESTÁ CINCELADO EN PIEDRA que la ausencia de un pecho es radicalmente diferente a la ausencia de un dedo, una costilla o una muela?

¿QUIÉN DICE, DÓNDE ESTÁ ESCRITO, DÓNDE ESTÁ CINCELADO EN PIEDRA que una mujer ha de sentirse tan absolutamente forzada por la hipertrofiada presión social como para verse obligada a corregir un factor percibido como ofensivo, como es la ausencia de un pecho, y necesitar una reconstrucción fisiológica para recuperar su sentido de pertenencia en igualdad de condiciones?

¿TENDRÍAN QUE SENTIRSE TAMBIÉN MUTILADAS LAS MUJERES CON SÓLO DOS PECHOS SI EXISTIERAN, ADEMÁS, MUJERES CON TRES PECHOS?

No olvidemos que la reconstrucción mamaria es, en un alto porcentaje, una necesidad de origen social más que personal. Aunque en Artematopeya también creemos que la reconstrucción mamaria es un recurso estupendo siempre y cuando cualquier mujer lo utilice, sencillamente, porque le dé la santísima y real gana y no porque se sienta obligada a responder a ningún perfil visual específico.

En Artematopeya trabajamos con la comunicación emocional como herramienta para el cambio. La comunicación emocional no es inteligencia emocional. Es un modelo de entrenamiento que se apoya en múltiples herramientas y que, tras superar el momento inicial de la revelación, el momento del ahhhhhh, se convierte en un facilitador de la auténtica y genuina gestión individualizada de las realidades personales. Las personas dejan de reaccionar y comienzan a accionar. Dejan de resignarse y comienzan a elegir. Dejan de observar y comienzan a construir. Dejan de ser pasajeros y se transforman en conductores. Dejan de ser seguidores gregarios y se transforman en auténticos y genuinos líderes de su propia vida y de su propia realidad. Sabemos que no podemos abordar a la sociedad en bloque pero sí podemos ir de uno en uno y generar un cambio desde dentro. Tardaremos más, pero es sólo cuestión de tiempo…

Mientras tanto, continuaremos apoyando cualquier iniciativa cuyo objetivo sea ayudar a las personas a seguir estando bien y, por eso, nos hemos sumado al concierto benéfico que organiza el Centro Integral de la Mama en apoyo de las mujeres y de la técnica de la reconstrucción mamaria como otra opción facilitadora de la autogestión emocional. Será el viernes 20 de abril,  a las 22:00 horas, en la Sala OUI-MAD (Jorge Juan 99 – Puerta D del Palacio de los Deportes de Madrid) en una Gala conducida, además, por el otro 50% de Artematopeya, a.k.a. Luis Mottola. Allí estaremos.

Y si .te apetece ayudarnos a difundir esta iniciativa, ya sabes que .puedes copiar este artículo donde quieras y compartirlo con tus contactos y amigos a través de tus redes sociales. Gracias.

Falsa Evidencia Aparentemente Real… FEAR, o sea, MIEDO

Si utilizas la caja ¿Buscas algo en particular? que tienes en el menú que hay a tu derecha para buscar la palabra miedo entre todos los contenidos de Artematopeya Blog & News, vas a recibir una selección de artículos suficientemente amplia sobre el tópico según ha sido tratado aquí, desde una perspectiva cognitiva. Si lo que esperas son reflexiones hipersensibles e hiperemocionales (hiperirracionales) de librería de autoayuda, no sería mala idea que, mejor, buscarás en otro lugar.

Miedo.

Fear (en inglés).

F-E-A-R.

Falsa Evidencia Aparentemente Real.

Por si no lo has observado: desde hace unos meses, está siendo reseñable el incremento de presencia uniformada en espacios públicos, medios de transporte y áreas de consumo.

¿Por qué?.

Pueden existir múltiples razones según las coordenadas espacio-tiempo que se apliquen. Pero, en este caso, parecen responder únicamente a uno de los sistemas de psico-control (o, sencillamente, propaganda) más comunes: el marketing del miedo.

Nos encontramos en un momento de la historia en el que el vaso del bienestar social parece estar a punto de rebosar. El sistema ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica aberración descontrolada. Los políticos, una vez más, se han quedado con sus feos culos al aire. Se han dedicado mucho a la retórica, a su mochila personal y a salvaguardar su status quo y poco a ejecutar adecuadamente aquello por lo que se supone que reciben los votos y la representación social. No termina de llegar, aunque no deja de anunciarse, una nueva revolución francesa pero, esta vez, a nivel mundial. O, mejor, a nivel global.

Nadie está dispuesto a dejar que le guillotinen la cabeza. Algo habrá que hacer. Y la política, como ciencia estratégica que en el fondo es, o más bien los políticos disponen de sus herramientas.

Imagínate que vives en un país como España, en el que, después de años de despropósitos políticos en manos de un dirigente enfermizamente pueril y pretendidamente visionario, ocurre un cambio político y se termina por descubrir que todo está a medio pudrir entre demasiados casos de corrupción, apropiación indebida, tratos de favor y discursos vacíos que se han terminando transformando en enfermedad estructural crónica.

Imagínate que el nuevo gobierno, a la sazón una cohorte neoliberal disfrazada de equipo de corderos, ocupa su nueva casa con el apoyo de una mayoría (la misma que, inexplicablemente, le dará la espalda después convocando una huelga general… ¿en qué quedamos, mayoría?) pero se encuentra las huchas vacías y dice estar obligado a hacer algo para detener las presiones de las hordas globales, tanto económicas como institucionales.

Imagínate que el nuevo gobierno, entonces, en vez de desarrollar un plan estratégico innovador y enfocado al desarrollo a medio plazo, se limita a acometer una brutal estrategia de recortes de propiedad y de incrementos impositivos que comienza a invadir el espacio personal de todos los españoles, que, a pesar de entender que la macrosituación nos es desfavorable, empiezan a mostrar su hartazgo ante semejante asalto a mano armada.

Tú también estás empezando a estar harto, ¿verdad?. Quizás, hasta estás a punto de hacer algo. De reaccionar.

Pues justo ahora es cuando, tácticamente, procede que entre en juego el márketing del miedo.

De repente, las patrullas de policia municipal inundan las calles. Las empresas de seguridad despliegan sus efectivos en, prácticamente, todas y cada una de las estaciones de metro, tren y autobús. Los cuerpos de seguridad de todo tipo están por todas partes, incluidos los espacios dedicados al consumo para viralizar al máximo la evidencia de su presencia.

¿Por qué?

Pues porque la política no es esa práctica social, objetiva, limpia, humanista y facilitadora que habría de ser. La política no es más un peligroso ghetto que responde más a intereses propios que ajenos y que jamás (o casi) permite que una amenaza sobre su poder personal, social o económico se convierta en un peligro real y menos si procede de la clase media. Y, para ello, se sirve de todas las herramientas que ha generado con esfuerzo y fruición el conocimiento humano. Como las ciencias cognitivas, entre otras.

Cuando muchos miles de personas empiezan a sentir cada vez más cerca que el estado personal de bienestar económico, familiar y consumista que les ha sido implantado en el cerebro por el propio sistema se resiente y comienza a resquebrajarse, esos mismos miles de personas dejan de ser sonrientes ciudadanos modelo con tarjeta de crédito entre los dientes y se transforman en potenciales zombis despeinados, mal vestidos y capaces de cualquier cosa porque, después de haber perdido casi todo, no tienen nada más que perder. Y, entonces, son peligrosos. Además de oler mal, que dirían algunos.

Cuando el vaso social está a punto de rebosar, el mejor remedio es la creación de un falso estado sociomental de alarma, de miedo, de peligro. Esos mismos miles de personas, en medio de su implantada desesperación mental rutinaria, observan las presencias uniformadas y ponen en marcha, como los estrategas políticos ya habían previsto de antemano, el mecanismo de la lógica construida o falacia conveniente: si hay tanta policía, por algo será; menos mal que el sistema me protege…

Lo cierto es que no pasa nada. Pero la idea es que tú pienses que algo ocurre y que te sientas alarmado y en peligro. Aunque no sea más que una falsa evidencia aparentemente real. Y que sigas inmóvil calladito, sin mover un dedo… mientras dejas que el sistema te proteja de algo que no existe pero cuyo pensamiento te neutraliza.

¿A ti te parece normal sentir miedo de algo que no existe?

¿Y, simplemente, sentir miedo?

Continuará…

 

¡Anthony Robbins vuelve a Europa en mayo de 2012!

English speaking reader? Download the english version of the article Anthony Robbins back in Europe with the new UNLEASH THE POWER WITHIN event!! HERE.

Seguro que, algunas veces, te has preguntado qué es lo que ocurre con ciertas personas que, sin explicación aparente, te provocan un estado de bienestar instantáneo. Son capaces de transformar tus estados internos con sólo aparecer frente a ti, con sólo despachar unas cuantas frases, con sólo acompañarse de unos pocos gestos. Esas personas te transmiten una especie de recarga positiva que te eriza el vello de la nuca y te hacen sentirte como un motor a reacción de cohete espacial a punto de despegar para atravesar la estratosfera camino del horizonte del Universo… Sencillamente, te apetece estar a su alrededor, compartir con ellos tu tiempo y generar un circuito de retroalimentación que mantenga toda esa energía positiva en modo bucle.

Su especialidad es la comunicación, la persuasión, el lenguaje, los códigos de transmisión y la gestión del inconsciente y son conocidos como motivadores, personas que disfrutan de la habilidad (innata o cultivada) de provocar potentes cambios en aquellos con los que se relacionan mediante su habilidad conversacional. Algunos, se mueven en tu mismo entorno y ni siquiera son demasiado conscientes de lo que son capaces de hacer con sus habilidades; simplemente, disfrutan de relaciones felices y por lo general sanas y sus vidas son estupendas y se sienten llenos. Son todos esos motivadores naturales que suelen vivir rodeados de leales amigos en una rutina permanente de felicidad positiva. Lo mejor de ser un motivador es que no se limita a motivar. Consigue que las personas dejen de ver la realidad distorsionada que les ha sido implantada y hace que empiecen a vivir en una realidad real en la que cada uno elige cómo quiere ser, qué quiere hacer y cómo quiere sentirse en lugar de limitarse a reaccionar a los estímulos negativos de un entorno social diseñado para provocar frustración, miedo y consumo controlado. Un motivador hace que otra persona adopte una identidad renovada y reforzada, que reconfigure sus emociones de modo productivo y comience a vivir de acuerdo a sus propios objetivos y no a los objetivos de otros.

La capacidad de ser motivador está presente en todos, incluido tú. Sí, tú: el que está leyendo este artículo. Estás hecho de la misma carne, tienes los mismos órganos, tienes un cerebro y un sistema emocional idéntico. No hay nada que te haga distinto de un motivador; si acaso, el hecho de que un motivador ya ha pasado por su proceso personal de darse cuenta y por el momento de revelación en el que descubre todo su potencial y realiza el cambio en sí mismo para después empezar a provocarlo en los demás.

A excepción quizás de Paul McKenna, Anthony Robbins es uno de los mejores motivadores que existen a nivel mundial. Ha convertido su excelencia personal en una herramienta espectacular para el cambio personal que escenifica en eventos masivos de cuatro días en los que, en grupos de entre 5.000 y 50.00 espectadores, ejecuta un programa de motivación grupal milimétricamente diseñado para que los miles de personas que se sientan frente a su escenario salgan de allí transformados en lo que cada uno desee.

El programa de Robbins, conocido como Unleash the power within (¡Desata tu fuerza interior!), consigue precisa y exactamente lo que promete: desatar el poder y la fuerza interior de todos los asistentes y convertir a 5.000 buscadores en 5.000 descubridores con un objetivo, un camino a seguir y un modo de caminarlo. Seguro que has escuchado hablar de su famoso firewalking: después de que tú seas capaz de caminar sobre un lecho de brasas incandescentes (a pesar de que ahora no lo creas ni por asomo, lo harás: te lo aseguro), nada volverá a ser imposible para ti. No lo fue tampoco para Oprah en noviembre de 2011…

Siempre puedes leer alguno de los textos de Anthony Robbins traducidos al español, porque son una lectura propulsora para tu vida. Pero si eres de los que ha vivido ya el momento en el que una chispa desconocida te ha hecho darte cuenta de que quieres transformar tu vida y no sabes como desatar tu fuerza interior para hacer que ocurra, anímate y vive la experiencia de asistir a uno de los próximos eventos de Unleash the power within con Anthony Robbins.

Esto es una propuesta para que dejes de esperar a que las cosas ocurran solas. Es una propuesta sobre apretar el botón del fantástico poder que estás manteniendo reprimido en tu interior y que deberías liberar para emplearlo en tu felicidad y tu propio beneficio. Es una propuesta para retarte a que elijas vivir una vida según tus propias reglas y que haya sido diseñada por ti y no por nadie más.

En Unleash the power within con Anthony Robbins:

  • Te desprenderás de una vez por todas de todos esos miedos que pueden estar manteniéndote retenido en un estado pasivo y negativo para ti.
  • Aprenderás a activar tu mejor velocidad para afrontar sin esfuerzo cualquier situación que te haya parecido difícil hasta ahora.
  • Instalarás en ti los hábitos que provocan máxima energía, salud y picos de vitalidad.
  • Instalarás en ti un sistema inconsciente anti-fracaso, para asegurarte de que te mantienes enfocado en tus objetivos incluso cuando tu situación y tu entorno puedan intentar invadir tu estado óptimo con demandas, distracciones e infecciones de frustración, miedos y virus emocionales.
  • Desenmascarás la información social diseñada para provocar tu miedo y tu angustia en torno al concepto creado de crisis y aprenderás las estrategias infalibles para la gestión personal de tu propios recursos y de tu dinero sin dejar que la información y la propaganda sean quienes definan cómo han de reaccioanr tus emociones.

Anthony Robbins es, también, uno de pocos expertos seminales en programación neurolingüística que ha transformado su conocimiento de nuestra disciplina en una herramienta aplicada. Muchos de nosotros asistimos a los programas de Robbins para volver a verle en acción. Su manejo conversacional del cambio es, simplemente, magistral. Para los pe-ene-el-ístas, volver a ver el trabajo de Robbins sigue siendo uno de los mejores aprendizajes.

¿Te animas? Pues pincha en este enlace para inscrbirte a Unleash the power within y caminar sobre las brasas. Nos vemos en Londres del 18 a 21 de mayo…

Tiempo líquido

Esta mañana he vuelto a tener una experiencia de tiempo líquido. El tiempo líquido es la sensación que experimentas cuando parece que el tiempo que dedicas a una acción rutinaria avanza más despacio, a cámara lenta. La percepción de tu realidad personal no cambia (sientes con absoluta seguridad que haces la misma cantidad de cosas a la misma velocidad de siempre) pero, al concluir, el tiempo que has ocupado es mucho menor del que habrías esperado. Es como si el tiempo estuviera hecho de crema, como los relojes blandos de Dalí, que avanzan a cámara lenta, viscosos pero perfectamente definidos en términos sensoriales.

Lo cierto es que no se trata de una casualidad. Hoy necesitaba disponer de tiempo líquido después de un fin de semana agotador de verdad. Y he puesto en marcha uno de mis interruptores neurolingüisticos que gestiona esta parte de mi sistema nervioso. Ésta, y otras muchas estrategias, son parte de mi caja de herramientas personal y provienen de mi formación en programación neurolingüística. La PNL es una parte importante del corpus que conforma la metodología de comunicación emocional con la que trabajamos en Artematopeya. Yo tengo la fortuna (voluntariamente perseguida) de encontrarme entre los españoles que se han formado con la generación cero de la faculty científica que ha desarrollado la PNL como disciplina. Son Richard Bandler, John Grinder y Robert Dilts, entre otros.

Por motivos que no vienen al caso, este último fin de semana me he visto obligadamente expuesto a uno de tantos profesionales que, en España, se esconden tras el término coaching (certificado, por supuesto) para vender productos formativos basados sin pudor en el modelo de la PNL cuyo origen, por supuesto, ocultan taimadamente. Es lamentable y ridículo ver como alguien intenta articular algo ni de lejos parecido a la PNL y con un escenificación igual de ridícula; por eso, muchos lo disfrazan de coaching, para evitar que nadie pueda decirles después que parece no tienen ni puñetera idea (con perdón).

Lamentablemente, la reputación de la PNL en España sigue estando limitada y deteriorada por la práctica de muchos mediocres que ni siquiera dominan lo suficiente el idioma original como para incorporar la PNL en su reducido nivel de aprendizaje. Tras un acercamiento en el que comprueban que no son capaces de entender nada, abandonan toda esperanza y se embarcan en la recreación de una versión personal de la PNL (una PNL prostituida y mal transmitida que no tiene nada que ver con la PNL de Richard Bandler y John Grinder) para venderla como pueden. Esto es lo que puedes encontrar abundantemente en España desde hace demasiados años. Sigo sin ver que la mayoría de practitioners, coaches, formadores y sabios en PNL que inundan nuestro país renueven sus certificaciones cada dos años, como hacemos algunos, ni que en sus productos gestionen con excelencia uno de los elementos clave de la PNL y de la comunicación: el lenguaje. Cómo van a hacerlo, si ni siquiera pueden decir good morning. Sin lenguaje, no hay PNL ni hay comunicación. Pero no dejan de publicar libros (ridículos), publicar entrevistas (estúpidas) y cobrar precios (indecentes) por impartir sus payasadas. El día que los vea sentados a mi lado en Londres, en Los Angeles o en Orlando cambiaré de opinión y lo diré. Pero, mientras tanto, me avergüenza observar como algunos practicantes ofrecen información incompleta y mal interpretada sobre submodalidades, agudeza sensorial, metamodelo o lenguaje pretendidamente ericksoniano que, simplemente, es una bufonada y que no tiene nada que ver con el modelo real de la PNL.

Me apetecía contar todo esto para avisarte de que huyas de sucedáneos y de productos de mercadillo mal trasladados al castellano (porque, aunque ellos no lo hagan, se puede hacer con investigación y trabajo) y que hagas una inversión eficiente y conveniente en ti y en tu formación, si lo que buscas es introducirte en modelos cognitivos que luego puedas aplicar a múltiples campos (creatividad, coaching, terapia, escritura emocional). No malgastes tus recursos en formación cuyo perfil es el de una mala copia, pobremente adaptada y prostituida e impartida por mediocres sin nivel suficiente para formarte con calidad.

Si quieres ser un buen coach, y conociendo lo que se cuece por ahí no creo equivocarme, fórmate primero en programación neurolingüística con los mejores, mientras sigan vivos: Richard Bandler, John Grinder y Robert Dilts. Escoge la vertiente que quieras: a pesar de sus diferencias, su trabajo seminal con la PNL es toda la garantía que necesitas. Después vendrán otras disciplinas que enriquecerán tu corpus de habilidades. Pero huye de toda esa formación de mercadillo con el apellido coaching que está tan de moda y, lamentablemente, en manos de incapaces sin escrúpulos. El coaching es un proceso (NO una categoría profesional o un modelo empresarial) que puedes afrontar desde un perfil de habilidades personales muy amplio, y no al revés. Por mucho que digan algunos.

Invierte en lo mejor porque tu retorno siempre será el mejor.

Y lo mejor en PNL es, por ejemplo, NLPlife Training, en Londres. Organizan, entre otros, los programas de certificación en PNL de Richard Bandler en Europa. Periodo.

¿Te lo vas a perder? Pues mira por donde: sí.

Llegas a una gasolinera para repostar y tu campo visual (reproducido en esta foto) comienza a ejercer de inmediato un efecto de succión sobre tu cerebro. La perspectiva y las fugas del paisaje empiezan a tirar de ti como las sirenas de ulises y es bastante probable que termines, sin haberlo pensado demasiado, pasando tu coche por el túnel de lavado gracias a la potencia inconsciente de atracción que proyecta este conjunto visual.

Entonces, abres la puerta de tu coche para dirigirte a la caja y permitir que te terminen de convencer sin ofrecer resistencia cuanto te encuentras con esto otro:

¡Zas!

Se acaba de romper el hechizo. Y ya no hay tunel de lavado que valga. Porque, después de tener todo a favor para que te gastes 10 euros en un seguramente innecesario lavado sin el riesgo de que te lo pienses mucho, en esta gasolinera de Alcalá de Henares (Madrid) destrozan cualquier eventual posibilidad de que al final lo hagas gracias al copy de esta especie de pancarta panfletera a cuyo autor deberían penar, cuando menos, con la cadena perpetua y excomulgarle de la profesión para evitar que siga perpetrando semejante aberraciones de comunicación.

Y… ¿por qué?

Porque la primera idea, presentada en forma de interrogación pero sin la potencia semántica del lenguaje oral, directamente te está implantando una orden encubierta (no intencionada pero de efecto desastroso para el dueño del túnel) y te está diciendo que te vas a ir sin lavarlo. Recuerda que el sistema nervioso gestiona la información en secuencias de imágenes y primero tiene que visualizarla en afirmativo neutral para después poder interrogarlo o negarlo. Y una vez que tu sistema nervioso ha fabricado la película en la que te ve marchándote sin lavarlo, ya no hay interrogación que valga porque tu inconsciente ha recibido la orden de que te marches sin lavarlo. Literal: te vas a ir sin lavarlo…

Y porque la segunda idea, que es completamente independiente de la primera (no tiene nada que ver irse sin lavarlo con informarse aquí de sus promociones… a no ser que utilices los facilitadores morfológicos que convierten un lenguaje neutro en auténtico lenguaje hipnótico), además de transmitirte una orden o baúl vacío de contenido (una generalización como una rascacielos de cuatrocientos pisos) está superponiéndose a e invalidando la primera idea, empleando para ello una tipografía de mayor tamaño y con un color cálido, por lo que cuando llegas a la segunda línea ya te has olvidado de la primera (¿promociones de qué?).

Y porque la tercera idea, que aún se superpone más a las anteriores porque la tipografía todavía es mucho más grande, termina ofreciéndole a tu pantalla mental una imagen de que… ¡tu coche más limpio!. Estás viendo en tu película mental un coche limpio, brillante y reluciente. Y cuando has visto esa imagen mental de tu coche, tu inconsciente desactiva tu mecanismo de conservación y tu consciente pierde interés en lavarlo porque ya lo está viendo limpio.

Claro, todo esto a no ser que seas un auténtico sucio y tu coche esté cubierto de barro como si hubiera pasado por el Mar Menor y lleves hasta cabezas de gamba y servilletas arrugadas en las alfombrillas del habitáculo, que todo puede ser, en cuyo caso lo terminarás lavando sí o sí. Pero, si eres más o menos prolijo y el uso que le das a tu coche es el más o menos normal del común de los mortales, te aseguro que te habrás marchado de la gasolinera y nunca recordarás ni siquiera haber considerado la posibilidad de lavarlo allí.

Así que ya sabes. Presta mucha atención a tus palabras la próxima vez que quieras lanzar una invitación y evita todos estos ¿te vas a perder tal cosa? o ¿te vas a ir sin tal otra?. Porque estarás provocando, sin saberlo, que te respondan con un pues mira por donde: sí.

Y si quieres saber más sobre lenguaje hipnótico y comunicación persuasiva… nos vemos en un próximo taller de comunicación emocional. :-)

Eva al desnudo y la comunicación emocional

Artematopeya Blog & News no es una web sobre cine, aunque a veces nos guste reseñar alguna que otra película haciendo honor al efecto hipnótico del que hacen gala algunos mecanismos psicosociales de los que hablamos en nuestros talleres sobre comunicación emocional. Sobre la última y primera película del debutante Kike Maíllo,  no procede profundizar aquí en lo cinematográfico por varias razones a pesar de mis irreprimibles ganas: entre otras, por el hecho de que cualquier dato que se me ocurriera comentar provocaría un automático destripado de las ya de por sí e inexplicablemte en exceso predecibles dos tramas principales de esta historia. Baste comentar aquí que las interpretaciones, a excepción de la maravillosamente intuitiva Claudia Vega y de la maravillosamente actriz Marta Etura, son sencillamente eso: maravillosas. Casi todo lo demás en esta película, incluido Lluis Homar y el siempre sobrevalorado Daniel Brühl, es despiadadamente mediocre y demasiado pagado de sí mismo.

Eva (Escándalo Films) es un mercadillo de intenciones cruzadas que se despeña por congelación. Con un director que se empeña en recordar que no es una cinta de ciencia ficción sino de personajes –y luego termina presentado dos tramas (un triángulo amoroso y una reflexión existencialista) absolutamente adivinables en el minuto ’20 de metraje gracias al innecesario flash-forward que prologa la película– y una producción/distribución que se empeñan en supermanierar el apartado artístico de esta producción para aprovechar que el Pisuerga pasa por Sitges, Venecia y otras fantásticas localidades, la experiencia del espectador es una constante esquizofrenia entre lo que le están obligando a que quiera ver (ciencia ficción de libro) aunque el desenredo de la trama le esté llevando hacia otro lado. Es como lo de vocalizar en voz alta un “sí” mientras mueves la cabeza hacia los lados expresando un “no”. Conflicto de hemisferios cerebrales y system crash.

Pero, pero, pero.

A pesar de la indiferencia que me pueda provocar como creación, Eva (Escándalo Films) es un estupendo recurso que voy a empezar a emplear de aquí en adelante para nuestros talleres porque contiene las mejores ilustraciones con las que me he cruzado nunca sobre algunos de los conceptos que conforman el corpus de las disciplinas de comunicación emocional con las que trabajamos en Artematopeya:

  • La fotografía y el diseño de sonido (la película transcurre en una localización nevada, blanca, deshabitada, hostil) conforman una metáfora emocional extremadamente afinada que es transversal a todo en Eva como conjunto. No sólo enmarca la acción en una narración (storytelling) con un mood o estado de ánimo y un ritmo determinados, sino que va hilvanando personajes y situaciones en una suerte de collar de hielo mientras estimula todos los canales sensoriales de espectador en una única dirección. A partir de un cierto momento, el espectador es incapaz de determinar donde se encuentra en realidad el paisaje más helado, si fuera o dentro de esos personajes fríos, inexpresivos y casi más muertos que los propios robots que ellos mismos diseñan. Storytelling emocional y punto. Llevado tan al extremo que, como espectador, sales del cine frío en todos los sentidos…
  • Algunos robots del universo de Eva, como el Max interpretado por Lluis Homar, son capaces de escalar a voluntad la intensidad emocional de sus configuraciones internas, de sus motores humanizantes, de su interface de relación social.
  • Es curiosa -por inesperada- la utilización explícita (y algo amateur…) de un patrón de hipnosis conversacional o lenguaje hipnótico en acción mediante una orden o comando embebido. Esta secuencia lingüística (¿que ves cuando cierras los ojos?) es una orden encubierta de protección que los diseñadores implantan como medida de seguridad para desactivar a un robot fuera de control, provocando un reset instantáneo. Me hubiera gustado más que los guionistas se hubieran documentado mejor, dado que éste (imperativo encubierto) es uno de los pocos ejemplos de patrón hipnótico que en castellano se puede circunloquiar adecuadamente: ¿qué vé alguien como tú cuando cierra los ojos?. Pero nos sirve como ejemplo tal y como está.
  • Pero lo mejor de todo es la metáfora visual que emplea Eva para describir el mecanismo emocional que determina el funcionamiento de esos cascarones robotizados vacíos y vírgenes. Es una de las mejores implementaciones del concepto de sistema nervioso y estructura emocional que he encontrado jamás para poder explicar que las emociones no son sino configuraciones determinadas de nuestro sistema nervioso (representadas como nodos, sinapsis, artefactos, objetos, formas… conectados en una especie de red holográfica en la que se pueden tocar, recolocar, reconectar los componentes a voluntad) y que, como tales, pueden ser manipuladas (en el sentido de handled) y reconfiguradas.

Te invito a que le dediques 90 minutos de tu tiempo a esta película. Vas a intuir mucha comunicación emocional en acción.

Nos vemos en el próximo taller de comunicación emocional. Ya me contarás.

Si yo fuera…

… un emprendedor innovador, ya habría empezado a activar procesos creativos y experimentales para definir cómo se pueden integrar las paredes de Koowall.com en los entornos de todo tipo de usuarios y que tipo de aplicaciones se pueden desarrollar en torno a la tecnología y a la usabilidad de Koowall.com.

… un fotógrafo profesional, un artista gráfico, un ilustrador o un diseñador, ya habría creado una pared en Koowall.com para presentar mi portfolio de forma visual a través de un medio diferente, emocional e impactante.

… un profesional sin conocimientos de programación pero con necesidad de tener presencia en internet, ya habría creado una pared en Koowall.com para poder disponer, de un modo sencillo y en pocos minutos, de un sitio web diferente, inesperado, interactivo y gratuito con el que administrar mi identidad en el mundo digital.

… un viajero ocasional o profesional, ya habría creado una pared en Koowall.com para actualizar en vivo y al minuto mi diario de viaje, incluyendo, además de mis comentarios, las fotos y los videos que puedo registrar con mi teléfono móvil.

… un cantante o una formación musical, ya habría creado una pared en Koowall.com para mostrar mi propio material audiovisual sin tener que modificar frecuentemente mi página web y otra más en cada concierto, para que mis fans pudieran aportar las fotos y los videos de su propia experiencia.

… un departamento de recursos humanos, ya habría creado una pared en Koowall.com para que el equipo de mi empresa tenga un espacio externo a la intranet de comunicación e interacción sin la rigidez habitual de los formatos corporativos.

… un apasionado del R’n’B, ya habría creado una pared en Koowall.com para convertirla en un espacio especializado en este tipo de música y convertirlo en un catálogo de referencia.

… un director de escuela, ya habría creado muchas paredes en Koowall.com para que cada grupo, curso o módulo dispusiera de un espacio de expresión propio y organizaría un programa de interacción en el que se pudieran visitar, desarrollar proyectos en colaboración o competir a través de sus paredes.

… un padre creativo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis hijos lo utilizaran como espacio para su crecimiento y creatividad, animándoles a utilizarlo como cuarto de juegos y a invitar a sus amigos.

… un escritor, periodista o blogger innovador, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mi próxima novela, serie de artículos o comentarios se presentaran desde una nueva perspectiva ante mis lectores.

… una tienda de libros, discos, artesanía, decoración, plantas, regalos… ya habría creado una pared en Koowall.com para que fuera mi escaparate digital, porque además podría enlazar la foto o el video de cada artículo a su ficha dentro de mi web o a mi pasarela de pago para completar el proceso de compra.

… una asociación, agrupación o colectivo de cualquier tipo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis miembros pudieran leerse, verse y escucharse en cualquier momento con el nivel de privacidad que yo eligiera.

… una organización social de cualquier tipo, ya habría creado una pared en Koowall.com para que mis miembros pudieran expresar públicamente sus comentarios, opiniones, desacuerdos y propuestas en un espacio público virtual cooperativo, interactivo y accesible.

… una cadena de televisión, ya habría creado muchas paredes en Koowall.com para interactuar con mi público en cada uno de los contenidos de mi parrilla, organizando paredes temáticas que podría utilizar después como soporte audiovisual en eventos públicos relacionados con mis contenidos.

… un sitio de citas y aforismos, ya habría creado una pared en Koowall.com para transformar y renovar mi diseño hacia un modelo más visual y atractivo.

… un cerebro creativo, como tú, ya habría creado una pared en Koowall.com y estaría pensando en las mil formas de usarla como instrumento para canalizar e implementar todo lo que se te ocurra.

¿Por qué no nos las cuentas, pinchando en el enlace ‘dejar un comentario’ que hay junto al título de este artículo y explicándonos qué harías tú con una o más paredes de Koowall?

Vigésimo octava parada: Arturo Soria (Madrid)

Vigésimo octava y última estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012.

Final del viaje.

¡Teeeeeeeeeeeengo tu-lipaneeees, oigaaa!

Mi amiga Loli, que tiene un ojo que pa qué y que sabe que hay cosas que no se me dan igual de bien que otras, no sabía cómo decirme que me ve de cara un poco mustio por el frío, así que no se le ha ocurrido otra que mandarme a que le traiga unos capullos de tulipán (que, por lo que se ve, se llaman bulbos – yo no la entendía bien y, de hecho, pensaba que me estaba pidiendo con la nariz llena de mocos, porque Loli es de constiparse bastante en invierno, que le trajera un par de pulpos de los que tienen tentáculos…) de los Países Bajos, a ver si de verme rodeado por un océano de sensaciones se me arrebataba un poco el color blanco-inodoro que me adorna la tez cuando inviernea.

He regresado a Holanda por tres días después de casi once años y, la verdad sea dicha, no la he notado demasiado cambiada. Sigue siendo el mismo pueblachito lleno de angostas casas apretujadas, moteadas aquí y allá con desconchones y peligrosamente inclinadas hacia cualquier lado; de cafetarías con a, de bares de bebida en los que no se come, de bares de comida en los que no se bebe y de negocios del estilo más casposo que uno se pueda imaginar, con sus correspondiente olores, ya sean perfumados o apestosos, que de todo hay; de tiendas como Chimera, el distribuidor especializado en hadas y complementos faéricos más friki que te puedas imaginar; mucho mangui despelujado, mucho calorro local, mucho colgao de la vida, mucho perdido; señoritas, señoras y señoronas altas y rubias, solas de por vida porque, de tan sobraditas que son, se han olvidado de que una mujer es femenina no sólo en físico sino también en configuración emocional y porque los hombres holandeses se han hartado de ellas hace rato y prefieren emparejarse con mujeres normales de otras nacionalidades menos bordes, menos orangutanadas y bastantes más sonrientes; frío, agua, nieve, viento y humedad para parar un tren… Nunca me ha gustado Holanda, ni siquiera cuando vivía allí.

Me siguen resultando, sin embargo, dignos de admiración y de copia, a pesar de las incomodidades que me incomodan, un par de hechos: las buenas piernas y los buenos traseros colaterales a la cultura de la bicicleta, que ha erradicado practicamente la obesidad en toda la capital, y cómo gestionan el apego. Saben que su país es una amalgama de barro y agua infectada por una humedad que la pudre sin remedio. Sin, embargo, han sido capaces de crear una de las economías más ricas del mundo y una de las organizaciones sociales más avanzadas al menos en una parte del país, que no es tan liberal en realidad como todo el mundo cree pero en fin. Pero, por lo general, no se encadenan a lo duradero. No aprecian demasiado las cosas ni las pertenencias. Prefieren usarlas sin demasiados miramientos y dedicarse a viajar, que es cómo poseer el mundo pero en especie. No han vuelto a despuntar en lo cultural y en lo artístico después de Erasmo de Rotterdam o de la edad de oro del XVII: para qué, si va a terminar pudriéndose. Las bicicletas, cochambrosas y llenas de herrumbre, se agolpan medio tiradas por cualquier esquina, en medio de cualquier plaza, en cualquier suelo sin pared. Qué más da. Se roban o se intercambian las bikes en un auténtico festival casi folklórico. Caminan sin cesar por los mismos lugares una y otra vez. Pasean. Beben y fuman, se ausentan; en concreto, mucho; demasiado o incluso todo, en mi opinión, aunque no estoy juzgando nada. Experimentan la vida en lugar de limitarse a observarla de lejos y de hacer planes para mañana. Se estimulan en la estética, en la belleza, en los colores y en las imágenes. Se regalan flores porque son simplemente bonitas y porque quedan bien encima de la mesa.

El caso es que sí, que he comprado tulipanes para regalar. No tengo ni idea de cómo se plantan pero lo aprenderé. Cómo símbolo de una forma distinta de hacer las cosas, voy a hacer crecer unos cuantos en mi casa. Y, cuando venga alguien que necesite desapegarse de algo o de alguien, se los regalaré. Son un estupendo token emocional.

No creo que vuelva a vivir nunca en Holanda otra vez pero esta vez, al menos, me he traído los colores de los tulipanes.

Y los ganadores son…

… ni más ni menos que Yolanda Sáiz y Mónica Ramos. Ambas recibirán próximamente sus Rory’s Story Cubes y podrán empezar a disfrutar en breve de una nueva forma de conectar con su potencial creativo a través del storytelling.

En las últimas semanas, la plataforma de WordPress que soporta este sitio Artematopeya Blog & News ha andado algo revuelta y ha provocado que el mecanismo de actualizaciones en cascada con Twitter, Linkedin y Facebook no funcionasen correctamente, nos tememos que por algún aspecto relacionado con el XML o con el motor de configuración. Algunas publicaciones no se han replicado bien y el resultado es que no somos capaces de trackear los tags de los que han participado en el concurso a través de Twitter. Sencillamente, la lista nos aparece en blanco, así que vamos a declarar desierto el ganador de esta plataforma y nos guardamos el premio para una próxima acción exclusiva a través de Twitter una vez que se haya solucionado el malfunction.

Artematopeya en el país de los capullos

Artematopeya hace, en estos momentos, las maletas para desplazarse al florido país de los capullos, a.k.a Holanda.

Estaremos fuera hasta el lunes 21 de febrero, así que… hasta entonces. Os traeremos unas flores.

:-)

Vigésimo séptima parada: Leganés

Vigésimo séptima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje… y estamos llegando al final.

:-)

¿Un asesino llamado Bobby Brown? ¿Una vida de cristal llamada Whitney Houston?

Uno de los motivos, sino el principal, que nos llevó en Artematopeya a volcarnos en el coaching y en el training de personas en el ámbito personal y en el de las organizaciones fue, y no tenemos ninguna duda al respecto, el de literalmente poner en práctica nuestra máxima de dejar siempre a las personas mejor de lo que nos las hayamos encontrado y contribuir a que los entornos en los que vivimos, trabajamos y nos desarrollamos sean cada día más positivos, más abiertos, más humanizados, más afectivos, más luminosos y más vivibles. Siempre win-win: cuando yo hago que tú ganes sin darle prioridad a mi propio beneficio, yo también gano porque todo el entorno que compartimos mejora y, como resultado, también es mejor para mí, por lo que, en realidad, yo también gano; todos salimos ganando.

En nuestro camino, nos hemos encontrado con personas de todos los tipos imaginables. Personas fuertas y sólidas, conectadas con su propia realidad y con la de su entorno y capaces de conducirse con una actitud sana sobre su vida y sobre sus emociones; personas que eligen disfrutar de la vida y que se mantienen alejadas de las distorsiones y de los ruidos creados en nuestros sistemas sociales para cumplir las expectativas de otros en detrimento de las suyas propias; personas que no pierden su tiempo en juzgarse y en acoplarse a un modelo de corrección de acuerdo a los parámetros que han definido otros para sí mismos y que no responden más que a intereses de gestión social desde el principio de los tiempos; personas que entienden las relaciones humanas como un intercambio en el que ambas partes entregan y reciben lo mejor del otro y en el que cada uno mantiene su independencia dejando a un lado sometimientos, posesiones, dependencias y, sobre todo, obligaciones; personas que ríen porque eligen reír y que entienden que los estados emocionales son configuraciones casi mecánicas que se pueden construir de acuerdo a la elección de cada uno y que no responden a coyunturas insoslayables del entorno; personas que, cuando entran en una habitación, hacen que se sienta que ha salido el sol.

Para nuestra tristeza, también nos hemos encontrado con personas que se han quedado en el otro lado. Personas debilitadas  y sin motivación que no son capaces de apretar su interruptor de disfrutar de la vida; personas ciegas a la belleza de la vida y a la felicidad, sometidas e hipnotizadas por virus mentales, sociales y emocionales con una rutina de autodestrucción que, irremediablemente, termina por arruinar sus vidas y la de los que les rodean; personas esclavas del qué dirán y del juicio de valor eterno sobre lo que se debe hacer y lo que no, sobre lo que está mal y lo que no, sobre lo que es correcto y lo que no; personas que han desarrollado una débil personalidad dependiente que, a pesar de provocarles un sufrimiento interminable que odian, no son capaces de hacer crecer la semilla de su autoestima y el amor de sí mismos, dejándose maltratar y pisotear porque creen que no existe otro modo de que el afecto sea expresado; personas frustradas y llenas de dolor que ejercen su venganza sobre ellos mismos maltratando a otras personas más débiles que caen en sus  egoístas redes; personas que escamotean su inseguridad y su egocentrismo malsano y los convierten en cinismo, en agresión, en abuso verbal y físico y en un contexto centrípeto en el que otros sufren; personas que, cuando entran en una habitación, hacen que se despliegue una espesa y sofocante niebla gris y que se sienta que ha llegado la tristeza y la oscuridad.

No hay personas mejores o peores a un lado o al otro. Todas ellas son mecanismos vitales que se desarrollan de uno u otro modo por motivos discreccionales. Y esta circunstancia implica que, sencillamente, si unos lo hacen (lo que quedarse en el lado brillante de la vida) es porque se puede hacer. Sin excusas. Es posible. Nuestro trabajo consiste en abrir la puerta de ese lado brillante para que todos puedan entrar y quedarse.

Pero hay un tipo de personas a las que en Artematopeya sí juzgamos y condenamos. Sin asco y sin eufemismos. Son aquellas personas que, sin escrúpulos y sin humanidad, se prestan voluntariamente a que otros sufran a cambio de dinero. Porque esto es lo único que mantiene vivo el negocio del narcotráfico: el puñetero y maldito di-ne-ro.

No es la primera vez que condenamos abiertamente en este blog el drama consentido de las drogodependencias. En este artículo anterior, hablábamos del tristemente famoso cristal, la peligrosa versión no terapéutica de la metanfetamina. Pero la realidad es aplicable a drogas de cualquier configuración, sea cual sea su naturaleza. No hay drogas más sanas o menos peligrosas que otras, como en ocasiones nos quieren hacer creer ciertos discursos. Hasta toda esa subcultura estúpida de la marihuana no es más que un basurero en el que se revuelcan millones de pobres imbéciles que eligen creer que el cigarrito verde es un relajante con el que sólo se lo pasan bien sin hacerle daño ni a nadie ni a sí mismos. Me repugna escuchar a individuos como Sánchez Dragó cuando hacen campaña sobre la marihuana como catalizador de la creatividad. O esa otra pandilla de pobres retardados, generalmente del mundo del artisteo mal entendido, que siguen empeñados en que la cultura es sinónimo de izquierda y de hacerse el hippy y que fumarse un porrito es moderno, progre, liberal y culto. Espero que, en un futuro, todos ellos sin excepción tengan la oportunidad de disfrutar en sus propias familias de lo estupendo que es tener que ver como sus hijos se degradan y se autodestruyen por la marihuana o por cualquier otra cosa similar.

Conozco personas que se creen felices aficionados (sin querer admitir saber que están siendo poco a poco esclavizados para que sigan manteniendo llena la caja registradora de los que se hacen de oro con el comercio de drogas) a consumir este tipo de mierda. Espero que lleguen hasta el final de este artículo y que se atrevan a leer, sin retirar la mirada, que, cuando una persona compra marihuana, cocaína o cualquier otra porquería semejante, el malnacido que se lo vende está colaborando activa, voluntaria, directa y consentidamente con su degradación física y mental a cambio de dinero. Los consumidores son sacrificables para que alguien se siga forrando. Y las consultas de los psiquiatras, mientras tanto, siguen a rebosar de babeantes idiotas enganchados, condenados a sufrir brotes psicóticos y maniacodepresiones de por vida. Cuando no a morir si la adicción deviene una versión más virulenta y terminan, por ejemplo, como Whitney Houston.

Como ya comentábamos también en este otro artículo anterior del año 2009, Whitney Houston era una de esas personas que, te gustara o no a nivel artístico, había pasado por las vidas de prácticamente todos aquellos que estamos expuestos a las industrias del entretenimiento en cualquier lugar del mundo. Una preciosidad con demasiado talento que estaba hecha de cristal y a la que el cristal, entre otras cosas, le ha quitado la vida. Para los que cantamos, Whitney Houston es parte de nuestra herencia musical. Para los que cantamos gospel, todavía lo es un poco más.

En los próximos días, se condenará públicamente a Bobby Brown por haberle hecho esto a Whitney. Cierto es que este elemento nunca ha sido ejemplo de nada y ha estado implicado en varios casos de asesinato, tráfico y agresiones, entre otros hacia su propia esposa. Fue él quién embarcó a Whitney Houston en una relación dañina, degradante y destructiva en la que él ocupó el papel del maltratador posesivo y destructivo y ella el de la débil y pobre tonta dependiente. Los dos, sin embargo, han terminado siendo víctimas. Ella, de su dependencia de las drogas y del afecto inducida por Brown. Él, de su malsano egoísmo hedonista y de un egocentrismo que le hará arrastar, de por vida, la losa emocional de que es el responsable de la muerte de Whitney Houston y de los reproches de la hija que tenían en común y de la escena musical mundial  hasta el fin de la eternidad. Ninguno ha de ser juzgado culpable a pesar de haber elegido libremente un camino que ha convertido sus vidas y las de los suyos en un infierno, aunque sí me pregunto si nadie pudo haber hecho algo más por ellos; si nadie entre sus amigos o sus familias pudo tomar las riendas y hacer algo para intentar dejarlos mejor de lo que los encontró.

Con ejemplos como éste, no se me ocurre mejor recomendación que la que ya proponía en aquel artículo de 2009:

En mi opinión, la actitud más valiente en relación con las drogas es temerlas, repudiarlas y, además de perseguirlas para erradicarlas y aplicar la pena de muerte para aquellos que asesinan mediante el tráfico lucrativo, huir de ellas sin verguenza y todo lo rápido que te permitan los pies. Y si alguna vez, de repente, alguien a quien quieres te comparte su curiosidad por este tipo de estímulos, te recomiendo que le metas la peor paliza de la que seas capaz, le pongas la cara como un cromo de moratones y le digas “y esto no es nada en comparación con lo que te puede provocar cualquier droga, así que encima no te quejes”. Le estarás haciendo un favor, después de todo.

Y después pregúntale si estará de acuerdo con que su hijo, que hoy tendrá dos o tres años, se convierta en usuario de drogas cuando se transforme en adolescente. Puede que tu pregunta le haga daño, pero eso es lo que menos importa, en realidad.

¡Quedan siete días para que explores tu creatividad!

Dentro de exactamente siete días publicaremos el nombre de los dos ganadores del sorteo que anunciábamos hace unas semanas en Artematopeya Blog & News. Tenemos preparadas dos cajitas (aunque te parezca gigante en la foto, recuerda que una información enmarcada y sin referencias puede ser engañosa…) de los increíbles Rory’s Story Cubes sobre los que tienes más información en este artículo.

Si trabajas en cualquier actividad que requiera gasolina creativa y te apetece poder llevar encima (de hecho, cabe hasta en un bolsillo…) siempre una herramienta que te ayude a desvelar tu capacidad de invención, de sorpresa, de imaginar y de contar historias, entre muchas otras cosas, éste es tu sorteo.

El plazo de participación concluye el próximo viernes 17 de febrero a las 13:00 horas y para participar y llevarte una de estas dos maravillosas cajitas creativas, como las que utilizamos en Artematopeya en nuestros propios seminarios y talleres, sólo tienes que:

1) Twittear (o re-twittear) este mensaje: Has visto que @Artematopeya sortea 2 juegos de Rory’s Story Cubes en https://artematopeya.wordpress.com son una pasada únete!! #Artematopeya

2) Pinchar ME GUSTA en la página Planeta Artematopeya de Facebook y dejar un mensaje en el muro contándonos cualquier idea original para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

3) Dejar un comentario en la pestaña COMENTA de este mismo blog contándonos, igualmente, alguna idea creativa para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

Si, además, te inscribes a la lista de correo de Artematopeya Blog & News en la cajita que encontrarás en la barra de menús a la derecha de tu pantalla, no sólo podrás leer directamente en tu mail los artículos que publicamos sobre comunicación emocional, lenguaje, persuasión, cognición, hipnosis conversacional, creatividad, cambio personal y liderazgo,  sino que podrás enterarte antes que nadie de los próximos sorteos que tenemos previstos en los próximos meses.

Ya sabes que el resultado del sorteo es inapelable y no reembolsable por dinero. Anunciaremos los ganadores en esta misma página y contactaremos con ellos vía mail, twitter o facebook (su canal de participación). Este sorteo, además, sólo está abierto para residentes en España.

Cuéntaselo a tus amigos e invítales a participar. Cuantos más lectores visiten esta página, más posibilidad tendremos de acceder a productos y servicios de vuestro interés que, como siempre, pondremos a vuestra disposición a través de sorteos o promociones. Recuerda que Artematopeya no realiza prescripciones comerciales y sólo realizamos recomendaciones no retribuidas de productos y servicios de interés para nuestra comunidad. Puedes acceder a estas recomendaciones en la pestaña Recomendados de este blog.

¡Date prisa en participar, que aún tienes tiempo!

Vigésimo sexta parada: Alcorcón

Vigésimo sexta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo quinta parada: Fuenlabrada

 

Vigésimo quinta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo cuarta parada: Carabanchel

Vigésimo cuarta estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Vigésimo tercera parada: Arturo Soria (Madrid)

Vigésimo tercera estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

:-)

Vigésimo segunda parada: San Martín de la Vega

Vigésimo segunda estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Vigésimo primera parada: Rivas Vaciamadrid III

Vigésimo primera estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Vigésima parada: Rivas Vaciamadrid II

Vigésima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Décimo novena parada: Rivas Vaciamadrid I

Décimo novena estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Décimo octava parada: La Navata (Madrid)

Décimo octava estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Décimo séptima parada: Galapagar I (Madrid)

Décimo séptima estación del programa corporativo back-to-back de coaching de equipos para la creatividad y la excelencia que desarrollamos para una de nuestras empresas cliente entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Continuamos el viaje…

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Artematopeya regala Artematopeya

[Publicado el 12 de enero de 2012]

Hemos recibido un aluvión de correos preguntando por los Rory’s Story Cubes de los que hablábamos hace unos días en este artículo. Y se nos ha ocurrido que, mejor que contaros lo que son y qué puedes hacer con ellos, lo mejor es que los pruebes tu mism@. Así que nos han hecho llegar dos cajitas de Rory’s Story Cubes que vamos a sortear entre todos aquell@s que:

1) Tweetéen (o ReTweetéen) este mensaje: Has visto que @Artematopeya sortea 2 juegos de Rory’s Story Cubes en https://artematopeya.wordpress.com son una pasada únete!! #Artematopeya

2) Pinchen ME GUSTA en la página Planeta Artematopeya de Facebook y dejen un mensaje contándonos alguna idea original para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

3) Dejen un comentario en la pestaña COMENTA de este blog contándonos igualmente alguna idea creativa para utilizar con los Rory’s Story Cubes.

Seleccionaremos dos ganadores al azar entre todos los que hayan participado antes de las 13:00 horas del viernes 17 de febrero de 2012. El resultado del sorteo es inapelable y no reembolsable por dinero. Anunciaremos los ganadores en esta misma página y contactaremos con ellos vía mail, twitter o facebook (su canal de participación). Este sorteo, además, sólo está abierto para residentes en España.

Mucha suerte!!!!

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