Archivo de la categoría: Talento, arte y creatividad

Black is better

Sin ninguna duda, el mejor espectáculo de góspel que se puede ver hoy en España lleva la marca de Living Water Gospel Choir. Cómo en todo género, incluyendo el flamenco por muy exquisitos que se pongan  los puristas, en el góspel no hay canon. O no debería haberlo más allá de tres o cuatro detalles de referencia, porque tan góspel es el de un sexteto vocal con un repertorio cabal de downtempos tradicionales para disfrutar de cerca como el de un poderoso ensemble de más de cien voces en resonancia poniéndole los pelos de punta a todo un auditorio que cierra cada pieza con un enrabietado derrumbe de aplausos. Un espectáculo de empatía y de energía compartida entre público y artistas que provoca la secreción de un torrente ininterrumpido de serotonina durante las dos horas largas que dura nuestro espectáculo y que produce una reconfortante sensación de bienestar y de felicidad.

Living Water ha crecido hasta convertirse en un conglomerado vocal sólido, ágil y ampliamente solvente. Cuenta con un sobradísimo saldo de excelentes talentos que ya despunta en el catálogo góspel del mercado nacional y que, como volvió a ocurrir en el último concierto de la agenda del año, es capaz de entregar un espectáculo integral, grande, potente y con más de dos destellos de genialidad. Sin menoscabo de la liaison espiritual inherente al género, el espectáculo con el que Living Water Gospel Choir cierra la gira 2009 es un equilibrado cocktail de música, espiritualidad sin fronteras y energía positiva en el que todo el mundo es bienvenido. La receta: ganas de disfrutar y de entregarse a la música.

El año que termina nos ha regalado la oportunidad de cantar, de nuevo, con dos estrellas invitadas de sombrero de copa. La fascinación que ejercen las voces de Subrina McCalla y Priscilla Jones-Campbell en acción es, simplemente, subyugante. Después de dos horas de música y de un soberbio repertorio (apoyado en unos arreglos jugosos y en un perfil de armonías con una voluntad de riesgo superior a lo habitual) con algún que otro toque comercial, a las 1.900 personas que abarrotaban el Palacio de Congresos de Madrid aún les faltaba por disfrutar el duelo vocal entre estas dos voces sobrenaturales durante un largo y eléctrico bis con Oh happy day y el ensemble entregando ritmo y energía como en el minuto uno. Dos espectáculos por el precio de uno. ¿Quién da más?

Cantar en solitario es una experiencia fantástica y seguiré haciéndolo con la misma sensación de placer personal. Pero hacer música en equipo es una experiencia tanto o más gratificante aún. En el ensemble de Living Water Gospel Choir, la suma de las partes multiplica exponencialmente el resultado. Y la satisfacción que me produce cantar con sus otras voces, por lo tanto, también se multiplica. 

Ésa es la magia de la música.

Living Water Gospel Choir Gira 2009 – Concierto Especial de Navidad
Palacio de Congresos de Madrid (Castellana, 99)
20 de diciembre de 2009, 19:00 horas
Artistas invitados: Subrina Mc Calla, Priscilla Jones-Campbell

Diversión en el piso 13

Todos los años me da, en algún momento, por revisitar la época en la que el software de entretenimiento tenía más de arte y de artesanía que de librerías de rutinas de última generación y de algoritmos 3D y scripting de behaviours. Este año le ha tocado a FLOOR 13, un software de entretenimiento para DOS que funciona perfectamente bajo Windows, para variar, en el que a través de un sencillo sistema de menús asumes el avatar del director general de una rama secreta de black ops del servicio secreto británico; de operaciones encubiertas, vaya.

El objetivo de tu agencia no es defender la seguridad de la nación sino, simplemente, mantener al Primer Ministro y a su gobierno en lo más alto de las encuestas. Y, para ello, cuentas con todas las autorizaciones necesarias para jugar sucio; muy sucio. En realidad, lo más sucio que puedas. Mantener a la prensa amarilla a raya, esconder a los ojos del público ciertos hábitos y excesos del gabinete gubernamental, combatir sociedades secretas y lobbies y un largo etcétera.

Si no eres capaz de secuestrar un informe periodístico antes de que salga publicado, asegúrate de que lo que le ocurra a tu periodista favorito parezca un accidente.

Si necesitas alguna información con rapidez, anima a los chicos para que inviten a tu testigo a visitar una de tus celdas y que termine, más pronto o más tarde, confesando lo que tú necesitas.

Y si, por cualquier motivo, terminas secuestrando a un pobre inocente, simplemente tendrás que asegurarte de que nunca pueda contarle tus secretos a nadie…

Un puñado de agentes y de departamentos (seguridad, vigilancia, interrogatorios, investigación, borrado, infiltración, desinformación… ) a tu servicio ejecutarán tus órdener con la mayor diligencia.

FlOOR 13 es un software de simulación de ficción con un buen puñado de tramas en la mejor línea de Bond o de Alias, por poner un par de ejemplos. Diversión sencilla que engancha, que entretiene y que una vez más demuestra que para ser creativo no hace falta tener tantos medios. Simplemente, serlo.

Descarga FLOOR 13 desde aquí.
(Pulsa el botón derecho del ratón sobre el enlace, selecciona “Guardar destino como…”, guárdalo en tu disco duro y renombra el fichero de floor_13-zip.pdf a floor_13.zip. Descomprime y listo).

Lo que tiene ser un grande

Quedan cinco días para el concierto más grande del año y aún estoy terminando de encajar algunas piezas. Esto de ser un grande, como lo soy yo, es algo estupendo pero tiene la incomodidad de que la pequeñez del resto del mundo siempre termina complicándonos en tontitas dedicaciones que deberían ocupar sólo unos minutos que terminan convirtiéndose en viacrucises molestos demasiado pierdetiempos. El caso es que el 99% del elenco artístico es de medida estándar y, por lo tanto, la selección de vestuario e indumentarias ad-hoc nos ha dejado necesariamente fuera a los tiarrones. Al final, he solucionado mi logística personal como siempre: accionando sin perder demasiado tiempo en alternativas inútiles. He comprado dos camisas de talla pequeña de las que ha salido una perfecta camisa para mi cuerpecito de 202 cm de alto. He llevado mis zapatillas converse all star blancas del 49 a teñir de color rojo vivo, porque el importador español solo trabaja hasta el 46,5. La corbata negra modelo reservoir dogs sin problema, aunque me costó recorrer tres tiendas ZARA de ésas que me ponen directamente de mala leche.

En fin, que el domingo 20 de diciembre a las 19:00 horas me subiré al escenario sin dar la nota, porque mi pieza encajará en el puzzle completo sin disonancias. El espectáculo es espectacular, así que disfrutaremos a full tanto los que estaremos ahí arriba cantando como los que estáis en las butacas sentados o bailando o pegando palmas.

Pero la próxima vez que tenga que hacer tantos malabares por una camisa me subo al escenario en chándal. ¡Lo prometo!

Concierto LIVING WATER GOSPEL CHOIR
20 de diciembre de 2009, 19:00 horas
Palacio de Congresos de Madrid (Castellana, 99)

CACUMEN, una visita al mundo de lo imposible

Descargar Cacumen 01 (y, a partir del 21 de diciembre, un número nuevo cada semana en formato pdf disponible en El jardín de las ideas).

Si Cacumen se publicara hoy, en 2009, sería un grandísimo éxito editorial. Seguro. Pocas publicaciones periódicas he conocido en cuarenta años que hayan sido tan divertidas, que se hayan editado con tanta pasión y que hayan recogido entre sus páginas tanta artematopeya. Subtitulada primero “Revista lúdica de cavilaciones” y más tarde “Ingenio, juegos, humor” a partir del número 24, fue publicada en España entre febrero de 1983 y diciembre de 1986 por la editorial Zugarto. Un total de 47 números repletos de juegos de ingenio, de problemas y puzzles, de historietas, de literatura, de enigmas, de relatos con enigma, de juegos nuevos y de nuevas invenciones, de propuestas lúdicas y de la magia del lenguaje, de la matemática y del arte plástico en todas sus formas.

Cacumen entronca directamente con Lewis Carroll, con Escher, con Dudeney, con Martin Gardner, con Dalí, con Sam Loyd, con Màrius Serra y su Verbàlia, con Fibonacci, con Umberto Eco y su Búsqueda de la lengua perfecta, con Fernando Lázaro Carreter y su Dardo en la palabra … Con la enigmística, con la matemática y la literatura recreativa, con la ludolingüística, con la creatividad desde cualquier de sus perspectivas, con la literatura de misterio, con los juegos de palabras, con cualquier tipo de actividad recreativa… Es un inmenso almacén en el que perderse durante meses leyendo y releyendo cada página para escudriñar cada uno de los artículos, cajas, robapáginas, viñetas y esquinas hasta haber saboreado todo. Y hay mucho por saborear.

Es una lectura recomendada porque cada número te puede durar varios días, descubrirás información apasionante y misteriosa o simplemente inesperada, te engancharás a los juegos de ingenio y a los relatos con truco (o misterio), encontrarás juegos y pasatiempos para disfrutar con tus amigos en las cenas del sábado o material para tus charlas, te sorprenderás con multitud de ideas que dispararán tu creatividad, te animarás a crear tú mismo alguno de los juegos de tablero que propone…

¿Sabes que toda la literatura comercial tan de moda en los últimos tiempos, tipo El código Da Vinci y similar, está construída a partir del mismo tipo de recursos y de información que los contenidos en Cacumen? Por algo venden millones de ejemplares…

Anímate a descubrir Cacumen. Nada será lo mismo después.

Se agotaron las entradas

A estas horas quedan escasamente 15 ó 20 entradas para el concierto del 20 de diciembre. Las 1.900 entradas disponibles se han agotado en días, así que si todavía no la habías reservado… YA NO QUEDAN MÁS.

A los que ya las tenéis… os veo el domingo 20 a las 19:00 en el Palacio de Congresos de Madrid (Castellana, 99) para disfrutar de la black music.

Más info sobre el concierto AQUÍ.

Black is better!

Artistas artematopéyicos: MAGRITTE

El hijo del hombre (1964).

“Mi pintura son imágenes visibles que no esconden nada; evocan misterio y, de hecho, cuando alguien observa ona de mis obras, se hace a sí mismo esta simple pregunta: ¿qué significa?. No significa nada porque el misterio tampoco significa nada, es inconocible.”

René Magritte

¿Lenguaje astutamente impreciso? ¿Reacción semántico-cognitiva? ¿Comunicación emocional? ¿Inconsciente? ¿Dualidad razón-emoción? ¿Milton Erickson…?

LEGO: mucho más que un juguete

Cuando yo era un imberbe pre-adolescente con la cara repleta de granos y los andares desgarbados, estudiaba mi asignatura, incompresiblemente hoy, más odiada (la historia) con los ladrillos y los muñequitos de LEGO. Tenía muchos; muchos. Durante años jugué con ellos a diario. En aquella época, los ingenieros de LEGO aún no se habían embarcado en los complejísimos diseños custom que existen hoy. Había ladrillos, muñequitos de cabeza amarilla, alguna que otra pieza especial mu apreciada y más bien escasa (y cara) y poco más.

A los 14, si bien ya tenía perfectamente desarrolladas otras habilidades (en concreto, las lingüísticas), mi memoria mecánica era todo un poema. No era, literalmente, capaz de procesar tanta información cuantitativa de un tirón ni de conseguirle acomodo en el cerebro. Sabía cómo escribir pero no tenía el qué. Así que el instinto de superviviencia me hizo desarrollar de forma temprana la habilidad de procesar información mediante la visualización de películas mentales en las que LEGO ponía la imaginería, mi walkman la banda sonora y la despensa los efectos especiales (cerillas, estropajos, papel de aluminio…). Gracias a aquella oscura treta, mis exámenes de historia terminaron siendo con la práctica todo un prodigio de lenguaje visual y emocional y, al final, casi nunca salía del notable, lo cual duró sólo hasta 1991, año en el que, por primera vez en mi vida, suspendí un examen de historia en quinto de carrera, más por exceso de trabajo y por falta de dedicación que por imbecilidad.

Aquellos ladrillos empezaron a frecuentar cada vez más el maletero hasta que, un día, eventualmente desaparecieron. Y nunca más han vuelto a aparecer para mi desconsuelo. Porque hoy, con 41 años, absolutamente libre de los complejos y de los convencionalismos pequeñoburgueses de aquella castrante e imbécil época del Cuéntame que tanto daño ha repartido entre la creatividad y la inteligencia y, por fin, definitivamente entregado e inmerso desde hace ya rato en el mundo del conocimiento, del arte y de la creatividad sin cortapisa alguna de lo izquierdo, extraño mi juguete más que ninguna otra cosa de aquella época.

Con el tiempo, LEGO se ha convertido en un proyecto de ingeniería y de conocimiento de importancia galáctica porque ya no hay quien le tosa no sólo como juguete, sino como herramienta de pre-visualización, de conceptualización de entidades abstractas, de prototipado o de investigación en múltiples áreas. Ni tampoco como lenguaje de expresión artística, como hardware virtual para el diseño de videojuegos (LEGO es también precursor del sprite y de la proyección isométrica 2D) o como toolbox para películas de dibujos animados en motion capture. Confer:

* Visita la página de LEGO MATRIX en http://www.legomatrix.com
para comprobar lo que se puede hacer con LEGO, con una cámara

em>de fotos digital de lo más común y con un poco de artematopeya.

Era cuestión de tiempo que LEGO evolucionara hasta colonizar la dimensión digital y ahora también puedes disfrutar con LEGO directamente en tu ordenador gracias al LEGO DIGITAL DESIGNER (que también puedes descargar desde El jardín de las ideas). Aunque yo prefiero hacer un back to basics y me he propuesto recuperar para mi disfrute y creatividad un LEGO de verdad que pueda tocar y con el que pueda jugar a crear o a visualizar todo lo que se me ocurra. Me voy a regalar a mí mismo una caja grande para empezar y voy a sugerir a todo el que, por cualquier motivo, me quiera hacer un regalo que, a partir de hoy, me ayude a hacer crecer mi saldo de piezas.

¿Cómo funcionará un storyboard para audiovisual con fotos de sets de LEGO?

¿Y un juego de tablero con legomen en lugar de fichas de colores? ¿Un Cluedo? ¿Un Risk? ¿Un Monopoly? ¿Un rol?

¿Y un mural? ¿O incluso un mueble?

Lo de regalar LEGO es toda una aventura. Nadie tiene ni idea de lo que se le puede ocurrir hacer con un puñado de ladrillos de colores en las manos…

El poder de los nombres

Mi querida amiga Úrsula, a la que conocí teniendo quince años (yo, no ella) en una Feria del Libro de Madrid y a la que me llevó, estoy seguro, la energía magnética de la artematopeya que existe en forma latente en el tejido del mundo además de mi padre (que era quien conducía), es un ser extraño que, ante todo, privilegia en casi todo lo que escribe la presencia de un valor recurrente: la verdad. En formas diversas y en contextos diversos, pero siempre la verdad catalizando el crecimiento, la realización, el descubrimiento y la armonía. Por supuesto, mucho tiene que ver su taoísmo vital y cultural con los universos que ha creado en los últimos cincuenta años y que han sido insistentemente premiados con Hugos, Nébulas y Locus entre otros a pesar de competir contra un soberbio mainstream literario que ha considerado que su ciencia-ficción no tiene mucho de ciencia-ficción porque apenas visita la ciencia de verdad y su fantasía-ficción tiene poco de fantasía-ficción porque no replica, en absoluto, el canon dragones y mazmorras tan de moda allá por los 70. Sí, es cierto que en la Terramar de Ursula K. Le Guin se habla de dragones; muy a mi pesar, porque el género Dragonlance me aburre sin remisión. Pero dejando pasar ese pequeño detalle, que en el conjunto del corpus sobre la magia del lenguaje que es Terramar termina siendo bastante circunstancial, la lectura de la prosa de Úrsula significa disfrutar de un prodigio de belleza sencilla, de lenguaje sensorial e imaginario (de imágenes), de contextos humanos y espacios para la reflexión y de una poética natural sin pretensiones que trasciende la propia forma narrativa.

El lenguaje, su morfología y los efectos de las distintas capas semánticas del lenguaje en acción es uno de los pilares funcionales leguinianos. Úrsula reconoce el lenguaje como un código de comunicación pero también como depósito de la verdad como función humana en una realidad que puede ser simplemente observada pero también, a través del lenguaje, customizada, re-fabricada o desvelada. En Terramar, el lenguaje es la esencia y la sustancia de la magia. Y en Los desposeídos es la perversa herramienta que puede facilitar la corrupción de todo un universo social con tan sólo manipular la categoría gramatical del posesivo.

Además de Terramar o de Los Desposeídos, son muchos otros los textos de Úrsula que podría recomendar sin desacertar en que son apasionantes. La rueda celeste se centra en la eventual capacidad de un individuo de alterar la realidad a través de sus sueños; un tratado metafórico sobre la función cognitiva del cerebro humano que, me parece a mí, es aplastantemente artematopéyico. La mano izquierda en la oscuridad es otro relato sobre la humanidad vista a través de la ficción antropológica: una raza alienígena está compuesta de individuos que durante 24 días carecen de sexo definido y que en los 2 días siguientes se reconfiguran como machos o hembras según los resultados de su negociación feromonal con otro macho o hembra de su interés. Las implicaciones políticas, sociales, tecnológicas e industriales de semejante condición son fantaseadas con una maestría envidiable. La historia de La ciudad de las ilusiones gira alrededor de un hombre sin memoria; adoctrinamiento, opresión cultural, doble conciencia…

No es lugar éste para ensayear sobre literatura. Y lo mejor es experimentar algo de forma personal en lugar de que sólo te lo cuenten. Así que anímate a descubrir a un nuevo compañero de conocimiento y empieza a completar tu biblioteca con los libros de Úrsula. Mejor en inglés, porque sus traducciones al español están repletas de incorrecciones y de vicios incomprensibles (¿desde cuando una coma antecede o sigue a una y -i griega- en función de conjunción copulativa?) para un traductor profesional. Una patada en el culo a Minotauro, editora de Úrsula en España, por otro destello más de descuido y de acalidad.

El caso es que un amigo argentino me ha hecho llegar un pdf que contiene tanto las novelas de Terramar como todos los relatos sueltos que completan el ciclo. Es éste Crónicas de Terramar – Los textos completos, un fichero no podrás imprimir ni convertir a ningún otro formato pero que podrás ojear en tu ordenador para probar el sabor de la escritura de Le Guin. Y, si te gusta, acércate a cualquier librería y cómpratelos.

Si, lo confieso…

…estoy haciendo otra pasada (la quinta) de los 105 capítulos de Alias. Aventura, imaginación, thriller, creatividad, buen humor, misterio, pasión ejecutiva, música, dinámica y artematopeya. Y un trabajo de doblaje que no es que esté a la altura: es que enriquece el producto transformándolo en caviar galáctico. A ese pedazo de Nuria Trifol un Óscar ya, por dios.

Lo que cunden los ratos sueltos…

Sol por arriba, sol por debajo y sol por en derrededor

Todos los derechos reservados. Pero si te apetece descargarla y hacerte un foam para embellecer alguna pared de tu vida, adelante. No te voy a perseguir para recaudar mi canon digital…

Me conformo con que reconozcas que reconoces mi autoría. Qué menos, ¿no?

El arte de recrear

El blog del muy belga de mi amigo Ancestral Z es un revoltijo de caricaturas y recreaciones cartoon de motivos televisivos y cinematográficos que, lo confieso, me encanta. Z es un ilustrador, dibujante de comics y diseñador gráfico con el que comparto, entre otras cosas, la reverencia por creadores artematopéyicos de la talla, por ejemplo, del en-este-blog-venerado J. J. Abrahams. Su reinterpretación de los universos de Alias o de Lost rezuma buen humor, creatividad y pasión por el arte, por el audiovisual y por la aventura. Ahí es nada.

Pasen y vean.

Aquí un creador, aquí unos amigos

No hay nada más repugnante que escuchar a un escritor hablando mal de otro escritor. Eso no se hace, entre otras cosas porque el trabajo de escribir no está sujeto a ningún canon y no existe una unidad de medida normalizada para la evaluación objetiva de la calidad literaria. Como en todo arte, la capacidad de maravilla se la pone el que lo usa, no el que lo produce.

Como yo mismo escribo pero aún no tengo nada publicado en formato libro, me voy a saltar a la torera mi propia opinión y me voy a regalar la licencia de decirle a Michael Moorcock que es un pobre gilipollas y que toda su parida mental del multiverso y de Elric de Melniboné y de Corum y del resto de imbecilidades que escribe son una auténtica, genuina, infumable y maloliente mierda. Si. Basura alucinógena de un juntaletras medio analfabeto muy pagado de sí mismo cuyo concepto de la literatura y la fantasía se reduce a inundar páginas interminables de nombres propios inventados escasamente imaginativos e insistentemente repletos de y griegas, uvedobles, équises, haches y jotas. Y tan mal traducido al español que, si en inglés resulta pedante y estúpido, en castellano sólo debería servir para envolver bocadillos.

¿Quién se ha creído este gordinflón pretencioso como para opinar sobre el trabajo de un brillantísimo humanista, lingüista y filólogo como John Ronald Reuel Tolkien,  que nunca en su vida se tomó la libertad de opinar sobre el trabajo de nadie y cuya única ocupación fue la de crear en el ámbito de la literatura y del saber con una actitud de excelencia por pocos igualada y por aún muchos menos superada?

El señor de los anillos de Peter Jackson es una creación maravillosa, un guiso audiovisual de cinco estrellas y una lección de lo que es tener pasión por algo en la vida. Gigantiásica, preciosista, espectacular y fantástica en todos los sentidos. ¿Con algunos agujeros e incluso algo mejorable?. Quizás. Pero si George Lucas se puede permitir el lujo de montarse una carrera profesional y un auténtico imperio empresariial que ya dura 40 años retocando una y otra vez la misma película, no veo por qué Jackson no podría hacerlo si quisiera. Ha sido durante una reciente revisita a los mundos de Jackson que me ha vuelto a la memoria aquel artículo que hace ya veinte años se marcó el mediocre de Moorcock analizando, como si a alguien le pudiera interesar su opinión, la obra de Tolkien. El artículo, titulado Epic Pooh, es deliberadamente ofensivo: maniobrando con un texto que hace inexplicablemente referencia al personaje de Winnie the Pooh, en el título termina por levantarse la falda de la ambiguedad fonética para enmascarar con un políticamente correcto “un Pooh épico” el verdadero mensaje subyacente, que no es otro que el de “una mierda épica” (poo=mierda). 

Que no te guste el género de la fantasía o la propia obra de Tolkien es comprensible y no admite opinión alguna. Cada uno lee lo que le da la gana y santaspascuas. Pero sólo que un aborto como Moorcock, un bocazas analfabeto sin estudios y con escasas aptitudes para la escritura, se crea capaz de valorar ni siquiera de pasada la maestría creadora e intelectual de un scholar como Tolkien debería provocarnos el peor de los miedos. Porque lo que ese señor, por decir algo, escribe lo leen otras personas. ¿Qué coño tienen que ver las memeces y fantochadas del aburrido discurso habitual de izquierdas con disfrutar de una buena lectura? ¿Habrá leído Zapatero mucho a Moorcock? Porque muchas de las gilipolleces que dicen tanto el uno como el otro se parecen demasiado… Léete el artículo. No tiene desperdicio.

El señor de los anillos de Tolkien es otra creación maravillosa a la que los filólogos le rendimos pleitesía. Si no eres filólogo, no entenderás demasiado el porqué. Y cuando algún filólogo la denosta es, sin lugar a dudas, solo por asquerosa y verde envidia. Pero ojo. Que nadie se piense que este párrafo tiene alguna relación con Moorcock. Eso no es filólogo. Ni ninguna otra cosa.

No me voy a cansar de repetir nunca que eso de que la cultura y el saber son un privilegio de la izquierda es una estupidez y, sobre todo, la más pretenciosa de las gilipolleces. La cultura y el saber son patrimonio de la inteligencia humana y, lamentablemente, la mayoría de los zurdos que reclaman esa propiedad demuestran con su mediocre y tibia actitud, por no hablar de su pobre capacidad de expresión, que lo de dime de lo que presumes y te dire de lo que careces es, muy a pesar mío, un dicho popular que ellos mismos hacen verdad. Si es que solo hay que escuchar a Pepe Blanco, a Leire Pajín o a la vicepresidente del gobierno…

20 de diciembre de 2009: Soul Train en Madrid

Soul Train es el programa musical más longevo de la televisión mundial. Un espacio dedicado al soul, al jazz, al R’n’B y al gospel. Pura energía musical y vital que, por primera vez, vas a poder disfrutar con el espectáculo de Living Water Gospel Choir en Madrid el próximo 20 de diciembre en el Palacio de Congresos de Madrid (Pº. de la Castellana, 99) a las 19:00 horas. Más de 120 artistas sobre el escenario para que escuches, cantes y bailes sin parar durante dos horas y descubras la sensación, si aún no la conoces, de vivir la energía especial y el ritmo único de la música gospel. Y, en esta ocasión, con artistas invitados de lujo: Priscilla Jones-Campbell,  Godfrey Gayle, Beat 4 Da Street y…

Las últimas semanas están siendo muy intensas y la electricidad fluye en cada ensayo. Estoy seguro de que disfrutaréis desde la butaca lo mismo (o más) que nosotros desde el escenario. Súbete al tren del gospel y la black music y entra ya en www.atrapalo.com para hacerte con tus entradas. Aún quedan algunas

¡Date prisa y consigue las tuyas YA!

Movies on the road

El mercado de los gadgets digitales de audio y video está repleto de ofertas de cuidada imagen pero de especificaciones mínimas que los convierten, en la práctica, en cacharros medio inútiles que, a los tres meses, necesitarás cambiar. Las marcas juegan con factores como el diseño, el craving aspiracional y el goteo de funcionalidades para lanzar versiones parciales y limitadas y forzar compras sucesivas apalancadas en precios medios pero que, a la larga, resultan más caras que una única compra consciente, definitiva y con una esperanza de vida mínima que resulte rentable en relación con la inversión. Con la popularización de los costes de fabricación de las memorias de almacenaje que se emplean hoy en cámaras de fotos, en reproductores musicales o en pendrives de modelos varios, no tiene sentido invertir en un cacharro de 50 euros con 2 gigas de memoria sabiendo que siempre necesitarás más espacio y que enseguida te cansarás de tener que borrar LA película que tienes grabada para poder ver otra.

Hace unas semanas me hice finalmente con un reproductor digital de video, que, además, es capaz de reproducir audio, imágenes y texto, sintonizar radio y grabar audio a través de micro-micrófono en formato wav sin comprimir. El objetivo era encontrar un gadget por debajo de 100 euros de tamaño muy reducido con el máximo de memoria posible pero nunca por debajo de 16 gigas. Para 8 gigas o menos ya tengo mi Nokia y se me ha quedado pequeño. Objetivo: el visionado del máximo de horas posible sin necesidad de tener que acudir cada poco tiempo al PC para convertir nuevo material y renovar el contenido del reproductor, actividad absolutamente pesada e interminable en el que sólo recomiendo embarcarse si es mediante un proceso por lotes desatendido; en otras palabras, que puedas dejar a tu PC durante varias horas haciendo el trabajo por ti sin tener que pulsar ni una sola tecla.

Este reproductor de Energy Sistem (y no es una errata; es que la marca es así) cumple bien con lo que necesitaba encontrar, aunque la pantalla de 1,8 pulgadas es excesivamente pequeña y no reacciona bien ante los reflejos de luz. A pesar de todo, la idea no es utilizarlo durante horas sino llevarlo en el bolsillo sin que moleste y retomar el visionado a ratos sueltos. La primera tanda de contenidos que he cargado en la memoria incluye:

* Twin Peaks (la serie completa de 30 capítulos de 45 minutos más el piloto y el feature film de cierre de 120 minutos)
* Alias (la serie completa de 105 capítulos de 40 minutos)
* Firefly (la serie completa de 14 capítulos más el feature film de cierre de 120 minutos)
* La serie El señor de los Anillos en versión extendida (10 horas)
* Siete películas más de géneros varios (Nivel 13, Memento, Amanece que no es poco, etc)

El interface del reproductor es un poco ortopédico, sí; y el software de conversión funciona perfectamente pero interfiere con Windows hasta el extremo de parecer que se queda colgado o de creer que has de reiniciar el equipo cuando, en realidad, el proceso de conversión continúa por debajo sin ningún inconveniente. Pequeños defectos de usabilidad o de terminación que podrían limpiar estos señores de Energy Sistem si no es mucha molestia. Las ventajas: el tamaño del video convertido y el formato de compresión permiten una calidad estupenda en muy poca memoria, por lo que esos 16 gigas parecen que se estiran y permiten almacenar horas y horas y horas de video. Una recomendación: en lugar de convertir directamente de video mpg/avi/divx o cualquier otro formato al avi del reproductor, pásalo todo primero a un formato intermedio de flash (flv) a 12 fps en lugar de los 25 o 30 del cine o de la tele habitual; después, convierte esos ficheros flash al avi final. El resultado: ficheros muchos más compactos y, además, un efecto movie adicional que suaviza la imagen. Seamos serios: no se trata de ver video con calidad HD; se trata, simplemente, de poder verlo y de disfrutarlo en cualquier rato y en cualquier lugar.

El jardín de las ideas

Cabecera Ideas

Un nuevo espacio para la artematopeya. Una suerte de repositorio en el que encontrar pequeñas piezas de información y de conocimiento, ideas, recursos capaces de hacer saltar la chispa de tu creatividad. Un espacio al que tú también puedes contribuir enviando tus aportaciones: ideas, textos, enlaces, videos, reflexiones, libros, software… Todo vale. Todo suma.

El jardín de las ideas.

Creatividad a ostias

Disonancias

Sólo quedan unos días para que un puñado de cabezas nos liemos a puñetazos de ideas en el Creative Clash de Disonancias en Barcelona; un encuentro en el que se persigue, modélica y acertadamente, seguir destruyendo las barreras que el enquistado modelo de cultura tradicional ha ido levantando entre todas esas mitades en las se dividen, por una inicial convención simplemente denominativa que ha terminado degenerando en creencia (tal es el poder del lenguaje), la mayoría de los órdenes de nuestro mundo: izquierda o derecha, ciencias o letras, blanco o negro, arte o tecnología, consciente o inconsciente… El objetivo principal de Disonancias es empezar a librarnos de la innecesaria y limitadora adversación que campa por el anestesiado y acomodado cerebro social y promover la cultura conjuntiva, la electricidad de la suma y la cooperación productiva entre los dos hemisferios cerebrales en favor de capacidades y valores como la creatividad, el talento o la excelencia. El secreto de la verdadera innovación.

La creatividad, concepto harto difícil de definir, es una chispa cognitiva que genera nuevo valor y que se produce como resultado de un proceso psicobiológico aplicado a la suma de los inputs recibidos a través de los sentidos, canalizados a través de sistemas supraintelectuales, computados por todos los sistemas localizados en ambos hemisferios cerebrales, procesados por comparación y por relación con el propio estado de evolución y desarrollo intelectual y semantizados, enlazados, reclasificados, archivados e incorporados desde ese mismo momento a la siguiente iteración cognitiva. Esta definición, tan pretenciosa y enrevesada como incompleta, ineficaz y desafortunada, es una de las millones de maneras con las que se puede intentar verbalizar la descripción de una entidad intangible pero de un poder tal que es capaz de transformar el universo.

No es posible ni modelar ni reproducir ni mecanizar el procedimiento por el que se genera la creatividad. Existen tantos modelos como millones de cerebros, humanos y suprahumanos, en funcionamiento. La creatividad no es instrumental, aunque la instrumentación también es (cuando lo es…) creatividad. La creatividad no surge ni en las manos ni en el cuerpo ni en el entorno de socialización ni en los laboratorios ni en las mejores universidades del mundo ni en los departamentos de I+D. La creatividad surge en el cerebro. En el cerebro sin corbata, sin límites autoimpuestos y sin creencias fosilizadas ni deberes ni obligaciones. En el cerebro que se alimenta en las mismas proporciones y sin horarios ni libros de instrucciones de las interminables capacidades y habilidades de sus dos hemisferios, un par de rugosos gemelos con capacidades opuestas y excluyentes pero complementarias…

Por el momento, son pocas las instancias en las que se reconoce y, sobre todo, se paga el talento. En sistemas que se rigen por las leyes económicas del consumo y la servidumbre mercadotécnica, casi nadie acepta (por miedo al riesgo, por pereza, por terror a quedarse fuera si no se está a la altura de los cambios sobrevenidos o provocados, por rechazo al aprendizaje y al reciclaje… virgencita, que me quede como estoy) que el talento y la creatividad haya que retribuirlas, a pesar de que la compra de bienes o servicios a cambio de moneda en curso sea un invento suyo. Son esos mismos sistemas, sin embargo, los que se pasan el día predicando su infumable monserga sobre innovación, sobre crecimiento y sobre desarrollo. Sistemas absolutamente descriptivos, racionales, implementadores y secuenciales enquistados en el lado izquierdo de la vida. ¿Y de dónde pretenden sacar la capacidad de abstracción, de comunicación, de visualización, de derivación cognitiva, de multitarea, o de desarrollo para que puedan hacer algo con ella y después recibir una retribución por ello?

El mejor ejemplo de que la creatividad es el resultado exponencial de la multiplicación de las partes que intervienen en el proceso está en la música. Por un lado, sistema matemático absolutamente puro, descriptible, modelable, reproducible, mecanizable, combinable, reconfigurable. Por otro, herramienta de comunicación emocional y expresión artística capaz de provocar llanto, risa, ternura o energía. La izquierda y la derecha aportando en combinación lo mejor de cada lado para que el resultado de 10+ 10 no sea 20, sino 100. 

Disonancias, por el momento, propone un primer paso de modesto alcance pero de realización factible: integrar la participación del arte en las empresas. Objetivo de enunciado sencillo pero de gigantiásicas implicaciones culturales. Los artistas de cualquier disciplina son expertos en cierto tipo de procesos cognitivos que los cerebros de ciencias ni siquiera pueden imaginar que existan. Y viceversa. La riqueza que puede proporcionar la cooperación es incalculable. Pero ninguna sociedad termina de atreverse a ser la primera. ¿Tendrá algo que ver con el complejo histórico asociado a la expresión de sentimientos, sensaciones y sensibilidades que subyacen al lado derecho, al lado femenino, al lado biológico del arte? Porque parece que la innovación, aunque acertadamente tenga nombre de mujer, todavía es cosa sólo de machitos.

Cuando sea habitual ver a un lingüista, a un diseñador gráfico o a un cantante de ópera trabajando en gestión estratégica de transporte aéreo o en ingeniería de procesos, por ejemplo, podremos decir que, por fin, estamos dispuestos a ser, de verdad, innovadores.

Si eres un artista de cualquier tipo de perfil, ¿por qué no te sumas a la lista de artistas disonantes pinchando en este enlace? El futuro te necesita.

Seguiremos informando…

De regreso en Babilónica

Jack Babiloni

La pobre Carlota no entiende de caprichos humanos, de horarios o de que te hayas acostado un poco tarde. El caso es que sus jefes se han marchado el fin de semana de campamentos y, como padrino también que soy de la pulgosa perra ésta que nos tiene a todos sorbido el seso con su inteligencia y su asombrosamente diestro manejo de los códigos de comunicación con los humanos de la familia, a las 09:00 horas me toca ración de ajo y agua y de que te levantes, spaghetti, que tengo ganas de hacer pís y como no tengo manos no puedo abrir el picaporte, que sino ya me bajaba yo sola y de paso te traía el periódico.

Así que, después de un estupendo y gélido paseo a seiscientos grados bajo cero, con las legañas bien arrebuñadas en los hojos (neologismo artematopéyico que hace referencia al estado de los ojos cuya textura, brillo e hinchazón evoca la imagen de un huevo duro), los pelos disparados y el cerebro en estado todavía vegetativo, me siento delante del ordenador para leer la prensa mientras sorbeteo tan de mala manera un café que, al final, consigo dibujarme un hermoso churrete de color torrefacto en el medio de toda la pechera.

Abro el correo y me encuentro con un mensaje amable de mi amigo Jack Babiloni, que, me parece a mí, se deja la sesera libre de pelo para tener más lugar disponible en el que acomodar tanta creatividad. Jack, cuya obra Todo es felicidá ya reseñamos en este espacio hace unos cuantos artículos, no sólo dibuja, diseña o pinta. También es autor de literatura infantil y, además, premiada (pásate por su blog si no conoces su Yo no me aburro nunca) . Obviamente, literatura infantil ilustrada. Y, además, en todos los sentidos. Su talento para la expresión con palabras es tan arquivoltáico y a la vez tan afilado como su talento plástico. Le agradezco el regalo de una frase amable a primera hora del día y le propongo, según se me ocurre la idea, que transforme la mundana logística de su proyecto Todo es felicidá en una narración fantástica o en una película de animación. Ya lo estoy viendo…

Voy a tomar prestadas dos imágenes del blog de Jack para que conozcas otra de sus creaciones: Brijuni es un paisaje mental.

Brijuni 1

Brijuni 2

No sé si puedo tomarlas prestadas así, sin permiso – que alguien me avise si estoy infringiendo algún derecho de autor o algo-, pero es la mejor manera que se me ocurre de invitarte a que te pases por el sitio web de Jack y puedas descubrir no sólo ésta parte de su obra sino su portafolio completo.

Emm… ¿de qué estaba hablando yo?

La enciclopedia del cine

Portada Fotogramas

ACTUALIZANDO

Verde como el trigo verde

envidia

Una vez, en una sentada aglomeración de aspirantes a nosequé, el señor con corbata que ocupaba el escenario se dirigió a todos nosotros diciendo:

“Echen un vistazo a esta sala. Y, ahora, díganse cada uno a sí mismo que usted será el único que va a conseguir el objetivo de nomeacuerdoqué y que todos los demás en la sala se quedarán en el camino o, como mucho, avanzarán lo suficiente como para conseguir trabajar para usted.”

Por supuesto, cada uno de nosotros miró de soslayo a derecha y a izquierda pensando: lo siento por ti, chato, nunca lo conseguirás porque el que lo va a conseguir soy yo.

Es curioso porque, de todos aquellos que nos sentábamos en aquel auditorio, muchos hemos conseguido aquello a lo que aspirábamos. En distintas parcelas, con distintas intensidades o en distintas modalidades, pero la realidad es que casi todos hemos recorrido, de una manera u otra, el camino que empezaba aquel día en el que nos sentamos a escuchar a aquel señor con corbata. Hay un puñado de ellos que, sin embargo, se quedaron en la estación de salida. Nunca empezaron el viaje. Y siguen viviendo en el limbo.

Cuando me reúno con un grupo de compañeros, de cualquiera de mis filiaciones, indefectiblemente surge alguna conversación en torno a algún pobre estúpido conocido de todos. Por supuesto, porque el mundo está lleno de imbéciles sin talento, idiotas desechables que no merecen haber tenido una oportunidad; que no merecen haber tenido la suerte; que no merecen haber estado en el lugar indicado en el momento justo; que seguro han pasado por la cama de alguien para conseguirlo. Que ni derecho a vivir, vaya. Porque esos pobres estúpidos, que por cierto no suelen compartir su tiempo con el dicharachero grupo, están demasiado ocupados con aquel proyecto por el que todos hubieran muerto por fichar. Y disfrutando de ello. No es suficiente con que ninguno de los que tanto hablan no haya conseguido el objetivo. No hay descanso hasta ver caer al que sí lo ha hecho.

En otras palabras: existe un surplus de personas con talento que aún no han conseguido encender el motor de arranque y que sienten (o al menos así lo creen) que los responsables de su fracaso (más bien frustración) son aquellos que han sabido encender su maquinaria y ya les llevan veinte pueblos de ventaja. Como cantaba La Unión, fueron los celos. Simple y llanamente, estériles y autodestructivos celos.

Yo también fui víctima de la celosía insana, azuzado contra mi voluntad por una prefabricada sociopatía cultural que ha cumplido varios siglos y que anda ya, desde hace rato, apestando a podrido. Hasta que, un día, se me encendió una bombilla y sentí que esos pobres estúpidos que conseguían realizar aquello de lo que yo no era capaz no serían tan perfectos o tendrían tanto talento como yo pero, seguramente, algo habrían sabido hacer bien. O algo tendrían de lo que yo carecía: alguna habilidad, recurso o capacidad motivacional que compensara su, por supuesto, obvia y generalizada carencia de talento. Y decidí que cambiaría mis celos de frustrado con mucho talento por una verde e insana envidia y que, desde entonces, dejaría de ocuparme de observar el qué para empezar a observar el cómo. Dejaría de malgastar mi energía y la emplearía en escarbar, descubrir y copiar los rasgos de habilidad, excelencia, sabiduría y talento de las personas que, contra todo mi pronóstico, habían saltado todas las bancas y ya estaban en el lugar al que yo no había sabido todavía llegar.

Todavía me costó algún tiempo más deshacerme de los restos de mi estúpida e improductiva soberbia. Pero, cuando lo hice, de repente me di cuenta de que los caminos hacia mis objetivos estaban delante de mis narices y habían estado allí todo el tiempo. Y, sobre todo, me di cuenta de que no habían sido ni la suerte ni la cama las que habían llevado a los pobres estúpidos al lugar que yo no conseguía encontrar. Y también de que lo mejor que podía hacer era aprender de todos ellos.

Tengo la suerte de conocer a muchas personas asquerosamente creativas y excelentes en sus talentos, dotadas por arrobas de repugnantes habilidades y capacidades y de una estomagante sabiduría para ir cumpliendo su estúpidamente perfecta y envidiable planificación de objetivos, sean cuales fueren.

Así que ahí estoy, verde de envidia.

El PAW de Gilsoft revisitado

pawres

Hace unas semanas adelantaba algo sobre el lanzamiento de un nuevo sitio by Artematopeya con cuyo trabajo de documentación y de diseño estaba disfrutando especialmente. Pues bien. Ya está en línea.

Se trata de The PAW Reservoir.

Allá por el 85, no existían las consolas pero sí el ZX Spectrum, un ordenador doméstico diseñado por Clive Sinclair que revolucionó el mercado del entretenimiento computerizado. Esta pequeña y limitada máquina fue capaz, a pesar de sus escasas especificaciones, de provocar un quantum leap en el proceso de popularización de la informática y creó en torno a sus 48k de memoria todo un sector económico sin nada que envidiar a los que hoy día se disputan Nintendo para su DS o Sony para su Playstation.

Como siempre ocurre con todo aquello que, de alguna manera, tiene que ver con la innovación y con la creatividad, lo obsoleto suele recuperar el protagonismo cuando le llega su siguiente Edad de Oro. Las tecnologías evolucionan y mejorarn sus recursos y entonces suele aparecer la tendencia retro. Las máquinas más modernas motivan a las cabezas creativas para reproducir de forma virtual los diseños anticuados en los avanzados circuitos de los nuevos soportes. Es lo que se conoce como emulación. Es ya habitual encontrar software de emulación de ordenadores antiguos que corren en máquinas actuales sobradas de potencia. Y así ocurre con el ZX Spectrum. Hay emuladores para ordenadores de sobremesa, para PDAs, para móviles, para DS, para Gizmo…

Los primeros PC de sobremesa apenas podían manejar gráficos. Los usuarios adaptaban la usabilidad a los recursos disponibles y el PC se convirtió en un electrodoméstico que asumió no sólo funciones de gestión. El ocio era todo un sector también por revolucionar y se adaptó rápidamente a la realidad del nuevo invento. Sin gráficos y con poca memoria, los primeros juegos echaron mano del único recurso disponible y compatible con el código de comunicación humano: las palabras. Y surgieron las aventuras de texto y la ficción interactiva, juegos fantásticos y creativos en los que las situaciones del juego, en lugar de dibujarse en la pantalla, se describían con texto y el jugador, en lugar de manejar un joystick, escribía en lenguaje natural las órdenes de juego (NORTE, ABRE LA PUERTA, SAL, ABRE EL BAÚL Y SACA LAS TIJERAS…).

El género de las aventuras conversacionales, de texto o ficción interactiva fue una auténtica bomba. Aquellas aventuras fantásticas y tan divertidas (las que eran buenas) se vendían como churros, generaban miles de puestos de trabajo y miles de millones (sobre todo, de dólares y de libras) de beneficios. Se programaban usando complicados lenguajes y las compañías comerciales competían porque sus herramientas de desarrollo (sus parsers) fueran cada vez más potentes y mejores que las de su competencia. Las grandes marcas atesoraban sus sistemas de desarrollo como si fueran auténticos diamantes. Y las aventuras de texto terminaron pasando del PC a los micro-ordenadores.

Todo el mundo quería jugarlas. Todo el mundo se moría de ganas por saber cómo escribirlas. ¡En un ZX Spectrum!. Una tarea imposible hasta que Gilsoft, una pequeña empresa británica, lanzó The Quill para ZX Spectrum, la primera herramienta comercial seria que permitía a los creativos jugones de todo el mundo escribir con relativa facilidad sus propios juegos y comercializarlos. Después llegó el GAC de Incentive Software. Pero la estrella terminó siendo The Professional Adventure Writer (The PAW), de Gilsoft otra vez…

The PAW fue toda una revolución. En unos escasos 12K de memoria se empaquetaba un pedazo de programa que permitía desarrollar aventuras de texto sin escribir una sola línea de complicado código informatico. Una vez superado el furor comercial de las aventuras de texto por la presión de las máquinas de 16 bit y por las atractivas capacidades gráficas de los nuevos ordenadores, la creación independiente hombrew tomó el relevo, produciendo centenas de títulos con The PAW y manteniendo en perfecto estado de salud comunidades que hoy, gracias a internet, siguen vivas y coleando.

Yo era uno de esos adictos al PAW. Y lo sigo siendo. Lo he seguido utilizando en todas mis máquinas portátiles (en mi antigua PDA, en mi alucinante y penosamente obsoleto pero perfectamente conservado y en funcionamiento PSION 5, en mi Nintendo DS) y es, incluso tantos años después, una auténtica gozada. Es muy estimulante experimentar que, a pesar de la escasez de los recursos de programas como éste, el cerebro es capaz de retorcerse para encontrar la forma de codificar un puzzle con un sencillo lenguaje de unas cincuenta palabras que en comparación con los apabullantes e inabarcables C++ y .NET o los APIS OpenGL o DirectX no es más que una mosca. Qué digo una mosca. Un átomo. La pata de un átomo. La uña de la pata de un átomo.

Tanto este reservorio como el propio PAW son un entretenimiento comfortable que me conecta con las sensaciones asociadas a un momento de mi vida divertido, creativo y experimental. De algún modo, todo lo que aprendí e implementé con el PAW fue una semilla de muchas de las cosas que hoy sé hacer. Lo llevo cargado en mi DS y es como volver a tener un Spectrum entre las manos. Y me encanta regresar a una época que me encantó vivir gracias a esta kinestesia.

Nunca he publicado nada de lo que he escrito con el PAW. Pero esto va a cambiar en breve. Mientras, sigo utilizando el PAW por el mero hecho de hacerlo. Y esto es importante. Muy importante. Extremadamente importante.

Por cierto, ¿sabías que los códigos de expresión artística -la música, la escritura, el dibujo, el juego…- tienen la extraordinaria capacidad de estimular los dos hemisferios de tu cerebro de forma conjunta y combinada, potenciando así procesos cognitivos de abstracción, de creatividad y de desarrollo intelectual (entre otros) que pueden ayudarte a mejorar tus capacidades personales, a facilitar la resolución de problemas, a mejorar tu estado emocional y físico?

La máquina de hacer antonios

Machine

- ¿Cómo se llama la máquina de hacer antonios?
– Antonio Machín.

Es que la inspiración me ha pillado trabajando mientras preparaba unos concept characters con la impagable Hero machine, una aplicación web para diseñar personajes fantásticos perfecta para sketches rápidos o ideas creativas. En realidad, hay más de una de estas máquinas de hacer Antonios. Puedes bocetar superhéroes, pero también personajes de la vida real con la Real life edition, artistas con la Rockstar edition, posters para tu camión con la Pin-up edition, terminators posmodernos con la Modern day warrior edition, trolls y orcos, zombies

Si eres creativo, de cualquier disciplina, guárdala en Mis Favoritos. O, mejor, en los tuyos.

Y si tienes críos, se convertirá en un amigo. Hala, niños, a pintar.

¿Cuantos posters te caben la pared?

"House of tribes" de Garry Kilworth

Tribes copia

Un día de febrero de 2000, no siendo aún mucho más de las seis (lo cual puedo asegurar porque en Amsterdam las empresas dan por terminada la jornada a las 17:00 religiosamente y desde mi oficina no tardaba más de treinta minutos en llegar a Leidseplein - ¿te acuerdas, Móni-K? - con el tram 5 y desde allí otros diez hasta Spui), salía por la puerta de la librería Atheneum con mi House of tribes en la mochila.

Mi amigo Garry (Jedecá para los amigos) es un creador con artematopeya por arrobas. Versátil, hiperproductivo, de lenguaje rico y penetrante y con una capacidad para la creación asombrosa, admirable y envidiable. Es un mago de la evocación visual y emocional a través del lenguaje escrito y su capacidad de fantasía, de invención, de aventura y de imaginación es tan alucinante que me provoca, lo reconozco, la peor y más asquerosa de las envidias. Admiro a las personas que, además de talento y habilidades, tienen artematopeya y disfrutan tan apasionadamente del juego de crear ilusiones. A Garry no hay quien le ponga etiquetas. Escribe literatura infantil y juvenil, ciencia ficción y fantástica, novela histórica, fábulas y alegorías de animales antropomorfizados, terror, thriller y qué se yo qué más. Su estilo es siempre excitante e inteligente. Maneja como nadie el misterio, la sorpresa y la vuelta de tuerca. Ama la vida y la aventura de crear y escribe porque sino se moriría (si estuviera prohibido escribir, yo sería un criminal, cuenta Garry). Su actitud personal es tan sana, tan sencilla y tan soñadora que, simplemente, hace él un tipo realmente excepcional. Y, además, tiene una habilidad especialmente maravillosa: sabe hablar el idioma de los niños. Como escritor infatil y juvenil, lee conferencias y talleres en colegios y centros especiliazados y mantiene engrasada e intacta su capacidad de aprender.

Su producción es ingente como pocas. Sus premios también son muchos y muy bien merecidos. Sus obras se traducen a más de 17 idiomas, incluido el hebreo y el japonés. Es una bestia creativa a la que todo el mundo debería tener la oportunidad de conocer. Nació en York allá por los mil novecientos cuarentas. Se pasó media vida viajando de aquí para allá por los destinos de su padre, oficial de la Royal Air Force. En Yemen, por ejemplo, desarrolló su afición por la lectura además de la habilidad experiencial de observar y vivir la cultura de Kipling que luego volcaría de algún modo en todos sus libros sobre animales, incluido La casa de las tribus. A los 15 años, ingresó en la escuela de aprendices de la RAF, en la que permaneció durante 17 años en los que, además de trabajar, escribió, escribió y escribió. Hasta que ganó su primer premio Gollanc de relato corto y decidió que necesitaba abandonar la RAF y mejorar su educación. Se graduó en el King’s College de la Universidad de Londres pocos años después con matrícula de honor. Nunca pensó que nunca fuera tarde.  

Su serie de novela histórica ambientada en la guerra de Crimea (la serie de Jack Fancy Crossman) no para de recibir elogios y premios. Sus libros juveniles (Garry haría tan buenas migas con Joan Manuel Gisbert…) son un canon respetado y apreciado por la industria (Attica, Jigsaw, The electric kid…). Sus ficciones adultas (Angel, Archangel, Songbirds of pain… ) y sus fantasías pre-adultas en la cultura del viaje en el tiempo (Theatre of Timesmiths y el recientemente publicado La ciudad de las cien torres) son magistrales, hábiles, profundas y multicapa. Es un autor increíble… que apenas se puede leer en español.

House of tribes es otra de sus ficciones adultas (que nadie se deje engañar por el diseño de la sobrecubierta) que, sí, cuenta el viaje iniciático de un ratón llamado Peddlar hasta el lejano, enigmático y peligroso país conocido como La Casa, habitado por múltiples clanes roedores pero también por un convencional perro, por más de un insidioso y cínico felino y por los gigantes Nudniks (nudnik, un-kind, en fin… por los humanos, vaya). Garry es un maestro en la caracterización de personajes y en este caso no hay excepción. Cada personaje es distinto y aparece definido con fuerza. La historia puede parecer a priori una alegoría de lo más tradicional, pero es tan divertida y a la vez tan tierna, está tan bien escrita y tan bien imaginada (la pareja que forman Pedo y Flema es irrepetible) que no querrás que se termine porque te habrás dejado transportar a La Casa y de los lugares vividos desde las emociones y desde la imaginación es muy difícil marcharse.

Recuerda, House of tribes no es una ficción juvenil. Es un libro para adultos. Así que, SI ERES CAPAZ DE ENCONTRARLO EN ALGUNA LIBRERÍA DE VIEJO O EN ALGÚN SITIO DE INTERNET, COMPRATELO (avísame para poder pedir otra copia para mí) y léelo. En inglés, claro. En serio. Es una delicatessen exquisita sobre la que llegarás a descubrir múltiples detalles, imágenes y recovecos cada vez que lo vuelvas a leer. Hazme caso.

Y como aquí mando yo y en estos momentos me apetece hacerlo, voy a premiar a Garry con el primer certificado de Embajador Honorario del Consejo Artematopéyico Mundial. Con él, ya somos dos (él y yo). A los demás, ya los iré invitando.  

Certificado Garry

Un abrazo, Garry.

Una pin-up del siglo XXI

Memoirs

Mi amiga Mariah tiene talento. Es parte de la música y debería estar penado por la ley que ella desperdicie el suyo con tanta ligereza. Puede que diga que le gusta lo que ha venido haciendo en sus últimos cuatro o cinco albums, pero no me lo termino de creer del todo…

Sus tres primeros trabajos, Vision of love (a.k.a. Mariah Carey), Emotions y Music Box marcaron un nuevo estilo en el mundo del neosoul y el R’n’B norteamericano. El género necesitaba una renovación después de que Aretha, la ballena del soul, se hubiera quedado varada durante años en vete a saber qué playa, contando con que la aportación de Whitney era una propuesta continuista y poco arriesgada en cuanto creatividad, a pesar de su indudable calidad. Así que Mariah fue más que bienvenida. Si bien la manufactura era muy estándar desde el punto de vista industrial (3 ó 4 uptempos, 3 ó 4 medios tiempos, 3 ó 4 baladas) y la producción sigue cansando demasiado debido a los vicios de la época (exceso de agudos, ecualización brillante, exceso de reverb… el sonido a lata, vaya), el talento se dejaba ver por debajo de las bases dance y, a pesar de no ponerlo debidamente y del todo al servicio del arte, Mariah se convirtió en un estrella mundial gracias a sus letras algo recurrentes pero inteligentes y bien escritas y, sobre todo, gracias a su técnica vocal y a su conocimiento enciclopédico de la música negra de todos los tiempos, que veneraba y respetaba según se puede destilar de su repertorio de entonces. De aquella época es una joya, escrita por Mariah en colaboración con Carole King, titulada If it’s over:

If it’s over

Este corte está recogido en MTV Unplugged, un trabajo en directo que, por cierto, es simplemente fantástico. Un sonido y unos arreglos auténticos y una producción musical acertada y ajustada. No sólo se deja escuchar todavía; es que debería convertirse en un clásico y en un manual de técnica vocal para todas las aspirantes a cantantes, sean del género o no.

I’ll be there

Can’t let go

Y, entonces, llegó Daydream.

Mariah se había convertido con facilidad en la reina de los downtempos y las baladas de espectacular producción y gigantiásica intención, apoyada en una voz extremadamente capaz (que cubre las tesituras de contralto y soprano de coloratura, ni más ni menos) que sabía manejar a la perfección y en un genio de la música, mi amigo Walter Afanasieff, músico, compositor y productor con personalidad y con chispa. Pero a su trabajo le faltaba algo de madurez, de peso y de trascendencia. Y todo eso cambió de repente (si obviamos el concept de 1994 Merry Christmas de ) con Daydream.

Daydream

Este disco es una auténtica joya a nivel musical que cuenta con un repertorio acertado, complementario y redondo que, además, está prodigiosamente producido y aún mejor cantado. Es su mejor disco con diferencia. Madura su repertorio, maduran sus innovaciones (de las que, lamentablemente, abusaría en exceso de Daydream en adelante) y maduran sus interpretaciones sin que el resultado pierda potencia, frescura, pegada y motown. Aunque no te guste demasiado el género, te invito a que lo escuches unas cuantas veces porque es un grandísimo trabajo en la categoría de los ya clásicos en el que Mariah deja de gritar y, por fin, se pone a cantar. Daydream es vocalmente impecable y creativamente muy guapo.

Fantasy

Long ago

When I saw you

One sweet day

Forever

Always be my baby

I am free

Looking in

Open arms

Sin saber por qué, a partir de entonces Mariah se tirado de cabeza cuesta abajo y sin frenos en lo musical y no ha hecho más que facturar música de lo más irregular hasta el día de hoy, incluyendo el último  Memorias de un angel imperfecto que ayer escuché por primera vez. Muchos raperos invitados y muchas creaciones sobre samples. Pun chácha chundi chundi. Cambia su técnica vocal hacia un constante parlato, divertido como curiosidad pero plomo y aburrido porque termina permeando el 90% de cada disco y ya van unos cuantos. Ya no hay variedad, ya no hay sorpresa, ya no hay motown, ya no hay diversión, ya no hay voz de colores. Cada disco incluye un single que mezcla algo de rap, algo de hip-hop, algo de pop y algo de dibujo vocal en la línea de Fantasy que se deja escuchar un rato. El repertorio restante, a excepción de algún downtempo clásico aquí y allá (My all o Whenever you call en Butterfly, After tonight o Against all odds en Rainbow, Lead the way en Glitter, My saving grace en Charmbracelet, I stay in love o I wish you well en E=MC2), es un cansino R’n’B contemporáneo que abusa del snail-beat en la más pura línea de R. Kelly pero multipicado por cien, aderezado además con unas letras colegiales, tontas y ridículas sobre institutos, chicos, madres y oh baby que da vergüenza hasta tararear. Aceptémoslo: el hip-hop americano divierte un par de temas, carga de tres a cinco temas y se vuelve insoportable al llegar a la pista seis. Y además gusta donde tiene que gustar: en los USA.

Honey (Butterfly) – Bueno…

Sweetheart (Ones) – Hmmm…

Heartbreaker (Rainbow) – Vaya…

Loverboy (Glitter) – Puagggg…

La música, más allá de la calidad o del género, tiene que divertir. Es una entidad que subyace a la naturaleza de la vida y que en tiempo de ejecución conecta los dos hemisferios cerebrales provocando momentos auténticos de excelencia, de creatividad y de emociones. Un cantante cuando canta, un actor cuando actúa, un artista cuando pinta… están generando una sustancia intocable a partir de lo mejor que llevan por dentro. La música nunca puede ser un coñazo, aburrido y pesado, porque si no proporciona algún tipo de disfrute entonces ya no es música. Espero que Mariah, siendo una dotadísima y soberbia cantante, tenga alguna revelación y no siga privando al mundo de un talento como el suyo.

Porque su último Memorias… es más de lo mismo, otra vez.

Artematopeya rocks

Fondo3

De vez en cuando, es conveniente, al tiempo que necesario, entregarse a un back-to-basics que ayude a mantener el centro interior, el enfoque y la dirección. Y que mejor que hoy lunes para volver a hacer un soft-reset sobre el concepto de artematopeya para todos los que, a partir de hoy, empiecen a pasarse por NO ESPERES A QUE SUCEDA, un espacio personal de expresión construido alrededor de las ideas de comunicación emocional, arte, exploración, fantasía y descubrimiento.

Artematopeya es una acuñación personal, completamente fantástica e inventada, que define no solo un estado de ánimo y una actitud, sino también una apuesta por la comunicación libre y abierta, por la creación, por las artes como canales de expresión y de motivación, por la música como lenguaje mágico y todopoderoso, por la formación entendida como un proceso colaborativo de generación de conocimiento y por la vida como una aventura pasional, divertida, excitante y repleta de secretos aún por descubrir. Y todo ello entorno al tesoro de las emociones y de la magia de nuestros dos lados vitales y cerebrales en conjunción. En todo lo que hacemos hay siempre artematopeya, ya sea formar, escribir, crear, cantar, dirigir, actuar, comunicar, diseñar… En este blog, vuelco mi artematopeya personal y, por eso, a veces hablo de música o de teatro, ya sea el mío o el de otros, de crecimiento personal o de programación neurolingüística o de hipnosis conversacional o de persuasión o de marketing o de nuestro trabajo en coaching y formación o de mis anécdotas de vida o de lo que escribo o de lo que sea. Pero siempre sin editar, tal y como sale, sin buscar la corrección y dejando trabajar al inconsciente para todo sea real, verdadero, torrencial, contundente y totalmente limpio. La correción del hemisferio izquierdo le toca a cada lector. Artematopeya pura. Sin adulterar.

Artematopeya es, además, la marca que utilizamos en nuestra empresa pequeña en tamaño pero gigante en poder emocional aplicado a la creación y al liderazgo vital. Y así nos va. Creciendo sin parar y divirtiéndonos por arrobas en el camino.

Este blog es muchas veces cítrico, ácido y punzante. Otras, más cálido y contenido. Pero siempre verdadero; no hay posturas, pretensiones o dependencias. Te invito, si eres de los nuevos, a que visites el Planeta Artematopeya. Hay muchos rincones para visitar, pero te recomiendo que empieces por el país de la comunicación emocional (selecciona la categoría coaching, persuasión, comunicación hinótica y lenguaje). Desde allí, puedes saltar después al país de la música y la energía, al país del arte, al país de la actualidad.. Distintas versiones de una misma realidad. ¿Quieres quedarte a vivir y a compartir lo que te apetezca?. Todo el mundo es bienvenido.

Cada vez somos más…

La aburrida y pesada plaza de Alejandro Amenábar

Agora

Mi amigo Alejandro ha buscado. Y mucho. En la desesperada caza creativa de un personaje virgen, nuevo, histórico y poco sobado que sirviera de gancho narrativo y comercial para el apartado merchandising del presupuesto y para entregar a Telecinco algo con una mínima dosis de originalidad, Alejandro se topó con la pobre Hypathia de Alejandría, hija de Theon. Y cayó en la red. Lástima.

Que Alejandro sabe hacer cine nadie lo pone en duda. Después de Tesis, su calidad como narrador es un fact of life sobre el que no cabe opinión. Es un gran cineasta y punto. Pero que Agora es un coñazo infumable, mal escrito, mal editado, repleto de lugares comunes y metáforas audioviosuales tan tontas como innecesarias (el hormiguero en fast-forward o el plano que rota hasta dejar al mundo boca abajo, por citar sólo dos) y narrativamente muerto y estéril (o, simplemente, mal resuelto tanto en guión como en imagen) es otro hecho también incontestable. Dos horas y media eternas de cine palomitas disfrazados de una pretendida poética absolutamente inexistente en realidad y que no genera la más mínima chispa. El enfrentamiento entre anubianos, cristianos y judios narrado como el enfrentamiento de Villarriba y Villabajo por combatir contra la grasa de su paellera. La premisa literaria es medio infantil además de incompleta; como un libro del que se arrancan páginas a puñados y a partir de cuyos restos se escribe un guión. A ver quién es capaz, recién terminada la sesión, de transmitir de forma coherente quién es quién y qué coño pinta cada uno en esta historia. Retazos de tramas mal montadas que confunden, oscurecen y arruinan cualquier oportunidad cinematográfica. Personajes mínimamente desarrollados, vacíos e incompletos. Estructura dramática imberbe, ñona, estúpida. Historia carente de absolutamente cualquier interés. Acción y evolución invisible. Un imbécil travelling sobre el globo terráqueo que demuestra la capacidad de los diseñadores de 3D pero que, de tanto repetirse, termina fastidiando.

No ocurre nada. No pasa nada. No acontece nada. El clímax narrativo: Hypathia colige la órbita elíptica de la Tierra. Qué emocionante. Contado como un bombillazo de andar por casa, se supone que tamaño descubrimiento tiene que sostener la última media hora de cinta.

¿Que demuestra muchos medios técnicos y de producción?

Pues sí.

¿Y?

Todavía está por demostrar que la calidad de una película guarde alguna relación directamente proporcional con el tamaño de su presupuesto. Y de la dirección de actores… mejor no digamos nada. ¿Es que no había ni un sólo buen actor con un hueco en la agenda?

Dejando volar la imaginación para intentar apurar el paso del tiempo mientras permanecía sentado en la sala (aunque sólo hasta el minuto 120), se me ocurrió llamar a mi amigo Vasile y sugerirle que, por una vez, se deje de hipérboles pretenciosas y se lance a comprar los derechos de La esclava de azul del valenciano Joaquín Borrel. Es lo que mejor, si lo que busca es una joven vistosa de inteligencia superior y vestida con sabanas. Una propuesta de pseudo peplum del siglo XXI perfecta para una mini-serie o, incluso, para película grande que, además de ser narrativamente una joya, sería cinematográficamente rentable sin tener que comprometer calidad, interés o retorno económico. Un thriller sin complejos ambientado en la Roma de Julio César. ¿Passa algo?

Qué película tan grandemente anodina e insulsa, por mucho que Telecinco le esté haciendo la campaña del año. Rentabilizar inversión. Agora es, por muchos millones de epestadores que se la calcen entre cocacolas y palomitas, una mediocridad mal pensada, mal escrita, mal producida y mal terminada. Pero ya se sabe. Telecinco es capaz de montar el aparato publicitario que haga falta para vender aire enlatado. Todavía se recuerda aquella vírica campaña alrededor del mensaje “Telecinco blinda a Miguel Angel Silvestre con un contrato millonario para dos películas en los próximos años“. ¿En qué coño estaría pensando Miguel Ángel para dejarse succionar en semejante manejo, tan beneficioso para Telecinco en términos comerciales pero tan peligroso para él en términos de oportunidad, de calidad y de mercado?

¿Por qué me da en la nariz que Alejandro ha aceptado hacerse cargo de este proyecto como una simple escapada hacia delante, visto cómo anda el temita de la crisis? ¿Por qué da la sensación de que el propio Amenábar se ha aburrido incluso más que yo con este proyecto de mierda? ¿Por qué esta película no es una película de Alejandro Amenábar?

Cómo espectador, no te dejes engañar. No tienes que decir que te gusta sólo porque los mensajes manipuladores que te rodean han generado un establishment alrededor de esta producción. Puedes apartarte del rebaño publicitario y opinar libremente lo que te dé la gana, ¿lo sabías?

Venga, coño, Alejandro. Carlos Boyero, en su columna, ha sido hasta cariñoso contigo porque eres un creador capaz, inteligente y dotado, cinematográficamente hablando, digno de mucho respeto. Sólo ha dicho de Agora que “no enamora”. Pero es que tú sabes hacer otra cosa, joder. Y sin tanto dinero como el que te haya podido ofrecer Telecinco. Algo güele a podrido en Alejandría.

Música e inspiración: "I believe"

r kelly

Aprovechando que no volveré a tocar un teclado hasta el próximo jueves porque estoy de vacaciones, quiero dejar aquí un regalo en forma de ese misterio incomprensible y mágico llamado música. Una creación inspiracional, de ésas que levantan el espíritu y que son, ciertamente, himnos hipnóticos creados a partir del ritmo y las bases, las armonías y colchones de voces, progresiones melódicas específicas, unos cuantos mensajes positivos y una producción que cuida muy mucho los rangos de frecuencias. El caso es que hay temas, como este I believe de ese máquina llamado R. Kelly, que se convierten en estimulantes sugestiones que elevan el espíritu y consiguen transmitir bienestar, tranquilidad, sensación de felicidad y provocar la secreción de serotonina por arrobas. La prueba, en este video:

Que nadie se deje engañar por el voiceover de Obama. Cosas del marketing. Esta canción, en su formato primitivo, ya existía en 2006, año en el que la bestia animal (en todos los sentidos) de Yolanda Adams la cantó para la banda sonora de la película Honey:

Hala, a disfrutar.

Me duele tó

Me duele todo

Aunque no sea Camilo Sesto, me viene al pelo eso que canta el Melenitas de Benidór: y ya no puedo má-á-á-s. Me duele asssolutamente todo, todos los milímetros cuadrados desde lo más profundo del cerebro, que debo de tener un poco hinchado, pasando por los ojos, que siento también muy gordos, la hinchadísima nuca, los omoplatos hinchados, la hinchada espina dorsal, los riñones hinchados y hasta hinchadas las pelotas, las rodillas, las uñas de los pies y hasta el carné de identidad. No sé si será catarro, gripe, astenia otoñal o un bajón de azucar. Más que bajón parece un descenso desde el Himalaya, porque se me está haciendo un poco largo, la verdad. El caso es que no puedo ni con mi alma. La pobre pesa poco pero qué quieres Alma, chica, que no me da ni pa pronunciar la efe.

Ya que no sirvo para nada de provecho en semejante estado y que por lo menos me funcionan los dedos, me he tomado la libertad de tomar prestada una de las ilustraciones de mi amigo Chris para introducir este post porque presenta exactamente la imagen que veo cuando me miro al espejo durante estos días y, además, porque me ha recordado esos pintarrajos que todos hemos hecho en las hojas cuadriculadas de esa mítica carpeta escolar con anillas durante una clase de matemáticas cualquiera. Sí; yo dibujaba cabezas explotadas con los ojos colgados de un hilito que escapaban de las cuencas y manchas de sangre evocando una cenefa, que nunca me daba tiempo a terminar, alrededor de la hoja. Por favor, ¿algún sicólogo en la cibersala?. O sino tú, Celia, hazme un precio, ¿no?

Por cierto, que Chris tiene una página güerrrrl con otros muchos dibujos además de éste.

Y esta noche me voy a ver cantar a Cristina al Thirty Three en Clara del Rey. Hala.

¿Hasta cuando lo de trabajar gratis? (II)

Happiness_2

Hoy se puede leer, en el boletín diario de Filmutea, uno de esos repositorios digitales que infectan la red con apabullante violencia y que empiezan con muy buenas intenciones pero terminan degenerando en una charanga de ideas sobeteadas y en tablón de anuncios para presentadores de call-tv y otros proyectos de última fila, la siguiente publicación en la cabecera se buscan para proyectos no remunerados:

Músicos con tiempo para dedicarse a un proyecto de calidad y con experencia en bandas sonoras de comedia. Enviad curriculums y muestras de trabajo (videos online) a:
Victor.imagono@gmail.com.

Se trata de una serie de comedia negra, por lo que el responsable de la banda sonora debe ser capaz de potenciar la comicidad del producto a través de su trabajo. Se trata de un proyecto no remunerado, pero de larga duración y que va a contar con gran repercusión mediática.

No voy a ponerme de mala leche porque mis cambios de estado los decido yo y no un listo sacacuartos con complejo de Spielberg. Pero no por ello voy a dejar de razonar que un sector como el del entretenimiento, cuyas materias primas son única y exclusivamente la creatividad y el talento, se está convirtiendo en una auténtica casa de putas en la que no sólo se siguen sin reconocer las aptitudes artísticas como un capital intangible sino que, además, se desconsidera la remuneración económica por ser un hábito fosilizado en favor de otra remuneración tan absurda como banal: la oportunidad de trabajar gratis.

La que se le viene encima al sector audiovisual con la sobrevenida televisión digital no es moco de pavo. La fragmentación de ventanas de distribución y la necesidad de contenidos ayudará a reactivar un sub-sector, el de la producción, que tras muchos años de excesos y grandes números en todos los apartados se había normalizado, echando del mercado a miles de mini-productoras y geniso visionarios que eclosionaban como champiñones prostituyendo la calidad y la necesaria serenidad del sector creativo. En los últimos años, la selección natural del mercado había contribuido a normalizar de nuevo la profesión de creador, recuperando para los creativos no sólo la especialización y el reconocimiento sino también una nueva tabla de remuneraciones en la que los buenos cobran de acuerdo a lo que son capaces de hacer y los menos buenos también. Los grandes, Globomedia y BocaBoca, con un modelo de negocio equilibrado basado en la calidad, la investigación y el desarrollo, no reconocen haber atravesado un desierto de crisis (aunque en público se apunten al discurso de lo mal que está todo para no pecar de soberbia) porque su estrategia de gestión no es oportunista sino innovadora y siempre han estado preparados para afrontar cualquier tipo de momento económico. Ambas se han configurado como polos de atracción de la producción de entretenimiento y siguen vendiendo sus productos tanto en España como en otros países. Además, ahora, han recuperado a los mejores profesionales de cada apartado que andaban desperdigados por ahí jugando a montar productoras-champiñón después de haber soñado el guión de una serie de éxito.

Pero esta situación de sensatez vuelve a tener los días contados. Se ven en el horizonte las luces del apagón analógico y entonces, de golpe, habrá 30 canales de televisión, más o menos grandes, que demandarán producción. Volverán los nervios y el pánico. La tan manida tarta publicitaria seguirá manteniendo su tamaño si es que incluso no se reduce un poco más: los anunciantes no se multiplicarán por 30 y, además, sus presupuestos publicitarios se siguen recortando año tras año. No se crearán demasiadas productoras-champiñón nuevas, pero lo que si es cierto es que en la era de las televisiones digitales nunca más se volverán a pagar fortunas por una producción. Así que, queramos o no, llega la temporada del todo a cien en la que las producciónes de 60 minutos se pagarán a 1.000 euros y o vuelve el dumping o muchos profesionales, según parece, tendrán que conformarse con poder hacer lo que saben (crear) a cambio de que su nombre a aparezca en los títulos de créditos.

¿Llegará el momento en el que las televisiones cobrarán a cambio de emitir contenidos por cuya producción tampoco han pagado nada? Bah. A veces se me ocurre cada tontería…

Este Víctor, rizando el rizo, se adelanta a la que se nos viene encima no sólo exigiendo un creador de calidad a cambio de remuneración alguna. Complementa además su oferta con dos suplementos que nadie en su sano juicio podría rechazar: el proyecto es de larga duración y contará con una gran repercusión mediática. En román paladín, una invitación en toda regla a que trabajes gratis durante mucho tiempo para que sea él el que se beneficie de la comunicación mediática. En  resumen, que trabajes como un burro, dando lo mejor de ti, a cambio de nada. Esto, en mi pueblo, se le llama esclavitud y derecho de pernada. Porque lo siguiente será que te bajes los pantalones para que te la clave en semejante parte.

La más descomunal y auténtica de las sinvergonzonerías.

Por cierto, Víctor, por si no lo sabías: la regulación téorica sobre derechos de autor reconoce al creador musical de una producción su condición de co-autor y, en tal calidad, le corresponde un 25%, alícuoto con los porcentajes correspondientes a director- realizador (25%) y creador literario (50% a repartir entre escritor-argumentista y guionista). Teórica, digo, porque la mitad (por no decir la mayoría) de los productores explotan en sus contratos su condición de facilitadores: o con mis reglas o no hay película. Y los creadores, por si no lo sabías, también tienen que comer, así que muchos se ven obligados a firmar.

No sé por qué me viene a la mente cierto proyecto premiado en un prestigioso festival de cine andalú que jamás ha pasado de esa fase, la de proyecto, por el empeño de más de cuatro productoras, y no precisamente desconocidas, de que el autor y director firmara una cesión absoluta no sólo de sus derechos sino también de los del resto de co-creadores y colaboradores…

Así que, Víctor, chato: deja de publicar gilipolleces y, en caso de que tu proyecto tuviera algún valor, gestiónalo como un profesional. Si ninguna productora está dispuesta a pagar por él, tíralo a la basura y no nos hagas perder más el tiempo. Y si tú no quieres remunerar el trabajo de los que trabajen contigo, entonces es que no eres ni lo suficientemente bueno ni lo suficientemente profesional como para que los que si lo son trabajen contigo, que no para ti.

Claro, que la culpa es mía, por perder el tiempo mirando Filmutea

Malditos bastardos en domingo

Malditos bastardos2

Que es un buen realizador, o que sabe serlo, nadie se lo quita a Tarantino. Pero que Malditos basterdos es la estúpida mierdecita decadente de un creador que está empezando a tomarse demasiado en serio a sí mismo y a creerse más artista de lo que es… Un aviso desde ahora mismo: voy a destripar el final de este infumable coñazo con pretensiones de cinema verité, así que el que quiera malgastar su dinero en el cine pagando por ver esta película pudiendo elegir cualquier otra que se dé por avisado y que deje de leer ahora mismo.

¿Entendido?

Cuando escribimos, los que escribimos necesitamos distancia con lo mecanografiado. En caso contrario, corremos el riesgo de creernos que todo es de calidad maestra cuando, en realidad, no es más que una porquería de saldo. Sí. Así ocurre. Y esto es lo que le ocurre a Tarantino. No se pueden vivir las 24 horas del día, los 365 días del año en un permanente ejercicio de estilo. Por eso, alguien debería decirle a Tarantino que su rollo niñato malote ya empieza a desprender olor y que mantener a un espectador sentado en una butaca durante 150 minutos exige algo más que casquería, caprichos estilísticos, humor cáustico y a Brad Pitt haciendo demasiado el gilipollas caracterizado como director de cine italiano hacia el final, justo antes de la explosión del cine en la que mueren Hitler, Goebbels y 300 nazis más y que pertenece a la judía fugitiva que escapa al comienzo de la historia de las garrras del Coronel Hans Landa, que resulta ser un traidor al régimen y vende las vidas de sus camaradas nazis a cambio de un inmunidad pactada con Estados Unidos (lo siento si te he jodido el final pero avisé en la sexta línea de este post). No niego la capacidad de Tarantino para escribir buenos díálogos; diálogos cinematográficos. Pero lo que no empasta bien es querer hacer cine a lo Lars von Trier mezclado con pulp, serie B, música de los cincuenta y tragicomedia británica de la BBC todo de un tirón.

Una duración excesiva, una fragmentación en capítulos que no aporta nada a la historia, un ritmo narrativo tan errático y caprichoso como pesado a pesar de que algunas escenas – el encuentro en la taberna o el lobby del cine – estén espectacularmente escritas, un reparto coral multinacional (en el que destaca, como clímax de la grasa, el blandengue y antientretenido actor que da vida al aburrido policía que acompaña a Rex, protagonista de esa estúpida serie alemana protagonizada por el pastor también alemán que caza salchichas al vuelo) perfectamente congelante, un Brad Pitt mal dirigido que se ha dejado llevar por la megalomanía de un tarado en exceso… Una historia, en resumen, bastante vulgar que en otras manos hubiera ganado en emoción. De eso se trata, precisamente, el cine. No bastan unos cuantos cueros cabelludos en plano que son rebanados en directo ni dos o tres explosiones ni un balazo a Hitler sin más explicaciones al término de la cinta. Es una payasada de película que hubiera quedado muy bien como miniserie para cualquier televisión.

Pero, desde luego, no es ninguna obra maestra.

Y sobre la humanización del nazismo y la demonización de los aliados no voy a comentar nada. Es una elección lingüística del director sin más interés que el de aportar una nueva visión a la historia. Pero me ha dejado tan desganado que hasta este post huele un poco a rancio…

Madrid 2016

logo

Mi amigo Alberto, conocido alcalde de la capital de España que se llama, por casualidad, igualito que el sobrino de Buenafuente y que a veces va a trabajar en metro o en bicicleta para hacer el paripé de que Madrid es una ciudad estupenda después de años de interminables obras municipales y de sus mellizas las obras del Plan E, se ha propuesto aparecer en las enciclopedias y estoy seguro de que lo va a conseguir. Dos oficinas de candidatura, unos pocos de miles de euros, consejeros delegados y ejecutivos de quita y pon, concursos logotípicos sospechosos de todo, comilonas por aquí reuniones por allá, mucha flema después de la bala a cañón de Albertito de Mónaco y su famosa mala leche cortada… pero Alberto (no el atontao monaguesco, sino el nuestro) dale que dale con que quiere que Madrid sea olímpica.

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Y la verdad es que yo también. Con la que se veía venir hace sólo un par de años, la huida de Alberto hacia delante enrocándose con el Comité Olímpico en una segunda intentona, si cabe más energética que la primera, es una buena elección no sólo política; también social y económica. Hay que recuperar retorno sobre inversiones en infraestructuras y Madrid está también tocada por el paro y la deceleración.

ok-EFE

Y unas olimpiadas, y sino que le pregunten a Barcelona, son un grandísimo regalo que generará empleo, consumo, PIB turístico e imagen mundial. ¿No es eso de lo que se trata?

Pues hala, ánimo.

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