Mejor paciencia que mala leche…

PEUGEOT

…PORQUE YO MATO A ALGUIEN.

Después de la tormenta que por fin ha terminado refrescando el final del puente, esta mañana me he dispuesto a encender mi 307 y que si quieres arroz, Catalina. Se ha negado. En la modernísima y futurista pantalla del navegador, un AUTO-BLOQUEO ACTIVADO. Me cago en tu padre, Peugeot de las pelotas.

Esto es lo que pasa cuando te empeñas en vivir con actitud de saldo. Me está bien empleado, por consumista estúpido y desinteresado. Luego nos quejamos de que, en los supermercados, somos víctimas inocentes del peor y más ruín márquetin del céntimo psicológico.

Es de sobra conocido que las remesas de Peugeot 307 que se vendieron como churros entre 2004 y 2007 venían taradas de fábrica con uno de sus incurables fallos estructurales: el sistema eléctrico. FACUA mantiene unos cuantos cientos de expedientes contra la marca francesa por vender coches defectuosos que con el tiempo, más o menos, terminan por sufrir incidentes como paradas en seco del sistema en plena marcha (una circunstancia ideal cuando viajas a 130 por carretera), incendios súbitos que en minutos dejan el coche hecho una maraña negra de hierros y plásticos aburruñados o daños ilocalizables por errores del sistema o, simplemente, porque los servicios técnicos oficiales están atendidos por retrasados, por gilipollas o por auténticos hijos de puta.

Y sí. Yo fui uno de tantos idiotas que se dejó convencer por una imagen sólida de marca, un precio de venta reducido y unos presuntos servicios de post-venta que, en mi caso, quedaban en manos de MOSA MADRID.

No cometas el mismo error. Mantente alejado de Mosa (Madrid, Norte o cualquiera de sus sucursales), de Peugeot y de PSA-Finance. Peligra tu cartera además de tu depósito personal de mala leche.

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