Archivos Mensuales: octubre 2008

El caso de Peugeot y Mosa Madrid – segunda parte

Lo primero, aclarar que ni soy un moroso (lo cual, por otra parte, no debería ser peyorativo y menos en boca de un negocio mafioso y ventajero como el de la banca; si hay personas que no pueden pagar sus deudas, POR ALGO SERÁ, no?) ni tengo una deuda pendiente con PSA.

En el mes de Junio de 2008, gracias a una aconsejable y laxante reunificación de hipotecas y créditos varios, marqué el número 91-3472640 de los servicios centrales de PSA Finance.

– Buenas.

– ¿En qué puedo ayudarle?

– Tengo un contrato de financiación de mi coche con vosotros. Quería adelantar la cancelación de la deuda y que me digáis en que cuenta os tengo que ingresar los más menos 9.000 euros que me quedan por pagar.

– Uy, pues es que no le voy a poder ayudar.

– ¿Perdón?

– Es que tiene que marcar el 902 de atención al cliente.

– A ver, ¿acaso no estoy hablando con PSA Finance?

– Pues sí.

– Pues me pasas con quién tenga que hablar y que me atienda.

– Pues no.

– Y, ¿por qué no?

– Porque solo se puede atender a los clientes a través del 902 de atención al cliente.

– A ver. Tú seguramente sabes que la ley obliga a que todas las empresas que utilizan números 902 de pago compartido tengan también, y lo comuniquen suficientemente a la sociedad, un número 91 que permita el acceso de los clientes mediante sus contratos de tarifa plana y que no les suponga ningún coste adicional.

– Yo sólo trabajo aquí. No le puedo ayudar. Gracias.

Y me colgó. Después de los más de doce meses de cabreo ininterrumpido con Mosa Madrid, concesionario en el que tuve el placer de comprar mi coche, y que contaré dentro de un par de posts, aquella fue la peor respuesta que me podrían haber dado.

Comiéndome el orgullo, tuve que hablar con una teleoperadora que se hizo la retrasada durante más de diez minutos (para que el contador siguiera facturando…) a través de aquél 902 (en concreto, 902-114429, por si queréis anotarlo en la lista de prohibición de llamadas de vuestro móvil) para conseguir sacarle la siguiente información: que me enviarían en un par de días una carta de pago con indicación de la cantidad EXACTA pendiente de pago en la fecha de mi llamada y que tendría que ingresar en cualquiera de los equis bancos con los que trabajan.

El resultado fue que, en unos siete días, yo había soltado más de 9.000 euros y tenía un papel de PSA Finance sellado por el Banco de Santander que decía que había cumplido con el pago de mi coche. Copia escaneada y colgada en este blog dentro de muy pocos días.

Y todo esto ocurrió en Junio de 2008.

CONTINUARÁ.

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¿Sólo quieres caminar?

Para interpretaciones sesudas por la necesidad de justificar la nómina que cobra, podéis leer a Carlos Boyero en EL PAIS. No es necesario que estéis de acuerdo o no con lo que dice. Él, con su cigarrito y su whisky, seguirá tan contento de haberse conocido y punto. No le pagan por saber usar el martillo, sino por saber donde golpear. Lo mismo que a mí. Sólo coincido en su apreciación de que el mundo narrativo de Agustín Díaz Yanes es puro nihilismo. Pero su valoración de actores y actrices es vinagre de marca blanca. A veces me dicen Ácidos Llorente, pero por lo menos tengo denominación de origen.

El primer mensaje, para Victoria: que hija de puta en el sentido más argentino y masculino de la expresión. La prensa continuará insultándote por deporte (como siempre), pero eres la única actriz española que me pega un puñetazo en las tripas cuando te veo trabajar. Si tuviera que elegir a una sóla actriz en el universo a la que poder dirigir gracias a mi lote de deseos del genio de la lámpara, sería ella sin ninguna duda. No es ni borde ni estúpida ni engreida ni soberbia ni sobrada. Es simplemente una actriz formada, brillante, kinestésica, genial, emocionante y no hay otra que mueva el culo como ella encima de unos tacones. Ni Paz Vega, que por muy buena que esté a su lado no deja de ser una aspirante a aprendiz que ni siquiera es capaz de limpiarse er ceceo cevillano, respetable como cualquier otro pero ya demasiado cansino. Para Victoria, como dice el dicho, “yo sólo trabajo aquí”. A ver si la prensa se termina por enterar de una vez.

El segundo, para Ariadna: por fin una película en la que me conecto contigo. Un trabajo muy interesante. Muy seco. Demasiado masculino pero aún así con algunas cremalleras abiertas a la emoción. Conmovedor. Demasiado contenido aunque perfectamente asumible en un mundo en el que todos se quieren a morir pero cuando mueren se esfuman si que nadie derrame un buen llanto que relaje, aunque sólo sea por unos segundos, el corazón congelado del sobrecogido espectador.

Para Pilar y para Elena, un fuerte abrazo. Algún pequeño coso de Pilar al final termina por destellar después de dos horas largas de cinta pero no es su película ni la de Elena. Ellas sólo pasaban por allí.

Para Agustín, una sentida enhorabuena y la peor de las envidias insanas por ser un director que se puede permitir, a estas alturas, el lujo de hacer esta película. Ultra elíptica, últra descarnada, ultra subtextual, ultra imperfecta y ultra-narrativamente personal y especial. Nadie hablará… ha envejecido regulín en lo estilístico, pero hasta el título es una obra de arte en sí mismo y en conjunción con el de hoy cuenta un mundo en un segundo.

Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. Sólo quiero caminar.

Por no hablar del corte, de la música y el trabajo sonoro, de Diego Luna o de lo más literario de un guión sobre el amor en los corazones hechos de piedra. Vete a verla ya.

El caso de Peugeot, Mosa Madrid y los coches defectuosos o cómo estafar indecentemente a los consumidores a los que nunca han cuidado y de los que ahora, que van a la ruina, necesitan más que nunca.

Hoy, 31 de octubre de 2008, procedo a realizar una transferencia por importe de 226,02 euros a la cuenta 0030-1518-09-0002108271 de la sucursal española de Banque PSA Finance (una de las piezas del entramado Peugeot). Esta es la carta que recibo (hacer click para ampliar).

Visto así, a palo seco, la primera impresión es que el que suscribe no es sino otro más de esa indeseable manada de morosos muertos de hambre y culpables de que el probe negocio de la banca esté tan mal de la cartera y de los nervios.

Pues no.

Estás leyendo una publicación preliminar de este post. Yo, mientras tanto, estoy en el backstage completando el contenido. Vuelve en unas horas y tendrás la versión completa.

CONTINUARÁ.

Diccionario de supervivencia

Lo de las variantes lingüísticas argentinas ya está demasiado visto, pero nunca viene mal recordar las más típicas por si acaso:

Por las dudas – Por si acaso
De última – En último caso
Escarbadientes – Palillo
Alfiler de gancho – Imperdible
Mesita de luz – Mesilla de noche
Arveja – Guisante
Buzo – Sudadera
Campera – Cazadora
La concha de tu hermana – no tiene traducción pero te la puedes imaginar.
Cagar a pedos, putear – Echar la bronca
A los pedos – A toda leche
De pedo – Por pura casualidad
Ni en pedo – Ni de coña
En un pedo – En un segundo
Bancársela – Aguantar, soportar
‘andá a cagar’ – Mandar a la mierda
Berreta – Gualtrapero, cutre
Bichito de luz – luciérnaga
Choripan – Chorizo a la parrilla con un trozo de pan
Boludo – Gilipollas
Pelotudo – Boludo pero peor
Forro – Condón, sinónimo de tarado
Pilcha – Ropa (empilchado – trajeado)
Tener más culo que cabeza, caer parado – tener una flor en el culo

Suerte.

Mi amigo Peppe

Os presento a Giuseppe. En 2008, la mayoría de la gente sigue pensando que la ópera es un arte elevado, sesudo, virginal y aburrido para señoras gordas con abrigo de piel y pelo redondo.

Pues resulta que gracias a esa imagen absurda, que le ha colgado a la ópera esa etiqueta de creación elitista y pasada de moda, la mayoría de ellos se están perdiendo la posibilidad de disfrutar de un montón de creaciones musicales divertidas, excitantes, musicalmente brillantes y llenas de humor. Verdi (Peppe para los amigos) escribió hace la porra de años El putón verbenero, espectáculo también conocido como La Traviata, o Nabucco, una creación musical emocionante y sobrecogedora en momentos como el del coro de los esclavos (ese hermoso Va, pensiero). Mejor que cualquier musical que puedas ver en la Gran Vía de Madrid.

Te invito a que destierres de tu cabeza la idea de que la ópera te tiene que gustar cómo género (o todo o nada) y que, al igual que haces con el rocanrol o con la electrónica, te permitas elegir y descubrir artistas y obras que te gustan. Puede que hasta te envicies. Estás avisado.

Busca en un próximo post una relación de grandes éxitos “40 principales” del género operístico. Te vas a enganchar. Mientras tanto, puedes escuchar las creaciones de Verdi en LAST.FM (ver columnas de enlaces de este blog).

Se me perdió el 29

Igualito que el niño del romance. El voluntario y obligado divorcio con mi ordenador durante el fin de semana para no maltratar la vista más de lo necesario, un revoltoso e imprevisto bululú de papeles sobre la mesa, otras simpáticas mandanguitas para gestionar y el exceso de tiempo que me ha ocupado el coche por el refrescante jarreo reciente ha hecho que, como las cosas del querer, que no tien cómo ni porqué, este blog quedara ayer completamente huérfano. Ni una sóla palabra. Es cómo si el 29 nunca hubiera existido. ¿And’andará?

Cortinas de humo en el país de la plata

La grandísima hija de la peor puta llamada Cristina Kirchner ha desplegado, según su costumbre, otra cortina de humo con lo de Maradona. Fácil y populachera. Casi nada duele tanto a los argentinos como el fútbol y esta puerca ya no sabe que hacer para seguir despistando. No ha sido suficiente llevar el país a la ruina, provocar un éxodo de dignidad y de superviviencia y, literalmente, robarles el pan de las manos. Una estampa de posguerra que no se había vuelto a vivir en el socialdemócrata primer mundo desde hace más de sesenta años. Después del atraco a mano armada contra las pensiones ahorradas a fuerza de trabajar como cabrones durante toda su puta vida, en un segundo corralito inmovilizador y alienador que avergonzaría hasta al propio Zapatero (lo cual es harto improbable dada su tibieza con denominación de origen, aunque según está el patio ya empiezo a dudarlo), los argentinos se desayunan con que la presidenta hinchable guinda la consumación del robo nombrando a Maradona seleccionador nacional y echándole a rodar en el circo de los medios.

– Ala, para que os calléis un poco. Ya tenéis de qué hablar. Cuanto argentino pelotudo.

– Nena, ¿te olvidás que vos también sos argentina?

– Néstor Carlos, terminála o te quedás sin cohetazo.

– Podrás ponerte rubia pero si lo que quieres es que me muera para enviudar vas lista.

Cierto es que el fútbol es una de sus primeras industrias y a nivel internacional mueve mareas pero Maradona no deja de ser un toxicómano rehabilitado absolutamente risible por muchos y que nunca habrá terminado de pagar por ser un genio deportivo pero tampoco por ser argentino, egocéntrico e imperfecto. A Maradona, por el mundo, también se le ríen en la espalda.

Franco y Hitler también utilizaban el deporte como sustancia aleladora.

Let it be… ¿seguro?

Aretha Franklin está entre mis voces de colores. Don’t play that song, Let it be, Bridge over troubled waters o Unforgettable son temas no tan conocidos para los infieles como Respect, Think o You make me feel, pero te estarás perdiendo, por ejemplo, la oportunidad de saber por qué la palabra soul significa alma.

Su etapa en la discográfica Columbia, anterior al fichaje por la Mowtown, le acercó al blues y al jazz. Sus trabajos primerizos no son demasiado conocidos, pero si tienes paciencia y le das tiempo de escucha te encantará el descubrimiento. Siempre tendrás tiempo otro día de escuchar lo más soulero y también comercial de esta voz genial que… ha terminado… convirtiéndose… en esto:

Hace tiempo que no he vuelto a comprar un sólo CD de Aretha Franklin. No sé por qué, pero simplemente no puedo.

Por cierto, me olvidaba de contar que los Beatles escribieron Let it be para la voz de Aretha. Escúchala porque dejarás de pensar que la blandengue versión de los cuatro pelmas es ni siquiera regular.

Un genio como el de Leonardo

Seguro que siempre has escuchado lo de la famosa sonrisa de la Mona Lisa pero nunca has sabido de qué iba la historia. Venga a mirarle la boca y nada, que se ríe un poco aunque no tanto pero no entiendes por qué tanta historia con el famoso cuadro. No tienes más que seguir las instrucciones:

* pincha en la imagen para que se abra a pantalla completa.

* fija tu atención en la boca.

* después de unos segundos, sube sin parpadear tu mirada hasta los ojos.

* CON TU VISIÓN PERIFÉRICA COMPROBARÁS QUE APARECE UNA SONRISA QUE ANTES NO ESTABA Y QUE DESAPARECE SI VUELVES A MIRAR DIRECTAMENTE A LA BOCA.

El secreto de esta enigmática sonrisa es que aparece y desaparece debido a la peculiar manera en la que el ojo humano procesa las imágenes. La visión directa sirve para percibir detalles pero no para distinguir sombras, una especialidad de la visión periférica. Leonardo pintó la sonrisa de la Mona Lisa usando sombras que se perciben con total claridad sólo con la visión periférica.

Leonardo era, literalmente, la hostia en verso. Por cierto, ¿sabías que el personaje de Rambaldi en la serie ALIAS es un homenaje directo y amablemente descarado al de Vinci?

Escenas de matrimonio

Mientras ella sujeta en estéreo la verga presidencial, él se toca la zambomba con la derecha mientras con la izquierda la domina por el cuello. Esta foto merece el Pulitzer. Es la descripción más enciclopédica de lo que significa el kirchnerismo en una sola fotografía. Qué imagen tan certera y tan repugnante a la vez. Lo llevan escrito en la mirada.

Leo en EL PAIS de hoy un acertado informe sobre Argentina y sus últimos veinte años resumido en una página. Búscalo y léelo. Argentina se llamó el país de la plata y no fue inmune a la ignorancia, a la corrupción, al delito estatal y a la pobreza. España tiene otro nombre…

Software para animación (parte 2)

Los dos paquetes especializados en animación cuyas herramientas y posibilidades te permitirán aumentar tu productividad si trabajas en solitario o en grupo reducido son Anime Studio Pro(http://my.smithmicro.com/win/anime/index.html) y Toon Boom Studio (http://www.toonboom.com/products/toonBoomStudio/).

Anime Studio es un paquete entry-level que, a pesar de parecer ortopédico, funciona. Y lo hace muy bien si sabes lo que quieres hacer. Un interface muy macintosh y un título intencionadamente japonés (para motivar la compra del Manga Studio para comics de la misma compañía) esconde una herramienta muy capaz y de coste realmente asequible, aunque con muchas limtaciones. Antes conocido como Moho, podrás hacer cosas chulas con él, siempre y cuando te muevas sólo en el terreno de lo vectorial, dispongas de un software de edición de video (no gestiona ficheros de escenas múltiples) y cuentes con muuuuuuuucha ram. Los objetos permanecen en memoria durante toda la animación aunque no los uses. Vaya. Pero el multiplano 3D y las cámaras son buenas, las capas se pueden animar (también en perspectiva), la animación con bones y cinemática inversa funciona bien, los lápices son muy naturales, pueden volcar resoluciones de hasta 9.000 x 9.000 pixels… Si quieres montarte una miniserie para divertirte o crear un trabajo profesional para el que las herramientas de Anime Studio sean suficientes, no te cortes. Por 199 dólares, no está nada mal.

La herramienta entry-level de Toon Boom es algo más cara (unos 300 dólares), pero tiene todo lo que puedes necesitar para afrontar una producción real si cuentas con talento, manos suficientes y, sobre todo, tiempo. Soporta todas las técnicas de animación (dibujo a dibujo, por planos clave, por recorte, vectorial o de bitmap, 3D con bones y cinemática inversa, etc), modo piel de cebolla, tablero rotador, sincronización labial, geografía 3D con multiplanos, cámaras e iluminación configurables y animables, volcado a múltiples formatos audiovisuales… Con la última versión, podrás crear en un chasquido animaciones tipo roger rabbit combinando video y dibujos animados. En cualquiera de sus versiones (Studio, Digital Pro o Harmony), tendrás lo mejor y lo más eficiente. Las versiones superiores (Toob Boom Digital Pro o incluso Harmony) son, directamente, la leche. Efectos, una usabilidad supersónica, render distribuido y el mundo en tus manos.

Estas herramientas no están pensadas para animación flash. Pero es que también lo hacen.

¿Que porqué no doy ninguna referencia de software gratuíto? Pencil (http://www.les-stooges.org/pascal/pencil/index.php?id=Home) o Synfig (http://www.synfig.org/Main_Page.es).

En el próximo post sobre trastos y cachivaches, software para tu creatividad musical. Aprende cómo Amenábar puede ser capaz de escribir las bandas sonoras de sus películas.

Anímate a crear.

De cristal y sin embalar

Día de mudanza. Los amigos te piden que eches una mano y cuando llegas para empezar a bajar cajas te das cuenta de que sí, hay muchas cajas, pero también de que quedan muchas cosas sin embalar. Cachivaches inútiles que cuesta tirar pero que aparecieron sin avisar y se quedaron invadiendo un espacio que nunca fuimos capaces de reclamar. Pero también cosas frágiles que no han encontrado un hueco seguro y protegido en ninguna caja para el tránsito inminente.

Muchas cosas en nuestras vidas son demasiado frágiles. En vez de protegerlas y cuidarlas, las llevamos en las manos desnudas y por delante del cuerpo. No es tan imposible que, en un descuido, tropecemos, los dedos se vuelvan escurridizos y terminen en el suelo hechas añicos.

¿Cómo es posible que, a veces, nos preocupe más una caja llena de mantas, tenedores o toallas que un frágil recipiente de cristal con tres tallos de bambú?

Esa rabanera (por no decir golfa) llamada Cristina

Pertenece al circo mundial de mediocres líderes políticos de izquierda populachera y opresora que tira la piedra y esconde la mano y cuyos arbitrarios e irresponsables antojos de una noche provocan pobreza, separación, desarraigo, impotencia e injusta frustración en millones de personas. En ese mismo grupo se encuentra, como no, nuestro presidente, del que, por cierto, se dice que ha mantenido un turbio romance con esta, y siento repetirme, pepona recauchutada vestida de Loewe llamada Cristina.

– Uy, porrrr favooor. Esto del liberalismo es un horr-oorr. ¿Cómo podemos seguir estafando a tanto pordiosero si dejamos que sean libres y competitivos? ¿Con qué me voy a enriquecer yo, entonces? ¡Hmmmm! Tendré que hablar con Zapatero, a ver si me recomienda alguna de sus fantásticas mentiras. Y tú, ¿qué opinas, Gorila?

– ¡Tóquenme! ¡Tóquenme! Mañana voy a la peluquería y me pongo los pelos rubios.

– ¡Déjenlos que me toquen, joder! ¡Que los dejen! ¡Que voy a ser la nueva Reina del Balcón!

– Qué horror de pelos. O ssea, qué fatal. Hmmm… y este pelotudo, ¿de qué coño estará hablando?
– … el estado de derecho que garantice el bienestar y el progreso de Argentina…
– Buaaaaaaaah (bostezo). Qué aburrimiento.

– Tóquenme, tóquenme. A ver, vos, el que está detrás de la vieja pensionista de mierda de ahí detrás.
– ¿Yo…?
– Si, tú. No me tocaste todavía. Tocáme.
– Que te toque el piojoso de tu marido. Que para lo tuyo no hay vacuna…

– Jo, Maritere, y acá en España, ¿cómo hacen para que tanto muerto de hambre y tanto obrero mal vestido no se les suba a la chepa? Es que esto de ser socialista bananera es un horror. Además, tienen un olor a pobre que no me lo banco más, te lo jju-ro.
– Pues aquí, en España, los políticos tenemos la costumbre de meter la pata soltando alguna indiscreción para que nos la graben con un micro inesperado y que luego salga en cualquier programa de zapping. ¿No te lo ha dicho Zapatero? Así que nada, tú te callas la boca y pones cara de idiota aunque por detrás hagas después lo que te apetezca. Si total, para los que votan, con tener para una cañita los domingos es suficiente. ¿No ves que la educación es cada vez peor? Así les convertimos en una pandilla de idiotas y listo, no protestan. Por cierto, qué mono el traje que llevas, nena.

– ¡No llores por mí, Argentina! ¡Guardáte las las lágrimas que ya te harán falta, ya!

Qué lastima. Semejante presidenta en uno de los países más ricos y que yo más quiero de este mundo. Desde aquí, mis disculpas si este post resulta demasiado cítrico para cualquiera de las personas que tengo allá y por las que siento un gigantesco afecto. Pero no puedo callarme la boca. Me puede.

Ella también me gusta

Mis amigos no dejan de preguntarme siempre que tienen ocasión:

– Pero a ti, ¿quién te gusta?

Y hoy podría decirles, sin tener que pensarlo mucho, que Ana Marzoa me gusta. Es otra de las actrices que “tiene el don”.

Y si te da tiempo y puedes leer hoy viernes este post, te recomiendo que no pierdas la oportunidad de acercarte mañana sábado 25 a San Sebastian de los Reyes para poder disfrutar de uno de los pocos Tennessee Williams que tenemos oportunidad de ver por estas tierras. Será La noche de la iguana en el Teatro Adolfo Marsillach.

Un reverendo anglicano en plena crisis moral y de creencias, una madura y seductora vieja amiga que dirige un hotel en Puerto Vallarta, una hermosa jovencita con desórdenes hormonales y una rígida y virginal pintora que se hace acompañar de su abuelo hasta para estornudar forma el corpus principal de vidas que transitarán por las dudas y los miedos de Shannon en un proceso psicológico repleto de alcohol, humo, canícula, grillos en el silencio de la noche y ambiente de velas encendidas en plena oscuridad.

Por cierto, acabo de descubrir que Ana Marzoa, que repite con Tennessee después de el tranvía, también es de origen argentino.

Yo nunca habría podido explicarlo mejor

Capítulo sobre la manipulación de las personas a través del lenguaje y el recurso de empobrecer para dominar. Léelo. Yo nunca habría podido explicarlo mejor.

Te invito a que explores www.conoze.com.

Decir "sopa" es importante

Miércoles por la tarde. Me harto de seguir trabajando a las siete y media de la tarde, así que cierro el quiosco y me acerco a ver a mi hermano un rato. En medio de una charla medio estúpida surgida entre mis ojeras y sus agujetas… pí-pí un mensaje.

¿Qué tal? Estoy en casa, si tienes ganas dame un toque. Te mando un beso.

– Es tu mujer.

El ataque de risa fue de orinal. ¡ERA LAURA! Bueno, Laura pero con esa costumbre suya de pensar en la siguiente cosa cuando aún no ha terminado de decir la anterior y dejándose la mitad fuera pensando que tú vas a rellenar los huecos. Es que ella es así, sobre todo si le duelen los pies o tiene sueño. Se había comido “de tomar un cafetito”. O, mejor, “de cenar una sopita caliente”. Resulta que, con el frío, a Laura le castañetean los dientes y ayer entramos de verdad en una temporada más gélida que el morbo que puedan despertar nuestro Muñeco Diabólico Zapatero y esa pepona recauchutada con el cerebro de una muñeca hinchable llamada Cristina Kirchner pegándose un morreo húmedo en lo alto de un puesto de helados. O sea, frío congelador. Y a lo que Laura quería era invitarme a compartir una humeante y reconfortante boris-sopa.

Recordando lo que pensaría Jóse, el famoso portero de hace unos cuantos posts, no pude por menos que contestarle:

Perdone, señorita, pero su marido es mi hermano y jamás podría traicionarle, así que… !búsquese a otro para hacer guarrerías!

¿Importa o no la ambiguedad o el uso adecuado de una palabra?

El mundo según Ramiro Fonte

La ciudad proyectaba esta tragedia
al inicio del otoño con el paisaje
de los cafés soñolientos
recién llegada la noche
en las almas despobladas. Eran todos
los mismos personajes de novela
en otra hora muerta pero un poco
románticos y viejos…

Ha muerto Ramiro Fonte, sencillo poeta nacido gallego militante lisboeta. Escribía imágenes y sensaciones con pocas palabras que reventaban de vida. Ramiro Fonte, chache, también era un buscador.

EL ENEMIGO

Cuando estés un poco malogrado
O te importune ese personaje
Que la derrota, muy sutil urdiera,
Puede hacer asomar en tu rostro,
No arrojes tu sueño como un anillo al río,
Sobre aquello que amas no puedas renunciar.

Cuando estés un poco malherido,
Quizás también oscuro, puede que un tanto harto
Y, al procurar verso, no encuentres
La música apropiada, lo que te exige el canto,
Recuerda que algún día fuiste dueño,
Que guardar silencio puede ser causa grande.

Cuando llenes de vaho los espejos con la tristeza
De ese ser que los procura, y anda errante en la casa
Como un barco impaciente que abandonó el mar,
Nunca pierdas el rastro de las estrellas
Fugitivas, y nunca te abandones
Al gesto vano, a lo falso o a la mentira.

Cuando quieras vivir
Por un país que esté más al norte,
Más cerca de la vida; al abrigo de otros puertos
A los que desciende el cielo con toda la claridad,
Y lejos de estos hombres que no quieren
Saber lo que tú mucho querrías,
Piensa en la casa sola que, desnuda, se dirige
Valiente y traicionada hacia el mar;
Y que debes salvarla, dándole otros caminos.

Es así que en esta hora te sucede
Que estás un poco triste, malherido,
Un tanto malogrado y sabes letras
De esas torpes canciones del desencanto,
Mi viejo capitán de las bajas horas,
Olvídate de mí, pero no olvides
Los pactos misteriosos a los que entre los dos llegamos,
Deja que suene la música. Y que pase otra vez.

De Adeus Norte, 1991

VIAJERO

En este lugar extraño
Penó doce lunas. Tres riachuelos partieron.
Uno se fue hacia el otoño,
El otro besó los arenales del verano y las quillas vencidas,
El tercero dos ciudades
Y un jardín
-El que llamamos Sur-.
Pero ninguno fue secreto manantial
Donde bebe la aurora y calma tu sed

Aquel dolor de escalas partiendo a ningún lugar
No pudieron borrarlo
De las íntimas bahías en las que fue tan feliz.
Por el tiempo de las lluvias
Regresó a los edificios
Que bajan hacia el mar cuando diciembre,
Con una llaga de playas y en su corazón
(Colmado hasta las orillas de cúpulas y viento)
No había tristeza.
Con la moneda del canto pagó bien sus deudas,
Quisiera ser nadie en las páginas que el Tiempo
Repasa como las luces de la estación más amada.
Escuchó a los oráculos y no quiso seguirlos.
Es dura la soledad a la orilla de algún puerto mientras esperamos
Y el resplandor deshace las telas de la alta noche.

De Designium, 1984

Seguro que alguna vez se arrepintió de no atreverse a escribir un tango. Y tú seguro que te arrepentirás de no haber comprado nunca un libro de poesía.

Diez mil toneladas cúbicas de presión

Son el peso que puede llegar a tener una sola palabra, un sonido o un gesto sobre tu estado de ánimo, tu bienestar y tu vida. Seguro que a veces te preguntas por qué hoy no es tu día, por qué te sientes más azul que el gato de Roberto Carlos y por qué tu cuerpo se niega a cualquier contacto con otros. ¿Me permites que te explique algo? Gracias por tu permiso.

Los humanos somos seres complejos. Como cualquier estructura, estamos compuestos por mecanismos de diferente naturaleza. Dentro de nosotros mismos, somos un mundo vivo particular y único que se crea a partir del minuto uno de vida y que crece con cada experiencia que vivimos. Fuera de nosotros, existe todo un universo con el que nos relacionamos en distintos niveles y a través de distintas herramientas. Esas herramientas, un prodigio de diseño y funcionalidad, se llaman sentidos. ¿Alguna vez te has sobresaltado mientras conducías porque, de repente, te das cuentas de que no tienes registro de lo que ha pasado en los últimos tres o cuatro minutos? ¿Cuando escuchas una canción determinada tu conciencia y tu realidad se desactivan del exterior como si te hubieras transportado a otro momento o a otro lugar? ¿Hay películas que te hacen, literalmente, llorar o sentirte irremediablemente alegre o triste?

Si eres asiduo de este espacio personal, sabrás que hablo mucho de mis voces de colores. La música no sólo forma parte de mi ocio o mis trayectos en coche; es una textura más de mi vida. Veo la música. Siento la música. Digamos que mi sentido del oido es especialmente potente en mí. Es mi canal de comunicación más desarrollado. Por eso, seguramente, trabajo en comunicación, escribo, leo, hablo varias lenguas, canto (dentro y fuera de la ducha), hablo (no siempre, sólo cuando me da la gana)… Como se dice vulgarmente, tengo buen oido.

Hay otras personas que, en lugar del oido, desarrollan otros canales principales de comunicación con el mundo que les rodea. Algunas personas son especialmente sensibles a las imágenes. Son capaces de captar todo un escenario con todo detalle gracias a su capacidad visual. El mundo, para ellos, está formado por imágenes y no dejan de repetir “¿ves?, ¡mira!” todo el tiempo. Otros, sin embargo, tienen una relación sensacional con la vida. Sensacional de sensaciones, quiero decir. Aunque también estupenda, seguro.  Quizás hablen poco, pero seguro que los verás siempre abrazando, tocando una escultura o una mano, saboreando un helado totalmente abstraídos o disfrutando de un aroma con los ojos cerrados.

A lo mejor nunca te has planteado hacer el ejercicio de detectar de qué tipo eres tú. ¿Por que no lo intentas? ¿Eres de los que hablan y escuchan, de los que observan y miran o de los más bien calladitos que huelen huelen hasta los libros como mi amigo Jorge?

Te doy un par de días para que, como decía mi abuela, caviles la respuesta a la pregunta anterior.

¿No has tenido bastante con España? S.O.S Iberoamérica: Alvaro Marchesi ataca de nuevo

Por favor, leed (pinchando en la imagen) el siguiente recorte publicado ayer en ABC:

Este buen señor fue secretario de estado de educacion con Maravall durante el gobierno de Felipe Gonzalez. Como ideólogo de la leyes orgánicas de educación como la LOGSE y demás calaña, es directamente responsable de que la educación de tus hijos sea deficiente en las disciplinas humanísticas, de que cometan faltas de ortografía, de que su capacidad lectora y de comprensión se haya reducido en un 50%, de que su capacidad de asimilación y proceso mental se haya adaptado a un nivel mínimo de desarrollo, de que acumulen asignaturas no superadas año tras año y, lo que es peor, de que cada vez asimilen menos conocimientos. Cada uno es libre de querer saber o no, pero lo irrefutable es que el saber nos hace personas individuales, con criterio y, sobre todo, LIBRES. En resumen, que Álvaro Marchesi es responsable de que nuestros hijos vayan progresivamente acercándose al estado más literal de analfabetismo ejecutivo: no es sólo que lo sean sino que además lo ejercen cada día más.

Como la política no deja de ser una carrera profesional en la que la mayoría persigue complacer su soberbia y su bolsillo, este individuo ha terminado cayendo en la Organización de Estados Iberoamericanos y parece que no ha tenido bastante con cargarse la excelencia educativa española. Después de demasiados años tras los que su perversa maquinación ya ha quedado olvidada, reaparece sin ninguna timidez y con la sorpresa, que según parece deberíamos aplaudir, de que se preparen los pobres iberoamericanos porque ahora les toca a ellos.

La prueba de que este señor es un pobre patán senil la puedes encontrar en la última pregunta y su respuesta:

– Su experiencia en reformas educativas, ¿de qué forma le servirá?
– Lo cierto es que me está sirviendo mucho. Intento combinar tres ejes: tener nuevas ideas, ser capaz de encontrar recursos y hacer una gestión eficaz de los mismos. Esto lo aprendí en el Ministerio de Educación viendo cómo trabajaba Alfredo Pérez Rubalcaba.

Respuesta vacía y absurda. Alguien debería incapacitar a Alvaro Marchesi por necio y por atentar contra la inteligencia humana.

Te pido que si tienes tienes amigos o familia en cualquier país iberoamericano y les profesas un mínimo de cariño y respeto, aunque no sea mucho, les hagas llegar copia de esta reseña para que se mantengan alerta. Lamentablemente, algunos de ellos ya tienen suficiente con los bananeros subnormales de Chaves o Morales para que les ahorquen cada día un poco más como para, además, permitir que venga cualquier otro retrasado mental desde España a terminar de estropear lo que ya es demasiado complicado.

Alvaro, no te atrevas. Son sus hijos.

La madre que parió a la puñetera Heidi

Los artematopéyicos somos rara avis. Perdón, me corrijo: de raros no tenemos nada. Simplemente, actuamos como y verbalizamos lo mismo que desearían muchos otros pero sin sonreir estúpidamente en cualquier ocasión y pretender que somos más buenos que el pan poniendo cara de Heidi. Y es que no hay que pedir excusas o sentir que haces algo prohibido si expresas, con hechos o palabras, que quieres crecer, ensanchar tu coco o hacer lo que te dé la santísima y real gana sin necesitar el permiso o la connivencia de nadie.

Dejando de lado a toda esa masa de personas que en solitario no son más que pobres cascarones vacíos pero en grupo encuentran una identidad que la psicología y la sociología están hasta el moño de estudiar, existe un emergente grupito de iluminados (también están a tu alrededor) que en algún momento te vendrá con El secreto de Rhonda Byrne, el cachondo mental de Jodorowski (que de cachondo no tiene un pelo pero sí demasiado de “jodo”), la metafísica (¿qué coño sabrán estos de la metafísica de verdad?) o la física cuántica (tres cuartos de lo mismo). Simplemente, es un riesgo innecesario que la búsqueda de ESO que no terminan de saber qué es siempre dependa de lo que otros les receten. No encuentran nada dentro de ellos mismos y del susto salen corriendo agitando las manos y huyendo del vacío. Lo peor de todo es que son ellos mismos los que se echan en brazos de demasiados desaprensivos capaces de destrozar su autoconfianza, su autoestima, su bienestar emocional y su cuenta corriente. Casi siempre, su discurso es digno del mejor capítulo de Heidi (el amor, la comprensión, la generosidad, el universo) pero por dentro son un mar de dudas, de frustración, de inseguridad y de dolor. Y, casi siempre, son generadores de conflicto en su entorno porque su actitud es egoista aunque intentarán hacerte ver que el equivocado eres tú. No entres nunca en ese rollo enfermizo. Te contaminará sin remedio.

Ojo, que no estoy menospreciando a nadie. Yo también creo en las energías del universo, pero sobre todo en la mía. No tengo problema en actuar en mi propio beneficio y bienestar ni tampoco en decirlo. Pero no le voy a nadie con monsergas filosóficas de todo a cien que jamás inventaron los iluminados de la nueva era y que en el 99,9% de los casos son engaños y productos de márquetin para pobres despistados de la vida. El placebo está documentado en el siglo dieciocho. ¿De verdad tienes ganas de que se rían de tí y de que, encima, tengas que pagar por ello?

Algún día contaré algó sobre el 0,1% restante.

El mundo partido por la mitad

Hace más de veinticinco años, entre los lagares de una según para quién importante bodega de Sanlúcar de Barrameda, escuché por primera vez las palabras coaching y crecimiento personal. Era una sesión de trabajo dentro del programa de formación de aquel proyecto “Queen Elizabeth II – University at sea” que producíamos desde Madrid y que reunía a jóvenes e internacionales presidentes de empresa en una de esas acciones de motivación asociativa tan de moda en el mundo corporativo y más en el americano. Aquel tipo, durante una cena exclusiva en la que todo había sido diseñado al milímetro para generar un escenario alfa, habló de la división del cerebro humano en dos mitades geográficas y también funcionales, de la sinestesia, del crecimiento personal y del desarrollo de habilidades, de la salud y la limpieza psicológica, de liderazgo, de la solidez personal frente a la manipulación de los grupos sociales, del desarrollo de las distintas inteligencias… En aquel momento me sentí como un ciego-sordomudo que, por arte de magia, recupera todos sus sentidos. Y yo que creía que sólo pasaba por allí.

Por aquel entonces, en España seguíamos ocupados con el fútbol y con el vértigo de España 92. Aquel horizonte mágico era nuestro tesoro al final del arcoiris. Seguíamos siendo una masa anónima en la que nadie se atrevía a decir su nombre en voz alta, en parte por la herencia del miedo y en parte por los bloqueos impuestos por aquella perversa educación basada en la culpa y los deberes que maniataban la voluntad del más pintado. Nadie sabía cuando, cómo, donde o por qué, pero el poder seductor y manipulador de la comunicación sobre aquella sociedad dormida, que seguía amochilada sobre costumbres rancias y mediosiglistas como los toros o las peinetas e inconsciente de que ahí fuera existía otro universo, hizo que España se pegara tamaño bofetón en crisis, en corruptelas, en paro, en recesión y en expectativas y que todos empezaran a hacerse preguntas: ¿cómo es esto posible después de España 92?; ¿no íbamos a convertirnos en una sociedad desarrollada, moderna, internacionalizada y con infraestructuras?; ¿dónde está Europa?; ¿quién va a venir a salvarnos?… España estaba todavía en la otra mitad del mundo.

Hoy, veinticinco años después, hemos aprendido mucho. Todos. El mundo sigue partido por la mitad pero ha cambiado la estructura del sistema de trueque. Ya sabemos que, para que unos ganen, otros tienen que perder y, si hablamos de economía convencional, estamos tan acostumbrados a los conceptos de arriba y abajo que ni siquiera nos llaman la atención. Es otra riqueza la que hoy está en juego. El capital conocimiento, el liderazgo o la gestión de herramientas-persona es la moneda de la economía emocional del siglo veintiuno.

Aquel tipo que conocí en Sanlúcar me enseñó algo muy valioso: que si yo renunciaba, por desidia o por ignorancia, a crear mi propia identidad, a comprometerme con mi propio crecimiento y a buscar mis propios objetivos dentro de cualquier tipo de grupo, otro pasaría, por selección natural, a ocupar ese lugar convirtiéndome en un común gregario destinado a trabajar para su crecimiento y no para el mío. También me advirtió de que, durante el proceso, mi onda expansiva podría llegar a chocar con las de otros y que, en ese caso, tendría que aprender a ejercer mi asertividad y saber negociar adaptándome a los cambios si los consideraba necesarios o una oportunidad de crecimiento para mí. Además, me previno sobre los lobos con piel de cordero, ese tipo de depredadores disfrazados de abuelita bondadosa cuya principal habilidad es la de identificar la mejor capacidad de cada componente de su entorno y conjugarlas todas en un complejo mecanismo de cuyo producto se alimenta sólo él. Y, para terminar, me dijo: nunca regales tu talento, aunque tengas de sobra; sólo haz que así lo parezca si es lo que te conviene.

Hoy sigo recordando aquella charla. Con matices, pero no se me olvida que el mundo está partido por la mitad y que yo prefiero estar no en la mitad de arriba o en la de abajo, sino en mi propia mitad y a la que invito a entrar a quien me da la gana. En la otra mitad está el resto del mundo.

No permitas que nadie te meta en su caja de herramientas.

Cambiar de opinión

– Nacho, que te vengas a la gala de los premios Dial en Tenerife.

– Qué pereza. Si es que tengo mucho trabajo.

– Encima que te invito. Qué pelma… Anda, no seas perro y vente. Ya está. Que te vienes.

Y para allá que me fuí con toda esa tropa de enfermos mentales. De esos tres días, rescato algo impagable: una de esas ocasiones vitales en las que cambias de opinión sobre algo o sobre alguien porque te lo pide el cuerpo. La culpable fue Natalia. Sin ser la mejor cantante del mundo, esta criatura de veintipocos años no sólo es la vocalista y líder de esa banda (¿banda?) llamada La quinta estación y un bombón relleno de chocolate. Es una mujer con más energía que el combustible del Columbia y un magnetismo muy potente y muy personal. Usa una sonrisa permanente porque le sale del alma, no puede parar quieta un minuto y está rellena de alegría.

 

Lo cierto es que jamás había escuchado voluntariamente el material de la quinta. Es más, estaba tan harto de escuchar siempre los mismos temas (por cierto, no los mejores de su breve discografía) en radios y bares que la pobre Natalia me caía, además, un poco gorda. Pero como es de sabios rectificar, y si no lo hubiera hecho me lo habría perdido yo mismo, me hice con su música y ahora la escucho de vez en cuando para conectarme con la fuerza y el espíritu de la vitalidad y energía eléctrica de Natalia Jiménez.

Te recomiendo un par de temas con progresiones armónicas positivas y un trabajo vocal imperfecto pero personal y emocional: Rompe el mar y La frase tonta de la semana. Intenta escucharlas como si los textos estuvieran escritos en swahili y atiende a la voz de Natalia como a cualquier otro instrumento. Es una criatura especial esta Natalia.

Smile (y el enanito verde)

Cantaba Nat King Cole:

Smile though your heart is aching;
Smile even though it’s breaking.
When there are clouds in the sky, you’ll get by.
If you smile through your fear and sorrow,
Smile and maybe tomorrow,
You’ll see the sun come shining through for you.

Light up your face with gladness,
Hide every trace of sadness.
Although a tear may be ever so near,
That’s the time you must keep on trying,
Smile, what’s the use of crying?
You’ll find that life is still worthwhile,
If you just smile.

That’s the time you must keep on trying,
Smile, what’s the use of crying?
You’ll find that life is still worthwhile
If you just smile

Aunque las progresiones musicales son un pooooco melancólicas, Smile resume mejor que cualquier otro tema una actitud fundamental para tu vida y demuestra que el bienestar es una situación personal que se puede elegir y que la realidad que te rodea es el resultado de tu propia percepción. Todos tenemos dos enanitos de colores enganchados de las orejas. Te invito a que cuides a tu enanito verde y que despidas, con una patada en culo, al cabrón del enanito rojo.

Escúchala en la versión de Michael Jackson. Me gusta más la de Nat King Cole o la de su hija Natalie, pero no la tengo a mano.

Analfabetos por decreto

EL PAIS publica también un informe que, aunque con demasiado azúcar, refleja la realidad de la sociedad española del siglo XXI. Puedes leerlo aquí.

Y, esta vez, no lo digo yo.

¿Que para qué los Juegos Olímpicos?

EL PAIS, 19 de octubre de 2008, Cartas al director.

¿Cómo es capaz – escribe una tal Adela Susana Girado – Gallardón, con la deuda que soporta la ciudad de Madrid, de seguir pidiendo machaconamente los Juegos Olímpicos de 2016 para nuestra ciudad? ¿Qué nuevos impuestos se va a sacar de la managa para sufragar este dispendio? ¿Hasta cuando las derechas jugarán con el dinero que no tienen y que luego tenemos que poner todos por sus locuras faraónicas y megalómanas?

Pues la respuesta es muy sencilla, Adela: Madrid necesita los Juegos Olímpicos para que nos invadan las hordas de turistas, corporaciones, profesionales y medios de todo el mundo y se gasten en tu pueblo y, de paso, en el mío todo el dinero que sea posible, extiendan la imagen de Madrid y de España más allá del terruño y reactiven una economía, Adela, que está hecha unos zorros.

Para mercados de tamaño medio, como el español, los eventos internacionales son esenciales en términos de marketing sociopolítico y fundamentales en el crecimiento de sectores estratégicos como, en el caso español, el turismo y todos sus servicios asociados. En otro post te contaré, Adela, lo que son los Convention Bureaux. O mejor, ¿por qué no empiezas a informarte y lo investigas tú sola? Te hará bien activar tu cerebro.

No es mérito del Cacique Gallardón promover este tipo de receptivo para Madrid. Pero para una cosa que, al menos, no entorpece, vienes tú y le tuerces el morro. Cómo son algunas izquierdas, Adela.

Lectura sin complejos

Hay autores que “tienen el don”. No son los más conocidos ni los más comprados, pero la calidad de su trabajo es tan artematopéyica que quiero prestarles un rincón de este espacio que es mío, sólo mío y de nadie más.

Hoy os traigo a Joaquín Borrell y a Joan Manuel Gisbert, valenciano el primero, catalán el segundo y artematopéyicos los dos.

De Joaquín os diré que es un magnífico narrador. Escribe libros extremadamente divertidos, absorbentes y entretenidos y con ese punto artematopéyico que te juro te hipnotizará. Entre sus trabajos, dejadme que os recomiende en castellano La esclava de azul y La lágrima de Atenea. El ateniense Diomedes llega a la Roma de Julio César con la tarea de liquidar la opulenta herencia de su tío Alcímenes. Para su sorpresa, descubrirá que su herencia no es otra que un tambaleante negocio de investigador privado, una esclava llamada Baiasca y dos coturnos rojos. Un mapa de tramas, digno de la mejor serie de intriga y misterio que puedas querer ver alguna vez en televisión, teje las historias de un gladiador veterano al que hacen trampas en el coliseo, la hija de un patricio asesinado en su dormitorio por la diosa de la venganza y el propio Julio César. Mentiras, secretos, venganzas sangrientas, apuestas amañadas, intrigas palaciegas, una esclava que no es lo que parece, un tío supuestamente muerto y un final sorprendente, trabajado y maduro (para variar…)  es lo que encontrarás en la esclava. La ambientación es increíble, los personajes son honestamente de ficción pero perfectamente creíbles, la narración y la intriga están perfectamente estructuradas, el ritmo es trepidante y la imaginación de Joaquín es desbordante. Y si la esclava es buena, la lagrima es aún mejor. Por favor, léelos. Joaquín, por favor, escribe más libros sobre Diomedes y Cía.

Joan Manuel tiene una producción ingente, principalmente infantil y juvenil, pero no debes perderte la oportunidad de leer sus aventuras mágicas e intrigantes llenas de buenos, malos, objetos poderosos y talismanes, países y lugares intrigantes… El misterio de la isla de Tökland, Los espejos venecianos, El Misterio de la muchacha dormidaEl misterio de la mujer autómata. Son literatura creativa y positiva en estado puro y te llevarán a un lugar interno de disfrute si la lees sin complejos. Te hará soñar y eso, en los tiempos que corren, es un regalo.

Ya me contarás.

Ocho onzas

Es el título del guión que tengo entre manos y que hace referencia a múltiples significados, entre otros:

  • la medida de un vaso de agua.
  • la medida de canela necesaria para hacer almíbar.
  • el almohadillado de los guantes profesionales de boxeo.
  • el límite entre delito menor y felonía/tráfico de drogas por posesión de marihuana en Kentucky (USA).
  • medida de zumo de naranja cuyo contenido en vitamina C garantiza la salud del esperma del fumador.
  • la cantidad de aceite o de un tipo de frijoles o grasas comestibles que se le permite consumir por mes a un cubano debido al racionamiento.
  • la cantidad de cenizas de una cremación necesarias para crear un diamante.
  • marco de plata ecuatoriano.
  • la unidad de medida que emplea Coca-Cola para calcular el consumo per cápita de su producto.
  • la medida de chocolate de la tradicional merienda española de los 70.
  • el tamaño estándar de un biberón.
  • el tamaño de un vaso de cerveza.

La auténtica y genuina

Una buena tortilla de patata es el manjar de los manjares. Cada uno tiene sus trucos, como en todo. Hoy me he levantado generoso y voy a contar aquí la auténtica y genuina receta de la tortilla artematopéyica de patata.

El secreto está en el tipo de patata que utilices y en el tipo de corte. Elige siempre que puedas patatas de las llamadas blancas; son bulbos consistentes pero de carne tierna y admiten varios puntos de cocinado.

Ahí va:

1) Corta un kilo y medio de patatas blancas en obleas (la de las patatas fritas de bolsa: elipses rellenas de patata). Nunca en dados, bastones o cualquier otra forma creativa; aquí estamos para disfrutar de una tortilla, no para ponermos innovadores. El motivo es que, al aumentar la superficie por la que transpira el almidón, la amalgama final con el huevo es más intensa y la estructura de la tortilla mucho más consistente.

2) Sala ligeramente (LIGERAMENTE) las patatas en un escurridor de plástico y fríelas en aceite de oliva a temperatura chisposa; o sea, a fuego medio y que haga burbujas. El objetivo es que las patatas se enternezcan cual Heidi. Como no vamos a comerlas fritas, no necesitamos que se tuesten demasiado. Sólo queremos poder manipularlas.

3) Si has elegido bien las patatas, estarán en su punto en el momento en el que, cuando las remuevas, se desmiguen y  se rompan con facilidad en una especie de copos que, en algunas bodas, se atreven a llamar patatas panadera cuando en realidad son un burruño de patatas hechas un desastre.

4) Saca las patatas y ponlas a sudar sobre papel absorbente de cocina. Mientras tanto, bate seis huevos con alegría hasta que generen un pelín de espuma de burbujas (cosa de las claras). Añade una chispa de leche (un vaso de chupito) y sigue batiendo. Y entonces añade al bol de los huevos el burruño de patatas al que ya has sacado el exceso de aceite. Remueve despacio y con cariño ambos ingredientes hasta que se enamoren entre ellos y creen una masa consistente a la vista pero, en realidad, ligera, melosa y manipulable.

5) Vuelca la masa en una sartén con aceite de oliva a temperatura solar. Es decir, con el aceite hirviendo. El primer golpe de fritanga tiene que ser así para sellar con rapidez el primer lado de la tortilla. Sino, la masa empezará a sudar agua, la cual, mezclada con un estúpido aceite a temperatura tibia, convertirá inmediatamente a tu proyecto de tortilla en un amasijo de apariencia impronunciable cuyo mejor destino es el cubo de la basura. En fin, que, con el aceite hirviendo, deja que se vaya sellando mientras lo vigilas con una espátula, mirando de vez en cuando para que no se ponga negro (recuerda que hemos añadido leche y esto es un riesgo que hay que atreverse a asumir). Ve rebajando poco a poco la intensidad del fuego hasta llegar al nivel medio.

6) Cuando esté bien selladito por el primer lado, llega la operación ojo con el suelo. Retira la sartén del fuego y apoya boca abajo sobre sobre ella un plato cuyos bordes sobresalgan un poco. Coge la sartén con la mano derecha y apoya fuertemente la izquierda sobre el plato. Uno, dos y tres. Aprieta fuerte el plato contra la sartén y gira rápidamente el conjunto manteniendo siempre la presión de la mano izquierda sobre el plato. Si consigues pasar un cierto point of no return, y sabrás que ha sido así porque tu tortilla no estará de repente espachurrada por toda la cocina, al retirar la sartén encontrarás que, sobre el plato, hay una preciosa delicatessen a medio hacer.

7) Vuelve a poner la sartén en el fuego y deja que la tortilla resbale desde el plato para sellarla por la otra cara. Un par de toques de mango y listo.

La tortilla artematopéyica lista para disfrutar.

Quedan 14 días

El 30 de octubre, El Incidente y Argentinos con maleta en tu PC.

Ilusión de movimiento

¿Sabes quién es Kuleshov? Era director de cine y profesor de la Primera Escuela Estatal de Cine de Moscú allá por 1921. Es uno de los primeros investigadores de aquella revolución llamada cine que nos trajo la locura científica e industrial de finales del XIX. En la industria moderna, nos hemos acostumbrado a venerar a directores unipersonales como genios creadores de obras maestras copiando el concepto de primeros de siglo, en los que el director de fotografía era el único director posible: obviamente, sin sonido ni grandes recursos mecánicos o informáticos, no quedaba otra. Hoy día, el 50% del resultado artístico de una producción audiovisual, por lo menos, corresponde a la función de edición y montaje, ya sea audio o visual, aunque los directores se cuidan bien de dejar patente que el corte final del producto es siempre suyo.

Mi amigo Lev (Kuleshov) sentó las bases del montaje audiovisual. El famoso “efecto kuleshov” es el principio observado y constatado en su laboratorio moscovita que demostraba el poder creador del montaje con un famoso experimento en el que conseguía infundir diferente fuerza emocional a un mismo primer plano inexpresivo de un actor según el contenido de los planos anteriores y posteriores:

“Colocó un primerísimo primer plano prolongado del rostro inexpresivo del actor Ivan Mazouchin primero entre secuencias con una taza de sopa humeante, después con una mujer en un ataúd y finalmente con una niña que juega con un osito de peluche. Los espectadores aplaudieron la actuación del actor, diciendo que su expresión frente al plato de sopa era de deseo y apetito, de angustia frente al ataúd y de sonrisa y dulzura frente a la niña que jugaba. Sin embargo, el rosto del actor, que estaba fijado en una fotografía, había sido siempre el mismo.”

Kuleshov demostró que dos imágenes sucesivas no son interpretadas de manera independiente por el espectador; el cerebro necesita integrarlas para interpretarlas. Es una sencilla ecuación A + B = C, en la que A y B son imágenes independientes y C es el resultado de la combinación de ambas en una nueva interpretación.

La pregunta, entonces, es la siguiente: ¿hay alguien que se crea, cien años después, en una sociedad del conocimiento global completamente tecnológica, comunicada e informada, en la que el Efecto Kuleshov se estudia en primer curso de Periodismo o de Comunicación Audiovisual, que la jugada de LA SEXTA a Rajoy (valga también para TVE cuando lo hace) es un simple e involuntario error?  Si lo que quieren es calificarle de nazi, ultra y payaso, ¿por qué no tienen los huevos de hacerlo a la cara, si en España la Constitución garantiza la libertad de pensamiento y de expresión, entre otros muchos derechos?

Intento encontrar algún enlace a la noticia en EL PAIS o en PÚBLICO pero, sorprendentemente, no existen. Para que entendamos, de una vez, la importancia de la comunicación como disciplina estratégica: lo que no se cuenta no existe.

La noticia en YAHOO.

La noticia en EL MUNDO.

La noticia en PERIODISTA DIGITAL.

¿Por qué todos los medios de comunicación se toman la libertad de tratar a sus audiencias como si fueran gilipollas o retrasados? ¿No será que les estamos dejando, casi invitando a, que lo hagan?

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