Archivos Mensuales: junio 2009

I sing because I'm happy

Coro1

Bueno. Ya está. Después de escuchar a mi hermano maltratarme la oreja durante meses para que hiciera algo con mi voz, por fin lo he hecho. Ayer me presenté a las pruebas para cantar gospel en un coro. Y las pasé. No digo que con la gorra, porque, aunque tengo oído, afinación, respiración y potencia vocal, mi inexperiencia y la energía atómica que me produce la música me hizo perder un poco el control y entregarme a la anarquía. Terminé haciendo la prueba que me pedían, pero por el camino me marqué tres canciones a trozos, tuve que repetir la prueba de escalas porque empezaba bien con la primera pero enseguida me iba a un fraseo precioso y estupendo que  nada que ver con la pobre escala… en fin, que me emociono y hala, por los cerros de Úbeda. Me encanta la música. Ni siquiera sé cuál es mi rango de octavas pero le pusieron una equis en la ficha al cuadrito de “barítono” y me plantaron un CD en las manos con las bases y las armonías y un cuadernillo con los textos del repertorio. “Estás dentro. Empiezas el 11 de julio.”

Estoy como loco. Tengo ganas de aprender todo lo que pueda y, por fin, formar parte de la música. Aunque antes tendré que pasar por otro proceso complicado: el de desaprender lo poco que ya sé. Olvidar las costumbres y los malos hábitos del autodidacta, resetear la memoria y archivar nuevos arreglos, nuevas letras, nuevos fraseos… Cantar con otras 90 personas siendo el último en llegar es todo un reto para mí, acostumbrado a sentarme siempre en la silla del todopoderoso director. Pero hasta eso me vendrá bien: todo un back-to-basics en escuchar, en aprender de otros, en humildad y en trabajo en equipo.

Así que sí, lo hice. Y estoy dispuesto a disfrutar la música.

Continuará…

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Dos pobres hijos de puta extorsionadores y malversadores afligidos por el dolor

Kirchner2

Juuuuuuuuuuuuuuua jua juaaaaaaaaa jua juaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahh aj aj jua jua jua juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ah ah ja ja ah ah (hipo) jua juaaaaaaaaa jua juaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahh aj aj jua jua jua juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ah ah ja ja aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay…

Aaaaay (lagrimillas)

Moviiiing, all the people moving

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Me he pasado medio domingo, por no decir el domingo entero, haciendo pizcas en casa de esas que siempre parecen poco importantes. Cuando te quieres dar cuenta, tu bandeja personal de Asuntos Pendientes se ha convertido en una montaña de 30.000 metros.

¿La verdad? No tenía maldita la gana de ponerme a resetear y no habría tenido ningún problema, pero absolutamente ninguno, en dejar que esa montaña siguiera creciendo unos cuantos metros más.

¿La realidad? Mi cuerpo, medio quemado vivo por el primer sol del verano, me ha dicho basta y me ha obligado a quedarme en casa, con las luces apagadas, el aire acondicionado puesto, un gelocatil cada ocho horas para paliar los efectos de la insolación en la parte trasera de las bolas de los ojos y dos botes grandes de crema pringosa pero viscosa y fresquita (¡aaaaaaaaaaaah!) para calmar el infernal dolor de espalda, hombros, brazos, pecho y cabeza (incluyendo cara y sesera).

El caso es que me he levantado a las 10:00 pensando que necesitaba algún tipo de trance para desconectarme del dolor y aprovechar el día. Así que toma Macaco. Moviiiiiing, all the people moving.

Macaco es una sencilla y complicada mezcla de todo y de nada. Unas sencillas bases de punchacha y chundi-chundi, letras-mensaje con ese aroma a segundo de BUP pero con un toque personal, unos arreglos rústicos que suenan a arenilla, a madera y a mar y un toquecito flamencorri super chuli del gusto del buen pijo y del fumetilla guay que, por supuesto, es más listo que el hambre y ya está de vuelta de todo. Pero sin estridencias ni exceso de ruido. Escuchar un disco de Macaco es como escuchar una letanía o un mantra ayurvédico: siempre lo mismo. Todos los temas son exactamente iguales. Una música suavemente machaca que en escasos segundos te conduce hacia un suave y levitador trance. Y en semejante estado de desconexión mental he reseteado multas, facturas, documentos varios y por-haceres durante todo el día casi sin darme cuenta, entre bailecitos del sofá a la cocina, palmas palmitas rumbita y tómas, masculleos, playbacks con la escoba y cafeses con leche calentitos como a mí me gustan.

Haciendo un cálculo rápido, si la duración de Puerto presente es de unos 33 minutos, si he empezado a las 10:00 y lo he dejado sobre las 19:00, entonces durante mi trance he escuchado el mismo Cd unas… 17 veces seguidas.

Musicalmente, Macaco no deja de ser una música de consumo. Comercialmente, Macaco no deja de ser una música de consumo. ¡Coño! Qué coincidencia. Me recuerda a la chica ésta qué-soy-lo-más-que-soy que va de poeta social y líder de opinión que sabe tocar la guitara… ¿Cómo es? Bébe. ¿O era la pesada, aburrida, plasta y huevona de Rosana?. Hmmm. Pal caso es lo mismo. Ritmos sencillos de estructura himnótica que, a base de insistir, terminan anestesiando.

En el fondo, toda la música es pura repetición…

Chau a la Chancha Kirschner (que no Kirchner)

cristina

Querida pepona mía:

Estarás preparando las maletas, imagino. Puede que los argentinos te peguen mañana domingo una merecida patada en ese culo rechoncho y neumático. No, en la boca no. En el culo. ¡Ah, que estabas cabeza abajo haciendo el pino! Qué tonto. Mira que no saber distinguir el culo de la boca…

En realidad, no tengo mucho que decirte. Sólo desearte la peor suerte del mundo, por chancha, por prostituta pagada del esfuerzo de otros, por necia y por payasa internacional. Así te pudras por los pasillos de la Casa Rosada pasando la fregona si, por lo que sea, pierdes la mayoría y tienes que pactar para poder seguir llevando zapatos de tacón alto y los mofletes a rebosar de silicona inyectada. Pero no habrá ningún problema, sea cual sea el resultado. Tú ya estás acostumbrada a comer todo tipo de porongas.

Que te den lo que te mereces.

Michael Jackson, Rey del… ¿pop?

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En la Edad de Warhol, pop era sinónimo de consumo, de popular, de repetición, de patrones, de masticable, de sencillez, de cercanía, de recreación, de sensorialidad y de expresión libre. Era un concepto tan amplio que, por definición, apadrinaba todo aquello que no encontraba hueco dentro de ninguna otra etiqueta. Por eso, Celine Dion, Seal, Barbra Streisand son tan pop como Madonna, La oreja de Van Gogh o Alaska. En realidad, la categoría pop identificaba, más que un estilo, las composiciones con una estructura determinada: intro – estrofa – estribillo – estrofa – estribillo – puente – estribillo – final. Qué duda cabe de que pop también ha sido el pasaporte para que a voces incompetentes (perdón, voces particulares) o más directamente incapaces les sea permitido ganarse las lentejas sin mayor esfuerzo que ponerse delante de un micrófono y hacer como que cantan. Quien haya escuchado a Madonna berreando en directo entenderá de qué estoy hablando: lo que tiene la ambición rubia no es voz sino hocico (a.k.a. morro by the face).

Lo de mi amigo Michael es otra cosa. Su música más recordada, la de los últimos 25 años, no es sino la guinda (y menuda guinda) de otros 20 años más de soul, R’n’B, disco, funk, gospel, Motown y show business. De sus cincuenta años, Michael se ha pasado cuarenta y cinco cantando. Es un tipo con una cultura musical enciclopédicamente brutal, con una cultura de espectáculo depurada hasta la perfección absoluta y con una cultura de la expresión inagotable en todos los sentidos. Por eso, lo de rey del pop se le queda pequeño a mi entender. Michael sólo era académicamente pop a ratos y por partes. Creó un lenguaje musical y humano propio, irrepetible y personal hasta el tuétano. Son míticas sus fintas a los estilos del establishment con instrumentaciones barrocas y preciosistas, con fraseos armónicos y juguetones con el ritmo, con bases rítmicas aparentemente sencillas pero tan contundentes y genuinas que nunca hubo otro que las hiciera igual… Michael Jackson es un músico que llevaba la música en la cabeza, en el corazón y en los pies. Aunque no supiera tocar ningún instrumento, él era la música.

Una elección personal: The way you make me feel, que ya nunca podrá cantar junto a Greta.

Tirarse al tren

He tomado mi tren a las 17,00 como tenía previsto. Diez minutos después, nos hemos detenido a la altura de Getafe Industrial. Un pobre diablo se ha lanzado a la vía y el convoy lo ha partido en dos mitades: una ha quedado a 200 metros por detrás de las máquina y en dirección a Madrid. La otra, a la altura del coche 4 dirección Valencia. Gulps. Son las 18,15 y aquí seguimos, esperando al juez. Y yo, posteando desde el Nokia.

La noche del dios pagano, la noche del rey sol

Rey sol

A las cinco sale mi tren. Destino: Playa de la Malvarrosa, Valencia. Es 23 de junio y voy a disfrutar del ritual pagano de San Juan y las hogueras cebadas con muebles y ropas viejas. Después, habrá comenzado oficialmente la estación del sol, el verano, el tiempo de la magia. Deja que entre el sol. Let the sunshine in.

Dicen que el mismo momento en que el primer rayo de Sol alumbra el amanecer del día 24, las aguas de arroyos y fuentes se vuelven mágicas y adquieren poderes especiales para curar. Dicen que los solteros que asomen la cabeza por la ventana de su casa en ese mismo instante verán ante sus ojos al amor de su vida. Dicen que el que se bañe en el rocío de la noche de San Juan estará protegido durante todo el año. Dicen que el que escriba en un papel esa noche todos lo que no quiere en su vida y lo queme verá cumplidos sus deseos. Dicen que quien se levante de madrugada el día 24 no volverá a sufrir de falta de sueño durante el resto del año…

Habrá música, fuego, charla, risas, alegría y muy buen rollo. Podría haber elegido Andalucía, Canarias o Galicia. O también Finlandia, Brasil Portugal o Inglaterra. O, por qué no, algún país sudamericano. Pero me quedo en Valencia.

Hasta el viernes.

Zúh-to o muéh-te

PEUGEOT

Gasp. Todavía estoy recuperando la respiración.

Hubiera elegido muerte…

Por fin he encontrado un taller capaz de explicarme lo que le pasa a mi coche (aunque yo sea un auténtico lerdo en temas de mecánica y además incapaz de reproducir aquí la información, menos aún de memoria) después de molestarse en hacer un diagnóstico real del puñetero 307 en lugar de limitarse a contarme lo que dice el superordenador ese de las pelotas que o está diseñado para dosificar las reparaciones y mantener un flujo de pagos constante por parte del comprador o, directamente, es una puta mierda y está programado por gilipollas o por los peores hijosdeputa.

El caso es que la gracia, esta vez, asciende a 1.342 euros IVA incluido.

Es lo bueno, que un coche cuyo precio de compra fue de 12.000 euros hace tres años y medio se ha convertido en un coche que me ha costado en total, con la nueva reparación, alrededor del 19.000 euros y cuyo precio de venta, si consiguiera venderlo, no superaría los 7.500 ú 8.000 euros en el mercado de segunda mano.

Qué buen negocio éste de los coches. Que vengan luego pidiendo ayudas del gobierno, que vengan… Mucho sobeteo cuando vas a comprarlo y después, directamente, que te jodan. Pues lo mismo digo, comerciales de Mosa Madrid. Así se os jodan misteriosamente vuestro respectivos coches camino de vuestras vacaciones y tengáis que acudir a vuestros propios servicios técnicos. Ya lo vais a entender, ya.

Mi Nokia sin un botón

n95

No puede ser.

¡¡¡¡ A MI NOKIA SE LE HA ROTO UN BOTÓN !!!!

Mi Nokia de mis entretelas está herido. Es un drama. Convivo con este bendito aparato 24 horas al día y me pongo de mal humor sólo de pensar que tengo que prescindir de él. No me da la gana tener que cambiarlo. Es mi compañero inseparable, mi compinche creativo, mi cacharro que lo hace todo. Y si empieza con achaques, ¿qué voy a hacer sin él, si la N-Series va ya por el N97? ¿Qué va a ser del N95?

Sí. Los habrá mej0res. Pero yo sólo quiero éste.

Críspula en el país de las maravillas

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Hoy le voy a dedicar este breve y contundente post en exclusiva a mi amiga Cristina, a.k.a. Críspula, porque es la campeona mundial del tesón y la prueba fehaciente de que es posible tomar una decisión, cambiar de vida, abandonar la zona segura e imaginar que consigues algo que te hace feliz, a pesar de tus imperfecciones (según el criterio de otros), inseguridades, momentos de angustias varias y tentaciones de volver atrás. Como todo en esta vida ocurre por algo, querida Críspula, está claro que si existe una cara de la moneda entonces TAMBIÉN TIENE QUE EXISTIR LA OTRA. ¿No estás en el fondo agradecida de que se dieran las circunstancias que te obligaron a tomar la decisión de hacer las maletas?

Lo que son las cosas. Cuando no nos atrevemos a tomar decisiones, nos perdemos la posibilidad de descubrir lo que estábamos dejando de ganar. Y encima pensábamos que ya estábamos suficientemente bien. ¡Pero mira que somos burros a veces!

En fin, Críspula, que no sabes cuánto me alegro por ti y por ello quiero hacerte un regalo, no sin guasa, pero con todo el cariño y la energía para que sigas construyendo el caminito de baldosas amarillas. Y ni se te ocurra mirar hacia atrás…

Me hubiera gustado ponerte la versión de Tonino Carotone, un españolito de Burgos que hace, ni más ni menos, que canción italiana. Pero no hay ningún video bueno por ahí de su Tu vuoi fa lámericano. En fin, tendremos que poner, por ejemplo, la increíble y personal Me cago en el amor.

Único Tonino, estrella en Italia y estrellado es España.

¡Y en cuanto vuelvas vas a cantar conmigo, que lo sepas!

People like people alike o la verdad sobre perros y gatos

PerrosGatos

Recibo un correo cadena de esos que invitan a invadir a todos tus contactos con fotos curiosas, historias falsas de niños desaparecidos, ofertas de ordenadores gratis (como ha avanzado la tecnología: ahora puedes recibir en tu domicilio un envío postal aportando, únicamente, tu dirección de e-mail – ¡asombroso!) y ofertas de viagras y otros sucedáneos eréctiles. Y, entre tanta morralla, tmabién la foto que ilustra este artículo. Un perro y un gato descansando plácidamente y amarrados en un abrazo imposible si tuviéramos que hacer caso de lo que opina la sabiduría popular. John Grinder suele advertir, en sus seminarios sobre storytelling, sobre la insidia que subyace a muchos de los dichos y frases hechas que solemos utilizar y que demuestran la conexión directa que existe entre el lenguaje (la verbalización) y el proceso cognitivo y emocional. Al igual que tu proceso mental se proyecta en cómo utilizas el lenguaje, tu lenguaje también se proyecta a la inversa en lo que ocurre dentro de tu cerebro intelectual y emocional.

“Éste y el otro se llevan como el perro y el gato.”

Ah, ¿sí?

¿Según quién?

¿Donde lo pone?

¿Quién lo dice?

Esta foto es demasiado obvia y debería hacer innecesaria cualquier explicación adicional. People like people alike, a la gente le gusta la gente que se le parece. Los pares se juntan, sean de la especie que sean. Y no es cuestión de rasgos externos o sociales. Es, simplemente, cuestión de valores y, sobre todo, de actitud. AC-TI-TUD. Aquellos que dedican su tiempo y su energía a sentirse frustrados, tristes, asustados, deprimidos, miserables e infelices sólo serán capaces de relacionarse con otros igual de frustrados, tristes, asustados, deprimidos, miserables e infelices. Aunque unos sean rubios y otros morenos, unos gordos y los otros flacos, unos de ciencias y otros de letras, la conexión se produce en el nivel químico de la actitud, del polo energético interior y de las emociones.

Y esto no significa que a las personas buenas no les ocurran cosas malas. Lo que les hace distintos es el modo en el que responden a ellas.

Si yo fuera gato, me lo pensaría dos veces antes de volver a opinar gratuitamente sobre los perros. Y antes de volver a utilizar cualquier frase hecha que contuviera presuposiciones negativas que condicionaran mi flexibilidad y mi limpieza emocional. ¿Por qué no pruebas a cambiar tu lenguaje? Empezaras a sentir que algo empieza a cambiar, primero dentro de ti y después a tu alrededor. Y, si eres gato, en nada de tiempo estarás durmiendo a pierna suelta con perros de cualquier tamaño.

Ballestero y Cía: ¡vete a asustar a tu tía!

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Lo prometido es deuda y aquí está. Otra muestra más del empleo del miedo como código de comunicación para la persuasión con fines dinerarios. En este caso, con un instrumento realmente feo, en mi opinión. Más que miedo, da un poco de pena… Pero hay algo que no debes olvidar, a pesar de todo: el entorno que te rodea diariamente (cosas, situaciones, comunicaciones, etc) está matemáticamente pensado para activar ciertos mecanismos psicológicos y emocionales que te provoquen reacciones, generalmente de miedo, represión, inseguridad y ansiedad (por si quieres echarle otro vistazo, aquí tienes el enlace al artículo anterior sobre el marketing del miedo). Son reacciones dirigidas a satisfacer y facilitar la consecución de objetivos de otras personas a costa de tu bolsillo, tu bienestar y tu estabilidad. Por eso es importante que sepas activar tu factor crítico a voluntad (porque, aunque no lo creas, te pasas la mayor parte del día en micro-estados de trance en los que eres fácilmente manipulable) para ser capaz de identificar este tipo de persuasiones encubiertas de naturaleza intrusiva.

¿Nunca te has preguntado que se esconde debajo de ese desagradable, ruidoso y molesto anuncio de SKODA en el que berrean a un volumen insoportable “lo voy a vender todo“?

Al final de este artículo te voy a recomendar unas lecturas. Pero antes voy a desenmascarar los componentes de esta comunicación comercial estándar (a pesar de parecer personalizada) y sus significados para que, si no lo has hecho ya, empieces a ser consciente de algunos de los instrumentos con los que te bombardean a diario con la única intención de que reacciones de un modo determinado.

1) Formato (layout) – Una comunicación diseñada para hipnotizarte empleará, además del propio lenguaje, aspectos formales que activarán en ti anclajes emocionales a nivel inconsciente sin que te des cuenta. En este caso, el primer impacto lo aporta un estilo extremadamente formal y aparentemente legal que evoca instantáneamente el de cualquier comunicación oficial. Es el primer cañonazo contra tus defensas: la confusión. Objetivo: que tu cuerpo reaccione temblando antes incluso de que hayas empezado a leer.

  • Cabecera con tus datos personales bien visibles entre amplios márgenes y en mayúsculas. Te tenemos bien fichado. No puedes escapar. Sabemos quién eres.
  • Bloque asunto compacto y con códigos y referencias desconocidas, extensas, confusas y no descodificables de forma inmediata. Personación JMP, Solicitud de registro de marca nº XXXXXX, bla bla bla. Verborrea extensa y extraña. Te conozco pero tú, a mí, no. Estás confundido. Números y códigos. Tiembla.
  • Texto perfectamente formateado, legible, con aspecto limpio y eficiente. Indentaciones, resaltes en negrita y cursivas, ortografía perfecta, redacción fluída… Demasiado trabajado como para no ser importante. Vas a leer esta carta. Quieras o no.

2) Lenguaje – El recurso principal es el lenguaje, el código. Ahí va:

  • El pretencioso lenguaje de estilo jurídico persigue un objetivo obvio: reforzar la parálisis por ansiedad legal ya inducida con anterioridad.
  • La carta comienza, directamente, empleando la misma técnica que vimos en el artículo anterior el marketing del miedo: si no tienes un problema, primero te lo creamos y después te aportamos la solución. Y todo ello en los tres primeros minutos (en este caso, en los tres primeros párrafos). En menos de 20 líneas, apilan (stack) al menos 9 sugestiones negativas cuyo efecto como argumentos aislados sería ya pernicioso pero que en conjunto es exponencialmente devastador. Segundo cañonazo contra tus defensas: la sobrecarga y saturación descontrolada de información con connotaciones determinadas y con un impacto negativo multiplicador. Te invito a que examines la carta y extraigas una lista de palabras y locuciones con connotaciones negativas, angustiosas, jurídicas o asustantes: plazo, oposición, tercero, perjudicado, examen de oficio, incursa, prohibiciones absolutas, ley, obstáculos, defender, denegación… Terrorífico. Sólo he llegado al final del primer párrafo. ¡Pero si yo nunca le he hecho nada a nadie!
  • ¿Qúe cuáles son las sugestiones negativas? Pincha sobre las imágenes para ampliar el tamaño. Ahí las tienes, todas subrayadas. Y no están todas. Sólo las más superficiales o evidentes.
  • La abundancia de referentes legales resaltados en cursiva o en negrita (Boletín Oficial de la Propiedad Industrial del día 1 de Mazo de 2009, Oficina Española de Patentes y Marcas, Ley de Marcas, Agente de la Propiedad Industrial) mantienen la inducción ansiosa y refuerzan la necesaria confusión hipnótica: no hay criterio lógico sobre los resaltes en esta parte de la carta. ¿Por qué esto va en negrita? ¿Por qué aquello va en cursiva? Compáralo con la segunda parte de la carta en la que amablemente me ofrecen la solución a todos mis inexistentes problemas: la negrita y el subrayado sigue un criterio perfectamente reconocible… Confusión analógica no consciente, se llama la película.
  • No faltan, por supuesto, las estupendas (pero también peligrosísimas si se utilizan perniciosamente) presuposiciones que tanto me gustan. Se trata de afirmaciones y argumentos manipuladores porque para que puedas interpretarlas es necesario que tu cerebro genere primero una imagen que rellene el hueco existente en la información que contiene tal afirmación o argumento. Y, además, presuponen que ciertas situaciones ocurren en relación contigo cuando, en realidad, no son más que sugestiones maliciosas sobre cosas, personas y situaciones inexistentes. Podrá presentar oposición cualquier tercero que se sienta perjudicado…, obstáculos que deberán defender…, no están representandos por ningún agente a efectos de mantener un adecuado seguimiento de la tramitación… Es decir: alguien se va a sentir perjudicado, encontrarás múltiples obstáculos, la tramitación de marcas no es adecuado si no la realiza un agente… Mentira. Todo mentira. No te dejes engañar.
  • Y lo mejor se encuentra al final. Después de intentar crearte una ansiedad antes inexistente sobre un proceso tan sencillo y exento de problemas como el de registrar una marca, la guinda es una afirmación falsa porque es incompleta y no corresponde a la realidad. Según me indican, usted tampoco estára informado de las solicitudes posteriores de Marcas parecidas o idénticas ya sean Españolas, Internacionales o Comunitarias que pudieran interferir sus derechos de exclusividad. En el caso de las nuevas solicitudes de Marcas Comunitarias, si no tienen conocimiento de éstas y no presentan oposición directa, se concederían para las 27 países miembros incluyendo España, aún tratándose de una marca idéntica a la suya. A ver. Primero, la hipercorrección de comenzar con mayúsculas calificativos o denominadores comunes como español o internacional. Se supone que te tiene que impresionar más. Segundo, parecen olvidar que al comienzo de su carta mencionan que la OEPM efectuará un examen de oficio. Tercero, las marcas comunitarias son un complemento a las nacionales y prevalece la antiguedad, siempre reclamable mientras se demuestre la utilización continuada de la marca. Y cuarto, ¿por qué se atreven a utilizar un futuro perfecto (se concederán) y en su lugar emplean un modo potencial (se concederían)?. Porque saben que eso sería afirmar una mentira sobre un procedimiento legislado y eso es, según creo, un delito.

Me estoy alargando demasiado, como siempre. Tras las escalofriantes sugestiones maliciosas que acabamos de ver, la carta continúa con una amplia y estupenda oferta de servicios que, por supuesto, está diseñada para resolver todos los problemas que nunca hubieras imaginado que tenías y que acabas de descubrir. Y en la última página, justo antes de la firma, el chiste final:

¡¡¡¡¡ ME PIDEN QUE LES ENVÍE 41,83 EUROS !!!!!

… en concepto de personación. Un momento. ¿Personación? Como en el asunto: Personación… JMP… Obviamente, la firma: José Manuel del Pozo García. JMP.

A JMP me gustaría hacerle la siguiente pregunta si pudiera encontrármelo de frente: ¿Le gustaría a Ud. que a su madre le hicieran lo mismo que hace Ud. con otras personas? Asustar, amedrentar, crear inseguridad y ansiedad, mentir… empleando una publicación comercial sobre la que estampa su firma.

Vamos a terminar aquí aunque aún quedan muchas cosas por exprimir. Será en otra ocasión. Termino con la reveladora y breve bibliografía sobre técnicas y herramientas de comunicación persuasiva e hipnótica que os anunciaba al principio de este artículo:

  • Persuasión encubierta (Covert persuasion), de Kevin Hogan. Puedes encontrar la versión digital en inglés en este enlace.
  • Hypnotic writing (Escritura hipnótica), de Joe Vitale. Puedes encontrar la versión digital en inglés en este enlace.
  • Mind Programming, de Eldon Taylor.

que se me ocurra…

El idioma de tu ombligo

Parece el título de una pavada de ésas de canción para adolescentes con granos llenos de pus y andares desgarbados.

granos

Nada más lejos de la realidad.

Es sólo la constatación de que el enemigo público número uno de cada uno es su propio ombligo. Del ombligo emana un código personal, una individualidad que nos distingue de los demás. Pero cuando ese alien se hace demasiado grande, desarrolla hojas del tamaño de un edificio de siete plantas y nos envuelve como una constrictor… el mundo se reduce a nuestro metro cuadrado personal porque el ombligo no deja que la vista alcance fuera, nos tapona los oídos y nos bloquea la flexibilidad. Y entonces empezamos a hablar un lenguage estático propio, que no evoluciona ni crece, durante años.

“Aquí se hacen las cosas así”.

Ah, ¿sí?

Hay muchos ejemplos dando vueltas, pero me quedo con éste. Hace meses inicié el proceso de registro de una marca. Coincidiendo con la primera publicación oficial de la solicitud, empiezo a recibir comunicaciones de gestorías de distinto calado que demuestran haberse estudiado de pé a pá los boletines oficiales que publica la Oficina Española de Patentes y Marcas. Entre todas esas cartas no solicitadas, destaca la de una empresucha de mierda cuyo nombre no recuerdo, aunque prometo recuperar el documento, escanearlo y colgarlo aquí para su escarnio. Es una fotocopia de mala muerte que, de la forma más insultante y ridícula, por la torpeza y estupidez de su composición, da más lástima que miedo. Miedo, si. Porque utiliza, una vez más, el código del miedo. En dos páginas completas, un tal señor nosequé, gerente de semejante mugre empresarial gris y depresiva, intenta convencerme para que contrate su servicio de seguimiento y gestión de registros de marcas anticipándome que, de no hacerlo, mi objetivo de restringir para mí el uso legal de una sencilla palabra corre toda suerte de peligros.

Es posible que a este señor anticuado y rancio nadie le haya contado que Franco ha muerto, que España es un país moderno y que esa cultura empresarial de cacique “Cuéntame” con oficina en barrio de clase media llena de mesas atiborradas de papeles y obedientes empleados esclavizados que no le pueden ni ver ya está pasada de moda.

Mañana cuelgo el original. Y después me sueno los mocos con él y se lo envío de vuelta a semejante personaje.

Por cierto, hace dos o tres días he recibido confirmación oficial de que mi marca ha sido debidamente registrada. Y ya me ocuparé yo de hacerle seguimiento.

Sólo me falta la bola

bola-cristal

Miércoles, 10 de junio.

16:00 horas.

Recibo en la Mansión Artematopeya la visita de Ana en representación de una inmobiliaria que se ha interesado por gestionar la venta de la finca. Una hora de charla después, Ana se marcha y yo, por librarme de unas cuantas visitas durante el puente mientras me hace llegar la documentación que necesito, saco el inefable “Se vende” de los balcones. Además, Ana y yo hemos terminando hablando de teatro y me ha caído bien.

Lunes, 16 de junio.

21:00 horas.

Leo tranquilamente sentado en un banco del Pinar de San José cuando suena el teléfono. Es Gema, una supuesta particular que se interesa por la Mansión. Después de contarle todo sobre mi casa y quedar el viernes para que la vea, ocurren dos cosas realmente curiosas:
1) jamás me pregunta el precio de venta de la casa.
2) ¿cómo coño tiene mi teléfono y sabe que tengo un piso en venta si hace una semana que he retirado el cartel?

O bien alguien conocido le ha pasado el soplo o, más seguramente, esta Gema (si es que se llama así, aunque me aseguré de hipnotizarla un poco y o es muy hábil o se llama Gema de verdad) es una compañera de Ana y la de ayer no era más que una llamada del Servicio Internacional de Inteligencia de la Agencia. Inmobiliaria. La agencia.

Voy a llamar a la inmobiliaria en un rato y así, de la nada, voy a preguntar por Gema. Seguro que doy con ella. No pasa nada, porque esta inmobiliaria parece bastante legal (no obstante lo cual todo papel y acuerdo pasará por mi tocayo abogado Ignacio para su visto bueno) y creo que lo harán bien. Pero tiene gracia tanto discurso y tanto protocolegómeno para después quedarse con el culo al aire por no completar el guión hasta el final, ¿no? Mucho curso de formación y mucho entrenamiento comercial, pero ese sentido común, aissshh…

Si es que ya no hace falta ni bola para ser adivino…

Mejor paciencia que mala leche…

PEUGEOT

…PORQUE YO MATO A ALGUIEN.

Después de la tormenta que por fin ha terminado refrescando el final del puente, esta mañana me he dispuesto a encender mi 307 y que si quieres arroz, Catalina. Se ha negado. En la modernísima y futurista pantalla del navegador, un AUTO-BLOQUEO ACTIVADO. Me cago en tu padre, Peugeot de las pelotas.

Esto es lo que pasa cuando te empeñas en vivir con actitud de saldo. Me está bien empleado, por consumista estúpido y desinteresado. Luego nos quejamos de que, en los supermercados, somos víctimas inocentes del peor y más ruín márquetin del céntimo psicológico.

Es de sobra conocido que las remesas de Peugeot 307 que se vendieron como churros entre 2004 y 2007 venían taradas de fábrica con uno de sus incurables fallos estructurales: el sistema eléctrico. FACUA mantiene unos cuantos cientos de expedientes contra la marca francesa por vender coches defectuosos que con el tiempo, más o menos, terminan por sufrir incidentes como paradas en seco del sistema en plena marcha (una circunstancia ideal cuando viajas a 130 por carretera), incendios súbitos que en minutos dejan el coche hecho una maraña negra de hierros y plásticos aburruñados o daños ilocalizables por errores del sistema o, simplemente, porque los servicios técnicos oficiales están atendidos por retrasados, por gilipollas o por auténticos hijos de puta.

Y sí. Yo fui uno de tantos idiotas que se dejó convencer por una imagen sólida de marca, un precio de venta reducido y unos presuntos servicios de post-venta que, en mi caso, quedaban en manos de MOSA MADRID.

No cometas el mismo error. Mantente alejado de Mosa (Madrid, Norte o cualquiera de sus sucursales), de Peugeot y de PSA-Finance. Peligra tu cartera además de tu depósito personal de mala leche.

¡Joder con la vaca!

vaca

Hoy me voy a reencontrar con alguien a quien no veo desde hace unos años. Algunos, aunque no tantos. Después de encontrarnos en Facebook y volver a saludarnos sin que importara demasiado lo que pudo ocurrir como para que dejáramos de vernos, ayer llamé para saludar y para felicitarle sus 37 años y la conversación terminó, naturalmente, con que nos vemos hoy a la tarde. No mucho rato porque tengo que devolver mi coche prestado a una hora razonable. Seguro que hablamos de muchas cosas, continuación de todas las que apuntamos ayer. Y, entre tanto, una reflexión surgida al combinar la breve charla con otras situaciones y circunstancias que andan dando vueltas.

Tú creas tu propia experiencia de la realidad. La realidad no es lo que es, sino lo que tú haces de ella; tu propia visión, tu propio mapa emocional de un territorio aséptico y objetivo. Un mapa NO es el territorio que representa; es sólo tu visión personal de cosas muy simples: carreteras, montañas, aguas. ¿Significa esto que si eres capaz de transformarte en una vaca entonces eres tú el que ha generado la leche? Pues no. Significa que has creado el estado mental a partir del cual la leche sería una consecuencia. ¿Significa esto que todo lo malo -entre comillas- que te ha ocurrido en la vida es culpa tuya? No. Las cosas ocurren y no son ni buenas ni malas. Sólo son. Pero a lo mejor has transformado todas esas cosas simples y objetivas en un complicado mapa personal. Si te empeñas en dar leche, ¿cómo no vas a sentirte como una vaca? ¿Y cómo vas a evitar que otros se comuniquen contigo con mugidos?

Si te empeñas en dar leche, puedes elegir dos actitudes: la de vaca víctima (¿por qué yo?, ¿qué he hecho yo para merecer esto?, ¿cuando me va a tocar a mí?…) o la de vaca responsable de sí misma (¿qué puedo aprender de todo esto?, ¿voy a seguir posponiendo la elección de des-convertirme de vaca para empezar a quererme muuuuu-cho, para recuperar mi autoestima y para ser feliz porque me da la gana?, ¿cuando voy a desprogramar mi cerebro de ese software que llevo integrado y que me obliga constantemente a necesitar estímulos externos para sentirme bien?…)

Lo que piensa el pensador, lo hace el hacedor. Por mucho que pienses, si no hace nada con ello… La experiencia demuestra que el que vive su vida desde una actitud de responsabilidad personal (fuera dependencias, culpas, reclamos externos…) es más feliz, más completo y disfruta mucho más. Pero, como todo, también esta elección tiene un precio: el de renunciar, si aún no lo has hecho, a la actitud (egoísta y también dañina) de ser una víctima. En cualquier caso, tú eliges. Porque tú creas tu propia experiencia de la realidad.

VACA, ¡SAL DE SUS CUERPOS!

Can't stop now, don't you know

Don't go

La inmortal Don’t go en el fantástico radio edit de Todd Terry. ¿Te imaginas terminar un concierto con un arreglo vocal soul-gospel de esta joya? Gente y más gente bailando y repitiendo sin parar “don’t go, don’t go“? Impagable que el público no pare de repetir “no te vayas, no te vayas”…

Came in from the city,
walked into the door.
I turned around when I heard
the sound of footsteps on the floor.
Love just like addiction.
Now I’m hooked on you.
I need some time to get it right.
Your love’s gonna see me through.

Can’t stop now
don’t you know
I ain’t never gonna let you go – don’t go!

Baby make your mind up,
give me what you got.
Fix me with your lovin.
Shut the door and turn the lock.
Hey go get the doctor,
(but) doctor came too late
Another night I feel alright.
My love for you can’t wait.

Can’t stop now
don’t you know
I ain’t never gonna let you go – don’t go!

Came in from the city,
walked into the door.
I turned around when I heard
the sound of footsteps on the floor.
Said he was a killer.
Now I know it’s true.
I’m dead when you walk out the door.
hey babe I’m hooked on you.

Can’t stop now
don’t you know
I ain’t never gonna let you go – don’t go!

Cuéntame un cuento #1

Miró el reloj y comprendió que tendría que correr si quería llegar a tiempo. Pidió la cuenta con un leve gesto de la mano mientras observaba, sin interés, el deambular desganado de aquel camarero anodino. Barrió la mesa con el brazo que le quedaba libre, haciendo caer sus cosas en el bolso sin ningún cuidado. Era meticulosa, ordenada y hasta programada con lo que le interesaba pero sabía volverse descuidada con lo rutinario. Pensaba en el mundo como un accidente; todo era tan poco importante que no le dedicaba ni un sólo pensamiento. Por supuesto, el orden personal no entraba en la carpeta de sus prioridades personales, por lo que el golpeteo de aquellos trastos mientras caían dentro del bolso no le perturbó el semblante ni por un instante.

Se levantó de la silla mientras se colgaba el bolso y con la cabeza gacha terminó de repasar para sí sus quehaceres de la tarde. Asintió como aprobando el resultado de aquella efimera meditación y salió del bar. Cogió al vuelo el paraguas que había dejado tirado sobre el asiento y, con un giro lleno de elegante voluptuosidad, enfiló el camino hacia la salida. Abrió la puerta y, de un paso, se encontró en la calle. Era viernes por la tarde y no paraba de llover. El transito de coches era infernal. El ruido empujaba el aire hacia el cielo. Se dedicó un mohín de impaciencia y, con resignación, se anudó el cinturón de la gabardina. Abrió el paraguas y echó a andar en dirección al supermercado. No hubiera tardado más de cinco minutos en otras circunstancias pero el agua le impedía caminar con rapidez. No le gustaba la lluvia. Le provocaba cansancio y languidez.

Caminaba entre la gente con suficiencia, sin detenerse ni disculparse si chocaba contra otro cuerpo o contra otro paraguas. Su objetivo estaba al final de la calle y no se permitiría ni un segundo de distracción si no era por una rosa. Había algo en las rosas que le resultaba sensual y casi doloroso. Rosas. El símbolo de la imperfección más hermosa. El aroma dulce y picante. Espinas tan afiladas como dientes de gato. Todo en aquella flor era insolente.

Cruzó la avenida por un paso de peatones y continuó caminando con tranquilidad hacia el final de la calle. Ya veía el supermercado. La dueña del negocio era una francesa, delgada y de pelo teñido, que jugaba a la lotería para poder retirarse algún día sin tener que preocuparse del subsidio. Nunca habían cruzado más de tres palabras y aunque aquella se esforzaba tras el mostrador en parecer amable, le repugnaba su acento sibilante que mantenía mas por esnobismo que por falta de aprendizaje. “No es más que una vulgar puta embutida en celofán”, se recordó a sí misma antes de entrar. Hoy le daría una lección. No lo hacia por odio ni por venganza. Ni siquiera por su propio disfrute, claro estaba. Era, simplemente, una cuestión de deber. Había que ser coherente con las propias ideas.

. . .

Nueva York, Estados Unidos (ANE) – 14 de abril de 2009 — 134 menores envenenados con antiestamínico infantil adulterado a la venta en un popular store de Broadway/52th
 
Dominique Elèche ha sido detenida como la presunta autora del envenenamiento premeditado de 134 menores con una partida adulterada de Stambite. Fuentes policiales informan que, en el momento de la intervención, producida a las 05:40 horas de la madrugada del pasado martes, se encontraron en el supermercado regentado por la detenida más de cuatrocientos dispensadores sin precinto en los que se han detectado señales de manipulación a pesar de parecer normales a simple vista.
 
Las mismas fuentes confirman que 89 de los 134 menores han fallecido en menos de 24 horas como consecuencia directa de la administración del medicamento y el resto se encuentra en situación muy grave o crítica. La detenida se enfrenta a una acusación de atentado contra la salud pública y a una acusación colectiva de asesinato en primer grado y adicionales en grado de tentativa.
 
Stambite es un popular antiestamínico específico para niños (…)  

La noche de la ballesta

Para quien no lo sepa todavía. Sara Casasnovas, la joven y espectacular actriz gallega protagonista de la serie diaria Amar en tiempos revueltos de TVE1, fue atacada por un enfermo mental el pasado domingo cuando abandonaba el madrileño Teatro Reina Victoria tras concluir la última función de La noche de la iguana de la temporada. El siniestro descerebrado que la esperaba a la salida del teatro llevaba consigo todo un arsenal. Y para atacar a Sara eligió una ballesta. Pretendía atravesarle la cabeza con una flecha disparada a tan sólo unos centimetros de distancia.

Casasnovas

Nunca se es demasiado consciente de que este tipo de aberraciones puede ocurrir hasta que ocurren más o menos cerca de uno. No hace más de 15 días que me la presentaba mi hermano al terminar la función (comentario aquí). Jamás hubiera imaginado que nadie pudiera querer hacerle daño a una persona tan menuda, tan dulce y tan poco dada a costumbres raras. Sara sólo tiene 25 años, una temprana pero sólida carrera y enormes ganas de comerse el mundo. A ella le ha tocado esa pizca de suerte y de oportunidad que le ha abierto pronto un camino que tanto se le resiste a otros. Y por eso no es justo que los telediarios la conviertan en carnaza sanguinolenta. Lo está consiguiendo y merece que se hable sólo de su trabajo porque es discreta y reservada con sus cosas personales y el incidente de la flecha no le aporta nada ni a ella ni a nadie. No es más que puro morbo y espectáculo mediático de la peor calaña.

Me apuesto uno de los de mi par colgante a que Sara hubiera querido que no se supiera nada de todo esto. Ella no pertenece a esa clase. Algunos hubieran matado por poder contar que han sufrido algún incidente. Sara se pondrá enferma cada vez que le pregunten y tenga que apretar los puños para seguir sonriendo con convicción. Pero lo hará bien. Es una gran actriz.

"Ahora, hablemos un poco del libro físicamente…"

Hace unos días he vuelto a comprar libros para regalar y pensaba dedicarle hoy este post a Gianni Rodari y a su Gramática de la fantasía, una joya con la que me encanta agasajar siempre que puedo. Pero buscando stocks en internet no he podido evitar chocarme contra algo mucho mejor residente en ese lodazal de estupideces y pierdetiempos ingeniosamente autodenominado El rincón del vago. Se trata de un ensayo (¿?) sobre la gramática redactado por una tal María. Por favor, presta atención a las siguientes frases:

“El libro del que voy a hablar en el siguiente trabajo es el titulado como Gramática de la fantasía.”

“Pero ahora y para entender el libro en su totalidad, voy a hablar un poco del autor.”

¿Ein?

“Ahora, hablemos un poco del libro físicamente. Gramática de la fantasía es un libro dividido en capítulos, consta de 45, en los cuales, Gianni Rodari, mezcla, como he dicho antes, sus propias experiencias con técnicas y posibles apoyos a personas que convivan con niños, incluso a ellos mismos. En la parte central del libro, se explican muchísimas técnicas para trabajar con niños la imaginación y la creatividad. Todo el tema de las actividades lo trataré mas detenidamente en ¿De que me sirve a mi cómo educador?, donde expongo lo que el libro ha sido para como educadora, en definitiva, como persona que convive con niños.”

Me encanta lo de hablemos del libro físicamente. Pero no tanto como lo de posibles apoyos a personas que convivan con niños, incluso a ellos mismos.

“De todas maneras, el libro no solo esta escrito para profesionales de la enseñanza, hay 3 o 4 capítulos dedicados a las madres y a las personas que conviven con niños en casa. Son los que tratan de los objetos de la casa y, sobretodo, de la comida. Esa parte a mi parecer no me ha aportado nada profesionalmente. Otra parte del libro es la dedicada a las adivinanzas, las cuales yo no he tomado gran importancia, debido a que las considero meros ejercicios par a desarrollar la imaginación, y no las tomo como actividades para crear historias o cuentos.”

De nuevo el drama de las personas que conviven con niños en casa. Niños cuales dobermánes o asesinos a sueldo. Y esas otras frases geniales: Esa parte a mi parecer no me ha aportado nada profesionalmente y las cuales yo no he tomado gran importancia.

“Por último, la parte final del libro trata de cuentos hechos, reacciones de niños al oírlos y experiencias personales del autor. De esto lo único que puedo decir es que es una parte mucho más entretenida y síntesis de todo el libro.”

Tras semejante engendro de conclusión primaria, la autora nos regala una joya digna de ser tallada en mármol. Atención.

“¿DE QUE ME SIRVE A MI COMO EDUCADOR? En el siguiente apartado voy a explicar lo que, a mi, como educadora me sirve como apoyo para mis clases…”

¡MARÍA ES EDUCADORA!

Y, para terminar, una selección de joyas pertenecientes a la conclusión final:

“Una vez leído y terminado el trabajo, me he dado cuenta de que Gramática de la fantasía, me ha servido muchísimo, es decir que nunca le había sacado tanto jugo a un libro, aun que tengo que reconocer que no me ha resultado nada fácil de leer. Yo creo que esto es debido a la forma de expresarse del autor y de muchas de las palabras que usa. Muchos de los personajes que él nombra en el libro como personas significativas en sus conocimientos, eran personas que o conocía y que no me ayudaban a entender lo que el autor me estaba explicando. Rodari en este libro, yo creo que intenta diferenciar claramente lo que es una técnica de lo que no lo es, separándolas en párrafos distintos. Primero propone la técnica, la expone y después pone algún ejemplo y su experiencia personal. Lo que me ha parecido bastante importante, para el autor, es el Binomio Fantástico, que lo explica en el 4º capítulo y ya no lo deja de nombrar hasta el final del libro. Y es que, según mi parecer, en lo que Rodari se basa es en el Binomio, escribiendo lo demás alrededor de él. Leer este libro ha sido una buena experiencia, y aun que me haya resultado difícil, lo guardaré en mi, por ahora escasa, biblioteca infantil y propia de una educadora.”

Para quién no se lo termine de creer, aquí está el enlace al documento original. Éste el resultado de las políticas educativas en España.  Si señor. Ausencia total de capacidad analítica y crítica, incorreciones ortográficas (¡esas comas, por favor!), incorrecciones morfosintácticas, infantilismo y pobreza absoluta en la capacidad de producción escrita y, lo peor de todo, una ausencia total de consciencia por parte de esta autodenominada educadora sobre la bomba que lleva dentro del cerebro.

Pero por dios, ¿quién querría poner voluntariamente a sus hijos en manos de una pobre criatura como ésta?

Hablemos del libro, físicamente…

Lo están haciendo muy bien

El internado

Tengo que reconocer que Globomedia ha acertado con El Internado. Obviamente, al producto en runtime se le ven demasiado las costuras. Exceso creciente de placement, irregular calidad de tramas, más y mejores medios pero desigualados con la materia creativa… Una vez concluida la serie, que amenaza con estirarse sine die por las presiones del éxito y de los ingresos que genera, un productor ejecutivo inteligente se hará con todo el material emitido, lo seccionará, cargará todo de vuelta en el AVID, eliminará las (demasiadas) partes prescindibles a las que obliga un serial semanal, condensará y ajustará el mapa de tramas, editará el contenido de valor en su propio corte  más dinámico y emocionante y terminará lanzando al mercado una miniserie (El Internado versión redux) que no tendrá nada que envidiar a otras superproducciones del género folletín de intriga.

La temática nazi recién desvelada ha sido, es y será una fuente inagotable de premisas narrativas para el cine y la televisión. Más allá de las horribles connotaciones de la materia, la obsesión hitleriana por el más allá, por los misterios en todas sus variantes y por la figura del todopoderoso Dios ha sido recurrente en la literatura de aventuras con toque mágico. Sociedades secretas, niños detectives eruditos en informática, adultos con identidades secretas, cliffhangers, romances, poderes telepáticos, bosques oscuros, documentos “mac-guffin” y props metálicos con look tecnológico, pasadizos y túneles, puertas secretas en la chimenea, laboratorios, genealogías embrolladas y recurrentes, familias con pasados secretos y horribles, bebés indefensos, experimentos, secuestros, suspense, acción, aventuras, romance… Puro Wilkie Collins + Enid Blyton + Charles Palliser + Conan Doyle + Agatha Christie + muchos otros que aportan su versión personal de una narración con capacidad hipnótica. ¿Acaso nadie se ha sentido nunca tan enganchado por una lectura que no ha sido capaz de apagar la luz hasta que la ha devorado, aún perdiendo horas de sueño?

Hmmm.

El internado ha sabido combinar los mejores ingredientes del género para crear una serie española que, por fin, se podrá ver en cualquier lugar del mundo sin que suenen castañuelas de fondo. No llega al nivel de Alias, por poner un ejemplo clásico, pero va por buen camino. Por fin está terminando la abominable época de los capítulos autoconclusivos y del consumo frenopático de televisión. Y esto es una auténtica innovación. Primero El Internado, recientemente Acusados…

Gracias, Globomedia. Gracias, Boca.

Por cierto…

Paula

… lo confieso. Me derrito con Paula. Esta niña es un bombón.

Pues sí, la tiene

rosa-diez

En pleno follón a tres días de las elecciones, me cae un correo en el que el equipo de información de Rosa acusa recibo de mi comunicación, se disculpa por no haber podido atender con más rapidez nuestra petición debido a la saturación de trabajo de estos días y nos confirma las coordenadas correctas a las que dirigirnos para cerrar la entrevista solicitada. En cualquier caso, la petición ya ha sido cursada a nivel interno y estoy convencido de que Rosa encontrará el tiempo para contestar a nuestras preguntas.

Continuará…

¿Y qué pensará Obama de todo esto?

Era recurrente, hace años, el rumor de que algunos norteamericanos situaban a España en algún lugar de la órbita de Méjico. Por el idioma, por la homofonía de las tortillas autóctonas y por esa obsesiva ridiculez de responder a todo “si, señor” a pesar de no haber entendido n-a-d-a.

Hoy, España es un país moderno que ha conseguido colarse, junto con Italia, en el ranking de los pobres países ricos necios y prepotentes. Todo ello gracias a ese espíritu de república bananera de la peor calaña que nos gastamos y de la malversación moral del capital político. Aquí se premia al más listillo, al más intrigante, al más mafioso y al más mediocre. Y así nos luce el pelo. Si lo mejor de nuestra clase política, que no es ni más ni más ni menos que una representación elegida por nosotros mismos y por lo tanto reflejo ético y moral de nuestros valores y de nuestras voluntades, sólo es capaz de hacer esa repugnante y maloliente mierda en la que convierten cada campaña electoral, deberíamos preguntarnos qué nos está pasando a cada uno de nosotros.

No quiero ni imaginarme el ataque de risa del pobre Obama escuchando a una aficionada, pero de esas que se sentaba bien al fondo del aula, como Leire Pajín intentando articular una analogía encubierta cuyo empleo debería estar limitado por decreto ley a personas con un coeficiente intelectual del tipo mínimo. Pase que a esta chica que sufre de frenillo le hayan permitido utilizar imágenes de Obama en esos videos de segundo de BUP que el pesóe denomina audiovisuales electorales. Pero de ahí a que se atreva a intentar generar en el consciente colectivo una asociación entre el presidente del gobierno de España y el presidente norteamericano es una muestra de una necedad y de una estupidez incomprensible.

Señorita Pajín, es usté una cutre y una ridícula aprendiz de pretenciosa con ínfulas de ser vivo e inteligente. 

Zapatero es un pobre chaval de pueblo con las cejas en punta, una vocación frustrada de vedette de revista y un cerebro echado a perder (¿es que nadie recuerda aquel ridículo mesié le diputé del que fueron testigos millones de personas en todo el mundo?) obsesionado con subvencionar a todo el mundo para maniatar el voto y sin ningún interés por el progreso. Nunca en España se había hablado tanto del aburrido y cansador siglo XX español (que si la guerra civil, que si la posguerra, que si no había qué comer, que si los unos, que si los otros…) como en la primera legislatura de Zapatero. Y eso era también estrategia electoral. Si aumenta la población mayor de 65 años, se cambia la estrategia hacia el perfil (y los votos movilizados por el impacto emocional) del abuelo cebolleta y santas pascuas.

Pero lo peor de todo no es que esta chacha del pesóe se entretenga diciendo semejantes memeces en público. Lo peor es que el presidente se lo termine creyendo. Y lo más peor aún es que demasiados votantes, que o tienen las gafas sucias o están más ciegos que Rompetechos, se dejen llevar por la desidia y por la irresponsabilidad y le den de nuevo a Zapatero un cheque en blanco para que nos siga haciendo quedar a los españoles como auténticos gilipollas, muertos de hambre y de ideas, frente a todo un continente.

– Que no, Barack, que no. Que el uniforme del presidente no es una falda hawaiana y dos sonajeros con forma de bananas.
– Pero si es típico de los caudillos tropicales, podéis pedirle a José Luis que se lo ponga…
– Yes, we can, pero no vamos a hacerlo. ¿Lo has entendido?

¿Como manda quién, dices?

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Me tiro de la cama. Me afeito. Me ducho. Me visto. Salgo de casa. Fumo. Conduzco hasta el centro. Me despierto. Me siento en mi mesa del bar de siempre a desayunar. Son las 7,30 y estoy obligado a escuchar un informativo a un volumen atronador si quiero tomar un café. Son las 8 y estoy obligado a dar un rodeo de 20 minutos entre polvo, ruido, maquinaria pesada y gente vestida de mono azul que se multiplica como champiñones si quiero poder aparcar el coche en mi parking. Son las 9,30 y me reúno con una agencia empeñada en que organice mi trabajo de modo que se adapte a su propia organización si quiero tener el honor de que trabajen para mí; de que me facturen y hagan lo que se les canten las pelotas después, quiero decir. A las 11,30 salgo a tomar un café y escucho, quiera o no, el monólogo de dos amigas en el que una habla sin parar sobre las obligaciones incumplidas de su novio y la otra termina renunciando a aconsejarle lo que tiene que hacer y se limita a poner cara de circunstancias. Sobre las 12,00, atiendo una llamada de teléfono y resulta ser alguien que habla demasiado y me veo obligado a colocarme el auricular entre el hombro y la barbilla para escuchar algo más cómodamente e intentar al tiempo ir haciendo algo de provecho. A las 14,20 me llama un amigo para echarme la bronca porque he escrito algo que no le ha gustado y quiere darme la oportunidad de que lo cambie para que él pueda estar satisfecho. A media tarde, el departamento de portabilidad de Movistar me llama para informarse de por qué se me ocurre cambiarme de operador y pasarme a Vodafone…

Hasta las 19,00 no me cruzo con alguien que no me impone ningún su propio modelo de mundo, su software mental personal. Y ha tenido que pasar un 79,1% del día. Ese alguien es, por supuesto, único e irrepetible. Alguien capaz de amalgamarse  en las vidas de otros sin imponer deberes ni procedimientos. Alguien capaz de escuchar, de ofrecer energía y vitalidad en lugar de reclamarla. Alguien que acepta, sobre todas las cosas, que el resto de individuos de la humanidad es libre para hacer lo que le dé la santa gana, esté bien o no. Alguien que respeta las elecciones personales. Y, además, alguien que está ahí absolutamente todo el tiempo de una manera o de otra y que se ocupa de que te des cuenta de ello. Alguien que sólo pide una cosa: poder hacer exactamente lo mismo y no ser reclamado por ello. 

Puede que no lo hayas pensado nunca, pero las estadísticas virtuales de la experiencia dicen que muchas, por no decir la mayoría, de las interacciones que puedes ver por ahí se basan en que cada uno vuelca sus frustraciones, sus imperfecciones y sus paranoias en los demás, generando relaciones basadas en el reclamo y en la demanda de que otros cumplan con las obligaciones que uno les imponga. Se pide demasiado de los otros y casi nunca se empieza por ofrecer. Y así no vamos a ninguna parte. No es raro que a la artematopéyica tribu de los que somos libres nos llamen insociables. Y una mierda. Es sólo que no somos ni mentirosos ni sociales ni nos vestimos de domingo para impresionar a nadie. Somos muchos y casualmente nos llevamos muy bien con todo el mundo. Incluso con todos esos pelmas que se empeñan en que tenemos que vivir según su propio modelo de mundo o con esos otros que se sonríen cuando están juntos y se apuñalan por la espalda en cuanto se separan.

En realidad, lo que no soportan es el sentido de la individualidad, de la actitud de libertad e independencia y de la elección de vivir cada momento a tope y de disfrutarlo con quien te dé la gana. No permitas que te hipnoticen con la alucinación de que existe un guión predeterminado según el cual estás obligado a vivir, de que hay compromisos y obligaciones que son más importantes que tú mismo. Básicamente, la única regla es: haz lo que te dé la gana, sea lo que sea, sin joder a nadie y serás la persona más feliz del mundo. De tu mundo. Sólo se vive una vez. Ya está bien de eso no se hace, eso no se toca, eso no se dice…

¿Vas a permitir que te amarguen la vida con imposiciones, acciones, costumbres y creencias de todo tipo cuyo único objetivo es, precisamente, controlarte y manipularte? Tú verás.

Por cierto, destierra de tu cerebro y de tu lengua la locución “como dios manda”. Dios no es más que una palabra vacía creada para mangonear a las personas y al que muchos califican de invisible para soslayar el argumento de que en realidad no existe. Así que dios no manda nada. Y tú eres absoluta y totalmente libre para hacer lo que te haga feliz. 

¿A QUÉ ESTÁS ESPERANDO?

Quítale el marco

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Hay un dicho según el cual sólo hay que ponerle un marco a lo que sea para hacer que se convierta en una obra de arte.

Del mismo modo, cualquier cosa a la que alguien describa como un problema en un problema se convertirá. La estructura básica de un problema es: las cosas no están como deberían y no me sentiré bien hasta que no se arreglen.

Mentira y gorda.

Es perfectamente posible sentirse naturalmente bien, sano y feliz independientemente de la situación en la que estés. Lo primero es aceptar la realidad de la situación que te rodea, lo cual no implica que no exista la posibilidad de mejorarla. Existen millones de cosas en el mundo que se pueden mejorar, muchas situaciones. Si quieres hacerlo, adelante. Pero siempre sabiendo y aceptando que todo es como es y está bien independientemente de ti. Fuera obsesiones. Todo aquello en lo que te enfocas se incrementa y tu habilidad para crear las circunstancias externas del bienestar nace exactamente dentro de ti. Así que, recordando y aceptando que todo está ya como tiene que estar y está bien así, no hay nada que temer. No hay problema. Sólo hay un problema y ese es que no existe ningún problema. ¿No es verdad que a veces necesitamos crear algún problema para poder justificar la excusa de que nos sentimos mal?

Fuera marcos. El arte es arte sin aditamentos y la vida también.

¿Tendrá Rosa artematopeya? Y algo de tiempo disponible…

RosaDiez

Pues ya veremos. Le hemos pedido a esta vasqueta guapetona, portadora de pesadas pelotas y de una limpieza verbal poco común (a ver si algunos se enteran de que la dialéctica no tiene porqué ser excusa para el insulto y la suciedad argumental) que nos conceda una entrevista para publicarla en los próximos dos o tres días. Por si te lo estás preguntando de antemano, el hecho de que publiquemos está o cualquier otra entrevista no implica que te estemos pidiendo que la votes; hazlo simplemente porque te da la gana, si es el caso. Aquí en NO ESPERES A QUE SUCEDA no hablamos de política. Hablamos de comunicación, de inquietud, de emociones, de sensaciones, de vida en acción, de agitación vital, de decir las cosas a la cara, de hacer que las cosas ocurran sin quedarse esperando a que sucedan por sí solas.

Hablamos de artematopeya.

La soberanía del mando a distancia

Mando

En el principio de los tiempos, sólo existía TVE. La única, la genuina. La primera cadena en blanco y negro. La de los Estudio-1, la de Pasaporte a Berlín, la de 300 Millones. Ella será, para siempre, la legítima ocupante del botón 1 de nuestro mando a distancia. La primera cadena de toda la vida.

TVE-1 y TVE-2

Una TVE-1 que pronto se convertiría, más por cultura popular que por diseño de márquetin, primero en La primera…

La Primera y La 2

… y poco tiempo más tarde en La 1.

El re-branding de TVE-2 como La2, con su artículo determinado tan del gusto de nuestra gente, provocó que la original, la de siempre, o más bien los responsables de comunicación de El Ente terminaran claudicando y acatando la lógica popular: si la segunda cadena de TVE se llama “La 2”, no hay motivo para que la primera no se llame “La 1”.

La1 y La 2

Por aquella época, en la que la futura saturación del mercado de televisiones comerciales no era ni siquiera ciencia ficción, Antena 3 y Tele5 llegaron para completar la primera parte de la botonera. Sus números de apellido eran herencia generacional (Antena 3 Radio y Telechínqüe Italia) y pasaron a ocupar naturalemente sus botones sin mayor discusión. Telemadrid, la pobre, jamás tuvo un número en el carné de identidad, así que ocupó, casi sin darse cuenta, el botón del cuatro en nuestras televisiones.

Canal 7 se acomodó en tal lugar. No es que su programación dé para mucho, pero con sus infomerciales sobre clínicas del pie y productos para tontorrones sin criterio y sus programas llenos de caspa parece que también ha conseguido hacerse su hueco.

La 1
La 2
Antena 3
Telemadrid
Tele5
Canal 7

Pero, de repente, en los departamentos de márquetin se dieron cuenta de la importancia de posicionarse en el mando personal de cada uno. Que levante la mano el que no sufre cierta paranoia intentando mantener sincronizados los botones del mando a distancia y los nombres de las cadenas. A pesar de no consumir la mayoría de sus contenidos, pero a todos nos pasa. Y la sociología lo sabe… Como todo cambia y todo evoluciona, con las nuevas cadenas en abierto llegó la encarnizada lucha por el botón perdido. Primero fue Cuatro, que aviesamente detectó una posición fácilmente conquistable que además le permitía sacarse de encima, de un puntapié, a una parte (en aquellos tiempos respetable) de su competencia. Así que, con su flamante nombre comercial, se plantó en tal botón y lanzó a Telemadrid a un abismo de olvido del que todavía no se ha recuperado. La Sexta, por su parte, hizo lo más fácil: sentarse en un lugar vacío, el del 6. Y ahí sigue.

La 1
La 2
Antena 3
Cuatro
Tele5
La Sexta
Canal 7
Telemadrid

Durante los últimos días, tanto Tele5 como Antena3 están inmersas en una campaña de re-branding y posicionamiento de sus canales digitales, los anteriormente conocidos como Telecinco 2 y Antena.Neox/Antena.Nova, como La Siete, La 8 y Nova9 respectivamente. Antena 3 lo tiene algo más fácil, ya que por cercanía fonética la reconversión de neOX en OXo y NOVA en NOVA9 será algo más natural y menos irritante y han diseñado bien sus acciones de transición. Pero lo de Tele5 está en el límite como siempre: chabacano y mal diseñado como casi todo lo que hacen. Con las prisas y el ansia de ocupar el botón 7, que por cierto en la mayoría de los casos suele estar ocupado por la televisión autonómica de turno (aunque en este caso sea el engendro de José Frade), se les ha olvidado que en el imaginario colectivo un numerito pequeño en la esquina superior derecha de otro indica una potencia…

telecinco

El concepto de Telecinco sobre la inteligencia de sus espectadores es, sin embargo, tan desdeñoso que se pasa por el forro cualquier aspecto psicológico y pedagógico con tal de rajuñar el botón del 7. Y por sus huevos que su campaña de un 5 con un 2 en la esquinita tiene que convertirse a capón en un 7. Y santas pascuas.

Yo, ajustándome a lo que tanto me costó aprender siendo de letras, voy a hacer un 5×5=25 y voy a poner a Telecinco 2 donde le corresponde por basureros y por cutres: en el horizonte de los botones del 20, allí donde, casi seguro, jamás llegaré mientras esté haciendo zapping.

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